viernes, 23 de octubre de 2015



                                      A MODO DE PEQUEÑAS MEMORIAS (III)

            En las memorias y biografías (género que me encanta), es legítimo que el autor, al contar su vida, exponga percepciones positivas de sí mismo, sin que, por ello, se le pueda acusar de vanidad o autoelogio.

            Por las pinceladas de mi biografía expuestas anteriormente, se ve como, por las circunstancias y la necesidad, hube de compatibilizar el trabajo en la escuela con la purridera, el tractor, pacas, tubos, azada... Ello creó sobre mi persona un cierto prejuicio anticultural que los hechos deben desmentir.

            La muestra más actual de ello es esta bitácora, donde pueden buscar alguno de los relatos que han obtenido premios en certámenes literarios; ensayos de investigación y reflexión histórica, el trabajo sobre la II República, por ej. La publicación de cinco, aunque sean, libritos. El primer premio, aparte de los seis de Espigas (mañana se entregarán aquí  los de este año) del Círculo de Zamora, por un ensayo sobre “Ideas y Proyectos”. El "Diez para uno de los diez"...

            Aparte de mi formación inicial autodidáctica en gran parte, y a salto de mata, a lo largo de mi vida no he dejado de leer, de reflexionar, de observar, de escuchar; de cultivarme. Y ahora más, por tener todo el tiempo y esta grandiosa herramienta de internet, la  enciclopedia universal llamada Wikipedia, que nos pone a clik de ratón todos los saberes del mundo.

            En el siguiente capítulo iremos al consonante de por qué referente ético, para lo que habré de contar algunos hechos, sin entrar a degüello en el pasado (eso quizá en una novela), pero sí recordando la piedra en la que no deberíamos volver a tropezar, y…, no sé, no sé.