viernes, 12 de febrero de 2016

COMPREMOS EN EL PUEBLO.


    Creo que a la mayoría de quienes vivimos en Villalpando, nos disgusta la constante pérdida de población,  Con lamentaciones nada conseguimos. Intentemos ayudar para que el pueblo no vaya a menos.

   Salvo en ropa que, desaparecido el "Comecio Grande", "Santines", Antonia  "la Lizonda", todas las modistas y sastres, aunque incluso uno puede vestir de la quincenal "boutique calé", tenemos de todo en el pueblo, Sobre todo en alimentación, unos servicios, un surtido y abundancia inmejorables.

   En carnes lo mejor de lo mejor en calidad precio como en ninguna otra parte, que los lechazos, los novillos, los marranos, los pollos y los conejos se crían por aquí.

   En pescados Julio trae de lo mejor compitiendo en precio. El pan, ni lo miento.

   En todo lo que antes se llamaban "ultramarinos", más fruta, el servicio es de "chapó". ¿Quién nos iba a decir cuando llevábamos las mulas al "prao", que en aquella "reñal" de "Peliblanco" iba a haber una  gran superficie donde poder llenar los carros a tope por cuatro perras, más o menos como en las demás tiendas de alimentación?

  Ya tampoco necesitamos ir a las ferreterías de Benavente. Aquí entre "Richar" y la "Comarca", incluso Juanito, tenemos de todo.

  Unos cuantos de estos negocios los han abierto nuevos, o heredado de los padres, unas cuantas familias regresadas al pueblo.

    Los del "Covirán" y "La Comarca", son tres familias que no estaban. Marchó el padre, joven, con las manos en los bolsos, se buscó la vida en Madrid. Trabajó, prosperó y el esfuerzo de tantos desvelos lo invierte en su pueblo. Trae con él esposa, hija e hijo y sus consortes. Ya aquí, de momento, han nacido dos niños. En el negocio, viviendas, finca..., han invertido un montón de millones en el pueblo.

    Fernando el del "Cole", (a quien mientras viva le estaré agradecido, por ir de justo testigo a nuestro favor en la Audiencia Provincial) Josefa y Jacobo también han regresado al pueblo. Han abierto una tienda, aunque pequeña bien surtida y que pilla muy a mano.

    Toñín, al fallar la movida nocturna y harto de "La Barraca", ha abierto la "Tienda de Toño", donde, al igual que en las demás se surte nuestra familia. Me encanta que Sara me mande. Toñín es tan buen muchacho que le tengo cariño.

    Otra familia con tres hijos, la de Clemen, también vive del negocio. Aunque a nosotros nos pille un poco más lejos, también vamos. Todo, todo el gasto en alimentación lo hacemos en el pueblo.

     "Richar" con su mujer y su niño también han vuelto al pueblo, gracias a lo cual sigue abierta la droguería de "Brillantina", su abuelo, de toda la vida, más ferretería, menage, bazar.

       A Raquel, con lo de "me vuelvo al pueblo" ya no necesita más publicidad, pero es una alegría ver que sigue, tan modernizada y al día, la "confitería de "Cruz Sinforianos" de nuestra infancia.

       Salvo alguna botella que nos regalan, el vino que entra en nuestra casa, cuando nos reunimos todos es de " Bodega Mitus". Y nuestro yerno Ángel, sevillano y que entiende mucho, lo elogia. Les aseguro que si yo pudiera tomar vino, en los bares no pediría otro que un "Mitus". Por el olor entiendo de vinos, que me crié entre carrales y bocoyes. El vino de Javi es muy bueno. También "Sera"  e Isidoro en plan aficionado, elaboran muy bien.  También Tomé en Villamayor.

     De quesos, ¿que les voy a decir...? Sí, para descendientes de villalpandinos que puede no lo sepan, les informo que Villalpando es la capital de la leche de oveja y de sus quesos.

     Si quieres comprar directamente en fábrica pueden ir a la "Campos Tera", si más artesano añejo, que se esbrona y con una bouquet como los de antes, a la quesería "Alonso Bariego", también a la de Pepe, "el lechero" y a los Vega Posada en Tapioles. Éstos, elaboran los quesos con leche de sus ovejas.

     Hablando de compras directas, lo pueden hacer también en el Consorcio de Ovino, en Agrinza, en la Cooperativa de Ovino...

     A propósito de Agrinza: que es mentira la habladuría de que van a abrir un supermercado. Ni lo van a hacer, ni falta que hace. En eso se van a entretener dado el volumen de negocio y facturación de la Cooperativa.

     La novedad es que, en su gaseocentro  han cambiado el sistema de suministro de gasóleos y gasolina. En lugar de introducir la llave  hay que meter una tarjeta de crédito de Caja Rural, como en cualquier cajero, marcar el código secreto y llenar el depósito. El precio es inferior en diez o doce céntimos litro que el de las gasolineras.

    No entiendo como alguien se atreve a criticar la gestión y la marcha de la Cooperativa estableciendo comparaciones con la situación anterior, si no es por algún tipo de prejuicio.

   Cuando se produjo la desintegración de Coreccal y hubimos de buscarnos la vida, Agrinza estaba al borde de la quiebra. Aumentaba la deuda cada año, debíamos casi mil millones de pesetas. Cobrábamos el cereal al final de campaña y más barato. Ni en los abonos ni en el combustible teníamos ventajas...

   Situación actual hermanados a Cobadú: factura más de once millones de euros anuales. Cobramos nuestras cosechas, cereal, girasol, colza. legumbre, cuando queremos a lo largo de la campaña, al precio de mercado de ese momento. Las ventajas en combustibles se dan también en otros insumos. Nos seleccionan todo tipo de semillas. Hemos amortizado la deuda. Ya no debemos ni un duro.

   Tanto socios como quienes no lo son y van allí a comprar, recibimos una pronta y eficaz atención por parte de todos los empleados.

    Perdonen me haya enrollado con esto. Algo, a base de algún cabreo y lucha, tuve que ver con el cambio.