sábado, 28 de diciembre de 2024

COFIDENCIAS NAVIDEÑAS.

 


                           

                                        CONFIDENCIAS NAVIDEÑAS.

             Amigos y amigas lectores: Escribo porque me gusta, siento esa necesidad, porque toda la vida he sido extravertido, un “pobrecito hablador”, que diría Larra. Me gustaría a cambio despertar en ustedes comprensión cuando me pongo en plan “desfacedor de entuertos”; no tengo inconveniente en admitir discrepancias y responderlas sin ira; me gustaría, sobre todo, despertar simpatía en ustedes, cierto afecto. Soy, como diría Valle Inclán, algo Católico y sentimental; llorón hasta dejarlo de sobra. Disfruto hasta con los detalles amigables más nimios, la simple sonrisa, el simple hola.

            ¡Bueno!: considerándolos amigos, les cuento una vivencia cercana, de hace unos días.

            Fue en el Centro de Salud. Salía un hombre, como de la edad de mis hijos menores. Se dirigió a mí, me saludo: -¿No me conoce? Soy hijo de su compañero Felipe Gago. Mi mujer fue compañera de Belén.

            Le respondí con cariño. Sale. En ese momento me dan el papel a por el que iba. Salgo casi tras de él. Se dirige a un coche azul aparcado. Veo se abre la puerta derecha, y una (voy a decir chica) se dirige a mí sonriente y emocionada.

 Resumo: Ana Nieto de Moralina de Sayago, nuera de Felipe Gago; médico en urgencias Virgen de la Concha. Compañera de curso en la facultad de Medicina, Universidad de Salamanca, de nuestra Sara-Belén. Vino a su entierro.

 Le digo: -Además de inteligente era bondadosa,…

-Mucho de ambas cosas. Le estaré agradecida mientras viva. A mí me ayudó muchísimo. Era, además, muy simpática, alegre, humilde, amiga de todo el mundo…

Llegué a casa emocionado. Le di unos besitos a Sara madre; junto a bendecir la mesa, villancicos y otras canciones religiosas, es el recuerdo más grato que conserva.                                                  




        Pinchen. La recién nacida, que su madre mostraba para la foto del Libro de Familia Numerosa, fue bautizada con el nombre de Sara-Belén Modroño Riaño. Faltaba Álvaro: entre "Ojino", Quico Argüello y la cigüeña de Santa María, (iba a decir, lo digo: gracias a Dios) la liaron.


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Otra confidencia:

Desde 2.021, para elogiar el comportamiento de todo el personal de la residencia por haber conseguido, con mucho esfuerzo y muchas precauciones, dejar fuera de sus paredes el coronavirus, y desde un año antes, en que hablé de los problemas económicos de la misma, no había vuelto a hablar de dicha Residencia de Mayores, “Fundación La Inmaculada”.

Tuve noticia directa de conflictos e injustos despidos cuando Sor Almudena-González. Lo callé.

 Al igual que todo el pueblo he venido sabiendo de los problemas laborales, de mala relación entre las trabajadoras, que desembocaron en la crisis de la pasada primavera, cuando por falta de personal, (unas cuantas se fueron por ese mal clima) el Patronato decidió externalizar el servicio de limpieza. La noticia del conflicto salió en la prensa. También guardé silencio. No quise echar más leña al fuego. Tampoco di noticia de la marcha de la Directora, parece ser que por mejora laboral. Creo sí di noticia del anuncio para buscar persona que se encargara de la Dirección.

Pasaría como un mes y me llega noticia de que ya han elegido persona para tal cargo: “Viene una chica de Salamanca que estuvo aquí hace unos años”.

Sentí mucha curiosidad e indagué su nombre: Raquel. Me pregunté: ¿No será la Licenciada en Terapia Ocupacional, a quien querían “casi” todas las trabajadoras y aquello marchaba como una balsa de aceite, puteada y, al cabo, injustamente despedida?

Por la mañana del pasado martes, día 17, anduve por la residencia, visitando y charlando con los de Villalpando. Estaban los niños de infantil cantando villancicos. Cuando me vio Danaé, la hondureñita que vivió en nuestra casa, corrió a abrazarme. Poco hube de esperar para saludar a la nueva Directora, incorporada a las ocho de la mañana.

Salió del despacho a recibirme, sonriente. Personalmente no recordaba haberla visto. Ella sí me conoció. Entre alegres sonrisas, le digo, gesticulando:

-¿O sea, tú, Raquel, de Salamanca, la misma que salió rebotada (esa fue mi expresión) ahora vienes de Directora?

-A veces las vueltas de la vida hacen justicia, -me dijo-, o algo así. -Desde que marché de aquí no he dejado de trabajar, y tenía un buen trabajo; he considerado que soy necesaria en esta casa.

Todo este diálogo entre sonrisas y alegría, repito.

-No quiero robarte tiempo. Es tu primer día. Te pongo un símil, simplemente: esta residencia navegaba como barco a la deriva, la pasada primavera a punto estuvo de encallar. Ahora acaba de encontrar un buen timonel. Tienes la experiencia de la vez anterior; te quedan antiguas compañeras de aquellas; demostraste tacto y experiencia profesional. Veo a esta casa navegar el barco “viento en popa a toda vela”….

-¡Muchas gracias! Eso espero con ayuda de todos.

ACLARACIONES:

Primera: Gracias a que la Junta de CyL, viene concediendo ayudas para, según el grado y la situación económica, a los ancianos dependientes, se ha nivelado el balance económico.

Segunda: La incorporación de trabajadoras/es inmigrantes ha evitado que la limpieza haya de hacerla una empresa.

Tercero: Carezco de noticia de que esa mala relación laboral repercutiera en el cuidado y atención de los residentes.

Cuarto: Felicito a los Patronos, o Junta Directiva de la Fundación. Creo que, sin favoritismos y desconociendo a otros/as aspirantes, han acertado en la elección.

¡Pues, ya está!: Paz y Bien.

 


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