domingo, 21 de agosto de 2016

POR SI ALGUIEN QUIERE QUEDARSE A VIVIR AQUÍ.


   Este pueblo, a pesar de su escasa población, está muy bien dotado de servicios. Empecemos por los más importantes:

    LA SANIDAD. Dado que fui uno de quienes alzaron la voz, cuando no se cubrían las suplencias y cuando podías pasarte más de una hora para conseguir una receta, digo ahora que con la implantación de la receta electrónica aquello se ha descongestionado completamente, y que en el mismo trabajan unos  profesionales extraordinarios. De Horacio, el médico que me atiende, sólo puedo hablar bien: es afable, atento, cariñoso; no te pone un mal gesto. Es un buen profesional. Con el otro, cuyo nombre no recuerdo, la gente también está contenta.

   Las practicantas, tanto Feli, que vivió en Villalpando, y lleva mucho años, como Milagros atienden bien y en un plis-plas.

   Se hacen electros, análisis y otra pruebas sin necesidad de desplazarse, Los servicios de urgencia cumplen a la perfección. Ayer, que me caí de la bici por una imprudencia, hube de utilizarlos. Nos juntamos allí bastante gente. Una médico joven y una enfermera nos atendieron de maravilla.

   Tenemos en España la mejor sanidad de Europa. Otra cosa es que, en momentos puntuales surja algún desacople, que el periodicucho provincial, a instancia de los pesoeros, agranda. Cuando en esta provincia se triplica la población durante el mes de agosto, puede ocurrir, en momentos puntuales, algún atasco.

    Y si, en esta provincia, disminuye el personal sanitario y educativo, es porque disminuye, de forma alarmente la población. ¿Cómo puede haber un maestro en un pueblo donde no hay niños? Los hospitales , que visito de vez en cuando, prestan una muy buena atención.

    De la farmacia, ¡qué les voy a decir!: un lujo y una suerte contar con una farmacéutico que vive en el pueblo, que tiene esposa y dos niñas, que es profesional atento, amable, servicial, y que le llamamos Dani.

      Como para definir a Antonio, "el de la farmacia", agotaría la lista de calificativos, chocantes con su humildad, mejor callarme. ¿Qué les voy a decir que todos no sepamos? Algo sí muy importante: que creo es la única persona del pueblo que no tiene ni un solo enemigo.

   Para completar el magnífico equipo, Carlos ejerce su labor eficaz y silenciosa.

 
EDUCACIÓN: Ésta es de lujo. Si dividen el número total de alumnos, entre el de profesores, verán que salen a diez por cada docente. Los poquitos niños que son transportados desde los pueblos, tienen una cuidadora en cada bus. A la hora de los recreos y comida, otras cuidadoras se ocupan de todos,

    No sé cómo estarán los wáteres y lavabos, alguien en una reunión señaló su mal estado, pero todas las dependencias, dirección, sala de profesores, aulas, pasillos, gimnasio, comedor, pabellón deportivo, a las que todavía alguna vez me asomo, están limpias y confortables.

   Todavía quedan Esteban Cuenca y María Ángeles, de los que fui compañero. Son unos excelentes profesionales. Por mis nietos sé, que las "seño" son muy buenas.

   Ya desde mis tiempos el CEIP estaba dotado, además de las instalaciones dichas, de biblioteca, sala de audiovisuales, ambas muy bien equipadas.

   FUNCIONARIADO Y BANCOS: Cumplen con su misión y atienden al personal como Dios manda.

   De fiestas, tiendas y hostelería, ¡qué les voy a contar que no sepan!

   La infraestructura eclesial es magnífica: un iglesión nuevo, San Nicolás, dos capillas restauradas. Lástima la última que queda del XII, San Pedro. Al menos las goteras le van tapando. Más escasos andamos de curas: don Primitivo resiste, a duras penas, diciendo misa en la Residencia. Don Tomás tiene encima mucha carga para los ya bastantes años. Está necesitando, es justo su descanso.

    ASOCIACIONES, la tira. Como sería prolijo enumerarlas a todas, cito a las de mayor actividad y prestación social: MUVI y la ASOCIACIÓN DE JUBILADOS.

    Sólo nos falta, qué pena, más niños, más jóvenes, más personas residiendo en el pueblo. Muchas gracias a búlgaros y rumanos por su aportación. Prestan un servicio y están bien integrados.

 



viernes, 19 de agosto de 2016

OTRO SAN ROQUE MÁS.



    La verdad es que si el santo de Monpellier viera lo que se viene organizando a cuenta de sus virtudes se hubiera quedado en su ciudad disfrutando de la "rica hacienda y la noble cuna que le dio el cielo". Este año ya no había ni cuatro voluntarios para cargar con su imagen en la procesión. Como ésta es antes de la Misa solemne, la gente se queda en la iglesia para coger sitio en los bancos. La iglesia si que, ¡menos mal!, de momento se sigue llenando.

    Hace ya muchos años, cuando la primera peña, "La Tócame Roque", iban todos sus componentes uniformados acompañando y llevando al santo; en los últimos este aspecto religioso ha ido degenerando hasta quedar en algo testimonial.

   "San Roque, el de las vacas / que en la solana se encierran / después de haberse corrido / por campos y rastrojeras! De la solana a la plaza, y ya en la plaza capeas / y por la tarde se corren / cuantas el alcalde quiera"

    Ahora "sanroque" es el de horas y horas con  montón de vacas, toros, arena, buenas estructuras, aburrimiento;  diversión en peñas, bares, soportales, verbenas, convivencia...

   Yendo a lo concreto: el ganado de "Manolín", parece ser alguno recomprado de no muy lejos, manso a rabiar. Como tampoco hay una juventud en pleno que ande por el medio recortando, toreando.., aburrimiento.

   El toro del cajón, con el pastón que le ha costado a Astauvi (no me atrevo a poner cifra, puesto que hay divergencias, ¿5.000 euros?) que llenó la plaza hasta la bandera, parece ser que por culpa de una lesión, no dio juego.

    Ayer los del "descencierro" (hierro y polvo) sí que corrieron. El primero salió lanzado, cruzó toda "La Pantorra", la carretera de Quintanilla, siguió el transversal; después de varios caracoleos, p´acá y p'allá, cruzó el camino de Valladolid, el de los Gallegos, hasta que se emplazó en "las Cuestas", cerca de la Autovía. Desde el puente del "Transversal", conté unos cien coches y seis caballos.

   Al otro le dio por tirar p'acá por la alfalfa de los "Hergradeca". Llegó hasta la plaza de toros. Anduvo por las Tenerías. Se metió en la "Magdalena" donde estuvo el mercado y la cofradería del Spiritus Sanctus" gobernada a finales del XIII por el infame don Pelayo; cruzó la carretera de Rioseco, rinconada de la Gloria a salir a Berrabueyes, senda de las Putas, hasta los árboles de Luis Mazo. Allí, en la alfalfa de "los Pascas", se emplazó un rato. Un coche lo arrancó, pasó por delante del cementerio y llegó hasta la alfalfa de Enrique orilla de la carretera vieja de Madrid. Supongo que después de ese periplo palmarían los pobres.

    El broche de cuernos, uno roto, de las "noventa y seis horas taurinas de Villalpando", consistió, como ya es tradicional, en la suelta uno a uno de los, cerca de veinte, bichos supervivientes. Con ellos se hizo de noche. Cuando, cerca de las diez, vine para casa, allí seguían.

     Según me cuentan, las verbenas, en noches de luna llena, han estado muy animadas. Los de la "Década prodigiosa", después de la actuación, acabaron en la "peña" de los "escoceses", unos gamberretes a quien algún atrevido o atrevida, les levanta la falda por detrás, para comprobar si cumplen con la ortodoxia de no llevar calzoncillos.

    ¡Que Dios nos dé salud para llegar a otro año!



lunes, 15 de agosto de 2016

ASÍ VA SAN ROQUE.


 
      Nada, nada tiene que ver estos "sanroques" de la sociedad del bienestar con aquellos dos días pelaos, 15 y 16, breve paréntesis de vacas, bailes y se acabó, entre el acarreo y la trilla.

     Villalpando ha tenido la suerte de que sus fiestas de toda la vida caigan en medio del mes vacacional. También lo aprovechan los pueblicos para organizar sus "Semanas Culturales", porque sus típicas fiestas de los santos patrones, caen muy mal. Como, además, tenemos infraestructura hostelera, deportiva, cultural , de instituciones, todo resulta fácil.

    De la presentación de la novela de Ángel Infestas ya di noticia. Durante los últimos días de julio y los que van de agosto, cada tarde ha habido una cosa:ciclismo, futbito, voleybol, concurso de tortillas, exposición fotográfica taurina; homenaje a las vecinas centenarias, que debió resultar mejor... ;velada "literario" musical en San Nicolás, el DÍA DE LOS MAYORES con juegos de chana (cómo echamos en falta a José Mari), tarusa, petanca, en que también participaron niños, merienda con animación musical, todo ello muy bien organizado por la Asociación de Jubilados y Laura, concejala de cultura (esta chica sí que vale); actuación musical popular en la plaza mayor, "La Música que nos une"..

   Con todo ello nos metimos en el sábado 13, en que ya se respiraba fiesta por las antiguas y nuevas calles del pueblo. Por la mañana el encierro infantil de "Astauvi"; por la tarde noche parrillada y limonada en el mercado de corderos, verbena taurino-musical en la plaza de toros.

   Ayer 14 la suelta de dos novillos en el campo. No le voy a llamar "encierro" a lo que es todo lo contrario, desencierro. Se había corrido la voz de que los iban a soltar de la plaza de toros. Parece ser que, justamente, los dueños de las treinta hectáreas de alfalfa que hay enfrente, por donde discurriría todo el tropel, se quejaron del daño. Total que el camión cogió carretera Quintanilla, el transversal y los soltaron en el Ardero. Yo, en bici, desde la cañada sólo veía una nube de polvo. Tuve la suerte de toparme con Alberto Fernández,  de Villalobos, y su ranchera. Bici a la caja y yo pa dentro. Lo seguimos a cierta distancia, por las pajas, huyendo del polvo.

    Los novillos corrieron poco, dieron escaso juego. En pocos años, ¡cómo se ha civilizado la gente!  Salvo un coche que se arrimó, cuando el bicho ya estaba parado, y lo embistió, solo se aproximaban los jinetes. Era bonita la estampa de toro y caballos, sin motos, quard, todoterrenos y demás bestias mecánicas que acosaban antes a los toros. Pero, ya digo, poca emoción y espectáculo.

   En el pueblo reina un magnífico ambiente festivo. Yo salgo de casa con verdadera alegría. Son tan reconfortantes los saludos, los encuentros, las charlas con los villalpandinos de la diáspora...

   El concurso de recortes un éxito. Nos gusta esta evolución de la fiesta. La sustitución de los espectáculos caros y cruentos, por estos otros más baratos, sin banderillas, rejones, espadas, sangre, tortura animal.., en los que el hombre burla las embestidas de la fiera, no sin riesgo, a cuerpo limpio, componiendo también bellas estampas.

   Mira tú por donde, como no podía ser de otra manera en pueblo con tanta tradición taurina, ya han surgido, como por encanto, tres recortadores locales. Por orden de estatura, Jesús Gallego Manrique, hijo del mecánico Ciriaco; Iván Gallego, hijo de Javi, nieto de Marcial, y "Tiarru", nieto de Rodolfo Fernández. Los conocí de niños en el colegio cuando ya eran de los más intrépidos. Ayer lo bordaron. El "Tiarru", qué figura, pasó a la final.

    En ese ambiente festivo de peñas y charanga, puede que con dos mil personas en la plaza, según me han informado, el elocuente saluda del alcalde, lleno de ingenio, de solera, de amenidad, de ocurrencias, solo fue posible superarlo con el pregón de la peña  "Capicúa" (no me deja el ordenador escribirlo con "kas") quien, huyendo de lo fácil, de lo chocarrero estuvo lleno de humor, de finísima ironía y gracia. Si "Pillollo levantara la cabeza".

      ¡Qué siga la fiesta!






lunes, 8 de agosto de 2016

UN ENTIERRO EN VILLÁRDIGA.


    Ayer al atardecer, en aquel cementerio unamuniano, si bien con tres cipreses adolescentes, uno germinado en maceta por Marisa para su tumba, enterramos a un trozo importante de ese pueblo; EMILIO VIDAL COSTILLA.

    Ahora que ya no está, siento no haber disfrutado más de su deliciosa   conversación. .Ya van quedando pocos testigos de aquella, que se me antoja, bucólica vida en las aldeas del adobe y el tapial, de las eras, bodegas y palomares; del trillo, la aventadora y el carro; de las aldeas con cura, maestro y médico, llenas de niños, de juegos; de mozos y mozas en el caño, en la vendimia, en el baile; de gañanes y pastores; de austeridad, penas y alegrías compartidas.

   Quizá por ser de Villárdiga el padre de la abuela con quien me crié, Pedro Chimeno Margallo, cuya foto, de anciano con su mujer, está en nuestro portal, le tengo cariño a ese pueblo. De niño, los múltiples primos de mi abuela, de apellido Chimeno, de alguno recuerdo sus nombres, Peregrín, Ramón, José...dejaban la burra en el corral de casa,  cada vez que venían a la villa.

    Mi primera visita fue, en la yegüica, con mi tío soltero, a sacarse una muela con don Amós Olea, su otro hermano, los patriarcas de Villárdiga, médico, era don Elías. Paramos en casa de nuestra tía "Jacoba", la madre de Heliodoro. Aún conservamos noticia de nuestro parentesco, con los nietos o bisnietos de aquellos: los Muñiz Chimeno, María la del panadero, Chabosque...

    El recuerdo de aquellos campesinos, tan humildes y sensatos, el oír a mi familia que era buena la gente de Villárdiga y San Martín, el recuerdo de tantos como desde joven, en mi oficio de aguardientero conocí, corroboraba mi buena impresión: Gagos, Vidales, San Juanes, Orduñas, Benayas, Morales, Ruices, Herreros, Riescos, Montañas, Alaíces,  Asensios, Galindos... En Emilio se condensaba esa sabiduría de la cultura popular, esa bondad, esa honradez que hunde sus raíces en la ancestral religiosidad vivida.

   En 1961 empecé con el carro y un machico a sacar el orujo de las bodegas de San Martín y Villárdiga. Desde entonces conozco a Emilio. Los cosecheros nos daban el orujo adelantado. Luego, cuando hacíamos el aguardiente, les dábamos un litro, que habrían de venir a buscar a casa, por cada cuatro talegas, a la entrega del vale dado en vendimias. Emilio me veía tan crío y pobre, que no sé si alguna vez vino a cobrar el vale, pues sabía de las necesidades de esta casa. ¡Cómo no tenerle cariño a este hombre..! ¡Cómo no conversar con él cada vez que me lo encontraba, siendo la memoria viva de un pueblo, de una época desaparecida..! Me queda el consuelo de que sus hijos, me lo ha dicho Juan, van guardar toda la memoria de su padre.

    Ayer, de regreso de ese cementerio, "islote que en junio ciñe el mar dorado / de las espigas que a la brisa ondean, / y canta sobre él la alondra el canto / de la cosecha, cuando el sol poniente recortaba sobre el cielo la silueta del caserío, y extendía la melancolía de la luz crepuscular por la vaguada con el verde negro de las encinas al fondo, busqué, pensando en Marisa, el sr. Manolo Ruiz, en Emilio.., semilla reciente, consuelo en los mismos versos: ¡Y desde el cielo de la noche, Cristo /  el Pastor Soberano, / con infinitos ojos centelleantes / recuenta las ovejas del rebaño.


 




 

miércoles, 3 de agosto de 2016

HOMENAJE A LAS CENTENARIAS.



      Como, páginas atrás, ya he dado los nombres y apellidos, no los repito. Si en cambio, por mor del afán histórico, quiero, sin querer molestar a nadie, precisar algunos datos erróneos allí dados.

      "Nisia" Redondo Mansilla, ni se casó, con Amalio Argüello Granado, en 1934, ni en la iglesia de Santa María, sino el día 27 de enero de 1.936, probablemente en la de San Nicolás, que pasó, arruinada la de Santa María, a ser iglesia parroquial. Lo que ocurre que la tal Parroquía, mientras vivió don Luis Calvo Lozano se siguió llamando de Santa María la Antigua.

     Hace unos pocos años, en larga conversación con Nisia, me contó que en junio de 1934, ella estaba trabajando interna, empleada del hogar, en casa de don Isidoro, que tenía la farmacia en la plaza, donde ahora está el S'áncora.

    Con Amalio me unía gran amistad, y conocía toda la peripecia vital de los de esa dolorida generación.

   Como la señá Carlota Granado,  era una de las ancianas que se reunían al fresco a la puerta de mi tío Paco, conocí perfectamente a todos sus hijos(Miguel, el pregonero; Amalio,  Vicente "Moro"; Ángel, "Matagallos; Eudosio; Luis, "Moqui", y otras tres o cuatro mujeres).  De ahí que sepa que a uno, el que se llamaba Eudosio, le pilló de crío la guerra en Madrid; que un día salió de casa de su hermana "La Chata" y nunca más volvió, que entonces tendría alrededor de 17 años. Luego el Eudosio hermano de Amalio no era el conocido con el sobrenombre de "Moro", Éste, el Moro, por lo moreno, se llamaba Vicente y estaba casado don Abdégana Alonso. Cierto que a su hijo mayor, (de mi quinta) a quien puso Eudosio, en recuerdo de su hermano, le llamamos "Morito".

   La Iglesia de Santa María se derrumbó parcialmente, un día, poco antes de empezar la novena de San Blas del año 1933. Julia "la Pacha", la encantadora memoria viva del pueblo, me recordaba anoche, que, al día siguiente, salieron corriendo de la escuela, tenía 13 años, a ver la ruina y cómo sacaban todos los santos.

   Y, ya está.

TEODORO HERRERO SAN ROMÁN. PACITA INFESTAS MAZARIEGOS.

TEODORO HERRERO SAN ROMÁN. PACITA INFESTAS MAZARIEGOS.


      Mis primeros recuerdos de este hombre son de cuando la boda de mi primo "Angelito Barril", en casa de Lorenzo "El Pintor". Puede que él ya estuviera casado con Pacita. Eran la pareja mejores mozos, más fanfarrona (adjetivo aquí empleado de forma elogiosa), de la boda.

      Teodoro pertenecía a una de esas estirpes duras que pare esta tierra. Se van acabando aquellos campesinos de la mancera, la cacha y el zurrón.

       Su padre, el tío "Carnaval", pastor hatajero, sabio y rudo como los descritos por Gabriel y Galán,, a cada hijo que se iba casando, le daba una puntica de ovejas, pa que fuera viviendo. El mayor, Antonio, debió estar un tiempo "en ca" los Chicharros. Su hijo mayor, J. Antonio, era de mi quinta.. Ya lo recuerdo con buen rebaño, casa nueva y un montón de hijos entre la calle Claveles y la Castañón, era uno de los habituales en la aguardientería a por el orujo cocido pa las ovejas en invierno. Pedro, dejó pronto las ovejas, tenía unas tierricas, de regadío una de ellas. Siempre marchó bien. Cuánto conversé con aquel hombre tan lleno de sentido común.

          Teodoro era como un recio negrillo, ambulante por la llanura, pastoreando su rebaño  por alfalfas, rastrojos y barbecheras. Elemento imprescindible de ese sobrio paisaje que desaparece del que extraían su subsistencia.

          Para eso, había que ordeñar, a mano, de mañana y tarde, y "arrancar", (salir al campo con las ovejas) todos los días. Así una semana y otra, un año y otro. Toda la vida. Eso sí: una vida llena de dignidad. ¿La puede haber mayor que sacar adelante una familia de cuatro hijos, sin que, dentro  de la austeridad, nada les falte? La suprema honradez del trabajo, sin aprovecharse de nadie, sin una subvención, sin un subsidio.

          Con Teodoro, como con todos los "Carnavales", daba gusto conversar. A pesar de la dificultad de su sordera, en los últimos tiempos, alguna frase intercambiaba con él en la Residencia. Antes, en el campo, recuerdo algún día por las Ribaltas, echábamos buenos parlaos.

         Micaela, Lorenzo, Juanjo, Ana (compañera de escuela de mi hija Gracia), recibid mis condolencias. Y a Pacita dadle un besico de mi parte.

                                              -----------------------------------------


         Cuando hoy he visto la esquela Mª Paz Infestas Mazariegos, he sentido pena, pero no sorpresa: una semana ha sobrevivido a su marido. Aquella mocetona, la que más desenvolvía en la vecina  era del señor Lorenzo, malica que ya estaba, no ha podido resistir la ausencia. Descanse en paz junto a su esposo.

2 comentarios:

Ana Herrero dijo...
Muchas gracias por estos bonitos recuerdos en unos momentos tan duros, de parte de toda la familia de Teodoro y Pacita.
Agapito Modroño Alonso dijo...


¡Gracias a vosotros por el mensaje! Es un detalle que agradezco mucho.
 












                                                  ERUDITOS AL GOOGLE.

Si hoy viviera don José Cadalso así sería como satirizaría a un tipo de "erudito", vanidoso y superficial, que sabe cuatro cosas sacadas con alfileres del google e intenta sentar cátedra con obviedades de perogrullo.

   He seguido con mucha atención el magistral coloquio mantenido entre Fernando Cartón y Ángel Infestas sobre su novela "El retiro del Templario".

  Al final le pregunté al autor por las dudas sobre la novela, al tiempo que hice alguna reflexión. Las dudas se referían a la historicidad de los personajes: Domingo Johan, superior de los franciscanos; don Pelayo y don Aparicio presidentes de la Cofradía del Sancti Espiritu, Pedro Arrufado, alcaide de la fortaleza, el rabino de la sinagoga,.. Me confirma todos esos nombres se corresponden a villalpandinos que existieron, si bien él los traslada a lo que la novela tiene de ficción (más bien poco porque está encuadrada dentro de hechos históricos).

   Le pregunto si su descripción tan detallada sobre "El Castillo de Piedra"  (la Encomienda Templaria) se basa en algún tipo de documentación, a lo que me da cumplida respùesta.

    Por último: le expongo mi reflexión de tipo sociológico, el cómo vivían aquellas gentes, que se desprende de la novela, y que es conocida por cualquier persona de mediana cultura. Toda la Edad Media fue una época calamitosa y Villalpando no fue una excepción. Resumiendo mucho: un montón de clérigos, de nobles, de soldados vivían a cuenta de los "siervos de la gleba" que, en ocasiones, hasta se quedaban sin sustento para pagar rentas, diezmos, alcabalas... Y esa situación de pobreza, de injusticia, de ignorancia, aunque con ciertas mejoras y cambios sociales, llegó hasta muy avanzado el siglo XX.

    Entre ambos tratamos de desmitificar el "glorioso pasado de la villa y tierra": la otra historia que he contado en este blog.

    Al salir un grupo de tres personas, que estaban atrás, me dicen que no han oído mi intervención, que si puedo resumírsela.  Yo encantado, sobre todo por el Sr.Martínez.. Empiezo con una síntesis.

    Uno de los interlocutores, que había leído en google cuatro cosas sobre los templarios, comienza a interrumpirme para añadir datos, y me salta con Felipe "el Hermoso". A cualquier medio ilustrado que le salten con un rey "Hermoso" se va al de doña Juana, en el siglo XVI, no a un francés de finales del XIII. Me lo saca en el móvil.

    -Qué si hombre. Que ese IV, fue el que se cargó a los Templarios, con el papa de turno, deja que lo sintetice, que si entramos en detalles no llegó al "consonante".

     Es el tal consonante que Villalpando fue una de las villas, fronterizas, del montón, diríamos, (Mayorga, Castroverde, Tordehumos, Urueña, San Pedro de Latarce.. Belver..) creadas por Fernando II de León, para defender su frontera contra el reino de Castilla.

     Y si el glorioso pasado es que  cerca del pueblo hubiera habido alguna batalla, se hubiera firmado algún tratado, celebrado alguna boda, nacido o muerto algún rey o reina..., nada tenemos que llevarnos a la boca.

      El glorioso pasado diez parroquias, no sé cuántas ermitas, que axfisiaban con sus diezmos a la "gente menuda", como la llama Ángel. Ni siquiera, la mayoría, tenían materiales nobles y mayor valor artístico, salvo Santa María. Compárense con las iglesias de Rioseco, de Sahagún, de Toro, de Alaejos..., con tanto mudejar de calidad como sobrevive en "Tierra de Campos". El glorioso pasado como el de toda la esquilmada Castilla:  hambre, cuando las sequías o inundaciones, pestes, miseria, desigualdad social.

    Pero, amigo, mi interlocutor erudito al google, también villalpandinero, tomó la palabra, para contradecir mi afirmación de que Villalpando (el chauvinismo es de dificil erradicación) no tuvo la importancia histórica que nos han inculcado desde el púlpito y que la gente aquí se cree. Y sacó a relucir lo de la población, pontificando, con tono solemne, sobre obviedades poblaciones históricas de alumno de 1º de ESO. Como por ej.: que Madrid en la Edad Media era una aldea, de ahí que Villalpando fuera una de las principales poblaciones de España.

    Huí en buen son del erudito al google. Anteayer hube de hacerlo de otro "erudito", que ni siquiera lo es al google, es, simplemente poeta, autor de dos poesías, una al Nazareno y otra a la Purísima, y que no cabe de contento porque la va a recitar en la velada poético musical en San Nicolás con motivo del 550 aniversario de la efemérides que ha dado lugar a tanta feria de vanidades.

      ¡Mira que cuando la otra señora quiso traer al pobre Woytila, no escarmentada de cuando Uriarte habló de corrupción en la inauguración de San Nicolás..!



 

 

lunes, 1 de agosto de 2016

jueves, 28 de julio de 2016

GESTO DE PAZ.




      Dado que mi comentario, a propósito de un error de impresión en los carteles de presentación de la novela de Ángel Infestas Gil, era excesivo, al extenderlo a toda la Corporación, como gesto de paz, he borrado tal comentario.

martes, 26 de julio de 2016

¿Qué hay por el pueblo?


   Pues que ya empieza a estar animado.

   Anteanoche, víspera de Santiago, en Santa María, actuó un folclorista castellano: gaita, tamboril, lo más entrañable de nuestro folclore, incluso  "María la Portuguesa". No sé su nombre. En el cartel anunciador sólo ponía: "Concierto en la Plaza Mayor".

    Anoche,  también en Santa María, la actuación de Miriam Raposo, un verdadero éxito. Allí estaba toda la familia Castañón. Ya era hora que esta artista pudiera actuar en su pueblo. Merece la pena remover sillas. En todo el programa se nota la presencia de nueva  y joven savia en el ayuntamiento.

   En la sesión  "vermú", ayer por las terrazas me preguntaban quiénes eran las tres centenarias a homenajear. La gente lee nombres y apellidos y no se entera:

  Dionisia Redondo Mansilla, es "Nisia" la de Amalio, madre de Milagros y "Amalín"; hermana de "Los Fajeros". Como Amalio trabajaba en la "casa grande", se casó muy joven, antes de ir él a la guerra. Estuvo prisionero. Cuando volvió, con barbas, su hija lloraba de miedo, al verlo. "Nisia" me ha contado preciosas historias.

  Ángela Fernández Caramaza. ¡por favor!, ¿Quién va a ser? ¡Angelita "la Cabrita"!, hija de la señá Maximina, mujer de Guadillo. Para hablarles de esta tan querida familia, vecinos toda la vida, habría de escribir varios folios. Son personas tan buenas... y trabajadoras mientras pudieron. ¡Un costal lleno! traiga Angelita de la respiga; lo extendía en la acera, al sol. Por la tarde lo majaba y, si hacía aire, lo limpiaba... Ahora mismo están, los dos, oyendo la Misa por la tele, como hacen a diario, antes de que Guadillo vaya a por el pan y a tomar el vino.

   Carmen Primo Pérez, viuda de Virgilio González, "Pelujo",  es la más joven. Creo que hasta octubre no cumple los cien años. Era hija del  Sr. Andrés, "El Molinero", de la fábrica de harinas toda la vida. Fueron varios hermanos. Le queda Julián, que fue electricista.

   Este hecho de la longevidad, aunque cada vez son mas frecuentes quienes llegan al siglo, es una faceta que deberíamos explotar para promocionar el vivir en este pueblo: Puede ser el agua (aunque le echen cloro), este aire tan puro que respiramos, ahora que ya no quedan cerdos en el pueblo, y huele a mies por las mañanas; el pulmón de pinares y encinares..., los buenos alimentos, pan, carnes, hortalizas autóctonos..., (de pescado, desde que se acabó la Comendadora y sus tencias) andamos peor (eso, a pesar de la competencia que le hacen los cangrejos del Valderaduey), lo suple Julio. Lo cierto es que ahora en el pueblo está Petra Vega con 104 años, y la chola funcionando, Guadillo 101, y las tres mencionadas, y el regidor, nacido en el 39, en pleno vigor  varonil.

   Soy persona dada a valorar y divulgar las cosas positivas (por eso puedo señalar las que no lo son tanto) del pueblo: el mayor centro de recogida de leche de oveja en Europa, debido a explotaciones modernas y eficientes; dos fábricas de queso; las cooperativas agropecuarias; en transporte y hostelería la Estación de Autobuses, la Cañada Real, los mesones llamados "El Raso", aunque estén en el "Monte de las pajas", la Posada de los Condestables, el "Rincón de San Cayetano"... (para más información véase los programas de fiestas)

    Dado a reconocer méritos, sin menospreciar a nadie, quiero destacar la labor (vida para el pueblo, creación de puestos de trabajo) de Vicente Blanco y Mari Carmen Áres. ¡Qué chollos han tenido los de Villalpando con las de Villafrechós!

    Hay que tener genes "Tachueleros", los de su abuelo Casimiro (listo, trabajador y honrado como él solo) para funcionar como Vicente. Hace unos días me enseñó las últimas máquinas adquiridas, las cámaras del sótano; la del congelado a 16 grados bajo cero; las de curación de jamones, las del embutido, carros, recipientes, ascensor, guías...; todo azulejo y acero inoxidable; todo natural. Además como habla tan rápido,  tan entusiasmado, tan ameno es un encanto oírle. Se había levantado a las cuatro de la mañana y no pararía hasta las diez. Exporta la mayoría. Ya no quiere, ni puede, con más follón: comprar en las granjas, cargar, llevar al matadero vivo, traer canales, distribuir a hosteleros, mandar a Galicia, a Cataluña...; seis puestos directos de trabajo sobre sus espaldas.

      Eso, desde la bici de su padre y ocho hermanos (sin olvidarnos de Cachu y Pedrito, que son figuras en lo suyo, la electricidad y los electrodomésticos) tiene mucho mérito.