jueves, 24 de abril de 2014

VOCABULARIO DE VILLALPANDO Y COMARCA RECOGIDO POR LUCIANO LÓPEZ GUTIÉRREZ.


                                                                       E


EMBAJADAS. f. Suele emplearse en plural. Pamplinas, asunto de poquísima importancia. Es un término despectivo. Constátese su empleo en el siguiente texto de Delibes: “Era un animal dócil, de acciones lentas y muy endueñado. Estando con su amo ya podía ir uno con la embajada de que le buscase una perdiz. Ni le miraba”. Ya Terreros recoge la expresión ¡Brava embajada! e indica que sirve para aludir a alguna cosa que es una locura o disparate.


EMBELGADA. f. Conjunto de dos criaturas que nacen en el mismo parto. Véase embelgo.

EMBELGAR. tr. Procurar que las ovejas tengan partos de dos crías, para lo que se procuraba cruzar a las hembras con carneros que fueran fruto de partos de dos corderos.

EMBELGO. m. Gemelo (L y G, Villalpando; DE, Villanueva del Campo; Urdiales, Fuente, y Valbuena en León). Deriva de gemellicus a través de la desaparición de la g inicial y de la vocal postónica, la sonorización de la velar intervocálica, y la adición de una b por ultracorrección debido a su extensión en el ámbito del antiguo leonés, o al influjo de su variante belgo, hasta tal punto que tal vez embelgo sea un derivado regresivo que se ha formado a partir de embelgar, que a su vez derivaría de la citada forma belgo, bastante extendida en ciertas zonas de la Península.

EMBERRACADO: Dícese de los niños presa de una berraquina, llanto y pataleta parqa conseguir algún capricho.

EMBRASINADO. adj. Se aplica a lo que está hecho brasas, muy caliente, al rojo vivo: “Mi tío Paco y Pacucho lo sacaban embrasinado del horno agarrado con unos ganchos” (AM, Crónicas... p. 53). DE aporta la variante de embrasilado.

EMBURRIAR.tr. Empujar. Endosar, dar a alguien un encargo enojoso, venderle una mercancía a la fuerza o en mal estado (L y G).

EMBURRIÓN. m. Empujón (L y G, GB, GR, DE). Deriva de empurriar, ya que el portugués empurrar vale lo mismo que empujar en ocasiones. Véase emburriar.

EMELGA. Se distingue entre emelga hembra, que es el surco que abre el arado, y emelga macho, que es el lomo que se forma con la tierra sacada al abrir los surcos. Abundan las variantes de este vocablo en los dominios del antiguo leonés. Así, José de Lamano da testimonio de embelga para aludir al conjunto de surcos sembrados que el gañán va cubriendo con el arado. Por su parte, Verardo García Rey recoge el mismo término y lo explica así: “Cada una de las partes en que el agricultor divide una tierra para cultivarla. Esta división, hecha provisionalmente con piedras, rastro de paja etc... depende de su habilidad en esparcir las semillas, tratándose de la siembra, a mayor o menor distancia”. Casado Lobato, por otra parte, señala que con este término se alude a un bancal o era de siembra que se riega de una sola vez.

Observación: Palabra totalmente en desuso y prácticamente olvidada al no realizarse en la actualidad esa labor.

EMPAREJADAS. f. Ovejas y sus crías correspondientes. Se emplea, sobre todo, para indicar cuando se vende un lote de ovejas con sus corderos.

EMPEDRADO. Dícese del cielo cuando está cubierto por abundantes y pequeños cúmulos nubosos que semejan un suelo empedrado. Se usa frecuentemente el refrán: “Cielo empedrado, a las veinticuatro horas mojado”.

Observación: El autor, en su libro, recoge este término para referirse a un plato de arroz con patatas. Esta acepción es prácticamente desconocida en Villalpando.

EMPIPARSE. Prnl. Beber agua en exceso. El DRAE lo registra con la acepción de ‘ahitarse’ y señala que es vocablo propio de Chile, Ecuador, Perú y Puerto Rico. Sin embargo, Juliana Panizo también lo recoge con la acepción de ‘beber mucha agua’ y DE con el significado de ‘comer o beber excesivamente’, aunque reconoce que se aplica más al exceso de bebida que al de comida. Parece que el término está formado a partir de pipa ‘tonel que sirve para guardar vino y otros licores’.

ENCALCAR. tr. Apretar, comprimir, reducir a menor volumen. Originariamente este verbo debía de aludir a una acción que se realizaba con los pies, pues el verbo calcar vale lo mismo que apisonar, ya que es un derivado de calx calcis ‘talón’(recuérdese el italiano calcio ‘fútbol’)

ENCALLAR.tr. Dejar a medio cocer una cosa. El estómago, el chofe y las tripas gordas del cerdo se encallaban antes de ser cocidos para embutir los chorizos de callo. Es vocablo bastante extendido por toda la zona. Se emplea la locución “al encallete” cuando algo queda a medio hacer, mal rematado.

ENCERRIL. m. Sitio donde se guardan los toros bravos (L y G). Parece ser un cruce entre encerrar y toril.

ENCETAR. tr. Empezar un producto de consumo cortando el primer pedazo de él. Es verbo que posee cierta solemnidad. Se utilizaba, sobre todo, referido al pan de la hornada, y al jamón. Deriva del latín inceptare, verbo frecuentativo de incipere, y está relacionado con el verbo portugués encetar.  Por su parte, GG recoge encetar el melonar ‘acostarse por primera vez con la novia antes de casarse. “Seguro que ésta encetó el melonar antes de tiempo” (AM, Charlas..., p. 72).

Observación: También se emplea para referirse a las bojas que salen en las manos de quien no está acostumbrado al trabajo, o a llagas por el cuerpo: “Tiene todo el cuerpo encetado”.

ENCUACAR. tr. Convencer a alguien para endosarle, encargarle un cometido de cumplimiento no grato, dar a alguno gato por liebre. Quizás el término está relacionado con el recogido en Salamanca por Llorente Maldonado y Sánchez León encalcar ‘endilgar’.

ENCUENTRO. m. Se da el nombre del encuentro por antonomasia al que tiene lugar entre las imágenes Jesús de Nazareno, La Virgen y san Juan casi al alba del día de Viernes Santo durante el mañanero sermón del predicador. En tal encuentro se produce una incipiente dramatización del momento procesional que se está viviendo, pues el sacerdote se dirige a la imagen de María y le pregunta enfáticamente si reconoce en el Nazareno a su hijo después de haber sido vejado, torturado y coronado de espinas por los hombres. Pues bien, tras las palabras del predicador, la imagen de La Soledad, accionada por un artilugio instalado para tal efecto, asiente bajando la cabeza. Durante algunos años en la década de los ochenta este acto era anunciado por las calles de la villa con un pregón en verso con acompañamiento de cornetas y tambores, donde se decían palabras como las siguientes entresacadas de uno de ellos: “Escuchad, villalpandinos: / ya Cristo va con la cruz, / camino de su agonía. / Esta mañana Jesús / se hace Verbo, se hace Luz, / se hace su Voz profecía, / se hace Cordero Pascual, / se hace de amor enseñanza, / y en el Calvario abrirá / la puerta de la Esperanza. / La Madre al hijo buscando, / Sola está La Soledad, / y en la calle La Amargura / los dos se van a encontrar. / Acude, hermano al encuentro, / alivia con tu presencia / tanto dolor y tormento, / y ante Jesús y María, / suspensa el alma, inmóvil el momento, / hágase, por Voluntad Divina, / perdón la ofensa, amor el odio, / y oración el viento. / Con la bóveda celeste como techo, / hágase, bajo el cielo de Castilla, / que llevemos un altar en cada pecho, / en templo convertida nuestra villa”. De un tiempo a esta parte, la Semana Santa villalpandina está experimentando un auténtico auge, al menos en el aspecto procesional y coreográfico.

ENCHAPAZADO. adj. Se aplica esta expresión  a un terreno inundado de agua. Véase chapazal.

ENFADIQUE. adj. Persona muy propensa a enfadarse o a encolerizarse. Evidentemente, deriva de enfado.

ENFOSARSE. prnl. Se predica este verbo de las reses de ganado caballar y mular que han enfermado por haber comido en exceso. Se creía que se reponían paseándolas por los apriscos o haciendo que se introdujeran en agua hasta la barriga. El DRAE recoge enfosado como equivalente a encebadamiento ‘enfermedad de las caballerías por haber comido mucho y haber bebido después demasiada agua. También se dice de persona que tiene el cuerpo como inflamado.

ENFOSCARSE. prnl. Ocultarse, aislarse en exceso, permanecer continuamente en lugares cerrados y no querer ningún contacto con el exterior (L y G; Lamano). GG, por su parte, señala que en Pajares de la Lampreana se emplea enfoscado con la acepción de ‘agazapado, tapado, sobre todo como consecuencia de encontrarse mal’.

ENFURRUSCARSE. prnl. Enfadarse, encolerizarse (L y G, GL, SS, MU). Probablemente es producto de un cruce entre enfoscarse y enfurruñarse. Sin embargo, Corominas piensa que el cruce se produce entre anfruscarcarse y el propio enfurruñarse (véase s. v. enfrascarse). Para el DRAE es término propio de Álava, Aragón y Chile. Ahora bien, como señalo al principio de mi glosa del vocablo también lo recogen García Lomas, Sánchez Sevilla y Millán Urdiales, que lo define muy explícitamente: “Enfadarse negándose a hablar”.

ENGALUCHAR. tr. Persuadir a alguien mediante halagos y buenas palabras para que haga algo beneficioso para aquel que consigue convencerlo (L y G, GG). En el lenguaje de germanías de los Siglos de Oro engarruchar tenía la acepción de ‘atraer jugadores con engaños’.

ENGUACHINARSE. prnl. Pudrirse las raíces de las plantas por la humedad excesiva (L y G).

Observación: Con esta acepción el término usado es  AGUARICHARSE, referido a las semillas que se pudren y no nacen por exceso de humedad y falta de temperatura, como ha ocurrido este año en las siembras de guisantes.


ENHORABUENA. f. Frutero lleno de dulces que mandaban los padres del novio y de la novia a sus parientes y amigos el día en que sus hijos habían recibido la tercera amonestación: “El domingo de la tercera amonestación era el día de la enhorabuena: los padres y hermanos del novio comían con y en casa de la novia. Ese día, por la mañana, se enviaban dulces de la confitería del señor Cruz, de la señá Severa o de Felipe “El Rufo” a parientes y amigos” (AM, Crónicas…, p. 66). José Luis del Olmo Guadarrama en su libro El ciclo del año para el labrador también alude a esta costumbre en los siguientes términos: “Tres domingos antes de la boda comenzaban las amonestaciones en la iglesia. Cuando tenía lugar la segunda, los novios invitaban a los familiares y amigos a las enhorabuenas (a dos personas de cada casa): el novio invitaba a los hombres en su casa a tomar pastas y vino, y la novia a las mujeres en la suya, ofreciéndoles bolsas de caramelos. Era un día importante para ambos contrayentes por ser el primer contacto oficial entre las familias, una vez anunciada la boda. Los gastos de las enhorabuenas eran pagados por separado, cada casa lo suyo. La boda corría por cuenta del padre del novio en su totalidad” (op. cit., p. 75).

ENJAQUIMAR. tr. Efectuar una tarea con gran celeridad. IS da la acepción de ‘terminar de arreglar algo’. Lamano recoge la variante enjaquimiñar.

ENRATARSE. prnl. Enredarse con ramal, cuerda o rede que esté por el suelo. Obsérvese su empleo en la siguiente cancioncilla de tipo tradicional: “Al pasar el río, madre, / me enraté en una junquera. / Así me hubiera enratado / en una moza soltera”.

ENREDAR. intr. Trastear, jugar, entretenerse: “Los hijos del granjero que andaban enredando entre los cañizos voceaban” (Miguel Delibes, El libro de la caza menor, Barcelona, 1989, p. 52). Iribarren define así el término: “Ocuparse de un trabajo ligero y de poca importancia; hacer algo como por entretenimiento”.

ENSEÑADO. adj. Se emplea como sinónimo de acostumbrado, domado, referido a las caballerías. Compruébese en los siguientes versos de Lope de Vega: “Estás, Casilda, enseñada / a dormir acompañada: / no hay duda, tendrás temor” (Peribáñez y el comendador de Ocaña, edic. Pedraza Jiménez, Madrid, 1987, p. 106). También puede constatarse la mencionada acepción de este vocablo en la siguiente cita de Delibes: “Osea nadie comía merluza aquí más que algún señorito, una colilla a la semana a todo tirar. Pero, como estábamos enseñados a eso ni nos costaba” (Castilla habla, p. 27). Recuérdese, asimismo, el famoso Romance de la dama y el pastor:”Pastor que estás enseñado / a dormir entre retama; / si te casaras conmigo, / durmieras en buena cama”.

ENSUCIAR. intr. Defecar: “Y el conejo, pongo por caso, es muy rutinero, siempre hace el mismo camino, las mismas paradas, y, para ir a ensuciar, nunca cambia de cagarrutero” (Castilla habla, p. 20). El DRAE recoge ensuciarse ‘hacerse las necesidades en la cama o en la ropa’.

ENTENADA. Tiene la acepción, muy común en castellano, aunque bastante arcaizante de marido o mujer del ‘hijastro o la hijastra”’: “¡Ábate la entenada de Trini, que se casó cuando ésta y ya hace un mes que nació la criatura” (AM, Charlas..., p. 72).

ENTERIZO. Objeto de una sola pieza. Por ejemplo la prenda interior que usábamos de niños: el “pelele”, calzoncillo y camiseta en una sola pieza.

ENTORTUMIDO. adj. Se aplica a la persona de movimientos torpes, carentes de agilidad, sin fuerza ni destreza. Tal vez se trate de una derivación expresiva a partir de entumido.

ENTRESIESTA. f. El periodo de tiempo en que se suele dormir la siesta. GG nos suministra una cita de Azorín: “En la entresiesta los chicos iban a correr tras las perdices por los campos recién segados. Al calor sofocante había que añadir los arañazos producidos en las piernas por los cañones de la mies, lo que era, además, una pista delatora”.

ENTRIEGO. m. Se emplea en la locución hacerse entriego de algo o alguien, que se utiliza para expresar que alguien se hace responsable de algo o alguien. Sánchez León registra entriegar ‘entregar’.

ENTUMIDO. adj. Encogido por el frío. En otros contextos se refiere a una persona apocada y carente de vigor. También se aplica este adjetivo a las extremidades que momentáneamente se entorpecen o duermen, como popularmente se dice. Obsérvese el empleo del término por Agapito Modroño al describir un viaje a las ancas de un caballo del torero Andrés Vázquez en una mañana gélida de invierno cuando estaba empezando sus andanzas de maletilla: “Al bajar del caballo estaba entumido. Me puse a corretear por allí observando todo con enorme curiosidad” (Memorias de un torero, p. 39). También usa el vocablo Miguel Delibes: “El razonamiento era obvio: si hay colisión entre mortificación y oración, hay que salvar esta. No puede uno rezar con devoción con los pies entumidos de frío” (Castilla habla, p. 99).

ENVARADO. Adj. Se dice de la  persona enclenque y apocada. También en algunos contextos puede equivaler a friolero. Rato define envarar de la siguiente manera: “Significa también entumirse de frío”.


ENVERNIZO. adj. Dícese del día cubierto y desapacible. La variante envernizo por invernizo ya aparece en el Libro de buen amor: “Preguntóle la dueña: Pues, ¿qué nuevas de aquel? / Diz la vieja: “¿Qué nuevas? ¿qué sé yo qué es dél? / Mesquino y magrillo, non hay más carne en él / que en pollo envernizo después de Sant Miguel”. En este mismo sentido, el propio Nebrija prefería envernizo por invernizo. Es un vocablo bastante frecuente en el ámbito lingüístico del leonés.
      
Observación: En Villalpando y Comarca se utiliza INVERNIZO, por ejemplo, cuando después de una tormenta continúa lloviendo de forma más persistente y suave.

ENVERRONARSE. prnl. El significado de este término está relacionado con “verrón”, cerdo semental. Se dice de animal, o persona, presa de excitación sexual tan fuerte que le hace incapaz de contenerse. No hay quien sujete a un verrón ansioso. También se puede aplicar a una res brava que, sujeta por cuerda, al no poder ejercer su furia puede llegar a morirse

ENVIAR. intr. Llevar en los días de mondongo las primicias del cerdo a los amigos y familiares ( L y G, y JP). Esta acción era encomendada a los niños, que, a cambio del trabajo, solían reunir sus buenas propinas., según se aprecia en las siguientes palabras de Teresa de Santos e Ignacio Sanz sacadas de su libro La matanza del puerco: “Durante la noche del primero de los días abrigábamos la esperanza, felizmente cumplida luego, de meter al bolso unas pesetillas producto de las propinas que amigos y familiares nos largaban cuando les repartíamos el calducho y la morcilla” (op. cit., p. 8). En Villalpando,  lo normal era que se hicieran dos envíos: el primero el mismo día de sacrificar el animal y constaba de chanfaina, unos trozos de hígado y un pedazo de redecilla; y el segundo, hecho unos días después, consistía en algunos coscarones y algún trozo de carne.

ENVISCAR. tr. Azuzar los perros. En sentido figurado, se predica de la persona que incita a alguien contra otro. El término está bastante extendido por el ámbito lingüístico del antiguo leonés. Véase su empleo en esta cancioncilla popular recogida en la comarca leonesa de Los Oteros: “San Antón con su bastón / a San Roque pegó un palo. /  San Roque le enviscó el perro / y agarró el gocho pol rabo”.

ENVOLVER. tr. Mezclar (L y G, MU). En Villalpando, se usa el verbo, especialmente, para referirse a la acción de mezclar dos rebaños de ovejas de distintos dueños. Ya Covarrubias parece usar del vocablo con esta acepción en el comentario a su voz herreñal: “Díjose cuasi ferreñal, a farragine, alcacel de cebada y centeno y avena, envueltos con otras semillas, como la arveja y las demás legumbres”. Véase también el empleo que hace del término Martín-Calero: “Cada mañana se ordeñaban las ovejas y al terminar se envolvían con los corderos hasta después del almuerzo, en que se volvían a apartar hasta la tarde” (op. cit., p. 54).

EQUILICUAL. Igual: “Hoy el pastor no sabe de eso, está más baldío, que yo me recuerdo antaño, en llegando san Pedro, ya andaban los ganados en el monte, y el pastor equilicual, a ver, allí esclavo, hasta octubre, tres meses, ¿qué le parece?” (Castilla habla, p. 88). En otros contextos, se emplea como signo de asentimiento o conformidad y también para expresar la satisfacción por un trabajo bien hecho.

ESBLANQUIÑAO. adj. Blancuzco, descolorido. Suele emplearse con un matiz peyorativo. Deriva, evidentemente, de blanco.

ESBORCILLAO. adj. Se aplica a los objetos, generalmente de porcelana o material similar, que están descascarillados. Puede derivar de desportillado con un cruce con borde. Sánchez León registra esborcellar ‘descuajar y roturar un terreno’. Por su parte, Soledad Díez recoge desborcillar ‘quitar el borde a alguna vasija de loza’ y esborcillao ‘roto, averiado’. A su vez, DE registra desborcellar ‘hacerle a algo uno o varios bollos o hundimientos en su superficie, por ejemplo un golpe en un cacharro de porcelana o cuando se desprende un trozo de enlucido de una pared de tierra, cemento o yeso’, y GG esborcellar  y esmorcillar ‘desconchar una pieza de loza o porcelana’. 

ESBRONARSE. prnl. Desmigajarse (Ly G). En Rebollar se usa esboronarse y en Ancares esboronar. Procede de la voz antigua desboronarse a través de la aféresis de la consonante inicial y la síncopa de la primera o. Téngase en cuenta que la palabra borona alude a un pan hecho con maíz o mijo que se desmigaja con cierta facilidad. Desboronarse dio lugar al actual desmoronarse debido a un proceso de nasalización de la bilabial (b).

ESCABECHAR. tr. Hacer rápidamente alguna cosa, en especial se usa para indicar que se ha limpiado con celeridad a los niños. También se usa con la acepción de ‘ganar a alguien con gran facilidad’.

ESCABRITAR. tr. Quitar a una res de ganado lanar o caprino las vísceras, una vez que previamente ha sido sacrificada. Parece que proviene de descabritar, tal verbo no lo he encontrado en ningún diccionario, pero si tenemos en cuenta la acepción que Covarrubias da de cabrita ‘piel adobada del cabrito’, bien puede tratarse de un vocablo antiguo que tuviera el significado de ‘desollar’. Por su parte, el Diccionario de Autoridades recoge cabrita con la acepción de Covarrubias y añade que es una voz de muy poco uso. También registra cabritilla: “La piel de cualquier animal pequeño, como cabrito, cordero etc., la cual se adoba, adereza y da de color; y porque regularmente se hacen de las pieles de los cabritos, de ahí tomó el nombre de cabritilla”. Sánchez León, por su parte, registra escabritado ‘cordero lechal que se vende degollado y con piel’ y escabritar ‘quitar las crías lechales para venderlas’.

ESCABUCHAR. tr. Escardar, quitar las malas hierbas de los terrenos labrados. El término está relacionado con escabuche, azada pequeña que sirve especialmente para la citada operación. El DRAE recoge el vocablo con la acepción de ‘escardar’, y señala que es propio de Palencia y La Rioja. Sin embargo, Älvarez Tejedor lo documenta en Villamayor de Campos, pueblo situado a 6 kilómetros de Villalpando, y MU en Villacidayo.

ESCACHAR. tr. Romper, hacer pedazos alguna cosa. Frecuentementes se emplea en forma pronominal. José Lamano recoge el término cachar y dice que se utiliza para la operación de hacer pedazos una cosa, y MU el propio escacharse  ‘hacerse pedazos un objeto’, y dice  que el vocablo también se usa en Asturias.

ESCALDUCIADA. adj. Se dice de la comida excesivamente caldosa y sin sustancia. Tiene siempre un matiz despectivo. Lamano recoge el vocablo escalduciar como equivalente a dejar muy caldosa una comida.

ESCANDA. f. Astilla diminuta que se clava en la carne. Puede estar relacionado con scandula ‘tablilla, palo’. En el habla de Cuenca existe el término  escádana como sinónimo de astilla. Por su parte, González Ferrero cita vocablos que pueden estar relacionados con escanda y que se usan en las dos Castillas y León: cando ‘palo seco’, escandana ‘astilla’, esganda ‘astilla’ (Aliste). Francisco del Rosal en su provechoso diccionario, a su vez, recoge escandia ‘especie de trigo de Asturias’. Y Covarrubias en su voz escaña señala que es una especie de trigo y que en Nebrija aparece la variante escandia. Por último, indicaré que el DRAE recoge escanda y escandia con la acepción de ‘especie de grano muy blanco’.

ESCARCIANTE. adj. Se dice de la persona que se distingue por su carácter autoritario, malos modos o proceder violento. Su femenino es escarcianta. Este vocablo puede estar relacionado con la palabra escarceos, que son las vueltas impetuosas que da el caballo por su fogosidad o porque el jinete los provoca, aunque también puede ser una deformación de escanciante, que según GR hace referencia a la persona que en el juego de cartas, bolos o en la taberna va por el vino y lo sirve.

ESCOGER. tr. Se aplica este vocablo para aludir a la acción de limpiar de piedrecillas, tierra y otras impurezas las legumbres antes de cocinarlas (L y G, MU)

ESCOGOLLARSE. prnl. Bañarse las gallinas o pollos en la arena y quitarse las plumas que consideran oportunas con el pico. SD recoge escogollar ‘despiojarse las gallinas’, ‘devorar a su presa el ave de rapiña’, ‘romper a mano las vainas de las legumbres, ‘escoger, tomar lo mejor entre varios objetos’; escogolladero ‘montón de plumas y desperdicioss que deja el ave de presa de su víctima’ y cogollo ‘trozos de espiga que quedan en el grano después de limpio’.

ESCOLANTE. Estudiante aficionado a hacer novillos (L y G, GF). Sin embargo, para Vergara Martín tiene la acepción de ‘muchacho que está aprendiendo las primeras letras’, por lo que parece que el significado primero puede ser consecuencia de la ironía. Para DE tiene la acepción de ‘niño que asiste a la escuela’.

ESCUPIÑA. f. Saliva. Se usa mucho en la expresión tirar una escupiña que vale lo mismo que tirar un salivazo: "En la pizarra de cada uno, pequeño rectángulo de este material, enmarcado en unos listoncitos de madera, hacíamos las cuentas; después de corregidas las borrábamos, mojando la superficie con saliva, escupiña, secándola luego con un trapo, con la mano y de esta al pantalón o con la manga del jersey” (AM, Crónicas..., p. 16).

ESCURRAJA. f. Resto, sobra. Suele usarse en plural. Obsérvese su utilización en los siguientes versos de Diego de Torres de Villarroel: “¿Quién termina aquí, exclamé, / la sopa dominicana, /  el franciscano mondongo / y jerónima escurraja?”. IS recoge la variante escurriajas.

ESCURRIPANDA. f. Se emplea casi siempre en la expresión dar o  darse una escurripanda, que se usa como equivalente a dar una escapada, dar una vuelta. Parece una variante de escurribanda definida así por el Diccionario de Autoridades: “Lo mismo que escapatoria. Es voz jocosa y vulgar, de que se usa para dar a entender que uno se fue huyendo y escurriendo de que no le cogiesen”. Se ha formado, por lo tanto, a partir de escurrirse ‘librarse y escapar a toda diligencia’, según el diccionario citado. AE pone el término en boca de un modesto pastor y a la vez labrador de Tierra de Campos: “¿Duerme el pastor en el campo? Hombre claro, así debe ser. Pero a veces hacen sus escurribandas” (op. cit., p. 92).

ESFANDANGADO. adj. Destrozado, agotado. Puede estar relacionado con el vocablo portugués esfandangado, que vale lo mismo que mal vestido, desaseado. En Extremadura también se usa este término en idéntico sentido. Tal vez esté relacionado con el término esfarrangarse recogido por IS. Por su parte, Miguélez recoge asfandangar ‘romper, deshacer’ y GG da a este mismo vocablo la acepción de ‘hacerse daño’.

ESFARDAR. tr. Matar, asesinar. También robar y ganar a alguien en el juego hasta dejarlo sin blanca.

ESFARRUCHAR. tr. Desplumar a alguien en el juego (L y G). GL recoge arruchar y enruchar ‘despojar a uno de todo el dinero o efectos que ha expuesto en el juego’, así como la expresion dejar a ruchi ‘ganar a una persona lo que tenía antes de jugar’, y rucha arqueta para guardar documentos’, que parece el sustantivo primitivo de donde derivan todos los términos anteriores. En esta misma linea SD registra la locucion a ruchis ’sin pizca de una cosa’, y arruche ‘dejar en el juego sin dinero o cosas de valor a alguien’. En esta misma línea, GG da cuenta de la existencia en Pajares de la Lampreana del término enruchar ‘dejar a alguien sin blanca en el juego’.

ESGARRADA. f. Fechoría.

ESGATUÑAR. tr. Limpiar de gatuñas las tierras o viñas. Se explica a partir de desgatuñar por una aféresis de la d inicial. A su vez, desgatuñar procede de gatuña ‘planta papilonácea abundante en los sembrados’.

ESGALLA. Aparece en la expresión comer a esgalla, que se predica de las personas que comen abundantemente (L y G, DE). También la expresión “a esgalla” se utiliza con el significado de abundancia de cualquier cosa.
                       
ESGUARNIAR. tr. Desvencijar, estropear. Se utiliza en la expresión estar esguarniado para aludir a que alguien se encuentra agotado o muy mal físicamente.

ESLAVAZADO. Este adjetivo se aplica al terreno por el que ha corrido o filtrado mucha agua y a la comida poco apetecible por estar poco condimentada o por tener un exceso de caldo poco sustancioso. Proviene de deslavazado.

ESMANADO. adj. Inútil, torpe.

ESMIAJARSE. prnl. Desmigajarse. En último término procede del latín exmicare .


ESPALMADO. adj. Llano. Es evidente que el término está relacionado con palma, parte interior de la mano, pues esta palabra se emplea como segundo término de comparación para ponderar la lisura de cualquier superficie.

ESPAPARSE. prnl. Desmenuzarse cualquier alimento por estar excesivamente cocido. Muy probablemente este verbo está relacionado con el vocablo papas, explicado así por Covarrubias: “Son las sopitas blandas que se dan a los niños; pienso haberse dicho de papo, porque la carne del papo es muy blanda en el tacto o porque se las meten hasta el papillo; y de allí se dijo papar, que es comer cosas blandas sin mascar”. Llorente Maldonado recoge el término espapotarse ‘ablandarse mucho cualquier cosa, principalmente las legumbres por medio de la cocción”.

ESPARAJISMO. m. Acción de gesticular en exceso, desmedidamente. También se emplea el vocablo esparajismero, para referirse a la persona que gesticula de una manera desaforada. Sin duda estos términos estan relacionados con parajismo y parajismero, recogidos por Alonso Garote en su famoso libro con idéntca acepción. Todas estas palabras parecen derivar de paroxismo. Covarrubias en su valioso diccionario recoge el sustantivo parasismo y lo glosa de la siguiente manera: “Los accidentes del que está mortal, cuando se traspone, los llamamos vulgarmente parasismos”. Por su parte, parajismos también aparece en La esfinge maragata: “Ramona rezongó a somormujo: ¡Cuántos parajismos!”. El DRAE señala que es vocablo propio de Albacete y León y apunta que su origen es incierto. Sin embargo, García Lomas deja constancia de su utilización también en las montañas de Santander.

ESPATARRACARSE. prnl. Abrir exageradamente las piernas. Permanecer parado en un sitio de una manera obstinada, sin dar la más ligera impresión de tener la intención de moverse.

ESPELUCHAR. tr. Ganar con meridiana claridad. Está relacionada con despeluchar. También lo registran IS y GL ‘despojar a uno de todo el dinero o efectos que ha expuesto en el juego’.

ESPEPITEAR. tr. Hablar mucho y con gran expresividad. Deriva de pepita ‘tumorcillo que sale a las gallinas en la lengua e impide que puedan cacarear’. En el castellano coloquial actual existe la voz despepitarse, la cual está emparentada con el término comentado.

ESPEREJILAR. tr. Divulgar algo de una manera indiscreta (L y G, IS).


ESPINDARGA. f. Persona muy alta y delgada. Deriva de espingarda como consecuencia de una metátesis entre la g y la d. La palabra espingarda alude a una escopeta muy alargada, de ahí que metafóricamente también puede referirse a una persona delgada y de gran altura. Suele tener un matiz despectivo.

ESPIGADERO. m. Época en que las ovejas pueden entrar en los rastrojos.

ESPINO. m. Pincho de los cardos.

ESPINZARSE. prnl. Tener una gran habilidad para realizar alguna tarea.

ESPITAR. tr. Quitar por primera vez la espita de cuba o carral para probar el primer vino. También abrir un pequeño agujero en la barriga de oveja implada con objeto de que elimine los gases excesivos. Véase pitera.

ESPURRIÓN. m. Se emplea en la expresión dar un espurrión que equivale a dar un estirón, crecer de manera aparatosa. Evidentemente el término se aplica a los adolescentes (L y G, GG). Véase espurrirse.

ESPURRIRSE. prnl. Desperezarse. Deriva del latín exporrigere ‘extender, alargar’. Francisco del Rosal lo señala con buen tino: “De exporrigere latino, que asimismo es extender o alargar”.

ESTANTAL. m. Estante. También se utiliza para referirse al descansillo de la escalera.

ESTURAR. tr. Quemarse la ropa superficial o ligeramente. Con frecuencia se utiliza la forma reflexiva esturarse. Vicente García de Diego relaciona el término con el latín extorrere ‘requemar’.


EXTREMAR. tr. Destetar a los corderos y separarlos de sus madres. A partir del siglo XIII tanto en castellano como en gallego y portugués es relativamente frecuente este vocablo con la acepción de ‘separar’. El DRAE recoge el término como arcaico y propio de ganaderos, y señala que en León se usa como pronominal con la acepción de ‘separarse los que viven juntos para establecerse cada uno de por sí’. Sin embargo, en Babia y Laciana, según Guzmán Álvarez, se usa, especialmente, con el significado de ‘separar  la manteca cocida de los fieces, o la grasa del caldo’.


lunes, 21 de abril de 2014

SEMANA SANTA



                                      LA SEMANA SANTA VILLALPANDINERA.

                Pues como en el resto  de España (todavía no pondremos lo de “ex”), según cuentan todos los medios, la ocupación hostelera colgó el cartel de “no hay billetes”. Todo lleno: “La Cañada Real”, la Posada de los Condestables, el Atlanta, El Rincón de San Cayetano…, los bares, las terrazas…, la mayoría de las casas de temporada. Daba gusto el ver el pueblo tan animado.

            Fui alguna tarde al parque, hacía tan bueno..,  aquello era la “arcadia feliz”, tan lleno de niños, de mamás, de mayores, de amigos emigrantes con quienes conversar. Delicioso.

            También ha estado ocupado el “corral de los Modroños”. Vinieron los sevillanos con el papá y la abuelita de allá, llevaron, el papá y la abuelita, flores a la mamá. Triste consuelo. Vinieron los de Oviedo: nuestra hija Gracia con dos grandones especialistas en la “güi”, o la tableta, o como coños quiera se llame la maquinita esa con la que pasan el día, aparte del ordenador portátil y la tele de casa de David donde juegan, con los pequeños, a matar marcianos con unos mandos a distancia.

            Pasé gran parte del sábado con mi amigo el historiador de Villamayor. Después de una sesión de trabajo en este cacharro para un libro sobre la historia de su pueblo, lo llevé a circunvalar parte del “Raso” y del “Monte de las Pajas”, para que se enterara del heroísmo de los “labriegos del Raso”. Acabamos en el caseto de Valdeconejo, donde nuestros hijos tenían preparada buena parrillada.

            Vi completa la procesión de Viernes Santo. Primero en su inició. Después la vi desfilar de principio a final apoyado en los pretiles de Santa María. Nada que ver estas procesiones, en las que prácticamente ya solo van las cofradías con aquellas  de monaguillos con ciriales, interminables  filas de niños, niñas con maestros, maestras; hombres, mujeres,.. y las autoridades, incluido el Jefe de la Guardia Civil. Procesiones llenas de canticos, de parletas y cuchicheos.

            Las de ahora han ganado mucho en su estética. La banda las solemniza: flores, carrozas, cofradías, varas, mayordomos,  presidentes…; ordenadas, silenciosas…

            No sólo pensando en esta humilde Semana Santa villalpandina, sino, sobre todo, en esas multitudinarias manifestaciones ¿religiosas?, de Sevilla, de Málaga, de Valladolid, de Zamora, pienso: ¿todos esos miles de cofrades (¡mira que si por dármelas de progre digo y cofradas?), de costaleros, participantes en general, simplemente como espectadores, tienen fe? Y, si no, ¿qué están haciendo? ¿un carnaval?

            ¡Hombre! No es igual toda la farándula sevillana que la austera, solemne, sería con imaginería de gran valor de nuestras ciudades castellano-leonesas. ¿Qué tendrán de religiosidad evangélica esos tronos de “La Macarena”, “La Soleá”, tan cargados de cirios y oropeles? Mueven mucho más a la creencia nuestros “berruguetes y gregoriosfernandez”.

            Conociendo tan bien “el percal” villalpandinero, al ver desfilar a los oriundos, y oriundas, (ellas tan tiesas y  guapas de negro, mantilla y peineta)  tiendo a pensar que predomina más lo noble: un cierto, en mayor o menor grado, sentimiento religioso. Hay también tradición, costumbre, vanidoso lucimiento…, una forma “sui generis” de práctica religiosa. Ya no sé si se confiesan todos. Según Pablo Román, todos comulgan el jueves y el viernes, se tragan un montón de sermones. Y ya no pisan en la iglesia el resto del año.

            Viendo, conociendo a alguno de los penitentes, me viene Machado a la memoria: “aquel trueno, vestido de nazareno…”

            De todos los modos esa manifestación religiosa, o cívica, o como queramos, se merece un respeto que los bares de la plaza, (salvo el Ideal, según ha escrito Malcón y sé de buena tinta), no tuvieron con la procesión del Viernes, a pesar de ser avisados por el Municipal de que retiraran mesas, sillas, sombrillas de las terrazas, durante ese rato. Hicieron mal, esos hosteleros y quienes charlaban, bebían, fumaban durante el sermón.

¿Alguien se imagina un espectáculo así en la plaza de Valladolid durante el sermón de las Siete  Palabras?   
           
           P.D. dos días después: Que el domingo de Resurrección se celebró una novillada para la que se había hecho una gran publicidad. Me temí se suspendiera por falta de público. Informado ayer, supe que casi media entrada, y que estuvo muy entretenida.

                Otra cosa: Me llega un correo de Antonio de Caso que agradezco mucho. Es una foto de familia con motivo del cumple de Sara, el pasado viernes. Me la mandó David por email para colgarla en el blog, y no fui capaz. Como ando muy ocupado, ahí quedó. Pues, ¡oh sorpresa!, me la manda Antonio de Caso en un correo con un texto muy bonito por debajo, que tampoco sé cómo pasarlos al blog.

                  ¡Gracias Carrisio!.

            

miércoles, 16 de abril de 2014

NOTICIAS SOBRE LA TORRE.



                                               NOTICIAS SOBRE LA TORRE.

                     1ª.-  Que en el día de ayer, las directivas de la Asociación A.P.V., han recibido respuesta por parte del Ayuntamiento a su escrito presentado el pasado día ocho, del que ayer, inoportunamente ocho días después, da noticia la Opinión, en el que pedían la paralización etc. de la obra de reconstrucción del local adosado a la torre de San Nicolás.

                2º.- De dicho escrito, informe de  alcaldía, en reunión al efecto, la Presidenta ha dado noticia a los firmantes, lo que nos autoriza, después, a informar al resto del pueblo.

                3º.- Que en dicho escrito se da cumplida respuesta a las presuntas ilegalidades denunciadas por la Asociación:

a).- Se presenta copia del acuerdo del pleno por el que se acuerda aceptar la donación del local propiedad de María de la Asunción Bariego Mazariegos, libre de cargas.

b).- Se argumenta, no sin razón, que gracias a esa donación, ha quedado ampliada la calle y descubierta la parte principal del muro de la torre.

c).-Se aporta, sobre todo, en dicho escrito, toda la legislación en que se apoya la actuación Municipal, dentro de la legalidad, basándose, como razón fundamental, en que el edificio Iglesia de San Nicolás de Bari de Villalpando, no está catalogado como bien de interés cultural, B.I.C.,  lo cual impide ejercer la opción de expropiación.

                4º.- Quien desee conocer la literalidad del escrito puede pedir una copia a la Junta Directiva de la Asociación o, creo, en el Ayuntamiento.


                Villalpando 16 de abril de 2014.


             Esta es una información, a título particular, del administrador del blog. A. Modroño Alonso.


lunes, 14 de abril de 2014

COMUNICADO



            COMUNICADO DE A. MODROÑO ALONSO SOBRE EL CONFLICTO EN LA TORRE DE SAN NICOLÁS.

Primero: Ocupado en otras muchas historias, hasta que me llegó un anónimo, criticando la obra, no me había ocupado del asunto, y había dado por buena la decisión de la alcaldía que leí en el periódico, pero sin haber pasado por el lugar.

Segundo: Visto “in situ” ya me pareció mejor, en aras del respeto al patrimonio, que quedaran libres los muros de la torre, sin perjudicar a la propietaria del local en reconstrucción; pero harto de ser yo quien siempre ha de dar la cara, como dije, me limité a dar noticia  y  colgar los mensajes que llegaban, en el blog.

Tercero: No sé si como consecuencia de ello, o de algún chivatazo, o por la información que había aparecido el día 27 de marzo en La Opinión, la Comisión de Patrimonio, se pone en contacto con la Presidenta de la Asociación  A.P. V., pidiendo información.

Cuarto:  Es por ello que, al día siguiente, siete miembros de la Asociación, con la Presidenta al frente, presentan el escrito en el Ayuntamiento del que ya hemos dado noticia en este blog, al tiempo que remiten copia a la Comisión de Patrimonio.

Quinto: Las actuaciones dichas son decisión de los firmantes del escrito, pertenecientes a la Asociación. No niego mi colaboración y ayuda cuando me la han pedido. Insistiendo, sin cansarme, que en mi ánimo estaba y está conyugar los intereses del patrimonio de la villa, con los de la propietaria aludida.

Sexto: Quizá de forma un poco descoordinada, conociendo la opinión de algún miembro de la Asociación, no Sara, y, viendo que la obra seguía, que esos eran hechos consumados, que ya nada más se podía hacer, con la conciencia tranquila por haber puesto los medios  y lleno de paz pensando en la alegría que recibiría la familia afectada, es por lo que el sábado colgué el  “Segundo Comunicado”.

Séptimo: Además de los mensajes que he publicado,  hace días, antes del segundo comunicado, me llegó otro, con difamaciones e insultos que me resbaló (insulta que no tiene argumentos).

 Al segundo comunicado me han llegado tres:” uno que habla de bajada de pantalones” ,  otro  dice “que si hubiera estado Doña Carmen, el régimen, en el poder esta Asociación no habría renunciado” y  otro por el estilo que borré y ya no recuerdo.

            He dudado si mentarlos, por ser anónimos, lo que demuestra su calaña. Si lo hago, dado mi afán moralizante, avalado por mi ética, es como muestra de la degradación moral de algunos individuos/as del pueblo. Si les interesara de verdad el patrimonio local, podrían haber realizado alguna gestión, individual o colectivamente, haber apoyado a la Asociación CON SUS NOMBRES Y APELLIDOS. HABER DADO LA CARA. ¡NADA! Eso es lo  honrado, lo que califica a las personas Pero, a buenas horas van a buscarse enemistades, que aquí lo que se lleva es “nadar y guardar la ropa”, el fingimiento, la hipocresía y desollar a quien no está presente. En cambio eso sí: desde la cobardía del anonimato aprovechar para pinchar, para meter cizaña, para ver si los de la Asociación se pegan con el Ayuntamiento.  Lo lleváis claro. Ni nos vamos a pegar con el Ayuntamiento, ni hemos renunciado,  como uno dice.

Octavo: En cuanto a mi actitud, para los ruines que aún no quieren enterarse: mi talla humana la di en tan desigual lucha contra el régimen, en medio del miedo, la delación y la cobardía,  que cambió el gobierno de la villa.

Noveno: La actuación de este equipo municipal, por democrático, austero, honrado, eficiente, igualitario, sin prebendas ni favores, no es comparable con el citado fenecido y corrupto régimen. Ello no quita para que haya actuaciones puntuales en las que no estemos de acuerdo, como el caso que nos ocupa. Y, por encima de los lazos de sangre, discrepamos, damos la cara, seguimos dando la talla. Sabemos distinguir lo político de lo personal. Y quien espere que nuestras familias, en lo afectivo, se van a desunir, lo lleva claro.

Décimo: La guinda: QUE LA OBRA ESTÁ PARADA Y RETIRADOS LOS ANDAMIOS. Al menos de momento.

            Deseamos que todo se arregle de la mejor forma posible.


sábado, 12 de abril de 2014

miércoles, 9 de abril de 2014

COMUNICADO.




 COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN AMIGOS DEL PATRIMONIO HISTÓRICO RELIGIOSO DE VILLALPANDO.

         Ante nuestro desacuerdo con la reconstrucción de uno de los locales, adosados a los muros románicos del siglo XII de la torre de la Iglesia de San Nicolás, que se habían derrumbado, queremos poner en conocimiento de la opinión pública lo siguiente:

1º.- Que con fecha de ayer, 8 de abril de 2012, hemos presentado en el Ayuntamiento escrito pidiendo que se paralice de inmediato tal obra, y se proceda al derribo de lo levantado, porque atenta contra  la legalidad,  contra el Patrimonio y contra el sentido común (Ley 12/2002, de 11 de Julio).

2º.- Que, asimismo, con la misma fecha, hemos remitido copia del tal escrito a la Jefa del Servicio Territorial de Cultura.

3º.- Que motiva nuestro desacuerdo, además de la ilegalidad de tal actuación, el mal ejemplo que supone ese atentado contra nuestro Patrimonio, de cara a las Administraciones autonómicas, a las que estamos pidiendo dinero para restaurar la iglesia de San Pedro y, en este caso, la Administración local está gastando unos cuantos miles de euros en reconstruir, con sólidos materiales modernos, un local, para un particular, desaprovechando la ocasión que el derrumbe de esos locales suponía para liberar al monumento de unos antiguos pajares de adobe.


5º.- Después de esto, ¿qué argumentos vamos a emplear pidiendo dinero para evitar que se caiga la iglesia de San Pedro cuando tenemos un ayuntamiento que reconstruye un local para un particular? La respuesta será obvia.

6º.- No nos sirve la explicación dada, a medias, oralmente de que el ayuntamiento al aceptar la donación del pajar contiguo, también derrumbado, aceptó la responsabilidad que el propietario donante pudiera tener en el derrumbe del que se está reconstruyendo.

         Ese era un litigio entre particulares, en el que el Ayuntamiento no tenía por qué entrar. Su obligación era: obligar a que retiraran los escombros y notificarles no habría licencia de obra para la reconstrucción de los locales. O, en todo caso, como se hizo con el donante, retirar los escombros por cuenta del Ayuntamiento a cambio del escaso, por lo inutilizable el solar, valor de esos 40 M2.

7º.- Que en nuestra actuación no existe otra motivación más que evitar se siga deteriorando nuestro patrimonio histórico religioso.



            Esperamos muestras de apoyo, además de las que estamos recibiendo.

domingo, 6 de abril de 2014

EL PREGÓN DE SEMANA SANTA.



                               Y NO DEFRAUDÓ  LA PREGONERA PILAR CONCEJO.

                Pueden releer la semblanza de la saga familiar Concejo  Álvarez bosquejada unas páginas atrás, donde anunciaba que Pilar sería la pregonera en este ya tiempo alto, otoñada fructífera para los niños del racionamiento, en este 2.014. Verán eran cortos mis elogios.

                Precioso el acto. Un acierto por parte de la Junta de Semana Santa, a propuesta de Pablo Román, desgajarlo de la cargada liturgia en la mañana del domingo de Ramos: bendición, procesión, larga  Misa con sermón, lectura de la pasión, canciones…, la gente se cansa. Pocos son los que aguantan a seguir en la iglesia escuchando el pregón. Decepcionante para el pregonero ver como la iglesia se vacía.

                Los primeros años se pregonaba también la mañana del Domingo de Ramos a continuación de Misa, pero en el cine, con lo cual se estiraban las piernas, se descansaba un poco. El cine se llenaba hasta arriba. Los tres primeros pregoneros, creo por este orden, fueron Luciano López García, Evencio Núñez Espinaco y Félix Rodríguez Díez, “Nitro”. No sé si porque me pillaron más joven, menos curtido por la vida, más blando, con los tres me inflé a llorar. ¡Eran tan comunes, emocionantes, y hasta líricas, las vivencias que narraban…!

                Se ocuparon todos los asientos, ¡qué menos!, y había gente de pie. El marco es precioso, y hasta funcionó bien la megafonía: las palabras de Conchi Torio Boyano (padre, de los transportistas de Cerecinos, madre, de la familia de “Los Camilos” y “Peliblancos”) y Pilar nos llegaban limpias, nítidas.

                Conchi, como Presidenta de la Junta Semanasantera, se encargó de la presentación. Ahí ya empezamos a gozar. Su exposición fue medida, justa, acertada, bien dicha, y meritoria en la búsqueda de la fuente, que no fue Pilar ni Concejo alguno, para elaborar el extenso currículo de la pregonera. Todos descubrimos cuánto esfuerzo desde niña, cuánta capacidad, cuánto mérito en la vida de “esa chica de los Concejo”, en esa Profesora, Catedrática de Filología Hispánica en Universidades americanas (que eso da mucho caché) y españolas. Y todo eso calladito, sin saberlo la gente del pueblo, fuera de su círculo familiar.

                Comenzó Pilar agradeciendo la presentación, a la que, con serena humildad, consideró excesiva, explicó brevemente lo impensado para ella, al tiempo que  gratificante, verse en ese brete, que le ha servido, entre otras emociones, para volver a la Novena de la Dolorosa, cantar La Salve, y recordar cuando de niña, cantaban los misterios con voz aflamencada, “Poldo” y “El Nono”.

                Y, vayamos  “al consonante” del pregón: ¿pues cómo iba a ser? A la altura intelectual y humana de la pregonera, persona dedicada al estudio, a la docencia y comprometida, en su pertenencia a la Institución Teresiana, vitalmente con el Cristianismo.

                Se agolpan los adjetivos en mi mente. No los voy a utilizar. Prefiero bosquejar unos apuntes: sus citas a Santa Teresa, sus vivencias familiares y, cómo no, las de don Miguel de Unamuno.

                Las de la santa, las trajo a cuento, de cómo impresiona, en general, la imaginería religiosa, cómo la imagen, el mirar de un crucificado, de adolescente, orientó su vida por el camino de la ascética. Y citó a Gregorio Fernández, en cuyas tallas había técnica y divinidad. En Pilar, la mirada del Nazareno de su pueblo, también había influido.

                Mi lágrima fácil intentó asomarse cuando recordó a sus padres, su infancia (en esa casona de la calle, entonces, Dr. Ballester Nieto; ella no hizo esa ubicación, todos los sabemos), mal calentada la sala de estar, con una pequeña estufa y un brasero; en  resto, mantas y el calor de los hermanos compartiendo cama. Los mismos fríos que templaron, dieron temple, a todos los de nuestra generación.

                En cuanto a los recuerdos de su Semana Santa de niña, los mismos que nos son comunes: las  procesiones, sobre todo la del “encuentro”, los oficios, el recorrer los monumentos, el olor a rosquillas y magdalenas, aunque sin citar el “Oficio de Tinieblas” y las carracas en la tarde el Miércoles Santos. Tiene una explicación: las niñas no iban a hacer el bruto con carracas, matracas y bancos, hasta que D. Cayo nos desalojaba a “cingulazos”.

                Y Unamuno, ¡cómo no  el existencialista don Miguel!, siempre los creyentes y los dudosos, buscando cuando el péndulo del vasco salmantino, en su búsqueda, se inclinaba por el lado de la fe, para lo que también se apoyaba en “los Cristos”, y les dedicaba versos.

                Los aplausos duraron casi tanto como después de una romanza de “Pavarotti”, mientras ella nos pedía que lo dejáramos.

                Después, a toda la familia Concejo (estaban todos los hermanos, menos “Angelito” que vive en Sevilla y ha de trabajar, y muchos de los sobrinos, incluido un hijo de “Monchi” llegado de Sidney)  le sorprendió la actuación de la coral “Muvi”, dirigida por Ana Isabel Miranda. Yo les decía: todas esas señoras, y esos pocos hombres, son de los de aquí, de los que vivimos todo el año en el pueblo. También a mí me sorprendió, encantó, elevó, me emocionaron sus tres canciones religiosas.

                Al final la preciosa convivencia, al tiempo que pinchábamos la viandas y refrescos donados por la Junta.

                Felices se han ido los Concejos al verse queridos, arropados por las buenas gentes del pueblo, de toda la vida, que jóvenes y de mediana edad,  había pocos.

                            
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                                                                EPÍLOGO.

                Ahora mi intento de enseñanza, aunque no sé si será “predicar en desierto”, pero si no lo digo, ya de una vez, reviento.

                Pretende esta bitácora no sólo entretener e informar, sino también formar. Lástima que  la mayoría de la gente de mi generación ni siquiera tenga ordenador, que desaprovechen el gran medio cultural, de formación, que es internet, que tengan una vida tan pobre ocupada en el chismorreo, en jugar o ver jugar a las cartas, en ver la tele. Me temo que esos ya no tengan remedio, aunque nunca es tarde…

                Lo penoso es que los adolescentes del pueblo y comarca, los alumnos del IES “Tierra de Campos”, no participen, desconozcan, desaprovechen toda la vida cultural del pueblo, o todo lo que pueden aprender de la intelectualidad villalpandina.

                Seguro que el “Plan del Centro”, sobre el papel, se contempla la implicación el conocimiento, la interacción de y con la realidad en la que está enclavado.

 ¡Pues ya ven! ¿Conocen su historia? ¿su economía? ¿sus tradiciones? ¿Se asoman siquiera al lenguaje que se está perdiendo? ¿Leen a Álvarez Junco, a Luciano López, a Fernando Cartón, a Félix G, Modroño, el escritor en el último año más leído en Vizcaya? Y, como dicen aquí, aunque no esté bien en mí decirlo, ¿entran en este blog?, ¿leen alguno de mis libros, el de la guerra, por ej., o mis relatos?, que no lo diría si no tuvieran el aval de premios literarios.

Las respuestas son negativas. ¿Quiénes les van a enseñar todo eso cuando sus profesores lo único que saben del pueblo es la distancia a la que está de Valladolid o Zamora?

Un día leí en el periódico que habían programado unas jornadas sobre el lenguaje tradicional. Intenté visitar a la profesora de Literatura. Difícil: o están en clase, o reunidos, o en el bar, o marchan corriendo. No lo conseguí. Les dejé un ejemplar de mis libros. No he tenido más noticia, ni siquiera me han dado las gracias. Iré un día a decir que me los devuelvan.

Lástima que se desperdicie tanto valor como sería escuchar con atención a Pilar Concejo.
                               


                

sábado, 5 de abril de 2014

COMENTARIO ANÓNIMO



VERGUENZA.

He llegado anoche al pueblo, he pasado por San Nicolas y me ha dado asco ver la obra que estan haciendo junto a la torre. Me he enterao que se habia caido, y el otro señor lo ha cedido gratis al ayuntamiento por desescombrarlo y al que esta haciendo la obra, que no se quien es, antes ese pajar no se si era de los Boyano, le dan permiso para levantarlo y mas alto tapando la base de la torre.

Una verguenza, que tu Agapito, en los tiempos de Carmen ni se sabe la chapa que habrías dado por una cosa así y ahora te callas.

A ver si tienes la verguenza de colgarlo en el blog.
5 de abril de 2014, 13:36.


RESPUESTA DE AGAPITO MODROÑO.

Pues mira, no sólo tengo la vergüenza de colgarlo en el blog, sino que, además lo subo a la cabecera. Desde que se cayeron esas dos cocheras, antiguos pajares, no había pasado por allí. Después he sabido que uno de los propietarios, Raimundo, se lo había donado al Ayuntamiento, y es elogiable.

Al recibir tu mensaje he ido a verlo. Había, parada, viéndolo una señora de la Residencia,, quien exclamó: ¿cómo dejan hacer ésto? A mí también me parece sería mejor dejaran la torre y la iglesia libre de pegotes.

De todos los modos te digo que no es en este blog donde se solucionan los problemas, sino ante el Ayuntamiento, primero, y ante Patrimonio, segundo.  Que ya está bien de que siga siendo siempre Agapito quién ha de dar la cara.

De todos los modos si te digo que este blog está abierto a todo lo que sean sugerencias sin faltar a nadie. Eliminar

VOCABULARIO DE VILLALPANDO Y COMARCA RECOGIDO POR LUCIANO LÓPEZ GUTIÉRREZ.


       Reemprendemos la tarea, recordando que todos estos vocablos están tomados del libro "Esbozo para un vocabulario de la Tierra de Campos Zamorana", si bien, no sin cierto atrevimiento, para hacerlos más asequibles al lector de internet, podo la "historia" de bastantes palabras, con permiso del autor.

D


DANZANTE. m. Persona muy astuta. La forma en femenino (danzanta) en algunos contextos equivale a mujer de vida alegre.

DARSE. prnl. Se predica este verbo de las personas a las que se encuentran muy desmejoradas. Una frase como la veo muy dada es equivalente, pues, a la veo con muy mal aspecto.

DELADEARSE. prnl. Ladearse. Ponerse de parte de alguien. Llorente Maldonado y SL registran la variante deladiar.

DELIRIAR. intr. Delirar (L y G; MB).

DESBALAGAR. tr. Extender la mies en la era para formar la trilla. Para esta operación se empleaba la tornadera de dos ganchos y el gancho de desbalagar: “Descargado el segundo carro, se hacía la trilla. Se extendían las mieses formando un círculo en el centro de la era. Para esta labor se utilizaba la tornadera de dos ganchos y el gancho desbalagador” (AM, Crónicas..., p.43).

DESCONFUNDIDO. Adjetivo que se aplica a una persona a la que encuentras desmejorada.

DESCUENTO. m. Explicación. Lo normal es que esta palabra se emplee en plural dentro de la frase hecha dar descuentos a alguien. María Moliner en su documentado diccionario recoge la variante discuento con idéntica acepción, y señala que es propia de Salamanca.

DESECHO. m. El conjunto de ovejas que el pastor decide vender, generalmente al matadero, porque considera que no son rentables para quedarse con ellas en el rebaño.

DESGABANAR. tr. Recibir un severo correctivo en la práctica de un juego o de un deporte. También se emplea el verbo en forma pronominal para referirse a la acción de darse una paliza en el trabajo o en actividades lúdicas o deportivas. Quizás derive de gabán ‘abrigo’.

DESHOJA. Se emplea en la locución a deshoja, que sirve para aludir a que una tierra se siembra año tras año sin barbechar. Véase hoja.

DESOJAO. m. Interior del carro (L y G, Villalpando; Lamano, Salamanca). También se usa con la acepción de ‘carga que puede llevar un carro sin ningún tipo de complemento’ (L y G, Villalpando; Urdiales, Villacidayo). . Por su parte, DE recoge en Villanueva del Campo desojau ‘caja del carro’.

DESNAGÜAR. Trans. Realizar sangrías y regueras para que salga el agua de las tierras encharcadas.

DESVIARSE. prnl. Separarse un matrimonio.

DESOLLÓN. m. desconchón (L y G, JP, RG, DE). El DRAE solo recoge la acepción normal en castellano de ‘acción o efecto de quitar o quitarse la piel del cuerpo o de alguno de sus miembros’. Ya es sabido que desollón deriva de desollar, y este término proviene del latín exfollare, verbo formado a partir de follis ‘fuelle, bolsa de cuero’ y ‘piel de los animales’ en el latín vulgar de Hispania.

DESTRAZAR. tr. Despiezar un animal previamente sacrificado. Está relacionado con el clásico destazar, que, a su vez, proviene del antiquísimo verbo tazar. El término retazo es uno de los pocos derivados de este vetusto vocablo que todavía conserva enorme vigencia en el castellano actual, así como la locución papel de estraza, DOBLAR. intr. Desarrollarse, robustecerse, enreciarse: “Las anchas espaldas de Lucinio, que había doblado, después de su venida de servir al Rey, eran la admiración de aquellos jóvenes” (AE, p. 103). Ya Terreros recoge doble ‘hombre muy fornido’ y doblado ‘hombre grueso, caballo muy fornido’. Por su parte, Cortés y Vázquez registra doblar: “echar un cordero a dos madres, generalmente se ha de hacer esto cuando muere la madre y se ha de hacer mamar al cordero a otra oveja”. En este mismo sentido SL recoge endoblar ‘echar a un cordero huérfano a otra oveja’.

DOBLE. m. Sobrado, desván: “Vaya, un poco sucios están, porque los tengo guardados en el doble de la panera y ya sabes...” (AE, p. 355). MB ‘cielo raso de tabla’. DE ‘segundo piso de la casa’.

DOBLÓN. m. Disco de hierro usado para jugar a la tarusa (L y G, DE).

DOLA. f. Juego infantil: “Y salen a relucir la vieja escuela, los viejos maestros, las chapas, la tarusa, la dola, la novena de la Dolorosa, las muchachas recién espigadas” (AM, Crónicas..., p. 99). En otro libro suyo este mismo autor explica minuciosamente el juego del que estamos tratando: “Mostraba el organizador los puños cerrados. El primero de la cola palmeaba uno de ellos, intentando acertar con el vacío. Así se repetía la operación hasta el último. Quien, al final, quedara con la china, ese había de quedar. Flexionado, con los antebrazos apoyados en los muslos, mostraba su lomo horizontal y perpendicular a la trayectoria del salto. La madre, o sea el primero librado de la china, era el primero en saltar ordenando cómo debía ser el salto: dola, petaca, bobina, carrete, tren, hierro. Esa orden indicaba saltar todos seguidos y dando una patadita al quedador en el momento del salto. Si todos los saltadores superaban la prueba, el quedador medía un pie desde el bordillo o borde de la acera en la que se iniciaba el salto, aumentando en cada ronda la dificultad de este. La madre podía mandar dola con cinco petacas. En este caso cada uno había de apoyarse con las manos sobre el lomo del saltado con las piernas extendidas y darle cinco pataditas en el trasero. Quien no superaba la prueba le tocaba quedar relevando al quedador, a no ser que este se ringara” (AM, Charlas..., pp. 105-106). Deriva por aféresis a partir de pídola. También se denomina dola a la extensión ocupada por un pie recto y el otro cruzado con él en perpendicular.

DOMINGO GORDO. Es el Domingo de Carnaval. Se llama así porque se comía chorizo gordo. Julio Caro Baroja, uno de los máximos expertos en el estudio de esta fiesta, señala en su documentadísimo libro titulado precisamente El Carnaval que estos embutidos de un tamaño muy superior al normal eran una especie de personificación del Antruejo.

DOMINGO TORTILLERO. Es el domingo siguiente al de Resurrección. Debe su denominación a que la gente sale al campo y da buena cuenta, con grande alborozo, de sabrosas tortillas y otras sustanciosas viandas. Este día se celebra en la liturgia el Domingo de Cuasimodo nombrado así porque el introito de la misa comienza con las palabras Quasi modo geniti infantes, ya que, según san Agustín, los que habían sido bautizados en el Sábado Santo tenían que llevar las vestiduras blancas que habían usado durante el bautismo hasta este día en que debían ir a la iglesia en procesión.

DRUMO. Persona, sobre todo niña o joven, gorda, apretada, torpe de movimientos. (Como es de la cosecha del bloguero emplazo al Maestro para que le busque su etimología y autorización)

DURO. Aparece en la locución en piso duro, que se predica de una tierra que ni se ha sembrado ni se ha barbechado: “Cuando cualquier labriego, rendido en la lucha, por emigración o fallecimiento, dejaba sin arar sus terrenos, pasada una barbechera y una sementera en piso duro, podía cualquier otro entrar a labrar, alzar esas tierras en la barbechera siguiente y así continuar con ese usufructo mientras lo labraba” (AM, Charlas..., p. 121).