miércoles, 1 de junio de 2016

EL RETIRO DEL TEMPLARIO.


    Gratamente me sorprendió ayer, en la librería de Patricia, el nuevo libro de otro villalpandino. Es una novela histórica sobre los Templarios y su relación con la villa.

   La portada, fotografía de Daniel Arranz, el gran fotógrafo, también paisano, es el primer plano de  un desgastado escudo templario en piedra, sobre capitel de poste de la plaza, y fondo oscuro.

    Su autor, "Angelito el panadero": Ángel Infestas Gil, de mi quinta, una de las pocas buenas cepas de la añada del 41. Empezamos a ser amigos ya en la adolescencia, cuando venía de vacaciones de los frailes, Ya entonces compartíamos inquietudes intelectuales. De niños no tanto. Él pertenecía a la terrorífica pandilla de San Andrés, "Mele", "Teíco", Paco "el Churro" y el dicho panadero, que nos tenían aterrorizados a los de Santa María.

   Ángel Infestas ha sido Profesor de Sociología en la Universidad de Salamanca, en la que, aunque no lo diga en su biografía, fue Vice-rerctor.

   Viene por el pueblo de vez en cuando. Generalmente a funerales de familiares. Pronunció el pregón de Semana Santa de hace unos tres años.

   Por parte de padre pertenece a la familia de los "Bayones". su abuelo paterno era el "Rojo, por lo de rubio, Bayón". Le quedan dos primas en el pueblo: "Pili", la esposa del expeluquero Caramazana y María Luisa, hija de Nino Infestas.

   Su madre, Balbina, era de la familia de "los Brigidones". El último tío fallecido, que era el más joven, fue el muy conocido Aniano Gil.    

   Estoy deseando comenzar la lectura (mi labor de comercial forrajero me tiene muy ocupado) de este libro. Espero deleitarme con sus cuatrocientas y pico páginas en que "narra las vicisitudes de la Orden del Temple en su última época, y es, a su vez, un relato extraordinario sobre su villa natal durante la Edad Media, adonde, a cuya encomienda fue destinado por los maestros del Temple, malherido para reponerse el caballero Lucas Gil de Zamora.

    Aquí se implica sin límites en la vida de sus gentes: cristianos, judíos y moros; ricos homes, caballeros, clérigos y frailes; artesanos, labriegos y pastores. Gentes de toda condición actúan en esta novela".

    No leo novelas de ficción pura, si no poseen una base histórica, sociológica.

     Me encantan en cambio las basadas en personajes y hechos reales, como ésta, en que la ficción nos narra la intra historia de la época, lo que muy bien pudiere haber ocurrido.

    Sé que Ángel lleva tiempo en esta novela: ambientarla, documentarla es labor ardua. Será una gozada sumergirme en el "Alpando" de la baja edad media.

    

2 comentarios:

Intercatiensis dijo...

Hola,
Hablando de historias y leyendas de Templarios en Tierra de Campos, aquí os ponemos el enlace a una que hemos publicado recientemente en el blog de el Agora de Tierra de Campos (http://agoratierradecampos.blogspot.com.es/).
un saludo

http://agoratierradecampos.blogspot.com.es/2016/06/una-leyenda-de-templarios-en-tierra-de.html

Agapito Modroño Alonso dijo...


¡Muchas gracias por darme a conocer el "Agora de Tierra de campos". He leído lo de las "Bicicletas son para el verano", lo del Cromatismo de Tierra de campos, y ¡cómo no!: la Leyenda sobre Templarios, no sé de dónde sacada.

En el "Retiro del Templario", se refleja muy bien la situación histórica de "Tierra de Campos" en el siglo XIII, en la que encaja, perfectamente, esa leyenda.

En cuanto al topónimo "Paiares", cerca de Ceínos, se refiere a un caserío denominado así, en ese lugar, no Pajares de la Lampreana, a 60 kilómetros de Ceínos.

Ese caserio, propiedad de la familia Vázquez de Prada, poseía su pequeña iglesia y su pequeño cementerio. Lo conocí arroñado, pero recuerdo una lápida que rezaba: "A mi querido hermano Manuel". Ese pequeño "corral de muertos" me evocó el de los versos de Unamuno.

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