viernes, 1 de enero de 2016

LA OTRA HISTORIA DE VILLALPANDO VII



                       REGLAMENTO DE LA ASOCIACIÓN OBRERA. Mayo 1903.

     Dado el enorme valor documental del mismo, me limito a copiarlo literalmente, sin más:

Artículo 1º.- El objeto y propósito con que se ha constituido esta Sociedad descansa sobre el compañerismo cosmopolita entre los individuos asociados, para que por su medio y constancia solidaria puedan mejorarse las condiciones del trabajo en toda su perfección y progreso, por lo que prescinde en absoluto de todo espíritu de escuela, ya religiosa o política. Siendo su credo sociológico que la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismo, se propone esta Sociedad practicar la solidaridad más perfecta en cuanto a la defensa del trabajo se refiere, como asimismo cooperar, con el desinterés recíproco entre los individuos asociados al objeto de defender su dignidad social, y conseguir por esta línea de conducta, caracterizada en su perfeccionamiento moral y material, hasta alcanzar aquella deseada y completa emancipación.

Con este fin se admitirá en su seno a todos los individuos que ejerzan precisamente el oficio de agricultor, sin distinción de creencias ni nacionalidad, siempre que su conducta social sea compatible con la sana moral y el cumplimiento del presente reglamento.

Para completar su objetivo, se propone además esta Sociedad apoyar moral y pecuniariamente todas las reformas e innovaciones de tarifa que se tenga por conveniente presentar a los patronos agrícolas para su aprobación y práctica, cuyas demandas deberán ser presentadas con arreglo a las necesidades económicas apremiantes que verdaderamente se comprenda oportunas y razonables.

La soberanía de la Sociedad reside en todos los compañeros que la componen, y se manifiesta por los acuerdos que tomen en las Asambleas Generales".
                                                                                                       

      Uno de los primeros actos de la Sociedad Obrera, ha sido la reunión de una especie de Congreso, en que estuvieron representadas las sociedades análogas de Villárdiga, Cañizo, Tapioles, Revellinos,  Villalobos, Villamayor, Villar de Fallaves, Castroverde, Villanueva del Campo y Zamora, tomando en él los siguientes acuerdos: emplear todas sus fuerzas morales y materiales en hacer cumplir a los patronos estas reformas del trabajo.

    Copiaremos en el siguiente capítulo las pretensiones laborales de los jornaleros. Verán que no tienen desperdicio.