jueves, 28 de abril de 2016

LA PAC Y FRANZ KAFKA. (II)


   Recuerdo que esos derechos y ese dinero, asignado por un regadío que no lo es, y en una parcela de la que ya no disponemos, lo quitan de lo que nos correspondería por el secano. Entonces, para no perder tanto dinero empezamos a buscar las "soluciones" que nos proponen.

    Como lo de arrendar 14 has. de regadío nos parecía misión imposible, decidimos vender esos 14 derechos. Pongo un anuncio en internet ("Mil anuncios"). Al rato ya me llama un compra-venta. No se pueden imaginar el mercadeo que existe con esto. Le llegan a ofrecer a Álvaro hasta 7.000 euros por la compra de los famosos "catorce".

   Echa cuentas y no le interesa, pensando en el futuro, vender derechos. Es algo así como vender tierras.

    Entre todas estas conversaciones a través de los móviles y los viajes por la red, vemos que existe también mucha oferta de parcelas de regadío para "poner en la PAC". O sea: "el arrendamiento" es muy factible.

    Cuando yo pensaba en arrendar tierras de regadío me imaginaba que era de verdad: para cultivar como tal, y ponerlas en la PAC. ¡Quia!: no es así. Luego se lo cuento.

    En mi cabeza no entraban esos trapicheos de compra-venta de derechos, de arrendamientos ficticios, por culpa de un error en el SIGPAC. Lo justo, lo legal sería CORREGIR ESE ERROR.

   Llamo  a Zamora. Las consabidas voces enlatadas, el le paso, el no está o el pi,pi. Voy pállá. Subo andando,  para hacer ejercicio. En la "octava" un cartel grande: PAC y una flecha. La sigo y, ¡albricias!, es Rosa quien atiende, vieja conocida de cuando desembrollé todo el lío que habían montado Severiano y Vita en perjuicio de la iglesia. Y de cuando, unos años después, conseguí quitar a este intermediario entre la iglesia y nosotros, para arrendar y pagar directamente a ésta una buena renta por la parcela y los derechos que éste nos subarrendaba, cobrándonos mucho y pagando poco a la Parroquia. (Aprovecho para desmentir calumnias: ¡A ver quién le ha pagado antes, y paga, ahora por las pocas tierras que aún le quedan a la iglesia ni siquiera la cuarta parte de renta de lo que pagamos nosotros. Y que encima alguno de la Junta Parroquial ande cacareando, mintiendo, difamando...)

    Además con esta Rosa coincidí en la boda de Soraya. Le explico con brevedad: número de parcela, superficie...; entra en el SIGPAC, me vuelve la pantalla. -Ya lo ves: regadío.

    -Pero a ver: ¿no tenéis inspectores?. Que vayan a la parcela, lo vean, certifiquen y ya está. Y, de paso les llevo al Camino de Valladolid para que vean allí tenemos un regadío de verdad, pongan esas parcelas en el SIGPAC como tal (que figuran de secano) y ya nos valgan para cubrir esos derechos.

         Se enfada conmigo. No depende de ella. Eso no se puede hacer. El SIGPAC es dios. Ya al fin, para quitarme de en medio, aumentaba la cola en el pasillo, me dice: -puedes  presentar una reclamación. Habla con el Jefe del Servicio. Pero bajito y sin enfadarte con él. Me recomienda Rosa.

         Misión imposible. "Estaba en el campo", me dice una Secretaría, Le faltó añadirme que en el de golf. ¿Han visto ustedes a un político alguna vez por el campo, por los pueblos fuera de las elecciones?  A buena hora me va a recibir a mí un político del PP.

           Era viernes. Pedí cita para el lunes. Me llamarían. Llega el lunes, no me llaman. Lo hago yo. Me dice la Secretaria que, estudiado el caso, PRESENTE RECLAMACIÓN en la Oficina de Benavente.

           (Continuará)