lunes, 11 de enero de 2016

LA RIADA


A los que viven en el pueblo les recomiendo vayan dando un paseo hasta el puente de Las Zambranas, desde donde están tomadas estas fotos, Visto al natural impone más. A los de fuera les digo que no se asusten, que, gracias a que el río lo encauzaron hasta Villagodio, a raíz de aquella inundaciones famosas, lo de ahora no es como lo del "sesenta y dos". El Valderaduey no se ha salido de madre, en este término, aunque sí en el de Tapioles. Pasado el puente de Conejo aquello parece un mar.

También, el Ahogaborricos. Ha inundado las parcelas de ambos lados de la carretera de Villamayor. Ahí se ha formado un lago de más de veinte hectáreas.

    Nos consolaremos pensando era necesaria la lluvia para los pantanos, para los acuíferos, aunque a nuestros cereales de otoño los esté perjudicando.. En cambio las vezas, donde no se produzcan encharcamientos, aguantan bien la humedad, y, saliendo del invierno con la barriga llena de agua, ya está asegurada la cosecha. Para forraje se recolectan a primeros de mayo. Casi dos meses antes que el cereal.

Y luego, como ya casi no quedan tapias de tierra, y las casas de adobe lo tienen protegido, ya no son aquellas ruinas de antes, cuando las recordadas del año citado, cuando se cayeron las tapias del cementerio, de las Cercas de Santa María, bastantes casas en Castroverde, en San Martín, en Cañizo.  Queda por ahí alguna pared o tapia con desprendimientos, desplomes, cierta amenaza de ruina. Nada preocupante. 

 Dada la probidad de los informes que redacta el Técnico urbanístico municipal, especialista en dar facilidades, según a quien, en puertas traseras y en protección del patrimonio artístico, no hemos de preocuparnos. Además: todo es cuestión de apartarse, por si acaso.