sábado, 12 de septiembre de 2015



.
      RESPUESTA AL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA OPINIÓN DE HOY POR BRAULIO LLAMERO.

- La España de la transición no era tan caótica, ni mucho menos, aparte de sucesos puntuales, y ciertas revueltas estudiantiles y obreras, la enorme mayoría silenciosa, que había pasado del botijo a la nevera y de la alpargata el "seiscientos", no quería más que vivir en paz. Con el estómago lleno nadie es revolucionario.  Aceptamos la democracia, impulsada desde dentro del sistema, como hubiéramos aceptado la continuidad del régimen con un lavado de cara.

2º.- Por aquellos años, el gran elemento perturbador, que no citas, era ETA.

3º.- Felipe González con la pana, las patillas,  las camisas de cuadros, su retórica izquierdista de posé,, consiguió el acierto de aglutinar a  casi todo el izquierdismo de la época, los históricos, los obreros,  más la burguesía"progre". Amansó a la fiera agazapada de la ruptura, el republicanismo y el antiatlántismo.

4º.-  Su política social demócrata difería en poco de la practicada por la UCD. Sin embargo con ese enorme respaldo popular, con su carisma, pudo acometer reformas necesarias: la reconversión industrial, el continuar en la OTAN, ingresar en la, entonces, C.E.E...; integrarnos plenamente en el democrático mundo eccidental, en el sistema de economía de mercado, liberal social. Acalló al ejercito, afianzó la democracia; alejó el guerracivilismo que muchos años después trató de resucitar Zapatero.

5º.- Felipe González practicaba el consejo de Maquiavelo: "el fin justifica los medios". Esa cierta inmoralidad propició los GAL, la enorme corrupcíón de aquella época, que parece olvidada (Filesa, Malesa, Taim Sport , Roldán, Urralburu, Mestre, el gobernador del banco de España...).

6º.- Felipe González llevó al rebaño español por la buena cañada, aunque algunas de las ovejas más "listas" salieran a comer a los trigos de la lindera.

º.- Vuestro Pablo Iglesia de ahora (y la situación de España) no es el social demócrata Felipe González de entonces. Con vosotros están algunos de 'abajo" (las víctimas de la crisis) y el izquierdismo antisistema, republicano, antiatlántista que quiere el 'empoderamiento popular" para un dudoso proyecto en lo económico, en lo social, sin una sola referencia positiva en el planeta. En lugar de insistir tanto en los males actuales, que todos conocemos, explícanos Llamero cúáles son vuestras recetas concretas para remediar tanto mal. O sea: "programa, programa, programa".

8º.- Por último, repito, repito. Me quedo con vuestro lado bueno, que parece algunos olvidan: el afán regeneracionista. Si lo sabré yo padeciendo la cacicadas del anacrónico derechismo de mi pueblo.