martes, 7 de junio de 2016

AUTO JUDICIAL.



                                                            ¿Y AHORA QUÉ?

    He dudado si comenzar este artículo, reproduciendo las frases “tan elogiosas” que me dedicaron los “anónimos” afines a Antonio Boyano de la “intelectualidad”  villalpandina. Simplemente una que refleja aquella situación: “dijiste que le ibas a  hundir a Antonio  (lo que no es cierto), y te va a hundir él a ti”.

    Efectivamente: eso es lo que ha intentado.
  Enero 2015, este señor viéndose con todo el poder en el ayuntamiento, con respaldo de tres o cuatro secuaces, inicia su guerra contra el vecino crítico que le resultaba molesto. Le siguen sus mesnadas y el “mandao” de turno.
   Sí, en cambio, les copio literal uno de los titulares de La Opinión, sábado 7 de febrero de 2.015:  TODA LA CORPORACIÓN DE VILLALPANDO REPRUEBA LA ACTITUD DE UN VECINO"
   “PP Y PSOE APRUEBAN UN ACUERDO DE PLENO  EN QUE DESMIENTEN LAS FALSEDADES VERTIDAS POR AGAPITO MODROÑO”. “VARIOS CONCEJALES PRESENTAN DENUNCIAS”.
   Luego, en la letra pequeña dice, entre otras barbaridades: El regidor no duda en calificar de falta, de honestidad y cúmulo de falsedades” las afirmaciones de Modroño en su blog”. ¡Cómo me dolió esto, cuando, además de mentir, (ni una falsedad ha escrito Modroño) ese apellido (y me callo dolores muy íntimos) debería ser sagrado para él!
    Como todo está en el blog, resumo:
   a).- Declaración de guerra. Denuncia del  egregio arrendatario de la parcelilla municipal incrustrada, lugarteniente del “vice”, y que había invadido nuestra propiedad. Archivo, posterior, de esta denuncia.
  b).- Llamada del regidor, me saca al vice regidor, quien justifica la denuncia de su afín, y me amenaza con el resto de “acciones legales” que iban a emprender en contra mía.
  c).- Comienza la guerra en el blog.
  d).- En esas estábamos cuando me informan de una “presunta” ilegalidad urbanística por parte del “vice”. Me informo en Secretaría, pido certificaciones en las que, efectivamente, constan que la plaza de tientas en la dehesa “El Encinar”, había sido construida como obra menor para “colocación de cercado y corraletas”, sin aportar ni un solo papel, salvo la solicitud. Y que, además, concede esa licencia la Comisión de Gobierno de la que forma parte y actúa el susodicho, por aquellas fechas, “vice”.
   e).- Empiezo a insinuarlo en el blog: -“oye, que sé esto, que tengo este arma, dad marcha atrás en los ataques, vamos a quedarnos todos quietos, vamos a firmar la paz”.
   f).- Responden con más bombazos (tal como me amenazo el “vice” ese 8 de enero): la infame reprobación, con las declaraciones y la nota tan injuriosa (ahora, aclarado que Modroño no mentía, espero disculpas de alguno de los firmantes) en La Opinión. Y las denuncias.
    g).- Entonces, respaldado por dos certificados de Secretaría, doy en el blog la información de la presunta ilegalidad en la construcción de esa obra a nombre de Hnos Boyano de Paz. Publico fotos de “los cercados y corraletas”. 
     h).- Primeros de abril: el ayuntamiento me comunica la resolución de levantar la tubería enterrada de riego, inversión de 60.000 euros, que discurre por nuestro terreno a dos metros de la parcelilla municipal, a lo largo de unos veinte metros por la cuneta, sin haber atendido al escrito en que, al pedir la delimitación, daba cuenta de la obra.
     i).- Recurrimos esa resolución con la promesa de que si me callaba en el blog, sería atendido el recurso. Cumplo. Ellos no. Desestiman el recurso. No nos queda más remedio que ir al contencioso administrativo. El resultado es conocido.
   j).- LAS DENUNCIAS: lo hacen los tres del PSOE porque en el blog yo había dicho “que se habían vendido por un plato de lentejas”.  ¡Manda huevos”. En lugar de investigar a ver si es cierta la corruptela de “los cercados y corraletas”, se suman a la reprobación y, encima me denuncian.
     El Juez ordena la mediación. Me piden para que la retiren, no sé cuántos euros, que debía dárselos a una ONG. Con la de euros que, en ayudas de trabajo, durante casi dos años,  yo le había ahorrado a la familia de la concejala, tiempo atrás, compadecido ante las súplicas del marido.
    La denuncia es archivada.
  k).- La otra denuncia, por “injurias” y “calumnias” por lo de las corraletas, es admitida a trámite. El juez, con muy buen criterio, quiere instruir, investigar, conocer la verdad.
  l).- Yo seguía pidiendo paz. No se me hacía caso. Tenían al arquitecto de su parte. Entonces no me queda más remedio que denunciar esa presunta ilegalidad, ante la Comisión Provincia  de Urbanismo y Medio Ambiente, quien, efectivamente, inicia expediente sancionador. Luego..:  Modroño no mentía.
      Acompaño esa comunicación en autos.
m).- Como no quiero hacer sangre en lo personal a quien tanta quiso hacerme a mí, no cuento las pretensiones del denunciante en la mediación, ni relato los insultos e intento de agresión,  ni entro en detalles en todo el largo proceso judicial: horas de declaraciones del denunciante, del arquitecto, del Secretario, mías, de los dos Administrativos del Ayuntamiento…
     Resalto únicamente un episodio bochornoso: Como yo afirmaba, y tenía pruebas, que en el expediente de esa obra, agosto de 2.011, no había ni una simple memoria de actuación para que la Comisión de Obras y el técnico supieran lo que se iba a hacer, y si la tal era obra mayor o menor, en julio-agosto 2.015 (el día está en autos) mi denunciante, aprovechando la ausencia por vacaciones del Secretario y del Administrativo, presenta una memoria, con fecha de matasellos ilegible,  que le es aceptada. Intentando una prueba falsa.
     EL CONSONANTE: Con fecha 6 de junio de 2.016 el Juzgado de Instrucción de Villalpando, emite AUTO de cinco folios apretados, muy razonado,  por el que a la vista de las pruebas por mi presentadas, de las declaraciones de los testigos (fundamental la del secretario y el oficial) admite la veracidad, que no hubo calumnias, en lo por mí publicado y ordena el sobreseimiento provisional y el archivo de la denuncia por injurias y calumnias presentada por don Antonio Boyano Martínez, contra don Agapito Modroño Alonso.
    Y, ¿ahora qué?  
   Después de tan injusta persecución, valiéndose del poder local para perseguir al inocente, (lo de la tubería era un acto de pura venganza), cuando  se ha demostrado judicialmente, después de 17 meses, que  yo no mentía, después de todo lo que me han hecho pasar y gastar  ¿qué he de hacer con quien aún está ahí, firmó los papeles y me puso verde en el periódico?
    Yo nada, esto, y sentir pena, desprecio, asco.

     Si tuviera un ápice de dignidad no seguiría ahí. Y un mínimo de decencia, de valentía, me hubiera dado la cara (aunque qué iba a decir, algún de intento de justificación por lo menos ) hoy en el ayuntamiento, cuando fui a enseñarle el AUTO judicial. Podría, de tener talla moral, reconocer sus faenas y pedir disculpas, en lugar de levantarse, salir, y no querer escucharme.
    En cuanto a los actuales ediles del PSOE, ahí tienen un caso claro de corrupción política del PP, en el que deberían entrar.  En la vida nacional son mayoría los casos destapados por la prensa. Este blog (aparte de que sea de Agapito, quien tanto los ayudó en las elecciones) es la prensa local.

       Personalmente no las necesito, pero si quisieran regenerar los vicios de la "derecha", cada uno en su lugar, para presumir en los mítines de la honradez socialista, se lo he puesto en bandeja. 
  
   



1 comentario:

Agapito Modroño Alonso dijo...


En algún sitio he leído que el cargo público conocedor de alguna ilegalidad que no denuncia, es corresponsable, al menos moralmente, de la misma.

Hace un año di papeles probando esa ilegalidad, a ciertos cargos electos. Les podía caber la duda, que no, porque los papeles lo demostraban, de si yo tenía razón.

Ahora cuando ya no cabe duda alguna, creo deberían actuar. Tienen los servicios jurídicos del partido.

El presunto incumplimiento de la normativa medio ambiental se está sustanciando. Eso dejar siga su curso.

Si, en cambio, se deberían de pedir responsabilidades en materia de urbanismo a quienes concedieron esa licencia sin un solo papel. Ni siquiera existió en su momento informe escrito del Arquitecto Municipal.

Se incumplieron las Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico de Villalpando (art. 1-3-11) donde se determinan las actuaciones que son obra menor. Ni una alude a la construcción de una plaza de tientas.

Se incumplió la Ley 5/1999, 8 de abril, de Urbanismo de Castilla y León, la cual determina en su artículo 99 : "Las solicitudes se acompañarán de la documentación necesario para valorarlas, que se determinará reglamentariamente". En posteriores artículos enumera esa documentación: al menos plano de situación y memoria. Nada de nada.

Luego, si van a la Ley de Régimen Local, verán se incumple, cuando el copropietario de la finca, donde se va a realizar la obra, forma parte de la Comisión de Gobierno y asiste a la reunión en que se concede.

Ahora. ¡allá cada cual!