lunes, 16 de enero de 2017

RESPUESTA A MI CARTA ABIERTA DIRIGIDA AL PROFESOR MANUEL MURIEL RIVAS, PUBLICADA EN ESTE BLOG CON FECHA 1º DE DICIEMBRE PASADO.


Muriel

9:58 (hace 16 minutos)




para 
Muriel ha dejado un nuevo comentario en su entrada "CARTA": 


     Estimado amigo Agapito: Permítame usted a mí también hablarle desde la cercanía y familiaridad, pero con todo el respeto que se me impone al hablar a una persona de más edad, pues en mi tierra acostumbramos a usar, y a veces también abusar, del "usted".

   He descubierto su carta abierta hacia mi persona un poco tarde, pero como bien dice el refranero "más vale tarde que nunca" y, créame si le digo que su lectura ha causado en mí´una profunda alegría y, tamién, por qué negarlo, una gran emoción.

   No sé si sabrá que desde mediados del mes pasado no resido en Villalpando, ya que volví a Sevilla, ante la irrechazable oferta de una vacante a tiempo completo en mi tierra. Así fue cómo, con mucha tristeza y en medio de las celebraciones de la Purísima" me vi obligado a despedirme de los muchos amigos que en tan poco tiempo conocí en la villa y de mis colegas y alumnos del IES TIERRA DE CAMPOS. En cierta forma, mi artículo era un acto de agradecimiento al pueblo y sus habitantes por la acogida tan amable que me dispensaron.

   No me cabe ninguna duda de que usted es otra "rara avis", pues en su blog muestra gran sensibilidad y pasión por la historia de su pueblo y nos advierte constantemente de la utilidad de su estudio para aprender de nuestros errores, sobre todo de los más cercanos.

   Por otra parte, suscribo totalmente su reflexión sobre lo absurdo y nocivo que resulta para la formación del espíritu humano cualquier tipo de nacionalismo y chauvinismo, sobre todo si este no viene acompañado de los valores de tolerancia y respeto hacia el que es diferente.

   En relación al lema GLORIA EX TOLLERANTIA "Gloria a partir de la tolerancia" he de decirle que el concepto de "Tolerancia" actual no se corresponde con la TOLERANTIA latina y la evolución del vocablo en el medievo. Este correspondería más bien a "soportar", "aguantar", con lo cual, siendo rigurosos en la traducción el lema quedaría: "Gloria a partir de la resistencia". El concepto actual de tolerancia como "respeto al diferente" es una traslación de su significado original que vendría a ser en este sentido "soportar al que es diferente".

   En definitiva, como puede observar, me tomé esa pequeña licencia en mi artículo en cuanto a la traducción literal de la TOLERANTIA del lema de la casa de los Manso-Zúñiga, no digo de la villa, porque parece ser, como ya me apuntaba Fernando Cartón, que en realidad este nunca formó parte del escudo de la villa. 

   No obstante, ya puestos, si la historia es un proceso en marcha y está por construir por los propios pueblos, ¿por qué no usar un lema que en la actualidad representaría un concepto tan positivo como el de la "tolerancia"? "Repintemos los blasones", sí, pero con el objetivo de mejorar y aprender, al margen de los errores cometidos en el pasado en ese sentido, que por otra parte no son exclusivos de Villalpando evidentemente. Al menos, ese es mi pensamiento y mi idea de progreso.

   Por otra parte, me encantaría leer su libro "La otra historia de la villa" y desde aquí le animo a que no desfallezca, ya sea desde su blog o en cualquier otro espacio, en su ánimo de contar la historia desde otro prisma, el prisma de la minoría, o de los que simplemente se mantienen al margen del poder, esa historia que desgraciadamente pocas veces pasa a ser Historia. 

   Me despido de usted agradeciéndole con todo el afecto posible esta carta que ha tenido a bien escribirme, y esperando continuar el valioso legado de colegas de profesión que como usted dedicaron toda una vida a la enseñanza de los valores de ese "humanismo Cristiano" tan necesarios ahora y siempre.
Un afectuoso abrazo.

MANUEL MURIEL RIVAS.

jueves, 12 de enero de 2017

PRESENTACIÓN.





                                                            EL LIBRO.

                Los quinientos ejemplares de “VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL EN VILLALPANDO”, se agotaron dentro del mismo año de su publicación, el 2.006.

                Con el paso del tiempo, dado que aquello es historia, no ha perdido interés para las nuevas generaciones. Debe ser por ello que, tanto a mí como a  Patricia, nos preguntan por ese libro, para adquirirlo. Ese es el motivo por el que decidimos reeditarlo.

                Ya metidos en harina, era necesario corregir algunos errores y aportar nuevos datos en  cuanto al editado. Y, ya de puestos, me pareció oportuno añadirle un nuevo capítulo, en el que cuento y comento el estallido social que se produjo en Villalpando, y en toda la “Tierra de Campos” en el año  1.904, importantes sucesos que no vienen en los libros de historia, ni de los que apenas existen noticias. Por ello nos ha parecido oportuno cambiarle el título, “LA OTDRA HISTORIA DE LA VILLA”;  y la portada: una foto de los abuelos y tres niñas vestidas de luto riguroso, que ya de por sí, describe aquella situación, aunque fuera ya en los años de la posguerra.

                Copia un fragmento de la introducción:


                                                    LA OTRA HISTORIA DE LA VILLA.
                                                              
                                                                INTRODUCCIÓN.


                No pretendo ni emular ni corregir lo escrito por  don Luis Calvo Lozano en su “Historia de la villa de Villalpando”, ni lo transcrito de él en el libro “Parroquias, Archivos y Cofradías”. La obra de don Luis es admirable. Denota su enorme capacidad intelectual y de trabajo en unos tiempos, hace cien años, en que ni existían medios de comunicación, en que ni siquiera sé si habría forma de desplazarse a León (pasó muchas horas en el archivo de la catedral) en diligencia (no se había construido el ferrocarril Rioseco-Palanquinos). Sé que a Simancas se trasladaba en una caballería. Estaba lejos de inventarse esta maravillosa herramienta de la informática…

                La obra de don Luis, sobre todo su relación de libros y legajos  de las ocho parroquias, es un filón de oro sin explotar para cualquier historiador, para cualquier estudiante universitario que desee investigar a fondo la vida en la villa, en cuántos eran y cómo vivían, la intrahistoria, en lo social, económico, demográfico…, a partir de los datos extraíbles de los “Libros de Tamías”, por ej.

                Ahora bien: en la obra del doctor Calvo Lozano existe un encumbramiento de lo religioso, sobre todo en sus aspectos formales, sin profundizar en si esa cierta teocracia se traducía en una sociedad más justa, menos calamitosa.

                Esa exaltación, continuada hasta nuestros días, de las “glorias” locales, ha contribuido a crear  errores, confusiones sobre nuestra historia, que han dado lugar a un “chauvinismo” aldeano. Imposible convencer a los forofos del “villalpandinismo” que ni fuimos “Intercatia”, ni tuvimos no sé cuántos miles de habitantes, ni siquiera un Ponce de León, un Diego de Ordax, un tratado de Villafáfila (¿para qué citar el de Tordesillas?) que llevarnos a la boca. ¡Bueno!: nos conformamos, que no es poco, con Diego de Torres Bollo. Pero, vamos: que no somos el ombligo del mundo, sino una de tantas  pequeñas villas desconocidas en España así que se pasa de Valladolid.

                De los libros sacramentales, de inscripciones de bautismo y defunción; de las relaciones (Libros de Tazmías) de los obligados a pagar el diezmo en cada parroquia, a falta de otros censos, se puede saber…
               
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                Este prólogo es un aviso de mi propósito: el afán pedagógico de dar a conocer lo desconocido, de luchar por la verdad, de atender a lo sustancial. Dado que evolucionado del patrioterismo local (quizá la exacerbación de los nacionalismos catalán y vasco, tan anacrónicos, me vacunaran de ello), no soy de los que se creen que lo nuestro es lo mejor, ni lo peor.
                Es útil, necesario el conocimiento histórico, sobre todo del más reciente, para superar los errores del pasado. Lo que cuento de Villalpando es común, está incardinado en la historia de España: “quien ve su villa, ve Sevilla”.

                Todos los males de la humanidad son consecuencia del triunfo de la maldad de los seres humanos, sobre la bondad, Y viceversa los logros, los bienes, el progreso.

                Aunque las cualidades, las aptitudes humanas vienen determinadas, en gran parte, por la herencia genética, la educación juega también un papel muy importante. De ahí que en este pequeño rincón del mundo, en esta pequeñísima área de influencia, este pequeño cronista, intente aportar su granito de trigo: “un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero”

                Mañana, s. D. q., creo por la tarde, llegarán  los libros y unos pocos carteles que pegaremos por ahí.


                Aunque solo sea por escuchar a alguien tan sencillo, docto y humano como Ángel Infestas, bien merece asistir a la presentación en la Biblioteca, el jueves próximo, día 19, de, “hoy en una semana”, como decimos en este pueblo.

martes, 10 de enero de 2017

CUIDADO EN LA PLAZA.


  Los días de helada es  peligroso caminar por la plaza. Ayer por la mañana, en la zona sombría entre el banco y el "Comercio Grande" estaban las losas del piso muy resbaladizas. Otro defecto más de las anti históricas  y atípicas losas.

  Aunque, como baste que a mí se me ocurra para que el consistorio acuerde lo contrario, expongo mi ocurrencia: aplicar un antideslizante por toda la plaza, como han hecho en Pamplona, en la curva donde siempre se caían los toros. Valdría para el invierno y para San Roque.

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    Parece que el "mandatario" local, en sus cenas y comidas, cuando el vinillo le alegra, y hace que confunda a la destinataria en sus Wasap,  lee el fragmento de una carta, no dirigida a él, en la que insinúo su dimisión. Ello dio pie para que una "obrera" de las que "trabaja", es un decir, para el ayuntamiento y cobra del PARO,  expusiera en Facebook la inocentada de que el alcalde iba a dimitir porque se lo pedía el "Serrano Súñer". El de la Llanzol, no, el otro.

      Ya de puesto, podría haber leído la carta entera y sus razones. De momento me he propuesto una tregua. Ya ven, por lo ocurrido, cuando lo he sabido, he borrado la entrada anterior. Pero por la limpieza democrática, por justicia, para que sirva de lección y escarmiento, es necesario dar a conocer resumiendo y recordando todas las tropelías.

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    El jueves de la próxima semana, día 19, Ángel Infestas Gil presentará, a las diecisiete horas, en la Biblioteca Pública, "La otra historia de la villa".  Ya informaré con más detalle. El libro está encuadernándose. Mañana pegaremos algún cartel. Sí les informo que en el acto de presentación no habrá libros puestos a la venta, para que asistan todas las personas que lo deseen sin que se vean en el compromiso de tener que comprar el libro.

     Posiblemente el próximo fin de semana ya estará a la venta en la  Librería "PATRICIA", Servidor está dispuesto a firmar los que le presenten en cualquier momento.

    Si Dios quiere, seguiremos informando.

lunes, 2 de enero de 2017

domingo, 1 de enero de 2017

HASTA NAVIDAD, NI HAMBRE, NI FRÍO.




    Ya les digo que no es que antes hiciera más frío, sino que se pasaba mucho frío.

     Imagínense días como hoy en aquellas humildes casicas de los jornaleros en que no había más que la lumbre. En muchas ni una simple camilla con faldas donde poner el brasero y meter las piernas.

    Y la lumbre... No se imaginen estas chimeneas de ahora en las que arden leños, que hacen brasas, que, si son hogares cerrados, con el cristal, extracción del calor, las conocidas "Hergom" empotradas, por ej., caldean grandes estancias. Ese fue el calor de nuestro salón durante la infancia, y después, de nuestros hijos. Papá se encargaba de apañar madera cuando ya la había por todas las partes. Aunque había que cortarla, transportarla, poner la chimenea todos los días. Belén se dormía en el sofá arrullada por el crepitar de las llamas y el confortable calorcito, cuando volvía a casa, desde Salamanca, por Navidad. ¡Qué intenso y doloroso es su recuerdo por estas fechas..! Me paro un poco a llorar.

    En aquellas lumbres se ponía paja y granzones, envueltos con estiercol y cuatro palicos de manojo de vid o de las puntas de las ramas de encina. Lo explico con más detalles en "Aquellos Pueblos". El problema de los más pobres es que ni siquiera tenían un cacho pajar donde guardar la paja. ni tenían estiercol ( en el libro "La otra historia del pueblo", que está en imprenta transcribo el alegato de un obrero en el que alude a que los pobres se ven obligados a robar una talega de estiercol para cocer unas simples sopas).

    Un manojo de vides de majuelo, valía 2'50 pts., cuando un jornal andaba por las seis pts. Con el valor de los manojos se pagaban todos los jornales de la viña: alumbrar, podar, apañar las vides, hacer los manojos, tapar.  Por un haz de leña, que traían las mujericas a la cabeza desde la dehesa, les cobraban 2 pts. Ellas, en el pueblo, lo vendían por 3 Pts.. Y un carro de leña valía treinta duros. En la hoguera de la Purísima se quemaban tres carros. Al final se apañaban todas las brasas.

    Pienso que aquellas casicas de tapial y sus dos ventanucos, eran tan pequeñas para aprovechar más el calor humano de sus moradores. El borrajo de aquellas lumbres podía, si acaso, matar el frío de los pies.

    La mayoría de las familias de los jornaleros no podían ni comprar cisco. No era poco que tuvieran unos palicos para poder sacar alguna brasa al brasero.

    ¡El brasero de cisco!: Evitaba los sabañones y producía "las cabras". Aquel, dentro de la camilla de confortables faldas, era el gran remedio. Tener al menos calientes piernas y pies, aunque todavía las orejas, dentro de casa, se quedaran heladas.

    ¡Entonces!: ¿dónde matar el frío?: en las abrigadas, cuando había sol. Recuerdo a hombricos que se ponían "a la obrigada" tapados con la manta. Los muchachos corriendo en los juegos y, sobre todo, en la cama, aunque para meterse hiciera falta valor.

    Las casas medianas, o grandes, eran más frías: por los balcones de madera con un cristal sencillo, aunque tuvieran cuarterones se colocaba todo el frío del mundo. Amanecían escarchados del vaho de la respiración... Por el techo de tarima sin aislante de tipo alguno..., más frío. Así que meterse, sin pijama, en aquellas camas de sábanas blancas de grueso lienzo, era como tirarse a una piscina.

    Mi abuela, lo cual era un lujo, calentaba la cama, con brasero o calentador, antes de acostarse. Otro remedio muy socorrrido era calentar en el último borrajo de la lumbre un morrillo circular y meterlo en la cama envuelto en un paño para calentar los pies, o la botella, si había agua caliente en  el pote.

     Imposible hubiera sido en aquellos tiempos dormir en estas camas duras de ahora. Entonces todas tenían somier metálico, elástico. jergón, con pajas de maíz, y el colchón de lana. Aquello, donde el cuerpo se hundía era mucho más envolvente. Luego las tres mantas, o dos dobladas, el calor de la pareja o de hasta los cuatro hermanos ( en ese caso la cama, todas eran de catre, tenían dos cabeceras, así más piernas juntas a calentarse) que podían dormir juntos, las hacían, una vez calientes, tan apetecibles.

     Y, luego, el calor humano. En los pueblos, donde ya con tan poca gente, no existe aglomeraciones en local alguno, nos hemos olvidado del mismo.

      En la época gloriosa del baile de "Los Mantecas", cuando venía la orquesta de "Los Gelasios", antes de la masiva emigración de aquella juventud,  más o menos actual salón de plenos del ayuntamiento, llena toda la pista de baile, el alrededor, todo el anfiteatro que lo rodeaba menos por la parte del escenario, puede allí entre arriba y abajo, nos metiéramos quinientas personas, aquello cogía una deliciosa temperatura, y más deliciosa porque las mozas habían de desvestirse del abrigo, y dejarlo en el guardarropa, aun con cierto rubor en aquellas muchachas tan pudorosas. Como el muro interior, ahora al descubierto los históricos sillares de arenisca, estaba entonces enfoscado de yeso y pintura, del calor y vapor de agua que desprendía tanto cuerpo joven, algo se reblandecía, y dejaba traslucir las piedras de la cantera de las "Hurnías".

     He querido endulzar el recuerdo de aquellos fríos, de aquellas penurias, con agradables recuerdos.

   

 

 
 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

sábado, 31 de diciembre de 2016

HOY SÍ.


     Es muy frecuente  alguna mañana de otoño o invierno, así que hace un poco de frío, escuchar: -¡vaya helada que ha caído!

    A veces suelo responder: -¡Qué no! No ves que no hay escarcha en los tejados, ni se ha helado el agua... Que la mínima esta madrugada ha sido de cuatro, o cinco, o seis grados sobre cero.

    Algún recalcitrante se atreve a responder: -Porque ha sido helada negra.

    Esto de la helada es un recurso muy socorrido para lo observadores originales. Incluso en el mes de junio, o septiembre, cuando amanece fresco, algunos de los más perspicaces, sentencian: -Hoy ha helado algo.

    Son personas de innata originalidad. Al saludo de ¡buenos días!, pueden responden: -¡Bueno!, por decir algo.

      Que no te digo que haga un buen día, sino que os deseo buen día.

      Hoy sí. Ahora,, sobre las diez, cuando me he asomado a peto al termómetro de la farmacia he visto -4º. La helada ha escarchado los árboles de nuestro jardín, (ahora iré a ver el parque, que será un espectáculo, y los bosques del Raso, ni les cuento) los tejados nuevos y viejos, las brozas de cunetas y baldíos, los rastrojos y sembrados...

     La de hoy ha sido una helada como las de antes, cuando se cerraba el campo. Eso, lo de cerrarse, quería decir que no podrían "arrancar" los rebaños, ni se podría ir a alumbrar majuelos, ni a apañar piedra, por estar el suelo como el bronce y las piedras clavadas..

     En lo de "antes" si que hacía frío, sí que hacía calor, sí que llovía, sí que nos divertíamos, sí que se mataban marranos, sí que eran ricas las comidas..., hay mucho de mala memoria, de subjetividad, de idiotez. Mira que uno quien de niño las pasó canutas, incluso hambre y frío, y ahora tiene, como casi todos, de todo, se atrevió a decir que estábamos en una situación parecida a la de nuestra infancia...

   ¡Hombre!: en esto del tiempo no voy a negar existan ciertos indicios del cambio climático. Por ej.: un otoño, un mes de diciembre tan cálido como el del 2015, en el que se pudieron segar las alfalfas, nunca se había conocido, Nunca habíamos visto florecer los almendros a finales de enero. Así les fue luego en marzo, por bobos. Pero de eso a estar hablando de un cambio radical hay un abismo. La comunidad científica lo que trata es de evitar que la temperatura media del planeta aumente en dos grados, para evitar la tragedia.

     No sé si en los últimos cincuenta años habrá aumentado en conjunto medio grado.Uno que, de lo pasado tiene buena memoria, recuerda que siempre ha ocurrido igual en esta tierra: inviernos  más o menos fríos, secos, semisecos o muy lluviosos. La pluviometría, de unos años a otros siempre ha sido muy irregular. Pero es que, además mi recuerdo, coincide con las estadísticas. Ello no es opinable. Ahí están los datos. El pasado año agrícola, septiembre 2015, julio 2016, fue de los más lluviosos jamás conocidos. En la última década han predominado los años lluviosos sobre los secos. Y si no se han repetido las inundaciones de 1962, hace poco más de un año, por ej., es porque encauzaron el Valderaduey a partir de Cañizo, que entonces no lo estaba.

    El posible calentamiento global, en lugar de sequías, lo lógico es que traiga aumento de las precipitaciones. A mayor temperatura, mayor evaporación en los océanos, por tanto más lluvias.

    El concepto "antes", es muy amplio, según la edad de cada quien. Cuando Guadillo dice "antes", puede estarnos hablando de hace noventa años, de cuando él ya tiene memoria. Entonces, en esos antes de cada uno, mis recuerdos por ej. llegan a los años cuarenta, ha habido de todo, según años. Lo que ocurre es que tendemos a recordar las situaciones extremas. Por ej. la gran nevada con ventisca de finales de febrero de 1956, que aquí, en los desmontes se arremolinó la nieve y cortó la carretera, que se heló la fuente de Cibeles, en Madrid. Y, claro, recordando esa nevada, aunque luego se pasaran otros seis o siete inviernos sin nieve, ya decimos: -antes si que nevaba-
 
     Lo de los "pinganillos" es otro argumento muy socorrido. Aunque ocurriera también de tarde en tarde, si era más frecuente, así que helaba, era porque dentro del recinto del actual casco urbano, estaban todas las ovejas, vacas, marranos, mulas, caballos, burros, gallinas, conejos, las casi tres mil personas, los muladares en corrales, todos bien junticos en pequeños cabañales, cuadras, pocilgas... Todos lanzábamos mucho más vapor de agua a la atmósfera que producía una mayor condensación en los tejados, y al escurrir se formaban los pinganillos.

    Lo de que ahora no se forma carámbano en la calles y lagunas, ¿cómo va a ocurrir si no hay barro ni lagunas? Pero esta mañana hube de ponerle agua caliente a los bebederos de gallinas y conejos porque se había hecho un bloque.

    Los seis bajo cero de esta mañana les puedo asegurar que sí es una temperatura de las de "antes". Y veremos si esta noche no llegamos a mínimas históricas. Y, como consigan entrar las masas nubosas del Atlántico en esta masa de aire frío, veremos si no tenemos nevada.

   No hay seguridad ni constancia estadística de que hiciera más frío (ya digo, según qué inviernos), lo que ocurre es que pasábamos mucho frío.

    En próxima crónica, s.D.q. contaré, para los más jóvenes, cuál era la situación.





lunes, 26 de diciembre de 2016

"FORES"


   Dedicado a Inés, Edu, Nacho y Rodrigo.

    Diminutivo de Forestar, es un perrillo entre mediano y pequeño, más blanco que negro, rabicorto, ágil, cariñoso, inteligente y sinvergüenza,de dudoso "pedigrí",  muy conocido en el pueblo.

    Jesús lo trajo de cachorrito con la escusa de que necesitábamos un perro para que espantara a tantos gatos como andan por el corral, porque era ratonero.
 
     Bien pronto, lo que me dio mala espina, empezó a hacer buenas migas con los felinos. Pensé que aceptaba su compañía para que le dieran calorcillo por la noche, que al llegar a la mayoría de edad perruna, empezaría a cumplir su obligación: ahuyentar a los misinos que pululan por los Corralones y todos esos corrales, al reclamo de los restos pescaderos de Julio, tan buena persona como buen amigo, en los contenedores. Por si con eso no les llegara, ya se encarga "Tasio", el perrero y gatero de Mari Luz, la buena, de ponerles más alimento.

     Nos ha resultado que Fores es un perrito franciscano. Practica la  máxima de la más completa hermandad con todos los seres.

      ¡Claro!: como él sabe cual es su cometido vital, lo que debe dar sentido a su vida, disimula.. A escondidas, cuando nadie lo ve, comparte su prefabricada comida, (que los perros de ahora no comen huesos, a éste uno se le atascó en el intestino y hubieron de llevarlo a una clínica canina, en Benavente), con una astuta y malona gata roja. Incluso duermen juntos, arrullándose uno y otra. Pero, ¡amigo!, si servidor aparece por el bajo, entra inmediatamente en acción, incluso antes de que yo lo envisque: -¡Fores!, a por ella. Entonces, ladra, pega saltitos, adopta posé, y la gata, como cumpliendo con su papel, da un trotecito y se refugia bajo el coche. Fores ladra, fingiendo furia, alrededor del vehículo. Un día intento asomar el morro y la gataza se lo aruñó.

       Decía que muy conocido en el pueblo porque raro es el día que no se da una vueltecita por el idem, aparte de jugar, sobre todo en verano, con sus amiguitos por la plaza. Incluso, hasta que las cosas se complicaron, se permitía el atrevimiento de entrar en el bar Ideal.

      Cuando tiene ganas de salir, espera a que alguien corra el portón para sacar el coche. Él anda por allí, haciéndose el distraído. En el trayecto del conductor desde la puerta al coche, Fores, como quien no quiere la cosa, se larga. Cuando me doy cuenta, me asomo. Con su trotecillo llega por donde la cochera de Jaime. Lo llamo, y el que acude tan solicito cuando Sari, para darle la ambrosía de cualquier ternilla, cartílago, u otra hocicada perruna, desde la galería dice:  Forres, Fores, aunque esté en la otra punta se presenta al instante, cuando oye su nombre para que regrese, mira atrás y ni puto caso.

     Dependiendo de que encuentre o no ligue, lo que dada la escasez de perritas sueltas le resulta más difícil que a viejo verde, aunque sea alcalde y se pase horas y horas intentándolo por Wasap, así tarda en regresar a casa. Si es de día, espera a que alguien vuelva y abra la puerta. Hace unas semanas, se presentó a las tres de la mañana. Se puso a ladrar en los Corralones, pero no le oyeron ¿---? en esa casa. En vista de lo cual se vino a la calle Silera, donde tuvo más suerte. Nos levantamos a abrirle.

     En todos los casos, a su regreso, solemos reprenderle, para que no lo vuelva a hacer. Él, metiendo el escaso rabo entre las piernas, mohíno, agachado, da vueltas alrededor. Si le muestras enfado se larga cabizbajo. Si le dices frase cariñosa se tumba panza arriba para que le rasques la barriga.

    Con cada uno de la familia muestra diferente actitud. Con los niños se pone muy juguetón. Conmigo lo de ponerse patas arriba. Cuando llega Aní por atrás es locura lo que le entra. No para de dar saltos, hacer cabriolas, querer escalarla; la sigue hasta arriba de casa, se queda rascando la puerta de la cocina. Con Jesús, a quien respeta como amo (lo lleva con frecuencia al campo y al bosque) se siente seguro y con bula para entrar con él dentro de nuestra casa, algo normalmente prohibido. Su habitat es el corral, donde le sobra sitio para guarecerse y estar calentito.

   La Nochebuena y Navidad la ha celebrado en familia. Gracia lo dejó pasar a su casa. ¡Qué a gusto se sentía!: andaba por debajo de la mesa, acariciaba con su rabito hermosas piernas. Cuando le riñeron atendió la orden: se acurrucó en la alfombra, delante de la confortable llama que veía tras el cristal en el hogar empotrado que decora y conforta ese salón. Ángela y David le hicieron fotos para publicidad de Biomaser...

   No quiero cansarles con más historias de Fores, como cuando lo dejé olvidado en Castroverde por la mañana, fueron a buscarle por la noche, y atendió a la llamada, y le abrazaban los niños...;o de su convivencia con los conejos, su rivalidad con el "quico", sus intentos, entre la remolacha, de cazar topillos...

   Si algún lector se sorprende de que escriba de asunto baladí, le digo: ¡qué va!, no lo es. Estas tiernas vivencias, (aunque sean de un perrillo. ¿Hay algo más cariñoso y fiel) reflejan mi estado de ánimo, de paz, de serenidad, mi espíritu navideño, el disfrutar de la bendición bíblica de conocer a los descendientes, en plenitud física y mental (que Dios me conserve), de compartir con ellos las entrañables reuniones en torno a la mesa, al calor del hogar...

     En el recuerdo de todos está la ausente. Se me hace duro a veces, salgo a llorar mirando a las estdrellas. Pero como Sara dice, con convencimiento, está segura de que su espíritu está con nosotros, que ella también goza de las reuniones desde el cielo...

      Paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad.








viernes, 23 de diciembre de 2016

FESTIVAL NAVIDEÑO EN EL COLE, "alias" CEIP "La Inmaculada"


    ¡Bueno, bueno! Si habían preparado un escenario chulo y todo. ¡Qué gusto! disfrutar de la escasa cosecha infantil de tan extensa comarca; aunque, como son tantas las hectáreas, aunque infértiles, sí se reúne un buen puñadico de niños. En algún curso pasaban de los veinte. Pero entre mamás, algunos papás y abuelitos, aquello estaba muy concurrido.

   Presentaban, con mucho garbo, soltura y tablas, las actuaciones, Alejandro Blanco, con el salero de los genes "Tachueleros",  hijo de villalpandino y colombiana, e Inés Modroño, tan esbeltita y estilosa, hija también de villalpandino, y salmantina.

   ¡Pues ya ven!: ¡qué les voy a decir de las monerías de los "parvulitos"!: que a mamás y abuelitas se les caía la baba. A medida que los actuantes ascendían por el escalafón de los cursos, aumentaba el mérito escénico. Al final, los de sexto, hasta interpretaron con flautas un villancico.

   Me gusta, disfruto conviviendo, observando; recordar, comparar. Coincidí con una joven señora búlgara que viene algunos días por casa a ayudar a Sara. Me presentó al marido. Conversé con él. Han comprado casa en el pueblo. Han decidido quedarse aquí. Se sienten muy a gusto. En este pueblo hay de todo, me decía. Vive con ellos la suegra, que también trabaja; niño y niña van al cole, allí estaban, han nacido aquí. Están completamente integrados. En el cole son igual que todos los demás, y saben que tienen las mismas oportunidades.

   Me dijo que en Bulgaria se celebra la Navidad y Año Nuevo igual que aquí, que ellos, si no católicos, sí son Cristianos. Que en casa hablan su idioma, por lo que los niños son perfectamente bilingües, pero que si se juntan a jugar de varias familias, los críos hablan castellano, pues ya les resulta más fácil.  Lo de la inmersión lingüística. Cuando hablo con alguno de estos niños en nada se les nota que son hijos de otro idioma.

    La sociología del pueblo ha cambiado totalmente. "Antes", me refiero hasta los años sesenta, lo normal es que todos los matrimonios se formaran entre jóvenes de los mismos pueblo. Había algún que otro intercambio, siempre los hubo, pero era un porcentaje muy pequeño. Incluso existía un refrán que afeaba el hecho: -El que fuera va a casar, pero lleva o pero trae. Incluso había quien sustituía el "pero" por "perro". Ahora ocurre exactamente lo contrario: lo escaso es que las parejas se formen entre paisanos.

    Como consecuencia de esto y de la marcha de oriundos y el asentamiento de foráneos, más de la mitad de los censados, a Dios gracias, no han nacido en Villalpando.

    Ayer este amigo búlgaro me iba informando: en casi todos los cursos había hijos de compatriotas. Pero es que, además de la colonia búlgara hay niños hijos de colombianas, peruanas, una rumana; entre las mamás había una con el velo musulmán. Viven en Cerecinos, de pastores. La niña, preciosa, es compañera de Inés. Hay una niña hija de una ucraniana, dos de una rusa... ¿Quién nos lo iba a decir cuando la guerra fría..?  Me gusta. Es bonito. Ese es el camino para que estas llanuras no queden desertizadas.

    Todavía en el Colegio, me quedan el Director, Esteban Cuenca de Prada (apellido de ilustre escritor)  y Mª Ángeles. A las demás, todas maestras, ya ni las conozco. Alguna sí a mí: las "seños" de Edu e Inés.

      ¡Pues menos mal!

   






miércoles, 21 de diciembre de 2016

SOLEDAD.


       Ya Miguel Delibes, al final de la década de los 70, en el "Disputado Voto del Señor Cayo", nos habló de la soledad de los ancianos en las aldeas. Eran  los primeros pueblos de  montaña que estaban siendo abandonados.

     Ahora, en estos de Tierra de Campos, en los que todavía hay gente, incluso en Villalpando, van quedando matrimonios, que se aferran a no salir de su casica, pero están al borde del desamparo.

    Sobre las doce estuve en el Centro de Salud. Entre quienes esperaban a la consulta había un hombretón de unos 86 años. Me cuesta trabajo llamar anciano a quien conocimos en su plenitud, a quien todavía anda en su vieja bicicleta, para hacer ejercicio y porque la resulta más cómodo que andar a pie.

    Cuando vuelvo a las dos y pico, veo que lo llevan en ambulancia  a  Benavente. Recorría el pasillo por su pie, rezongando. Él quería que le dieran un jarabe y marchar pa casa, que estaba la mujer sola. Le habían hecho un electro y le pareció conveniente al médico derivarlo al cercano hospital. Me ofrecí a acompañarlo. Me dijo Yoli, la enfermera, que no era necesario.

   Se me ocurrió pensar en su mujer. Seguro que no lo sabe y se empezará a preocupar al ver que no regresa. Angelito Guaza me ayudó a encontrar su casa en la Ronda de San Pedro. Llamamos los dos y, en efecto: ella ya empezaba a preocuparse. No tenía noticia de la ida a Benavente.

   No la asustamos. Le dijimos la verdad, que iba bien y sin urgencia. Que no era cosa de alarmar a hijo e hija que viven en Cataluña, pero que sí deberían saberlo. En los inviernos se los llevan para allá.

    Tienen móvil, pero es él quien lo maneja.  Se quedó por allí Angelito gestionando la llamada con alguna vecina. No doy nombres por respeto a la intimidad, aunque sí pistas por sí a los hijos o nietos
les pudiera llegar la noticia por este medio.

    Quiera Dios este hombretón se recupere.
 

 

martes, 20 de diciembre de 2016

NO POR SABIDO, MENOS TRISTE.


   Extraigo de La Opinión de hoy los siguientes datos poblacionales referidos al año que termina:

   La provincia pierde 3.030 habitantes. Nos quedamos por los 180.000. Incluida la capital a unos 17 h. por kilómetro cuadrado.

   Entresaco del cuadro provincial los siguientes datos:

   Zamora capital:        63.217 h. Pierde 634.

   Benavente,                18.325 h.     "      235.

   Toro ,                          9115 h       "        99.

    Morales del Vino      2.966 h. Gana 11.

    Villaralbo,                 1.880 h. Pierde 13

     Moraleja del Vino     1.692 h. Gana 32.

     Fuentesauco             1.636 h. Pierde 38.

      VILLALPANDO     1.528 h. Pierde 5.

     Santa  Cristina,            1.454 h. Pierde 27.

     Puebla de Sanabria       1.484 h. Pierde 24.

    Alcañices,                      1.311 h. Pierde 3.

    Fermoselle                     1.277 h. Pierde 58.

     Bermillo de Sayago       1.085 h. Pierde 19.

     Pasamos a los de la Comarca:

     Villanueva del Campo    900 h. Pierde 14.

     Villafáfila                        478 h. Pierde 28.

      Castroverde de Campos  324 h. censados. Residentes puede la mitad. Pierde 15.

      Villamayor de Campos    322 h. Pierde 15.

       Cerecinos de Campos      297 h. Pierde 11.

       Cañizo                              243 h. Pierde 4.

       Tapioles                             164 h. Pierde, 2

       San Esteban del Molar       125 h.  Igual.

      Cotanes del Monte               113 h. Pierde 4.

      Quintanilla del Monte           102 h. ¡milagro!: Gana 2. Marroquíes, creo.

       Villárdiga                                97 h. Pierde 2.    

       Vidayanes                                88 h. Pierde 4.

       San Martín de Valderaduey     63 h. Pierde 2.

       Prado                                        60 h. Pierde 1.

       Quintanilla del Olmo               31 h. Pierde una señora fallecida recientemente.    

        COMENTARIO: Aunque el saldo demográfico (nacimientos menos defunciones)  es muy negativo en toda la provincia (lo es en el conjunto de España, paliado por la inmigración...), el descenso en Zamora, Benavente y Toro es debido, además, a que siguen emigrando jóvenes.

       En estas tres localidades el número de censados es menor que el de residentes: bastante gente de los pueblos que se han ido a estás "capìtales", siguen censados en sus pueblos. En el caso de Benavente conozco a bastantes personas de por aquí en esa situación.

       Refiriéndonos a Villalpando. ¡Pues ya lo ven!: ocupamos el 8º lugar en cuanto a población;  si bien, comparándonos con los de nuestra categoría, separados de la capital, Fuentesauco, Fermoselle, Villanueva del Campo, mantenemos el tipo, gracias a la Residencia de Ancianos y a los inmigrantes. Sólo perdemos 5 h.

       Posiblemente se correspondan los residentes con los censados. Sabemos de los últimos que aquí no viven habitualmente, pero también de sanmartineros, villardaginos, tapioleros, villamayorenses, cotaneros, quintanillejos... que residen en la villa y siguen censados en sus aldeas.

        Lo triste de estas aldeas es que residen, en algunos casos puede que menos de la mitad, de los censados. Por ej. en Quintanilla de San Babilés y en San Martín, quedan tan pocos que los conocemos a todos y es fácil recontarlos.

         Especial tristeza siento por Villanueva del Campo. Allá por los años cincuenta, cuando íbamos al Campamento de San Pedro de las Herrerías, ¡menudo pique entre los villanovanos y los villalpandinos..! Ambos pueblos, con escasa diferencia a favor nuestro, andaban por los 2.800 habitantes. Nos daban en los morros con el ferrocarril, dos fundiciones, fábrica de harinas, dos orquestas,  dos o tres traperos-chatarreros.., más todas las demás cosas que teníamos nosotros: médicos, maestros, curas, farmacia, guardia civil, albañiles,  herreros, carreteros, guarnicioneros, herrador..., y un Cristo milagroso.

       Sus iglesias, incomparablemente mejores que las nuestras. Algunos días de verano subo la cuesta de la alameda de Prado para contemplar, recortada en el crepúsculo la silueta de ese bello pueblo terracampino que no ha perdido su tipismo. El imponente neoclásico Salvador, el bello mudejar de Santo Tomás emergiendo con majestad del caserío son una estampa que me llenan de recuerdos y nostalgias. Le tengo mucho cariño a Villanueva.

     Dado mi afán por sacar siempre alguna lección de cualquier hecho, y aunque sea repetirme, insisto que una forma de intentar que alguna población se fijara, sería la facilidad para encontrar vivienda "barata", que los propietarios vendedores se adaptaran a la oferta y la demanda. Así va ya ocurriendo, referido a la villa, en los que llega el momento no les queda más remedio que vender.

    En el pasado puente conversé con una señora, propietaria de uno de los montones de carteles de "SE VENDE". Le pregunté y salió por 54.000 euros, para una casa de adobe en la que se pega en el techo con la cabeza.  Como no es del pueblo le expliqué un poco la situación. -

     Pues regalada no la voy a dar. Ahí queda que no me come pan...-  Con una política social de urbanismo ya les diría si le comía o no, pan. De todos los modos pan si comen: mantenimiento, agua, luz, alcantarillado, IBI.

     Pues no podía tener cuentas saneadas este ayuntamiento. Sobre el 60 % de las viviendas pagan tasas sin consumo, o muy pequeño, cuatro días en verano.

     Podemos fijarnos en cualquier calle del pueblo, en la de La Solana, por ej.: en la acera de la derecha desde la plaza hay once viviendas, todas, más un hermoso solar, cerradas salvo cuatro días. Por la otra acera de ocho grandes viviendas hay cuatro habitadas en las que residen diez personas.

     De cada uno de los últimos difuntos o ingresados en la Residencia, casa cerrada, y hermosas. Las podría enumerar ¿..? Lo hago. Sé les gusta recordar a los de fuera: Piteras, don Primi, Maruja la de Isaac, la de su hermano Manolo, en la carretera, Maria "Soberana", la de Abraham, Angelito "Barril", Atanasio... Unas cuantas más podríamos recordar.

      Mantengo la esperanza de que, con sentido común, algunas puedan ser rehabitadas. No quiere ser derrotista mi mensaje, sino esperanzador. Si mi información ayuda a los que quieren vender a que se adapten a la ley de mercado, que bajen "la pedidura", suponiendo les llegue alguna oferta, hasta les puedo hacer un favor.