martes, 5 de enero de 2016

LA OTRA HISTORIA DE VILLALPANDO.(IX)



    LA REACCIÓN DE LOS PATRONOS.

    Nos sigue contando Álvarez Buylla.

    "Los patronos, más previsores que en otros puntos, han convertido el antiguo Gremio de Labradores, en Asociación de defensa de sus intereses de clase. Francamente lo dice el art. 1º de su reglamento:

    --Se declara subsistente la Asociación gremial de labradores de Villalpando, que se denominara Asociación Agrícola Villalpandina, pudiendo pertenecer a ella todos los propietarios cultivadores de su término municipal, a excepción de los que pertenecen a alguna otra Sociedad de obreros o en oposición a ésta. Rechazaron inmediatamente las condiciones que los trabajadores ponían.

      Intervino entonces el Juez de Primera Instancia, logrando que se celebrara una reunión mixta, en la que trató de convencer a aquellos de la exageración de sus pretensiones, por ser el año muy malo, pero no pudo llegar a una avenencia. La huelga fue natural consecuencia de esta falta de acuerdo.

      Entonces los patronos apelaron a los obreros no asociados, a las máquinas segadoras y a los trabajadores forasteros, viéndose los asociados en la necesidad de abandonar la población para buscar jornal en otras partes. Como bastantes de ellos no encontraron ocupación, regresaron a Villalpando, en donde procuraron convencer a sus compañeros de que no se prestasen a ayudar a los patronos, cosa que tampoco consiguieron, no sólo por la actitud de aquellos, sino por la de éstos, a quienes secundaron las Autoridades y la fuerza pública, que vigilaba constantemente y ponía todos los medios poderosos que tenía a su alcance para que se malograsen los propósitos de la huelga general.

      No puede dudarse de la hostilidad de las clases pudientes de este pueblo a la Asociación obrera. Pruébanlo los siguientes hechos:

      1º.- El Alcalde disolvió dos veces las reuniones que, con arreglo al reglamento, celebraba aquella, a pretexto de que no se le había avisado con la anticipación debida, llegando por mal motivo a instruir un sumario, que se ignora si fue o no sobreseído.

      2º.- Ordenó la detención de algunos socios por cantar himnos socialistas.

      3º.- Al Secretario de la Asociación obrera, vendedor ambulante, a quien antes de pertenecer a la sociedad no se le ponían trabajas en el ejercicio de su pequeño comercio, se le sitia hoy materialmente por hambre.

       4º.- Se prohibió al guarda municipal del ganado vacuno cuidar una vaca propia de un pariente próximo de dicho Secretario, obrero también asociado.

        5º.- La proscipción de los asociados de los cargos de agentes de la Autoridad municipal, que muchos de ellos solicitaron.

         6º.- La expulsión de los obreros pertenecientes a la Asociación de los trabajos que realizaban para los patronos, colocando en su lugar a los que se separaban de ella.

         7º.- El desahucio de que fue objeto un asociado, tan solo por serlo, de la huerta que llevaba en arriendo, a pesar de pagar puntualmente la renta.

          8º.-El haber dejado los patronos de cocer el pan, como de antiguo venían haciéndolo, en los hornos de los afiliados a la Asociación, con lo que les privaron de un pequeño ingreso, necesario, sin embargo, para los pobres obreros.

          Acompañado por el Secretario y otros vocales de la Junta directiva de la Asociación obreras, he visitado varias casas de trabajadores, algunas de ellas de su propiedad, y en todas advertí que, aunque limpias, eran impropias para el uso a que se las destinaba, por la falta de luz y de ventilación, por la carencia de habitaciones (la mayor parte no tiene más que una alcoba, en donde duermen hacinados padres e hijos), y por su poca capacidad, que reduce considerablemente la cantidad de aire respirable".

        COMENTARIO: ¡Bueno! Dudo si comentar algo, ya que lo transcrito del informe de Adolfo Álvarez Buylla, se comenta por sí solo. Si acaso manifestarles mi reacción personal: indignación, pena.

        Yo conocí esas casuchas de adobe y tapial (alguna cerrada queda en la calle Angosta, por ej.) de 25 metros cuadrados de solar, dos plantas, en cuyo techo casi se pegaba con la cabeza, pisos en tierra, un ventanuco, incluso sin un cachín de corral... Para el agua corriente, desagüe, luz eléctrica.., faltaban años.

        Por primera vez, ante tanta miseria, se crea conciencia en el campesinado obrero castellano. Estalla la revuelta. Pero vean como es reprimida. Y los jornaleros siguen callando y rumiando odios.

       ¿Se dan cuenta del ambiente social que esa situación generaba en los pueblos, en este pueblo...? ¿Hacía algo el clero y los católicos practicantes, clase pudiente, por remediar, siquiera un poco, tanta miseria?

       A principios del siglo XX, seguían abiertas al culto cinco iglesias: Santa María, que era la parroquial, San Nicolás, San Pedro, Santiago, San Miguel, más la capilla de las Hermanas y la del Convento de las Clarisas. Cada una tenía su cura, más otro anciano para el oratorio en la casa de d. Ángel Mazo, donde decía Misa a diario para la familia, criadas, mozos, perillán... Entonces en latín, diálogo entre oficiante y monaguillo. No existía el rito de darse la paz. Otro cura más era el encargado de ir, junto con el monaguillo, los domingos a decir Misa a la dehesa, para montaraces, gañanes, pastores, segadores...

     ¿Se notaba en la justicia social, en la convivencia en el pueblo el cacareado "marianismo", que parece es lo único que cuenta de nuestra historia?

      ¿Alguna situación de injusta prepotencia municipal actual, no será un anacrónico residuo de aquella persecución a los débiles?
          

        

        º.- 

3 comentarios:

Agapito Modroño Alonso dijo...

Ramón.
comentario:
Agapito: muy buena idea el exponer en tu blog, lo de Ávarez Buiya, para que ilustre como era la situación real del campesinado de entonces.
Si, me extraña el que tras largo tiempo no se haga ningún comentario a tus escritos, aunque fuese para criticalos. Cuanto le cuesta a la gente de nuestra tierra dar la cara. !!!.

Ramon.

Agapito Modroño Alonso dijo...


Amigo Ramón. Cierto que una forma de ser de la gente de nuestra tierra es la de no significarse en aras del bien común, de la cultura, de la ética; la de nadar y guardar la ropa.

Dicho lo cual te advierto también, que al igual que tú has conseguido que llegara tu mensaje mandándolo al blog, a más personas les ocurre igual. Espero que cuando la justicia actue sobre los anónimos injuriadores, poder volver a abrir totalmente este blog.

De todos modos gracias por tu mensaje, aunque hayas tenido que reenviármelo a mi dirección de correo.

Agapito Modroño Alonso dijo...

Quise decir al igual que tú NO has conseguido