domingo, 4 de octubre de 2015

ACTUALIDAD LOCAL.


    Empezamos dando noticia la pasada semana del fallecimiento de Teodora González Novoa, a los 94 años. Había sido la esposa de Benigno Gil, "Beninín" y madre de Teodoro y de Jacinto Gil González. Descanse en paz.

   Desde ya bastantes años, niños y mayores, hemos perdido la capacidad de admiración, de sorpresa al estar saturados de información con imágenes de tanto acontecimiento, de tanta tragedia como a diario sucede en la tierra. También de tanta relación entre altos y bajos, de sernos todos los rostros familiares.

    Les pongo ejemplos de cuando los pueblos vivían tan encerrados en sí mismo, aislados, sin apenas medios de comunicación, salvo algún escaso periódico. Le oí contar a mi tía Petra, nacida en 1906, el gran acontecimiento que supuso en el pueblo la llegada y actuación, en la iglesia de Santa María, en los años "veinte", de la coral zamorana del maestro Haedo.

   Para qué les voy a contar qué enorme acontecimiento la coronación de la virgen en el año 1954, que vino el nuncio Antoniutti, ni sé cuántos obispos y gobernadores civiles, la "Scola Cantorum" de la Catedral de León, más una centuria del Frente de Juventudes, que formó el pasillo, entre el gentío en la plaza, para que las autoridades fueran del ayuntamiento al altar, instalado delante del Comercio Grande.

    Cuando era noticia la llegada de los titiriteros o de los gitanos cada primeros de mes, la visita del gobernador civil, con aquel uniforme blanco, camisa azul y corbata negra, era un acontecimiento. Lo mismo en las visitas pastores del Obispo D. Eduardo, en su Mercedes,  vestido de púrpura.

   Está en las hemerotecas lo que supuso un revulsivo para la clase obreras la visita, a principios del siglo XX del fundador del PSOE, Pablo Iglesias Posse. En los años de la II República el político de más lustre que nos visitó, fue Ángel Galarza Gago. Dice mi padre que, una vez, pasó Dolores Ibarruri, y paró por donde la era del "Triguero", y se dirigió al grupo de comunistas enfervorecidos.

   Anoche estuvo en nuestro pueblo, Javier Iglesias, el padre del lider de Podemos.

   ¡Bueno!: ya sé que no es como para preparar un alboroto, pero de eso a que en el contra-mitin, en el que él no pio, fuéramos otra señora y yo los únicos residentes en el pueblo (había más de los que no están todo el año) que asistimos, existe una diferencia.

   Vinieron de Zamora, de Toro, y algunos  otros desconocidos. Precioso ver a  tres generaciones de Caramazanas, con el nieto tan majo. Me alegré de asistir para reencontrarme y reconciliarme con quienes comparto el afán ético. Recordé los deliciosas horas en los "Tres Árboles" en el verano de 2.014. Comprobé con agrado como no estaban los más radicales, los antisistema con los que mantuve el debate ideológico. Percibo como, pasados esos meses de euforia tras las europeas empiezan a poner más los pies en el suelo, a evolucionar hacia la social democracia, sin perder su acento de cambios y reformas en este edificio de la economía de mercado.

    Conversé con Javier Iglesias, Inspector de Trabajo en Zamora, de cuestiones laborales. Me confirmó cómo es un fraude, con el que intentan acabar, que jubilados o pre, no es que ayuden, que echen una mano a su hijo labrador o ganadero, sino que sean ellos, en la práctica, los labradores y ganaderos que van a la nave o con el tractor todos los días, todo el día. Otra cosa es, a ratos, cultivar un huerto, algo fomentado por los gobiernos, y recomendado por los médicos como terapia para mayores.

      Vendría muy bien que los de Podemos, en esto y en más. hicieran auténtica limpieza. Hay casos de auténtico escándalo

    ANUNCIO: Mañana, día 5, a las 12, en el "Miguel Cervantes", acto en defensa de la Sanidad Pública. No le hagamos el feo a Carlos Pedrero y a Jerónimo Cantuche ("rival" literario de servidor), dos altruistas defensores de los pueblos.