martes, 19 de julio de 2016

INDIGNANTE.



     Alguien de la Junta Directiva de Agrinza me acaba de informar de la siguiente situación:

     Como sabe toda la comarca, frente a las instalaciones de la Cooperativa existe un playa, como de cinco hectáreas, 50.000 metros cuadrados, perfectamente pavimentada con un firme de un metro de espesor. Está fuertemente verjada con dos puertas de entrada y salida de más de seis metros.

    Esa playa, que costó un pastón, entre el precio de la parcela y la obra,  la realizó el Ministerio de Fomento. Su finalidad fue que sirviera de estacionamiento para camiones en caso de temporal de nieve que cortara la autovía. Una de esas obras faraónicas de la época de las vacas gordas, ¿2005 ,que para nada han servido.  Si por aquí nieva de ciento un viento y nunca hasta el extremo de cortarse las carreteras. De todos modos, ahora, en estos días, no hay predicción de nevadas.

   Hará dos años, un día de invierno, se llevó a cabo en esas instalaciones un simulacro de evacuación por atentado nuclear. ¿Quién se va a molestar en tirar una bomba pa los cuatro monos que quedamos en estos pueblos?

   ¡Una de vehículos!: todos caros, buenos relucientes: ambulancias, bomberos, tanquetas; yo que sé.

   Me arrimé a uno de los jefazos. Creo recordar que fue al Delegado de la Junta, Alberto de Castro :

   -¿Sabes para lo que vendrían bien un rinconcito de este cemento? Para poder echar el grano de la Cooperativa en caso de buena cosecha, cuando estén llenas las naves y playa de la Cooperativa, como ocurrió el pasado verano, el del 2013. Serían quince días, a lo sumo. Y la forma de darle alguna utilidad práctica a este inmenso despilfarro.

   -Me parece muy acertada tu propuesta. Si llega el caso contactáis con nosotros y no habrá problema.

    Pues han contactado con el grandullón. Le han visitado en su despacho. Les dio buenas palabras, y que lo pidieran por escrito. De esto hace más de un mes. No hay respuesta.  Ni puto caso. Por eso, no sé si en compra o alquilada, han preparado la tierra de al lado por si hay que echar grano. Eso, sobre tierra. Un auténtico dolor teniendo aquella explanada enorme cementada mucho mayor.

   Además la Cooperativa no lo pide gratis. Está dispuesta a pagar el alquiler correspondiente.

   Alguien, de boquilla, ha insinuado lo de cortar, con los tractores, la autovía.

    ¡Qué no hombre, que no! La solución es mucho más sencilla, a lo Antolín, solo que sin saltar como aquel lo hizo en el cuartel Viriato: generador, radial, candado fuera y a bascular bañeras. Mucho más eficiente, rápido y sin molestar a terceros es cortar candado que autovía.

   Y si preguntan: ¿quién mato al Comendador?:  Fuenteovejuna. Salvo que aquí no se trata de matar a nadie, sino de realizar un acto de justicia. Darle una pequeña utilidad a algo inútil de todos.

   Cuando se haya sacado el trigo, reponemos el candado, le damos la llave y le pagamos la renta, justa que pidan.

   Eso, si hubiera genitales, es lo que se debería hacer.

   No lo mando a La Opinión, la voz de su amo, (los 400.000 euros de la Diputación pesan mucho) porque me tienen vetado. Por tanto pido a los lectores que lo divulguen.