miércoles, 12 de octubre de 2016

REFLEXIONES ÉTICAS, PIE A TIERRA. (II)



          El quid del asunto, la causa de todos los males está en la imperfección de los seres humanos. Si todos fuéramos inteligentes, bondadosos, justos, bienintencionados, humildes..; más o menos como los "Bienaventurados" del Sermón de la Montaña, la organización social sería una maravilla. Pero hay tanto zopenco por ahí suelto...

          Las situaciones más extremas de fracaso social se producen cuando de forma colectiva falla la inteligencia, se adueña la irracionalidad. Ha sucedido muchas veces a lo largo de la historia. De ahí las guerras. Ejemplos recientes fueron el nazismo, el comunismo y lo es en la actualidad el islamismo.

       Los seres humanos, tan distintos unos de otros, poseemos virtudes y defectos, tendencias al bien y al mal que, en principio, forman parte del material genético de cada uno; que, incluso, son distintos de unas a otras etnias.

        Ahora bien: cuando los mejores consiguen ser escuchados, influir es cuando las sociedades van mejorando. Cuando, como ha ocurrido en Europa, después de la gran guerra, caló colectivamente el pensamiento de Adenauer, Churcill, de Gasperi, Monnet, Shuman.., basado en el humanismo Cristiano.

     Unamuno se dirigía a las élites sin tener en cuenta que el problema estaba en los defectos de  la ciudadanía, en la falta de valores cívicos de aquella sociedad, que por eso no funcionó ni con Monarquía ni con República. No obstante el legado de todos los regeneradores ( dando grandes saltos,Jesús de Nazaret, Tomás Moro, Erasmo de Roterdam, Lutero, Jovellanos, Larra, Costa,  Concha Espina, Concepción Arenal, Ganivet, Unamuno,...)  perdura.

     La incultura, hasta hace bien poco, era un obstáculo unida a la escasez de medios de comunicación: los periódicos el único, sectarios en muchos casos y que además no llegaban a la mayoría de la población.

     Dada la propensión del ser humano a caer en los vicios, a corromperse, son necesarios los aldabonazos de vez en cuando. Hoy en día son multitud los medios informativos, los pensadores, escritores, periodistas, creadores de opinión en radio y televisión que fustigan las lacras sociales, todo tipo de corrupciones. Tenemos información de primera mano para conocer a cada quien.

      Les pongo un ejemplo: la actitud errónea de Pedro Sánchez, incitando otra vez el sectarismo, el frentismo, el unamuniano los "hunos", nosotros, que somos los buenos, y los "hotros", la derechona que son los malos, en contraposición con la moderación, la cordura, la templanza del, espero, pacificador  Javier Fernández, pienso que hombre providencial en este momento.

     Ante todos los retos sociales, económicos, ecológicos de la humanidad, del planeta, es necesario, y hay medios para ello, un hombre y una mujer nuevos, informados, reflexivos, éticos.

      Estas multitudes virtuosas son imprescindibles en las democracias. Del fallo de éstas surgieron, y pueden volver a hacerlo, los totalitarismos.

      Y de estos ciudadanos éticos han de surgir los dirigentes políticos, impregnados de valores cívicos, los cargos públicos, desde el gobierno de la nación al pueblo más pequeño de España. Cargos públicos que deben velar por el progreso y por la limpieza, que no deben defraudar a quienes los votamos.

      Desciendo ahora a la vida local: a raíz de las fiesta corrió por el pueblo el rumor, creo más bien bulo, ( aquello me parecía y parece burdo e inverosímil) de la desaparición y hallazgo de un toro de lidia.

      El grupo socialistas pide explicaciones al ayuntamiento. Éste (según su Web) se las da. Pues, de darlas por buenas dicho grupo, debió hacerlas públicas, con detalle, para aclarar lo que de calumnioso pudiera tener la noticia. y, como lo cortés no quita lo valiente, sería justo restaurar la verdad en favor de la persona creo calumniada.

       Ya sé que no se le pueden "pedir peras al olmo" (mucho Facebook y mucha bobadica). De nadie necesito peras, tengo aquí un buen peral, pero, como hacía don Miguel, que quede mi razonada crítica: los cargos públicos deben trabajar, ser ejemplares, aunque para ello haya que mojarse, si no que se queden en casa  y no defrauden a sus electores.

P.D. Deseo quede claro no existe por mi parte el menor ánimo de ofensa en lo personal.