martes, 20 de diciembre de 2016

NO POR SABIDO, MENOS TRISTE.


   Extraigo de La Opinión de hoy los siguientes datos poblacionales referidos al año que termina:

   La provincia pierde 3.030 habitantes. Nos quedamos por los 180.000. Incluida la capital a unos 17 h. por kilómetro cuadrado.

   Entresaco del cuadro provincial los siguientes datos:

   Zamora capital:        63.217 h. Pierde 634.

   Benavente,                18.325 h.     "      235.

   Toro ,                          9115 h       "        99.

    Morales del Vino      2.966 h. Gana 11.

    Villaralbo,                 1.880 h. Pierde 13

     Moraleja del Vino     1.692 h. Gana 32.

     Fuentesauco             1.636 h. Pierde 38.

      VILLALPANDO     1.528 h. Pierde 5.

     Santa  Cristina,            1.454 h. Pierde 27.

     Puebla de Sanabria       1.484 h. Pierde 24.

    Alcañices,                      1.311 h. Pierde 3.

    Fermoselle                     1.277 h. Pierde 58.

     Bermillo de Sayago       1.085 h. Pierde 19.

     Pasamos a los de la Comarca:

     Villanueva del Campo    900 h. Pierde 14.

     Villafáfila                        478 h. Pierde 28.

      Castroverde de Campos  324 h. censados. Residentes puede la mitad. Pierde 15.

      Villamayor de Campos    322 h. Pierde 15.

       Cerecinos de Campos      297 h. Pierde 11.

       Cañizo                              243 h. Pierde 4.

       Tapioles                             164 h. Pierde, 2

       San Esteban del Molar       125 h.  Igual.

      Cotanes del Monte               113 h. Pierde 4.

      Quintanilla del Monte           102 h. ¡milagro!: Gana 2. Marroquíes, creo.

       Villárdiga                                97 h. Pierde 2.    

       Vidayanes                                88 h. Pierde 4.

       San Martín de Valderaduey     63 h. Pierde 2.

       Prado                                        60 h. Pierde 1.

       Quintanilla del Olmo               31 h. Pierde una señora fallecida recientemente.    

        COMENTARIO: Aunque el saldo demográfico (nacimientos menos defunciones)  es muy negativo en toda la provincia (lo es en el conjunto de España, paliado por la inmigración...), el descenso en Zamora, Benavente y Toro es debido, además, a que siguen emigrando jóvenes.

       En estas tres localidades el número de censados es menor que el de residentes: bastante gente de los pueblos que se han ido a estás "capìtales", siguen censados en sus pueblos. En el caso de Benavente conozco a bastantes personas de por aquí en esa situación.

       Refiriéndonos a Villalpando. ¡Pues ya lo ven!: ocupamos el 8º lugar en cuanto a población;  si bien, comparándonos con los de nuestra categoría, separados de la capital, Fuentesauco, Fermoselle, Villanueva del Campo, mantenemos el tipo, gracias a la Residencia de Ancianos y a los inmigrantes. Sólo perdemos 5 h.

       Posiblemente se correspondan los residentes con los censados. Sabemos de los últimos que aquí no viven habitualmente, pero también de sanmartineros, villardaginos, tapioleros, villamayorenses, cotaneros, quintanillejos... que residen en la villa y siguen censados en sus aldeas.

        Lo triste de estas aldeas es que residen, en algunos casos puede que menos de la mitad, de los censados. Por ej. en Quintanilla de San Babilés y en San Martín, quedan tan pocos que los conocemos a todos y es fácil recontarlos.

         Especial tristeza siento por Villanueva del Campo. Allá por los años cincuenta, cuando íbamos al Campamento de San Pedro de las Herrerías, ¡menudo pique entre los villanovanos y los villalpandinos..! Ambos pueblos, con escasa diferencia a favor nuestro, andaban por los 2.800 habitantes. Nos daban en los morros con el ferrocarril, dos fundiciones, fábrica de harinas, dos orquestas,  dos o tres traperos-chatarreros.., más todas las demás cosas que teníamos nosotros: médicos, maestros, curas, farmacia, guardia civil, albañiles,  herreros, carreteros, guarnicioneros, herrador..., y un Cristo milagroso.

       Sus iglesias, incomparablemente mejores que las nuestras. Algunos días de verano subo la cuesta de la alameda de Prado para contemplar, recortada en el crepúsculo la silueta de ese bello pueblo terracampino que no ha perdido su tipismo. El imponente neoclásico Salvador, el bello mudejar de Santo Tomás emergiendo con majestad del caserío son una estampa que me llenan de recuerdos y nostalgias. Le tengo mucho cariño a Villanueva.

     Dado mi afán por sacar siempre alguna lección de cualquier hecho, y aunque sea repetirme, insisto que una forma de intentar que alguna población se fijara, sería la facilidad para encontrar vivienda "barata", que los propietarios vendedores se adaptaran a la oferta y la demanda. Así va ya ocurriendo, referido a la villa, en los que llega el momento no les queda más remedio que vender.

    En el pasado puente conversé con una señora, propietaria de uno de los montones de carteles de "SE VENDE". Le pregunté y salió por 54.000 euros, para una casa de adobe en la que se pega en el techo con la cabeza.  Como no es del pueblo le expliqué un poco la situación. -

     Pues regalada no la voy a dar. Ahí queda que no me come pan...-  Con una política social de urbanismo ya les diría si le comía o no, pan. De todos los modos pan si comen: mantenimiento, agua, luz, alcantarillado, IBI.

     Pues no podía tener cuentas saneadas este ayuntamiento. Sobre el 60 % de las viviendas pagan tasas sin consumo, o muy pequeño, cuatro días en verano.

     Podemos fijarnos en cualquier calle del pueblo, en la de La Solana, por ej.: en la acera de la derecha desde la plaza hay once viviendas, todas, más un hermoso solar, cerradas salvo cuatro días. Por la otra acera de ocho grandes viviendas hay cuatro habitadas en las que residen diez personas.

     De cada uno de los últimos difuntos o ingresados en la Residencia, casa cerrada, y hermosas. Las podría enumerar ¿..? Lo hago. Sé les gusta recordar a los de fuera: Piteras, don Primi, Maruja la de Isaac, la de su hermano Manolo, en la carretera, Maria "Soberana", la de Abraham, Angelito "Barril", Atanasio... Unas cuantas más podríamos recordar.

      Mantengo la esperanza de que, con sentido común, algunas puedan ser rehabitadas. No quiere ser derrotista mi mensaje, sino esperanzador. Si mi información ayuda a los que quieren vender a que se adapten a la ley de mercado, que bajen "la pedidura", suponiendo les llegue alguna oferta, hasta les puedo hacer un favor.