sábado, 6 de febrero de 2016

PARÉNTESIS.



            Como "rabiaba" por contar lo siguiente, lo cuelo entre la biografía de "Tito". También me falta el último capítulo de la "Otra Historia". Todo se andará, s. D. q.          



                                             ¡Y AHORA!: ¿QUÉ?        

                Cuando, casi en solitario, desde finales de los noventa, luchaba contra la corrupción en mi pueblo, se lo decía a la gente:  -“que el ladronicio en toda la nación acabará por pasarnos factura en lo social, en lo político, en lo económico…” . Pues, ya lo ven.

            Bien pronto, en la transición, hasta en la financiación de la UCD, empezó a haber amaños. Cierto que menores y disculpables.

            Fue Felipe González un social demócrata. Su carisma le permitió domesticar (perdón por la expresión coloquial para entendernos) a la mayor parte de la rojería que acabó aceptando a la OTAN, la Monarquía, la economía de mercado, la reconversión industrial; aumentó la renta per cápita y las prestaciones sociales. ¿Positivo el balance?  No lo sé. Pesa mucho en el otro platillo la orgía corrupta de su época: Filesa, Malesa, Time Spor, BOE, los GAL, Mariano Rubio, Carmen Mestre, Roldán, Urralburu, el Guerra hermano; Vera y Roldán, quienes se tragaron el marrón.

Él, y Guerra fueron los responsables de la politización de la justicia. De las interferencias del poder ejecutivo, (político) en el judicial. Lo que, hasta que la cosa se desmadró, daba protección a los corruptos. Recordemos al pobre Juez Marino Barbero.

¡Bueno!. ¿y de los “Hotros” qué? Pues que la he vivido, sufrido, que la conozco bien, por dentro.

Cuando en el año 1998 les fui a la Sede de Victor Gallego con pruebas escritas de las  irregularidades que se estaban cometiendo en la gestión de la Residencia de Ancianos en beneficio económico de cargo público del PP, tuve con la entonces   Jefa, Luis Eras y, sobre todo, con un tal “Sito”, una bronca sonora. Le llevaba el original de una cartulina, escrita a mano, por la superiora de la Residencia, de todas las partidas de gastos del año anterior, en que constaba importante cantidad, cerca de un millón de pts, de entonces, entregada al cargo público, como sueldo, se entiende,  por el desempeño de la gerencia, incompatible con lo percibido por la alcaldía.

Decía el “Sito” que aquel era un papel de cocina. Con esa, y muchas más pruebas, (yo había redactado, como Secretario, por concejal, unos cuantos años antes el acta constitutiva del Patronato) presentamos denuncia en el Juzgado de Instrucción.  Un buen juez la admite a trámite, instruye, sale todo,  de Hacienda, de la Seguridad Social, de Caja España, no así de Caja Duero; copia del acta constitutiva, donde quedaba claro la no percepción de tipo alguno de prestación, etc.

El buen juez, a la vista de nuestra razón, dicta providencia llamando a declarar al cargo público y a la Superiora de la Residencia. En providencia, bien fundamentada ratifica la imputación. Lo recurren a la Audiencia, y allí, tras varios meses, carpetazo. Fue la misma Audiencia que tapó el “Caso Zamora”.
 
¡Claro!: eran los tiempos de Aznar, comienzos del boom inmobiliario, la economía pujante, los eventos importantes, las recalificaciones un chollo, una sensación de  impunidad daba confianza, el partido también se beneficiaba… abonado campo donde florecen la Gürtel, la Púnica, Bankia, Itelsa o como se llame lo de Valencia, las cajas, Correa, Granados, Rato,  Bárcenas, Ros…

Ante tal situación, tal avalancha, los jueces, la guardia civil, se han puesto las pilas. Y ya ven, tan saturados, con lo gordo que es lo de Valencia, parece que ya no le quita más votos al PP. Pero han perdido cinco millones, que no se les olvide.

Y, llegamos al meollo de la cuestión: la corrupción por el cuerpo del PP es tan amplia, tan extendida, llega tan arriba, es tan cercana a la cabeza  que es imposible que Mariano Rajoy, si no cómplice, no tuviera conocimiento de ella. Debió en el 2011, dada esa gran mayoría que la nefasta gestión de Zapatero le dio, haber asumido responsabilidades, pedido perdón y extirpar lo podrido, en lugar de esperar a que escampara, cuando el pedrisco era cada vez mayor.

Ahora, ¿cuál sería la salida? Rajoy, lastrado por la corrupción y la falta de apoyos, no puede presidir el nuevo gobierno.

 Pedro Sánchez (a quien no afecta, porque es nuevo, la reciente corrupción de su partido), si acepta las exigencias de Pablo Iglesias y forma gobierno con él, llevarían al país al desastre.

¿Entonces?:  está Ciudadanos para un gobierno reformista regeneracionista,  social demócrata, presidido por Sánchez. Noventa más cuarenta, 130. Que los del PP tengan la grandeza de abstenerse, vayan a la oposición y refunden,  regenerando, el partido. Los demás que hagan lo que quieran.

Resumiendo: limpieza sin caer en radicalismos.


            Agapito Modroño. DNI 11.79.980 M-  

viernes, 5 de febrero de 2016

EL REENCUENTRO DE TITO CON TODA SU FAMILIA.



                               EL REENCUENTRO DE TITO CON TODA SU FAMILIA.

            No he conocido a otra persona tan cariñosa y que le diera tanta importancia a los vínculos familiares.

            Su primer interés fue conocer si quedaban hermanos de sus padres. 

          Vivían todas las hermanas Chimeno. De los Modroño quedan Teófilo y Candelas. 

          Visitó a Canuta, en la calle Espino y a Josefa en la del Oso. Se reunieron, hijos, nietos de todas. Hubo muchas reuniones familiares.

          No ha mucho, y ahora no la encuentro, he visto una foto hecha en el corral de casa. Sentadas en sillas, de negro y con el pañuelico (aunque Josefa y María no llegaban a los 70 años, si bien las tres viudas, están las tres hermanas del pueblo. Están Carmen y Nana; los cuatro Modroños, mi madre, y sus tres hijos, niños entonces, Manolita; “Muralla” con cara de pillo; creo también Antonio y Gil, los de mi tío Antonio y Lola. Goyo y Manolo no habían nacido…También anda por ahí otra foto sacada en la era de "los Camilos", que estaba en el lugar donde ahora se levanta el "Hostal Riesco".

            Viajó a Zamora a conocer a tía Eugenia, marido e hijos. Paró en Torres del Carrizal para abrazar a Teofilo Modroño, Sabina Ortega y la numerosa descendencia. No sé si en ese primer viaje o en alguno de los siguientes, se llegó hasta Burriana, en Castellón, para abrazar a Alfonso Martín Chimeno, hijo mayor de tía Eugenia…

            Los días de su estancia en la villa fueron una fiesta completa. Yo me peleaba con mi hermano y primos (mi hermana, con Manolita, tenía plaza asegurada) para podernos montar en el Cadillac. La verdad es que del trillo, la burra topina de abuela Ana, y el carro, únicos vehículos utilizados, al “haiga”, había mucha diferencia.

            Sucedió que por aquellos días venía Pacucho licenciado de la mili en Oviedo. Llegaba hasta Villanueva del Campo en el “tren burra”.  Mejor irlo a buscar en el cochazo a que viniera andando. Y darle la sorpresa. Yo gocé de aquel viaje por la polvorienta carreterilla. Así vi el tren por primera vez. 

         En Villanueva por aquellos años, al amparo del ferrocarril, funcionaban dos fundiciones de no sé cuántos obreros; la más importante propiedad de Luis Redondo, “Choriza”, hijo del Sr. Nino “el Narigón”, tío de  “Requeté”, suegro de Cecilio Áres. Por aquel entonces su población se acercaba a la de Villalpando, cerca de los tres mil h. Ahora anda por los ochocientos y pico. Así, de pasada, buen negocio construir chalets para vender en ese pueblo. He visto anunciar uno, procedente de embargo, sin estrenar, por 20.000 euros. Sé que lo dan por menos.

            De Villanueva llegó el coche lleno de polvo. Al día siguiente cogimos calderos, bayetas y lo fuimos a lavar al caño de Santa María.

            Lavado, reluciente y seco, íbamos por la carretera de Rioseco, ya no recuerdo si a casa de tío Antonio, o de mi padre, donde ahora, en la carretera de Madrid. A la altura de la era de “Chabolo”, donde ahora están “Las Malvinas”, o por ahí, nos adelanta una moto, puede fuera una “Montesa” de aquellas, de las más grandes de entonces, con dos ocupantes.

            Irrumpen, desde la estrecha carretera de Rioseco, encajada entre eras más altas del uno y del otro lado, más la  “casilla”, en la también mucho más estrecha general, sin la visibilidad actual, ni mucho menos. Irrumpen, digo, dirección Benavente, (era jueves e iban al mercado) sin pararse, cogiendo la vuelta a toda la posible velocidad. No existía la señal de “stop”. Pasaban muy pocos vehículos.

            De pronto oímos el chirrido del freno, el ruido del choque y, desde el morro del camión, vemos (un Leylan de los primeros pescaderos de Galicia a Madrid) tres objetos que vuelan: dos hombres y la moto que fueron a caer contra unas segadoras a reparar en el taller de Los Carbajos, cerca de la esquina con el arranque del camino de Canillas.

            Conducía la moto el pocero Damián González, padre de Ismael el de “La Granja”, que era de Villafáfila. Llevaba detrás a un hombre más joven, Máximo, hermano de Carlos, el de los ajos, esposo de  Goyita de Caso, padre de dos niñas pequeñas.

            Tito paró, salimos del coche. Me aterró la imagen que no quiero describir, fue dañina para un niño tan sensible. La reacción de Pacucho fue la de marchar corriendo a buscar a D. Cayo para que les pusiera la “extremaunción”. Yo le acompañé, y ya no volví.

            El pocero quedó con algo de vida. Lo metieron en el coche de Tito, sin temor a que se lo manchara de sangre, entre Quines, "el herrador" y Pacucho. Corrió todo lo que permitía la carretera. Recuerda Quines que los árboles pasaban a gran velocidad. a Benavente,  llegó sin vida.

            Pido muchas disculpas a los familiares de Máximo y Damián (con sus hijas y el esposo, mantengo una buena amistad, y con Ismael y su familia, ni les cuento), por si les resulta doloroso este relato, que borraría a la menor indicación.


            He narrado el anterior suceso porque va muy unido a esa primera llegada de Tito, y porque habla de su inmensa generosidad.

               Será más grato lo que les cuente, s. D. q. en el próximo.

jueves, 4 de febrero de 2016

WALDINO EN VILLALPANDO.



                                           
                Desde la cuesta divisó el poblachón de adobe y tapial del que emergían los torres de sus iglesias, aún no estaba el silo. Las casas apiñadas en torno a éstas. Observó rastrojos, barbechos, en trocitos de tierra, alguna viña, dispersos pequeños rebaños; vio mujeres que traían un saco acuestas, algún madrugador carro con trigo a la comarcal…

            Aflojó mucho la marcha al llegar al “Mesón de Vencejo”: las eras de que le hablaba su padre. En alguna todavía estaban trillando, en otras varios hombre trajinaban alrededor de las limpiadoras. Él nunca había conocido los trillos en su país, sino máquinas trilladoras y limpiadoras al tiempo.

            Siguió por la carretera. Preguntó por Francisco Gutiérrez. No le dieron respuesta. Después la mujerica dijo: -“que me via preguntao por Paco el carretero”. Ve venir a una mujer lozana, joven, fanfarrona (este adjetivo, referido a mujeres, se utiliza en Villalpando para designar a las buenas mozas, sin cariz despectivo, sino al contrario). Le repite la pregunta.

            Se le queda mirando, le encuentra parecido con Antonio, su marido, además el deje:

¿No será usted de los Chimeno Modroño de la Argentina?

            -Vos sos de la familia.

            - Pues mira, ya le tuteó, soy Lola, la mujer de tu primo hermano Antonio.

            Pueden imaginarse la emoción: besos, abrazos, lágrimas…

            -Tirad detrás de mí. Ahora iba a casa de mi suegra. Me adelanto para que no le coja de susto, pues padece algo del corazón. Paco vive a la vuelta con sus dos hijas. Los tres varones andan por ahí.

            Salen mi abuela María, mi tía Petra, Antonio y David que estaban destilando “madres” en la aguardientería. Vienen mi tío segundo Paco, sudoroso de haber estado “metiendo aros”, Carmen, Nana…

            Tito había nacido seis años después de la salida de allá de mis abuelos. Lo primero que hace es pegarle una bronca:

            -¡Ahora venís, cuando ya no hace falta!

            Se refería a las dificultades sufridas por la familia Gutiérrez Chimeno, por la penosa, larga enfermedad, cuando no había seguridad social,  y fallecimiento de Patrocinio. Además, con la otra María, madre de Tito, la cosa no había quedado “muy católica”.

            Se olvidó de todo. Lo abrazó y rompió a llorar, llorar…

            Pasado el “apipón”, se plantó. Carmen y Nana, muy jóvenes, apenas si ofrecieron resistencia: Tito, Rosita y Manuela hubieron de hospedarse en esta casa, que era la de los Chimenos.

            Sobre esa primera estancia en la villa, he de contarles peripecias y sucesos importantes.

            Será, s. D. q., en el próximo capítulo.
           

                  

miércoles, 3 de febrero de 2016

SEGUIMOS RECORDANDO A WALDINO CHIMENO MODROÑO, "TITO"




                SEGUIMOS RECORDANDO A WALDINO CHIMENO MODROÑO.

            Establecidos en Cañada Seca los Modroño Chimeno, Chimeno Modroño, aparte de tener tierras para el pasto de caballos, así que pudieron instalaron el alambique para dedicarse a lo suyo: ser aguardienteros, denominados allá “grapperos”,  por influencia de los italianos quienes al aguardiente le llaman grappa.

            No les iba mal, pero mi abuela María Chimeno no podía soportar la nostalgia: en medio de aquella vida tan dura, llena de niños sin médicos, sin maestros, sin curas, de matones que acudían a beber “grappa” (pueden imaginarse parecido a las películas del oeste) recordaba sin parar a sus padres, sus hermanas, su pueblo.

            El víspera de la Purísima de 1915, con los dos niños llevados de acá y otros tres de los cuatro que nacieron allá, Gil Agapito de 4 años, (muerto a los 25 en la guerra "incivil") Antonio de 2 y David de seis meses (a otro,  bebé de un añico, lo mató un curandero haciéndole una sangría), en el carro del abuelo, tapadicos con mantas, cuando tañían las campanas, entraron en el pueblo el joven matrimonio, los cinco niños, el baúl, una máquina de coser y un lazo de cuero, que conservo, y unos pocos dineros. Suficientes para comprar una casa en la calle Limpia y montar un taller de confección de zapatillas. Así que pudieron la alquitara, un carro y una mula. Mi abuelo era aguardientero.

            En cambio el otro matrimonio, el de Primitivo y María, nunca regresaron a su pueblo, ni a España, ni aun de visita. ¡A dónde iban a ir con diez hijos? Si, en cambio, mantenían correspondencia con Patro, la hija dejada en el pueblo. Y mandaban fotos. En una aparecen dos rollizos bebés de la misma edad, tío y sobrino; uno “Tito” el menor de los Chimeno Modroño, el otro hijo de Estefanía, hija mayor de los anteriores.

            Un día de primeros de septiembre del año 1952, al poco de tocar la queda “El Angelus”, cuando llego a casa de jugar por ahí, ¡qué revuelo en la vecindad!: un cochazo negro, precioso, grande (al poco supe la marca; un Cadillac) había parado en el rincón de las monjas. Era mucho más grande y nuevo que la “caja de cerillas” de Luis Mazo, y el tartano de D. Valentín, únicos particulares que había en el pueblo. Bajaban equipajes. Los muchachos y mujeres de la vecindad se acercaban…

            ¡Qué han venido los argentinos!, algo así como si ahora llegaran los marcianos. Así, de sorpresa, sin avisar. Unos años después de que hubiera muerto, a los 47 Patro. Muchos años después de haber perdido todo contacto con mis abuelos.

            Había venido, como embajador de su padre, quien anciano, aún vivía, el menor de los Chimeno Modroño: Waldino, Tito; Rosita, joven y elegante matrimonio, y una cría morenita preciosa, de unos siete años, Manuela.

            En los posteriores viajes y estancias, a lo largo de los años, oírle narrar las peripecias de este primer viaje a España, era una pura delicia. Tito era la alegría y la simpatía hechas persona, con ese precioso deje argentino. ¡Cuánto me tengo reído con él!
            Eran años de vacas gordas en la Argentina, gran productor de trigo, carne, soja, vino,  maíz.., cuando en Europa salíamos de la gran guerra, cuando en España estábamos en la alpargata y el racionamiento.

            El viaje lo hicieron en barco, crucero de lujo. Con ellos, de allá trajeron el Cadillac. En España faltaban bastantes años para fabricar el primer “seiscientos”. Desembarcaron, creo recordar en Cadiz. De ese viaje hasta Villalpando, por aquellas carreterillas en las que en lo asfaltado apenas  si podían cruzar dos vehículos, cuenta mil anécdotas.

            La noche anterior a la llegada pernoctaron en un hotel de Madrid. Traía apuntados dos nombres: “Villalpando” y “Francisco Gutiérrez”, y un ansia enorme de pisar el solar, las casas donde habían nacido y criado sus padres, sus hermanos mayores, de conocer a toda la familia, de la que no tenía mucha idea, salvo la del esposo e hijos de su media difunta hermana.

            En Madrid consiguió acceder a un mapa. Vio que el tal Villalpando estaba en la carretera de Madrid a La Coruña. Él calculó que como a doscientos kilómetros. Paró en Mota del Marqués y preguntó. –“Pase usted Villardefrades y el siguiente pueblo es Villalpando. Lo verá desde lejos”.

            Cuenta que, en el cambio de horizonte, al divisarlo desde la cuesta de “los Campos”. Paró el coche, contempló la llanura, se imaginó a su padre, a su abuelo, bregando por ella, y se puso a llorar.


martes, 2 de febrero de 2016

WALDINO CHIMENO MODROÑO, "tito"



                        WALDINO CHIMENO MODROÑO.  “TITO”. (I)

            Era primo doble de mi padre, Mateo Modroño Chimeno. El menor de los diez hijos de Primitivo Chimeno Luna y María Modroño Maestre.

            Mi abuelo Goyo Modroño Maestre, emigró a la Argentina el año 1909  o 1910, dejó aquí a su joven esposa, María Chimeno Luna con dos niños, Petra (mi tía madre, quien murió en esta su casa) y Mateo, mi padre. A no más del año, los reclamó. El abuelo Pedro Chimeno Margallo, llevó a los niños, a su hija María y el baúl en el carro al tren a Benavente, para coger el vapor en Vigo, cruzar al Atlántico,  fondear la costa de América del Sur, desembarcar en Buenos Aires, cruzar en ferrocarril el inmenso país, hasta el otro extremo, bajarse en San Rafael y, en carreta llegar a las tierras, que el estado le había dado a mi abuelo, y refugiarse en la cabaña que él había construido en el inmenso paraje conocido como Ramacaída y Cañadeseca, en la provincia de Mendoza.

 Al recordar las penalidades de aquel viaje: trenes de tercera, barcos de tercera atestados de emigrantes… a una madre de 28 años con niña de 4 y niño de 2, me pongo a llorar. Son seres tan queridos, siento tanta compasión… Creo que en el puerto de Buenos Aires ya los esperaba el joven y fornido esposo y padre, mi abuelo Goyo.

            Fueron los años en que la filoxera, el aumento demográfico, la falta de industrias empujaron a la emigración a miles y miles de castellanos y leoneses.

            Mi abuelo, al ver que allí existían abundantes medios para subsistir, que ya los italianos habían ido plantando viñas, llamó a varios de sus hermanos. Por supuesto que mediante cartas, recibidas al mes de escritas.

            Aparte de los otros Modroños que, como él, allí no perduraron, nos fijamos en el matrimonio formado por Primitivo Chimeno y Maria Modroño, hermano y hermana, respectivamente de mis abuelos Goyo Modroño y María Chimeno.

            Primitivo era el mayor de los hijos de Pedro Chimeno Margallo, natural de Villárdiga, y Narcisa Luna Alonso, de Villalpando. Había tenido otro hermano, llamado Mateo, quien falleció víctima de la tuberculosis que se desarrolló en el Semintario de Valderas, poco antes de cantar misa. Era compañero y amigo del famoso cura D. Cayo Riaño.

            El resto eran hermanas, por este orden de edad: Canuta, esposa de Camilo Boyano, madre de la numerosa familia de “los Camilos” Boyano Chimeno; María, mi abuela, madre de los  Modroño Chimeno; Eugenia, vivió siempre en Zamora, madre de los Martín Chimeno, uno de ellos, Casimiro, muy conocido por haber desempeñado importante cargo en Sindicatos, vive Visita, la hija menor de ésta, en la residencia de aquí, tiene más de 90 años; la menor fue Josefa, esposa de Ciriaco Espinaco; madre de los Espinaco Chimeno, entre ellos el famoso Domingo "Muralla"; de esta numerosa cuadrilla de los Espinaco Chimeno, viven Ulpiano, a punto de cumplir los cien, en Sevilla, Pedro en Vizcaya, Pepita en Zamora y Ángel quien reparte sus paseos entre Sevilla y Villalpando.

            Primitivo y María, que vivían en la dehesa, él de encargado del Conde de Superunda, cuando emigraron ya llevaron cuatro niñas/os, allá tuvieron otros seis. El menor de éstos, “Waldino”, el ahora fallecido, quien, el día de San Marcos, cumpliría 95 años.

            No puedo acabar con todos estos parentescos, que pueden resultar tan aburridos para jóvenes y extraños como entrañables para la numerosa descendencia de todas las familias citadas, sin explicar lo siguiente:

            Primitivo, antes de casarse con la Modroño,  había enviudado muy joven de su primera y más joven esposa, una muchacha de Villárdiga, preciosa, según contaban los viejos. Murió al dar a luz a su hija Patrocinio. A la niña la criaron los abuelos maternos, hasta el año o así, en que se hicieron cargo de ella los paternos. No la llevaron Primitivo y María a la Argentina sino que quedó  aquí, (aquí, aquí: en el lugar en el que ahora escribo se asentaba la antigua casa de aquellos abuelos,  bisabuelos míos, de los que luzco su foto enmarcada en el portal de casa) y vivió con ellos, Pedro y Narcisa, hasta su boda.

              Ésta, bella también, contrajo nupcias con Francisco Gutiérrez, mi tío Paco, el carretero. Ellos fueron los padres de Remigio, Carmen,  Don Primitivo el cura, Pacucho y Nana. Por tanto este Waldino, era medio hermano de  la madre de los anteriores, con una gran diferencia de edad, en casa de los cuales, ya de último, su mujer, Rosita y él, pasaron largas temporadas.

            Después de esta ración de parentescos, les prometo que el resto de la historia será distinta.


            

domingo, 31 de enero de 2016

NI ZORRA IDEA.




      En el tipo de economía europea e internacional que nos van imponiendo es verdad que no se necesitan para nada nuestros pueblos, nuestra agricultura y ganadería, nuestra provincia. Estas provincias de interior que van quedando despobladas serán mucho más útiles para los que mandan -no digo el Gobierno, que es un mandado, sino las élites que lo mangonean-; serán más útiles, digo, como trasteros abandonados. En unas podrán poner almacenes de residuos que nadie quiera; en otras crearán grandes reservas de caza y ocio de lujo; con todas se irá disponiendo de grandes masas de suelo y agua para cuando eso sea el verdadero oro de la humanidad.

        Entresaco el anterior párrafo del artículo que Braulio Llamero publica ayer en La Opinión de Zamora sobre la despoblación de la ídem    

            No entro a discutir de una cuestión sobre la que me he manifestado veinte veces. Si en cambio, como se nota que este hombre no sale de la ciudad, a él y todos los urbanitas izquierdosos de comido coco "antiimperalista", les digo que no tienen ni zorra idea. ¿Qué es eso de “que no se necesitan para nada nuestra agricultura y ganadería”?, ¿Que nuestros campos van a servir para almacenes de residuos que nadie quiera y para reservas de caza de lujo?

            La demagógica falacia no se tiene en pie. ¡Tanto trabajo le cuesta al Sr. Llamero cruzar el “Puente de Hierro” y asomarse a la feraz vega del Duero Villaralbo, Moraleja, Fresno de la Ribera, Toro…; maizales espléndidos, alfalfas y remolachas ubérrimas; ¿y las cepas de Toro, su Morales, San Román de la Hornija..? ¿y las tropecientas bodegas?

            Que se llegue hasta las instalaciones de Cobadú y le pregunte a Rafa cuánto facturan.

            Le invito a llegarse a Villalpando y visitar Agrinza, la Cooperativa de Ovino, el Consorcio, la “Campos Tera”; a degustar los quesos de  Pepe “El Lechero” o de Pablito. Que según viene por la carretera vea unos inmensos campos productivos como nunca. Las colzas en dos meses van a ser un espectáculo, los clásicos cereales, alfalfas, vezas, girasoles.

            Le llevaría a ver las producciones de corderos y leche de los Hergradeca, Pascas, Vidal, Benja, los Muñiz; en vacas granja Rojeca en Villanueva del Campo…

            La topicada de que fuera, en California y en Australia (con lo lejos que está) producen más barato y podemos alimentarnos con lo de fuera. ¡Solemne tontería!

            No sabe el Sr. Llamero que estamos exportando al mundo   “globalizado” productos agropecuarios, carnes, vino, leche… ¿Sabe que del Consorcio, en Villalpando, están saliendo cisternas de leche de oveja (transportes Cobreros) para Italía y Francia..? ¿Sabe que la deshidratadora de Villalar, a la que vendemos y conozco de primera mano, está exportando balas de alfalfa, apretadísimas con alambre, a los países árabes y a la China Comunista? Debería preguntar en este ayuntamiento cuántos miles y miles de corderos lechales salen de este mercado de los martes.

            Hace pocos días, donde los Hnos. Suena de Anta, cargaba chotos un camión para el puerto de Valencia. Los moritos los prefieren vivos para tener la seguridad de que los matan mirando a La Meca.

            Pero. ¿sabe las explotaciones extensivas de vacas para carne que se van extendiendo por toda la provincia?. Que la ternera de Aliste ya tiene IGP…? Y las macrogranjas de porcino y pollos?  Sobre esto opino deberían limitar el número de cabezas por explotación. Más y no tan grandes.

            Otra cosa es que el trabajo directo en agricultura y ganadería ocupe poca mano de obra. No obstante los puestos indirectos son importantes. ¿Sabe toda la economía que gira en torno al sector agrario?: mataderos, queserías, maquinaría, fitosanitarios, fertilizantes, combustibles, técnicos,  gestores, administrativos, transportes… Lo que ocurre es que la mayoría de los empleados en esos sectores viven en la ciudad.

            Perdonen que, sin vanidad, sino como ejemplo, les hable de nuestra cosecha de remolacha en tierras “que la gente” dice que son malonas, y lo son en secano.

            Ayer, cuando llegué, había cinco camiones. No tardaba la pala telescópica más de cinco minutos en cargar cada uno. Cuando lo hizo al último, era el número 26. Quedan en la tierra al menos otros doce. Eché cuentas. Va a pasar de 1000 toneladas. Son 8’5 has.

            Una de las parcelas hubo de resembrarse, por culpa de la helada, la otra quedó con unas 70.000 plantas por Ha. La tardía helada  de finales de marzo fastidió. Ahora ya veo, en un cultivo tan tecnificado, podemos llegar a las 140 toneladas hectárea. Había corros de eso. Daba gusto ver el cordón de remolachotas que dejaba la arrancadora. Con producciones así buen miedo nos da la globalización.

            ¡A ver!: que no estoy presumiendo de riquezas. Saben que somos una familia trabajadora y austera. Miren en qué “cochazo” yo me muevo. El cultivo es por cuenta de la Azucarera, quien nos paga un renta que se corresponde con la inversión.


            Lo cuento al consonante de las “progresiadas”, ni zorra idea,de Llamero. También en plan divulgativo, didáctico y para compartir alegrías con mis lectores.


sábado, 30 de enero de 2016

LA "MANIFA"


    A propósito de la queja vecinal en Villalpando, por las ausencias de médicos, que no son sustituidos, he leído del Gerente de Atención Primaria, que los sanitarios también tienen derecho al descanso, que no van a trabajar los 365 días del año.

   Mi primera respuesta es que no les estamos pidiendo eso, ni mucho menos, bastaría con que el consultorio estuviera atendido de mañanas, y las guardias, por supuesto.

   ¡Cuántas veces me acuerdo de los médicos de antes! De don Tomás, de don Carlos, de don Millán! No existía Centro de Salud, ni seguridad social hasta que, por entonces, se fue implantando. Había carencia de todo. Ellos la mitigaban a base de generosidad, de cariño, de esfuerzo. Estaban de guardia las veinticuatro horas del día. Se procuraba no molestarlos, pero si alguien se ponía malo por la noche ya íbamos a llamar a la puerta de su casa.

   Cuando alguien caía en cama lo visitaban todos los días, hasta que sanara, o no. Fue D. Millán, ya con seguridad social quien empezó a tener consultorio en la vieja casa donde vivía, en la  plaza de las Angustias, actual carnicería de Satur.

   Los médicos y practicantes atendían todos los numerosos partos, roturas de huesos, cólicos, todo.

   No es  que tenga nostalgia de aquella sanidad hija de la miseria de cuando yo era niño. (A partir de mediados los cincuenta, cuando empezó a funcionar la seguridad social, se construyeron  hospitales, se produjo el enorme avance en medicinas y adelantos), sino del calor humano, la abnegación , la entrega de aquellos médicos rurales, tan del pueblo, tan integrados. (D. Tomás Toranzo fue médico de la villa puede que cincuenta años. Otro tanto los practicantes Sr. Aniceto Cifuentes y Primitivo Redondo. No tengo noticia de que se ausentaran del pueblo, de que se tomaran vacaciones en su vida)

    No es eso lo que ahora pedimos. La heroicidad no es exigible (cierto que a cambio recibían todo el respeto, todo el cariño de las gentes de los pueblos), sino la adecuada atención a los pacientes.

   De que existe descontento, no cabe duda. De qué si no, con una población tan escasa y envejecida se iban a movilizar cuatrocientas personas.

   Cierto que los promotores de la protesta son gentes de izquierdas, que la mayoría de los cargos públicos presentes eran del PSOE, pero para nada aparecieron siglas. Bien se han cuidado siempre de indicar que actúan a título particular. La manifestación fue ciudadana.

   Y  nada pasaría porque hubieran sido los alcaldes los primeros en alzar la voz. Cuando en el verano se empezó a gestar el enorme malestar, debió el ayuntamiento de Villalpando salir a la palestra. Pero no. Hemos sido los ciudadanos. Ahora nos salen prometiendo lo de la construcción del nuevo centro de salud. Dice el alcalde que "vigilará para que se vayan cumpliendo los plazos..."

   ¡Qué fácil es aprender el catón de la política! Hasta los más torpes: promesas mentirosas envueltas en circunloquios, eufemismos, vaguedades...

    Pero si es que ni puñetera falta que nos hace el derroche de millones en un nuevo edificio. Si con el que tenemos nos basta. Que no hay carencia de espacio (incluso el local bien amueblado para sala de espera está cerrado), sino de personal y atención. Eso, ya, ya.

miércoles, 27 de enero de 2016

LES CUENTO DE MIS COSAS.


    En la última semana la situación política que vivimos es lo que más ha ocupado mi mente, como supongo que a la mayoría de ustedes les pase, de ahí que haya descuidado un poco esta bitácora local. Después del atracón de debate televisivo que me pagué el pasado sábado en la "sexta", he decidido ayuno y abstinencia. Con la hora de radio por la mañana, el periódico y los telediarios, tengo información suficiente. De la opinión yo me encargo.

    No digiero el sectarismo de los tertulianos, sobre todo los que son periodistas, sectarismo que trasladan a los ciudadanos. El colmo del sectarismo es interrumpir constantemente al adversario, como hace el Inda, gritando tres al tiempo, forma de no entender a ninguno, y de crispar.

  Bajando al "pando": Ayer tuve suerte con la receta: solo me costó hora y cuarto. La vez anterior fue hora y tres cuartos. Hay un solo médico. Ayer, como en la ocasión anterior, parece ser hubo de salir a una urgencia. No llegó hasta las once menos diez.

    Han implantado la receta electrónica para los "crónicos". Pero como lleva tiempo preparar el historial y el protocolo de cada uno, son pocas las personas a quienes se lo han hecho. Luego siguen las colas en el Centro de Salud para las recetas en papel. Creo merece la pena que vayamos mañana a la manifestación a las 11'30.

   Después de estar conviviendo con "la alegre muchachada" en el ambulatorio (mejor tomárselo con  humor. Me deprime ver a los que "hace nada", tres, cuatro, seis años, para mí es "hace nada", estaban todavía enteros, verlos, insisto, tan deteriorados), fui a ver en la Residencia a mi primo Primi, el cura, para darle un recado. Pena ver a los dos hermanos allí sentadicos y tristes en ese almacén de viejos. En la galería de su casa estarían mucho mejor. Estuvimos años intentando convencerlos para que cogieran a una mujer, quien, junto a Cristina, tan bien les hubiera atendido en su casa. No hubo manera... Prefiero no seguir.

   El pasado jueves por la noche me llamó una señora desde Barcelona. Me preguntaba si sabía de alguna trabajadora que estuviera dispuesta a atender a su madre en Quintanilla del Monte. La búlgara quien la cuidaba, por razones familiares, iba a dejarla el próximo primero de mes. Agarré el teléfono y a la media hora ya tenía oferta de una sustituta. Por la mañana, Pilar Casado, la otra ONG local, me llamó para darme  recado de ¿otra? Me fui a la floris. Mientras conversaba con Pilar, llegaron dos señoras, tía y sobrina. Resultó que era la misma me habían ofrecido por la noche.

     La demandante de empleo la sobrina. Marido trabaja "con ovejas", Ella está dispuesta, y deseando, el trabajo interna. Fuimos a por el "Panda", y a Quintanilla. Quedó hecho el trato: librará algo más de un día a la semana. El viernes por la mañana puede venir a Villalpando en el autocar, y regresar los sábados por la tarde. La señora quiere que esté con ella el domingo, para llevarla a Misa. ¡Pues ya está!: todos tan contentos.

     Ayer, para quitarme la murria de "las alegres muchachadas", sobre todo la de la  "Resi", que en el Centro de Salud también los hay menos viejos, me abrigué, agarré mi bicicletilla y, a los  pinos de Quesada. Habían empezado a sacar la remolacha. ¡Qué espectáculo!

   Para evitar los cantos, primero una maquina pela y arranca seis surcos, y los va dejando en hilera, cordón o maraño. Empezó, cómo no, por los cabeceros. Cuando ya ha hecho corte, el mismo operario, coge otro maquinón (las ruedas trasera miden 1'40 de anchas) que las va apañando de la hilera, acabándolas de limpiar y echándoselas a una cesta de 16 tm. Cuando entra en el surco largo tarda cuatro minutos en llenar la barriga. Se acerca al cabecero, ya limpio, y va formando una enorme parva.

    Ya tengo otro amigo. El trabajador propietario y conductor de esas máquinas. Se llama Domingo y es manchego. Viene con él un sobrinillo de ayudante, para coger las remolachas que en las espinas y maniobras, inevitablemente pisa la maquina.

   Como es autónomo, mira por la peseta. Llegaba la hora de comer y teníamos hambre, Me preguntó si "en el pueblo" se podría comprar para comer, carne, por ej., para una parrillada. ¡Tú verás!: carne en Villalpando. Cogimos su ranchera y p'acá los tres: medio lechazo donde Vicente, cartones y madera en casa, vino donde "Mitus" y pan donde nos pilló a mano. Parrilla y demás utensilios ya tenía él.

    Vuelta p'allá. Hoguera el chaval y yo, en la puerta de la nave. El le pegó un linguentazo al gran reserva de "Mitus", un cacho pan y, mientras estaban las brasas, siguió arrancando remolachas. ¡Qué elogios del pan y del vino!

    Cuando, por fin, estuvieron las brasas, ¡puta madera, lo que tardaba!, vino, llenó la primera parrillada con las chuletillas de churro: vuelta y vuelta; un experto. Mesa, yo en un sillón retirado de casa que llevé a la nave, sillas... Después del trajín de la mañana, de los cinco kilómetros en bici por camino, cerca ya de las cuatro de la tarde... "el que se tragó las trébedes, un inapetente a nuestro lado". Mientras comíamos las chuletillas se asaron los trozos de pata y paletilla ¡Nunca había comido lechazo a la brasa..! ¡Cosa más rica!, y el pan, y el vino.

    Preciosa y fraternal la comilona. Sólo dejamos los huesos, bien "arrebañados" para el perrillo hasta que se hartó. La verdad es que se me pasó la murria. A las cinco regresé en la bici. Sí, esperemos que dure, aún estoy en forma.

    Tío más majo este manchego: ¡qué tiene que ver el cordero de "La Mancha" con este lechal churro de Villalpando, tan fino, delicioso, sin dar a sebo..! Del vino de "Mitus" va a llevar botellas a "La Mancha": "-si esto no envidia al mejor toro, ni Valdepeñas, ni na".  y baratísimo" para su calidad.

   ¿Seremos capaces de poner en valor para el turismo estos tesoros?: las carnes, sobre todo el lechazo, aunque también tenemos cochinillos, ternera, chuletones; el vino (¡sí señor!, que el de Javi es muy bueno); el pan de todos; el senderismo por nuestros pinares y carrascales...;agua abundante, atmósfera limpia; una sábana verde en primavera, salpicada por el amarillo de las colzas, y los girasolares en verano...; la calma, la tranquilidad...

   Pienso que un buen asador en la plaza, dejando entrar en ellas a los coches (ya está bien de verla desértica y fastidiando a sus negocios), podría tener futuro.

    Ello suponiendo que se arregle la gobernabilidad de este país. Por si fuera poco, ahora salta otra historia más en Valencia. ¡Qué pena todo lo del PP!
   
   

   

 

miércoles, 20 de enero de 2016

SALIMOS EN LA TELE.



     En el programa de "Me vuelvo al pueblo", emitido por TV C y L.

     La protagonista fue Raquel Burgos, que estuvo como es: simpática, sencilla, afable, hablando con fluidez verbal y un magnífico léxico, sin pedantería y ni un latiguillo.

    Para los de fuera mayores que nos siguen, les digo que esta chica es hija de Luis Mari Burgos Vega, el menor de la saga de los hijos de Cruz "Sinforiano", y el que continuó el negocio de la "confitería" "La Concepción", al tiempo que el bar Burgos y la discoteca "Polanco", compartidos con hermanos. Como él dijo, para compensar de toda una vida haciendo feos, "hizo", con Toñi, dos hijas bien guapas.

       Al separarse, Luis Mari se dedicó en exclusiva a la pastelería. Ahora sus  hijas, creo que Raquel a tiempo total y Maite en parcial, se han hecho cargo del negocio y le han dado nuevo aire, incorporando a las fórmulas tradicionales todo lo que, en su formación al efecto, han aprendido.

  ¡Gracias Natalia por informarnos en "Feisbuk"! La gente de Villalpando hemos disfrutado mucho con el programa. Han hecho buena publicidad de nuestro pueblo, aunque no hayamos dado la imagen de ser muy rurales, salvo las personas que pusieron la nota más pintoresca.

    Después de Ráquel los protagonistas principales fueron "Nana" y "Yeyo", que resulta se llama Valerio. Nana derrochó naturalidad y simpatía, sin cortarse, ni falta que hace, un pelo. Mi primo Daniel Alonso, ofició de cronista. Bien. Mi amigo Jesusín "el Huevero" hizo publicidad de su bodega en Villamayor, de los "torresnos" y el vino. Luego su mujer le debió pegar la bronca, porque se ha gastado dinero en la dentadura y nunca se la pone, ni deja de fumar.

  Lo más entrañable, "Guadillo", recitando los versos de cuando hizo la Primera Comunión, y el espontáneo "Charly", dando la noticia de que tiene 100 años. Antes, en el cine, cuando los protagonistas se iban a dar el beso, cortaban, y en gallinero pataleábamos. Ahora con Charly también actuó la censura, el corte, por aparecer besando el cigarrillo.

    Toño tuvo una aparición muy fugaz, aunque ya antes, su madre y Pepita habían estado simpáticas. , y no faltó el letrero de "La Tienda de Toño". Satur también aprovechó su aparición para anunciar una oferta de filetes de solomillo.

    La aparición de, quien en otros tiempos sería don Daniel Arranz, ahora el entrañable Dani, en la confitería, me parece que estuvo preparada para lanzar el subliminal mensaje de que ni los "feos" ni los pasteles engordan ni aumentan el azúcar en sangre.

     "Eme" Camarón y Marga de la Nogal nos deleitaron cantando algo del folclore local, lo que pasa es que tan guapas, tan elegantes y estilosas rompían el estereotipo de lo rural. ¡Vaya pareja de modernas abuelitas!

       A Conchi la sacaron de la cocina (quien es guapa no necesita pinturas) para que mostrara, desde la plaza, su bar "Ideal", el "Ideal" de to la vida, del Sr. Miguel "Torti", de Pepita, la "señá" Teodosia y Julián, de Antonio; toda una saga familiar que con ella y Maxi continúa.

      Como de nada nos falta, también salió "Tasio", empleado en la delegación canina y felina de San Antón en la villa, para dar envidia a los de su pueblo, Prado.
 
      No cabe duda de que aunque ya no tengamos, como le dijo una muchacha al predicador de Semana Santa, para informarle hace unos cuantos años, "cuatro discotecas y dos puticluses", seguimos siendo un pueblo muy importante.

      Les aseguro que, como ustedes, disfruté con el reportaje, y, aparte de la broma anterior, la imagen de Villalpando, tanto por las personas como por la plaza, residencia y la joya de San Andrés, ha sido magnífica.

       ¡Enhorabuena y gracias a Raquel y TV CyL!

sábado, 16 de enero de 2016

CARTA A UNA MILITANTE SOCIALISTA.



     Amiga Natalia: Al leer tu comentario en  "Feisbur", (aunque tú lo domines yo prefiero castellanizar el inglés), criticando lo del bebé de Carolina Bescansa en el Congreso de los Diputados, y de paso a Podemos, mi reacción fue la de cierta coincidencia, y  seguir hablando de este problema. Te he contestado en el dicho "Feisbur", pero la segunda parte del mensaje, no he conseguido colgarla Ha desaparecido. No hago más que pinchar por todos los sitios y no lo encuentro. Menos mal que lo copié. Por eso ahora lo cuelgo aquí.

   Hablas Natalia de la historia del PSOE. La conozco bien, sobre todo la de Villalpando, con sus mártires, incluidos. Quien se asome a mi blog podrá leer cómo se gestó y surgió la Agrupación esta Agrupación Local.    He escrito bastante de los fundadores. No ha mucho me llamó el hijo pequeño, 87 años, del líder de los años veinte y treinta del siglo pasado, Antonio G. Sacristán. //

    No fue Pablo Iglesias, el fundador, un revolucionario, cuando ello, la revolución, no sin motivo, es lo que le pedía el cuerpo a las masas obreras. No eran revolucionarios los viejos socialistas de Villalpando, sino moderados, aunque llenos de ansia social. Sí, en cambio, no sin motivo, comunistas, anarquistas... Tenían como espejo y modelo la revolución rusa del "diecisiete". 

    En los años treinta, y sobre todo durante la II República, había dos alas claras en el PSOE: la social demócrata, Indalecio Prieto, Besteiro, Giner de los Rios..., y la marxista revolucionaria cuya cabeza más visible lo era el "Lenin español", Largo Caballero. 

      En los finales del franquismo, F. G., abolió el marxismo. El partido socialista fue homologado con los partidos socialdemócratas europeos. 

     Ahora el que Carolina Bescansa lleve a su bebé al Congreso de los Diputados, reconozco que me ha gustado, no es más que una anécdota. Lo grave es el modelo de estado, el modelo social, el modelo económico que propugna Podemos. 

   Desde el respeto que me merecen, coincidiendo en su afán regeneracionista, y lo he discutido con ellos, no puedo estar más en desacuerdo con esas posturas neo izquierdistas, incluso totalitarias, que, en los únicos lugares donde se han intentado aplicar (Grecia, donde no les dejaron, Venezuela, Argentina...) han llevado a más pobreza, más desigualdad.


    Aceptando la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, entre otros puntos, consagra el respeto a la propiedad privada, el modelo de los países occidentales, economía liberal social de mercado, es el que nos ha traído, nos hace disfrutar de las sociedades del bienestar. La iniciativa privada es el motor de la economía, en beneficio de todos. A nadie hay que dejar sin techo, comida ni vestido, pero la renta básica universal sería un criadero de vagos y de pobreza Ya vemos, en los pueblos donde todos nos conocemos, como esta sociedad del bienestar crea parásitos.


     Cierto que el sistema tiene excesos y deficiencias. En eso es en lo que debemos aplicarnos para corregir, llevando como lema la honradez. 

     Y  con ese modelo han estado todos los gobiernos del PSOE desde la transición hasta ahora. Y con ese modelo están de acuerdo PP y C's.

     En esta coyuntura lo mejor para todos sería un gobierno con esa coalición. No se trata de dar el "poder a la derecha", (¿cuándo vamos a dejar los estereotipos? "derechistas" en su comportamiento los hay por todas partes, en un lado y el otro). Se trata de formar un gobierno fuerte que, mediante el acuerdo, emprenda todo el saneamiento y las reformas de sentido común que la nación necesita.

    Se trata de que Pedro Sánchez no se empeñe, pensando sólo en su interés personal, en gobernar a toda costa, aun la de romper la nación. Le ha prestado cuatro senadores a los separatistas.

    Y si consideran necesario quitar a Rajoy, creo estaría dispuesto a echarse a un lado.  Si los dirigentes del PSOE piensan que pactar con PP sería la ruina para ellos, en lo de hacerlo con Podemos, ni te cuento. 

    Como ves argumento en favor de tu crítica a Podemos. Pienso que los militantes de base del PSOE debéis haceros oír para evitar la catástrofe. Ya ves que mi postura es coincidente con la de mi partido, Ciudadanos.