martes, 8 de marzo de 2016


                              ES LA HORA DE PONER EL BIEN GENERAL POR ENCIMA DEL PERSONAL.


                        En esta larga pelea para formar gobierno percibimos que los líderes buscan más ocupar sillones que el bien de los ciudadanos, sobre todo los del extremo diestro y siniestro.

                        Sale Pablo Iglesias con la vicepresidencia y varios ministros por delante. Rajoy no se despega del sillón ni con decamante. Así imposible pacto alguno.
 
                        Imposible el gobierno de izquierdas, entre PSOE- PODEMOS, a no ser que se sumaran independentistas y nacionalistas catalanes y vasco, que, salvo Esquerra, son de derechas, sin ellos tienen 159 escaños. Ciudadanos votaría en contra, junto con el PP 163 escaños.

                        ¿Cuál es la opción más razonable y posible, la que tiene mayor número de votantes de cierta afinidad? La gran coalición PP,PSOE, CÌUDADANOS. Pero mientras Rajoy siga enrocado, empeñado en ser presidente, es imposible.

                        ¿Cómo pretende ser presidente con los votos del PSOE, cuyos votantes y dirigentes  no le pueden ver? ¿Cómo pretende ser presidente de una coalición regeneradora cuando no ha regenerado a su partido lleno de corrupción hasta las cachas?

                        Ha acuñado una consigna que repiten todos sin cesar: “hemos ganado las elecciones”, “hemos sacado al país de la crisis”, “hemos aprobado medidas regeneradoras”. Se lo oí la otra noche a Maillo y me dio risa. Tener el apoyo del 27% del electorado no es ganar las elecciones. Padecer más de cuatro millones de parados, no es sacar al país de la crisis. Oírle a Maillo, descendiente de la oligarquía del caso Zamora, que mantuvo las redes caciquiles con alcaldes como Casto Lorenzo, Villasante, Prada, Allende..- y el siguiente, hablar de las medidas regeneradoras, pues eso: carcajada.

                        Igual de imposible es que Rajoy vote a Sánchez teniendo, a pesar de la corrupción (te saltan siempre que en el PSOE también la hay) dos millones y  pico de votos más que él, y 33 escaños, de votantes,que le tienen al PSOE la misma tirria que los hinchas del Madrid al Barcelona. No se lo perdonarían. Se irían a VOX.

                        ¿Qué pienso deberían hacer? Reunirse en torno a una mesa horas, días para pactar medidas, programas, acuerdos de gobierno. Lo pactado entre Sánchez y Rivera puede ser asumible por el PP. Llegado a un acuerdo, discutirían sobre la persona. Rajoy debería tener la grandeza moral de apartarse, Sánchez podría ser vicepresidente. ¿Presidente? ¿Por qué no Albert Rivera, quien no produce rechazo ni en los unos ni en los otros, con Ministros socialistas y populares?

                        O que el rey propusiera, y aceptaran, a alguien centrista, limpio del PP, de buena sintonía con la izquierda o a alguien capaz, moderado y honesto del PSOE de buena sintonía con la derecha.

                        Puesto que Rajoy y Sánchez son incompatibles, cualquiera de las soluciones anteriores sería mejor que repetir las elecciones.