martes, 29 de diciembre de 2015

LA OTRA HISTORIA DE VILLALPANDO. (VI)


   Durante dos meses, por atender a los asuntos de actualidad, hemos interrumpido el relato de nuestra historia reciente, de la real y triste, tan alejada de los falsos oropeles "chauvinistas".

   Copiamos del informe de Álvarez Buylla, lo que, de esas revueltas campesinas de 1904, dice de Villalpando.

   "Es este pueblo la capitalidad judicial de una comarca  donde la lucha entre los dos elementos personales de la industria agrícola ha llegado a términos violentos, dando lugar a hechos en que se ha manifestado bien claramente la pasión de unos y otros; si bien, en honor a la verdad, es preciso confesar que, de haber procedido con mayor mesura los patronos y la autoridad municipal, acaso no se hubiera observado la actitud de retorsión que adoptaron los obreros, que es justo apuntar también, que no atentaron en ningún momento ni contra las personas, ni contra las propiedades de los patronos.

   Coincidió el periodo de agitación de la clase obreras en esta villa con el acentuado movimiento que ha puesto en alarma a la capital de Castilla la Vieja a fines del otoño pasado.

  Un día se presentaron las mujeres en la plaza del ayuntamiento pidiendo pan y trabajo, yconsiguieron que el alcalde les entregara para calmarlas, 250 pts. Poco tiempo después las algarroberas reclamaron 5 reales de jornal; y, como los patronos se negaron a ello, insistieron las obreras en sus pretensiones con manifestaciones un tanto tumultuarias, viéndose obligado el Juzgado a proceder criminalmente y reduciendo a 30 a prisión, que duró pocas horas, porque, de acuerdo el Juez y el Jefe de la Guardia Civil, las pusieron en libertad para evitar mayores males.

   En mayo último, (1903) constituyeron los trabajadores de Villalpando la Asociación, cuya  fundación,  al par que a las causas generales que repetidamente hemos reseñado, obedeció a la propaganda de algunos compañeros procedentes de los trabajos del campo en la Rioja y de las mimas de Bilbao- Como no  deja de ofrecer cierta originalidad el capítulo del reglamento relativo al objeto de la Sociedad, lo copiamos a continuación".

     Nosotros lo haremos, de Álvarez Buylla, en el siguiente capítulo, para comentar lo hasta ahora copiado.

      El jornal de las algarroberas.

      Eran éstas las legumbres de las tierras ligeras, regulares y malas, predominantes en este término municipal. Se sembraban a cerro, y, cómo no, se recolectaban a mano, tirando cada cogedora por un surco. Las iban depositando en montones. De ahí, con la purridera, se cargaban al carro.

     Las algarrobas echan mucha vainas, pero con uno o dos granos en cada una. La yera, un año bueno, podría salir a carga y media. Unos 900 kilos/ha. Se utilizaban como alimento de las ovejas en el invierno, en pequeñas cantidades, pues su precio era relativamente alto. Es un alimento muy proteico. También la paja tenía un buen precio. Si este cultivo, puede que mil yeras entre todos los labradores, tenía alguna rentabilidad, era, al igual que en los cereales, a base del bajísimo precio de la mano de obra.

    "Cinco reales de jornal", (1'25 pts) pedían las algarroberas. 
     
      Estos eran los precios de los alimentos vitales:
      Pan: 0'40 pts/ kilo
      Aceite:  0'90 pts/ litro.
      Una libra de patatas: 0'08 pts.    
      Tocino: 1'30 pts. /kilo.
       Manteca de cerdo 2 pts./kilo.

       Me parece que sobran los comentarios. 

2 comentarios:

Gracia dijo...

Qué interesante. Y me has dejado con la intriga de el objeto de la Asociación. Es muy curioso pensar cómo llegaría la influencia desde Bilbao en 1903.

Agapito Modroño Alonso dijo...



Mañana, s.D.q., continuáremos. La influencia desde las minas de Bilbao llegaba por jornaleros que iban a trabajar un tiempo a dichas minas, y volvían al pueblo.