jueves, 21 de abril de 2016

LAS NOVEDADES EN LA PAC.


   Esto de la Política Agraria Común se sigue prestando a los chanchullos. Voy a escribir en plan divulgativo para los que no estén tan caídos en el asunto.

    En la reforma de 2004 a cada perceptor, se le adjudicaron DERECHOS DE PAGO ÚNICO, según la media de la has. por las que hubiera cobrado en los años 2000, 2001 y 2002. Hasta entonces se pagaban, independientemente de los cultivos, unas 21.000 pts por ha., excluyendo, en esta comarca, un 24 % que se consideraba como barbecho tradicional.

     Por supuesto, para cobrar era necesario declarar cultivos, sembrar, cosechar. Y no existía lo de los derechos.

     Con ese invento del 2004, al adjudicar esos DERECHOS DE PAGO ÚNICO, cambió la situación y empezó el trapicheo, al adjudicar los derechos a las personas, separados de las fincas. Además no existía obligación de cultivar, de sembrar.

   Se daban casos de propietarios de parcelas que se jubilaban, las dejaban en adil y cobraban igual, sin tener actividad agraria, sin producir, sin originar riqueza.

   Supongamos otro caso, que algunos se dieron: un empresario agrícola, o sociedad, a quien le adjudicaron derechos en base a tierras en renta. Dejaron las tierras y se quedaron con los derechos. Cierto que, para cobrarlos, había que poner en la solicitud de las ayudas PAC (en la pac, como vulgarmente se dice), tantas hectáreas, por las que antes no se hubieran percibido ayudas, de donde fuera, como por derechos se iba a cobrar.

   Ocurría que, hasta el 2004 en las comarcas marginales del minifundio, de las tierras comunales, como se había abandonado muchos años antes la actividad agraria, nadie había solicitado ni cobrado ayudas, por lo que en Sanabría, por ej., Aliste, la Carballeda, Maragatería..., había muchas tierras que, arrendadas por cuatro perras, se podían poner en "la pac", como "praderas permanentes".

   Esto de las tierras por un lado, y los derechos por otro, originó el trapicheo y la picaresca de arriendos y compra ventas, al se empezaron a dedicar, incluso, intermediarios.

(continuará)