miércoles, 30 de septiembre de 2015



                                             LO DE CATALUÑA: ALEGRÍA Y ALIVIO.

                “Si los independentistas, como indican todas las encuestas, obtenemos más del 50 % de los votos, el día 28 declararemos unilateralmente la independencia”. Esta era la matraca constante coreada por todos los poderosos medios separatistas, eso era lo vociferado en la calle, eso lo que indicaban los miles y miles de manifestantes en las “diadas”.

                ¿No eran estas elecciones  un referéndum? ¿Se hablaba acaso de programas para hacer frente a los problemas reales de los catalanes? ¿No es la independencia el único  cemento que une a Romeva, Mas, Junqueras…, tan dispares en lo ideológico?

 ¡Pues ya está! Sumados los votos de “Juntos por el Sí” y la CUP: 1.957.348. 47% de “síes”; no independentistas, 2.157.959 de “noes”, 52 %. 200.611 votos más. Ello sin contar el millón doscientos mil, de quienes se abstuvieron. Desde luego no separatistas. Saltó de inmediato el candidato de la CUP Antonio Baños: “Se ha perdido el plebiscito, luego no habrá independencia”.  Luego: perdido el referéndum. ¿Se callarán ya?  

Para un regeneracionista, centrista por más señas, no puede ser más grato el resultado. No vean qué feliz y tranquilo me fui a la cama cuando supe de los 25 escaños conseguidos por Ciudadanos. Tengan en cuenta que de los partidos que concurrían en solitario, ha sido el ganador con mucha diferencia. Esto es la irrupción de los vientos ábregos en la escena nacional. Albert Rivera es joven pero muy preparado. Lleva ya doce años de duro rodaje político. Tiene a su lado un buen equipo: economistas, sociólogos, juristas…; tiene ideas reformistas y ganas de ponerlas en práctica. Es la necesaria nueva política.

Por el contrario los partidos de la vieja política, que no son imprescindibles; PPSOE, han llevado el batacazo. Además se desinfla, ayudado por Sipras, el irrealizable, en lo socio-económico, globo de Podemos.

 Que no se consuelen los socialistas por ser su caída menor que la de los populares en estas elecciones. Reconsideren lo que vienen cayendo desde que fueron fuerza de gobierno en   Cataluña, desde los 57 diputados al Congreso nacional que aportaron cuando la victoria de Zapatero. Tengan en cuenta que C`s les ha ganado en sus feudos del extrarradio de Barcelona, donde viven los inmigrantes españolistas.

En el PP, Rajoy, ha desaprovechado su actual mayoría absoluta para haber limpiado, regenerado su Partido desde dentro. No olvidemos que siguen un montón de causas judiciales pendientes por corrupción. Es una maquinaria anquilosada en la que no es suficiente el engrase de las jóvenes, valiosas caras nuevas aportadas: Pablo Casado, Andrea Levy; del nuestro, de Maillo, me reservo la opinión.

La regeneración se impone. No pueden ser los partidos viveros de oportunistas, de mediocres,  de quien busca sacar tajada amparados por unas siglas. Tenemos ejemplos cercanos: ventajas urbanísticas ilegales en provecho de ediles, injusta persecución al ciudadano éticamente díscolo, clientelismo en colocaciones.. Un poco más lejos, el amparo a caciques aprovechados como el Villasante o la Allende. Que vuelvan a sonar para congreso y senado los Maíllos, Dionisios, Vázqueses…

Pero Ciudadanos no puede ser sólo Rivera, Arrimadas, Sosa Wagner, Javier Nart, etc. Gente de ese estilo es necesaria en todas las provincias. Personas idealistas, desinteresadas en lo personal ,provistas de un buen bagaje cultural que sepan transmitir, que lleguen a la gente. Personas unidas por vínculos ideológicos, no sólo familiares. Grupos heterogéneos en lo personal, no clanes de intereses. Veamos si esa es la situación del partido en Zamora.