martes, 26 de julio de 2016

¿Qué hay por el pueblo?


   Pues que ya empieza a estar animado.

   Anteanoche, víspera de Santiago, en Santa María, actuó un folclorista castellano: gaita, tamboril, lo más entrañable de nuestro folclore, incluso  "María la Portuguesa". No sé su nombre. En el cartel anunciador sólo ponía: "Concierto en la Plaza Mayor".

    Anoche,  también en Santa María, la actuación de Miriam Raposo, un verdadero éxito. Allí estaba toda la familia Castañón. Ya era hora que esta artista pudiera actuar en su pueblo. Merece la pena remover sillas. En todo el programa se nota la presencia de nueva  y joven savia en el ayuntamiento.

   En la sesión  "vermú", ayer por las terrazas me preguntaban quiénes eran las tres centenarias a homenajear. La gente lee nombres y apellidos y no se entera:

  Dionisia Redondo Mansilla, es "Nisia" la de Amalio, madre de Milagros y "Amalín"; hermana de "Los Fajeros". Como Amalio trabajaba en la "casa grande", se casó muy joven, antes de ir él a la guerra. Estuvo prisionero. Cuando volvió, con barbas, su hija lloraba de miedo, al verlo. "Nisia" me ha contado preciosas historias.

  Ángela Fernández Caramaza. ¡por favor!, ¿Quién va a ser? ¡Angelita "la Cabrita"!, hija de la señá Maximina, mujer de Guadillo. Para hablarles de esta tan querida familia, vecinos toda la vida, habría de escribir varios folios. Son personas tan buenas... y trabajadoras mientras pudieron. ¡Un costal lleno! traiga Angelita de la respiga; lo extendía en la acera, al sol. Por la tarde lo majaba y, si hacía aire, lo limpiaba... Ahora mismo están, los dos, oyendo la Misa por la tele, como hacen a diario, antes de que Guadillo vaya a por el pan y a tomar el vino.

   Carmen Primo Pérez, viuda de Virgilio González, "Pelujo",  es la más joven. Creo que hasta octubre no cumple los cien años. Era hija del  Sr. Andrés, "El Molinero", de la fábrica de harinas toda la vida. Fueron varios hermanos. Le queda Julián, que fue electricista.

   Este hecho de la longevidad, aunque cada vez son mas frecuentes quienes llegan al siglo, es una faceta que deberíamos explotar para promocionar el vivir en este pueblo: Puede ser el agua (aunque le echen cloro), este aire tan puro que respiramos, ahora que ya no quedan cerdos en el pueblo, y huele a mies por las mañanas; el pulmón de pinares y encinares..., los buenos alimentos, pan, carnes, hortalizas autóctonos..., (de pescado, desde que se acabó la Comendadora y sus tencias) andamos peor (eso, a pesar de la competencia que le hacen los cangrejos del Valderaduey), lo suple Julio. Lo cierto es que ahora en el pueblo está Petra Vega con 104 años, y la chola funcionando, Guadillo 101, y las tres mencionadas, y el regidor, nacido en el 39, en pleno vigor  varonil.

   Soy persona dada a valorar y divulgar las cosas positivas (por eso puedo señalar las que no lo son tanto) del pueblo: el mayor centro de recogida de leche de oveja en Europa, debido a explotaciones modernas y eficientes; dos fábricas de queso; las cooperativas agropecuarias; en transporte y hostelería la Estación de Autobuses, la Cañada Real, los mesones llamados "El Raso", aunque estén en el "Monte de las pajas", la Posada de los Condestables, el "Rincón de San Cayetano"... (para más información véase los programas de fiestas)

    Dado a reconocer méritos, sin menospreciar a nadie, quiero destacar la labor (vida para el pueblo, creación de puestos de trabajo) de Vicente Blanco y Mari Carmen Áres. ¡Qué chollos han tenido los de Villalpando con las de Villafrechós!

    Hay que tener genes "Tachueleros", los de su abuelo Casimiro (listo, trabajador y honrado como él solo) para funcionar como Vicente. Hace unos días me enseñó las últimas máquinas adquiridas, las cámaras del sótano; la del congelado a 16 grados bajo cero; las de curación de jamones, las del embutido, carros, recipientes, ascensor, guías...; todo azulejo y acero inoxidable; todo natural. Además como habla tan rápido,  tan entusiasmado, tan ameno es un encanto oírle. Se había levantado a las cuatro de la mañana y no pararía hasta las diez. Exporta la mayoría. Ya no quiere, ni puede, con más follón: comprar en las granjas, cargar, llevar al matadero vivo, traer canales, distribuir a hosteleros, mandar a Galicia, a Cataluña...; seis puestos directos de trabajo sobre sus espaldas.

      Eso, desde la bici de su padre y ocho hermanos (sin olvidarnos de Cachu y Pedrito, que son figuras en lo suyo, la electricidad y los electrodomésticos) tiene mucho mérito.

 


 

1 comentario:

Eduardo de Odraude dijo...

En Zamora tenéis muchísimos centenarios. Actualmente la "abuela" de los zamoranos es Amparo Porfis Herrero, nacida en Bermillo de Sayago el 21 de Mayo de 1906. Ha cumplido 110 años.