viernes, 8 de junio de 2018

VILLALPANDO Y ESPAÑA.



    Estamos viviendo una primavera atípica, pero muy esperanzadora. Casi al final de un año agrícola lleno de suspenses. Al principio, en otoño, apenas llovió lo justo para que el campo se naciera. A finales de febrero la sequía era terrible. Por ahí los pantanos vacíos, por aquí  las siembras raquíticas. Lo malo es que se había pasado el inviernos sin llover.

    Pero, hete aquí, que el final de febrero nos regala una nevada al chocar las primeras nubes atlánticas con la masa de aire frío. En días sucesivos llegaron más lluvias. No se cumplió el tonto refrán de que "el agua en marzo ni bendita". Unos ciento treinta litros en dos semanas, de los que nuestros campos aprovecharon hasta la última gota. Empezaron a tirar trigos, cebadas, alfalfas, vezas, guisantes.

    Luego, en abril, otros veinte litrillos. Con los primeros calores, ¡cómo se empezó a poner el campo!

    Pero en mayo, cuando lo bueno es "cada día un baño", ni gota, lo que nos vino muy bien para recoger forrajes, pero los trigos se iban marchando, y corros de girasoles no nacían, hasta que sobre el 26, primero con lloviznas y luego con ganas, otros 27 litros. Muchos dicen: ¡qué lástima dos semanas antes! Pero aunque las cebadas ya se iban amanzanando y secándose las hojas de los trigos mejores, ese agua ha sido bendita. Ahora otros veintipico litros. ¡Cómo están granando los cereales! ¡Cómo se están poniendo los girasoles..! Las alfalfas ya tienen la segunda corta...; y hay un estallido de flores por doquier.

    Resulta que no se han podido segar la mayoría de las parcelas de veza para forraje,  (a otras las pilló el agua) y muchas de esas se han llenado de amapolas y gamaza. Ya he visto a turistas haciendo fotos: hectáreas de sábanas rojas y amarillas. También, por Castronuevo y por ahí, rojean parcelas sembradas de cereal, en ecológico. Por desgracia sin herbicidas no hay cosechas. En cambio, para hacer fotos, preciosas.

    Ayer anduve por los pinares del Raso. Me metí por detrás de la línea, senda Marbana, hasta dentro. Luego regresamos por el camino de San Pedro, entre Majalasllanas y los pinos de la Mancomunidad, recorrimos Valdeconejo por la senda Marranera y subimos por el camino de Belver hasta la casa de Cotorruelo, en la dehesa. De ahí ya un momento hasta la cruz de Semanica.

    Cómo están de verdes los pinares y lo que queda de carrascos, los árboles y el suelo. Además en las cunetas y baldíos están saliendo flores como nunca. Debe ser por eso por lo que los antiguos no querían el agua en marzo, porque es muy amapolera. Según la cantidad y el momento de las lluvias, así se desarrollan unas u otras plantas silvestres. Este año, en las cunetas, la gamaza le ha quitado el sitio a los cardos. También la naturaleza rota.

     Hay rodales de malvas florecidas como nunca había visto. Una planta erecta, de porte medio, que echa unas flores azules preciosas. En la dehesa están empezando a florecer los lirios, en una semana serán un espectáculo; por los escasos adiles del Sebo florecen las lavandas. Esto se está poniendo como un paraíso para los botánicos. Me gustaría conocer todos los nombres. Algunos recuerdo de los mayores: la barcea, zanahórias silvestres, hinojos o anises...; de mis enemigos declarados en la huerta,  grama, agenijos, rabanillos, abrojos, tomatitos o uvas de perro... mejor no acordarme. Están naciendo desafiantes en el melonar y tomateras.

     También muy esperanzadora la situación de gobierno en el pueblo, con siete leucocitos buenos en la sangre municipal, que están fagocitando cuerpos extraños y nocivos. Esperemos se complete la limpieza quitando el estorbo del largo de  técnico que sólo sirve para cobrar, poner impedimentos y hacer favores a la mano que le daba de comer.

       ¿Y del gobierno de Pedro Sánchez? De momento, una gozada. Personas social demócratas, tan capacitadas, como buena gente, que intentarán dialogar pero no ceder con los catalanes, que están dejando a un lado al populista de extrema izquierda, "paria del mundo" que vive en un chalé de 600.000 euros, que van a regenerar la vida política de España

       Bonito el traspaso de carteras y los gestos de entrantes y salientes. Preciosa la democracia cuando se impone la justicia y la honradez.  Eso parece que va a ocurrir en Villalpando y en España. ¡Dios lo quiera!


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