sábado, 14 de junio de 2014

CARTA A UN AMIGO.



   ¡Buenos días amigo!



   La pasada semana fui al entierro de Rufo Gamazo en Villalonso. Me imagino tengas noticia de este periodista que murió a los 91 años de edad, y ocupó cargos muy importantes en la prensa del movimiento, luego en los medios de comunicación social del Estado. Estuvo escribiendo artículo diario hasta que lo llevaron al hospital donde falleció.

    De tendencia conservadora, se había formado en el seminario de Zamora, era hombre de talante moderado y buen articulista.

   Allí estaban los tres jefes de La Opinión: Celedonio, muy amable conmigo, Marisol, que me tiene fichado y no sé por qué, y Paco García, otro igual. Había poca gente, sobre todo en el entierro, los de Zamora se marcharon al acabar la Misa y dar el pésame. Celedonio me presentó a las hijas, como lector de su padre, el único que estaba allí por tal concepto. Camino del cementerio, sin cruz, sin cura, sin rezos, fui conversando sobre Rufo con dos de las hijas. Al regreso con  un hijo, dos nietas y un nieto. Todos metidos en el mundo del periodismo en Madrid. Una de las nietas, encantadora, Cecilia Encinas Gamazo, es presentadora en "Tele 4", hija del periodista Carmelo Encinas, habitual en las tertulias televisivas. Les hice preguntas, me respondieron con jugosa información sobre la situación de la prensa. Ello, unido a lo ya sabido por mí y a todo lo investigado en estos días por internet, me dan creo una buena información.

   Respecto a "El País". ¿No has notado cómo ha cambiado su línea editorial, sus portadas, su cabecera? En poco se diferencia del ABC y de "La Razón", no así de "El Mundo" que pienso sigue siendo el más independiente. Sabes que el grupo PRISA está al borde del precipicio, y por más que vaya vendiendo parte de sus empresas, como "Canal Plus", Alfaguara, Santillana, etc., no es fácil se libre de la quiebra. Intentan quedarse con el último reducto: la SER y El País, pero éste, aquejado de la crisis general, y más de la prensa de papel, sigue dando pérdidas, por más que en 2.012 despidieran a 129 trabajadores. El grupo prisa tiene una deuda  de mil y mucho pico de millones de euros. El País está en manos de los bancos, del poder. Ya no es libre. Han despedido o lo han abandonado sus firmas más importantes, sustituidas por gente más joven y nueva a la que pagan cuatro perras. En alguna columna le dan un poco de gusto a su antigua clientela, la antigua progresía,  los pocos que, por inercia, lo siguen comprando.

   Todo esto es a propósito de explicarte el por qué no publican ni una reseña del magistral discurso de Rosa Díez del miércoles en el Congreso, ley de abdicación, que te he remitido. Pues igual que tampoco el ABC y La Razón. Obedecen al poder que es, todavía y muy fuerte, el PP y la banca. No les interesa dar cancha a los emergentes, aunque sean tan dentro de la razón como es UPyD, en intento vano de poner puertas al campo, en este mundo informatizado. La corriente PODEMOS, más peligrosa para el poder establecido que lo fue Felipe en su día, no necesita papel. Tiene periódicos digitales y las redes sociales.

   La edad a los que, como tú y yo, tenemos memoria, nos da saberes , que yo intento transmitir en este modesto medio. Viví, al comienzo del curso 1970-71, la eclosión de Editorial "Santillana". Supe, por la relativa vinculación con Villalpando, como se gestó ese parto.

   "Ley General de Educación". Ministro, José Luis Villar Palasí. Autor material de la Ley, el Subsecretario Ricardo Díez Hotlleiner, un cerebro, casado con una hija de Dionisio Rodríguez Paniagua, "El Triguero", natural de esta villa.

   Aquí surge el figura de Jesús Polanco, propietario de una pequeña editorial, Santillana", en Santander. Por aquella ley se pasó de la Enseñanza Primara, el Bachillerato Elemental, a la E.G.B. Se pasó de la enciclopedia "Álvarez" a los libros de texto, uno por cada asignatura, en los que, además, se escribía, y no valían para el curso siguiente.

   La Ley se promulga en el verano, en plenas vacaciones. Al comienzo de curso la única editorial que tenía para vender los libros de la E.G.B. era "Santillana", gracias al contacto de Jesús Polanco con Diez Hotlleiner. Aquello creció como la espuma. Dos o tres años después don Ricardo pasa a ser el cerebro, el segundo de a bordo, en la sombra, del Grupo Prisa.

   Su gran idea, en la transición, fue la de crear un periódico, cierto que con mucha calidad, para satisfacer la demanda de la importante masa de población de centro izquierda, social demócrata, lo que comenzó a denominarse "progresía". Abarcaba desde un amplio sector del funcionariado, administrativos, empleados; burguesía urbana, "izquierda" de moda en aquellos momentos, hasta la "izquierda histórica" y sus descendientes que se habían pasado de Carrillo a Felipe.

   Fue un gran invento. España se había convertido en un país de clases medias, con cierto desarrollo. Esa ideología "social demócrata", respetaba como base económica, y social, la economía de mercado, la propiedad privada, a los ricos, para decirlo en román paladino. Los nuevos "rojos", tenían sangre azul, y los de "pedigrí" estaban desteñidos, ya no metían miedo con el "dar la vuelta a la tortilla" y el reparto. ¿Cómo tener miedo a un gobierno en el que su Ministro de Economía, señor Boyer, un buen ministro liberal, poseía una mansión en que había cuarto de aseo hasta para el perro?. ¡Pues ya está!: "los pobres" tan contentos porque mandaban "los suyos" con F.G., aupado por El País, y los ricos más, incluso presumiendo de socialistas y haciendo grandes fortunas. Por supuesto que en el aspecto social, aun siendo importante su labor, ni hicieron, ni pudieron hacer más, que lo hecho por UCD y lo que después hizo el PP.

   Sabido es el éxito de aquel diario: sus ventas, su capacidad de crear opinión, de influir, de decidir en la vida de la nación, llegaron a hacer del señor Polanco, el "Jesús del Gran Poder". 

   El santanderino no tenía más ideario  político que el del dinero y el poder. Y buscó, para la dirección del diario, a un joven ambicioso, listo, de parecidas característica: Juan Luis Cebrían. Familiarmente provenía del diario de la falange, "Arriba". Había sido director de RTVE con el franquismo. Se reconvirtió. Sabía era el momento de servir a "otro amo".


   Y bien. Conocemos el resto de la historia. El imperio creció, se volvió mastodóntico. Otra vez lo del globo.

    Esa torre tan alta,tambaleada por muchos y modernos vientos, está a punto de caerse. Cebrían no se va a quedar en la calle. Aparte de Académico de la Lengua, sin que haya escrito un mal libro, ahora, al ver que eso se desmorona, como Consejero Delegado de PRISA, se ha blindado con un sueldo de trece millones de euros.

   Me consuela pensar que, para aliviarte el disgustillo pudieran darte las anteriores consideraciones, ya te habrás dado cuenta que tu "El País" no es el de antes. También sé que otras prioridades y compensaciones hay en tu vida, que eres hombre pacífico, sereno, ecuánime, impregnado de esa austeridad y de esa honradez mamadas en nuestras humildes familias "terracampinas".

   Un abrazo.

A. Modroño.