lunes, 15 de febrero de 2016

¡QUÉ MARAVILLA!


     Tomarse con simpatía los achaques que con la edad van surgiendo es sano.

     Me tengo reído y hecho reír mucho cuando cuento una de mis consultas a urología, y resultó que el galeno no era urólogo, sino uróloga. ¡Qué apuro!

     Desde bien pronto, de vez en cuando, he padecido de los riñones, ahora lo llaman lumbalgia. Si fuera un alabanero al uso, diría que de las palizas cargando pacas.

     Antes, para las manqueras, ponían ventosas. Encendían una lamparilla, con base de corcho que fabricaban al efecto. La colocaban sobre la parte afectada. Encima un vaso de cristal boca abajo, presionado suavemente para que no entrara aire. En la combustión, la lamparilla consumía el oxígeno del interior del vaso y ejercía una especie de succión, de forma que el vaso hacía de ventosa.

    También la loción del tío de los bigotes, que podía abrasarte la piel. O los parches Sor Virginia.

    Tengo ido mucho a una clínica de fisioterapia de Benavente, cuando Adelas tenía convenio. Iba sesiones de quince días seguidos. Era época de vacas gordas. Aquello estaba lleno. Te dejaban en la cabina con los cables pegándote sacudidas y te enterabas de todas las andanzas de la fisio argentina que no cerraba el pico.

 
   Hoy, por primera vez en mi vida, en mi pueblo, durante cerca de una hora, he recibido un masaje profesional. Esa es la noticia que quiero darles. Mis brazos y espalda han quedado como nuevos.. Además notaba como tonificaba mi sistema nervioso. 

  La chica se llama MARIA TORAL. Está en la calle del Toril, nº 2. Es quiromasajista titulada Me daba un poco de pena por lo mucho que trabajó sobre mis músculos, siguiendo el curso de los doloridos. Todo en  relajante silencio que me encanta, centrada en su labor¡Qué sensación de bienestar!  ¡Qué maravilla!

   Cuando le pregunté sus honorarios, me pareció muy poco. Ya tengo cita para el próximo lunes.

    Si les he recomendado comprar en el pueblo, en esta terapia científica de los masajes, es que se lo recomiendo encarecidamente. Las manos de esta buena profesional en lugar del Ibuprofeno. Debemos dar trabajo a María (ya va teniendo bastante, en la Posada y a domicilio), para que se asiente en el pueblo. Nos va a prestar un gran servicio.