sábado, 19 de diciembre de 2015

ATRAPADORAS DE NITRÓGENO Y SUMIDERO DE CARBONO: LEGUMINOSAS Y REMOLACHA.


     Las plangas leguminosas (alfalfa, guisantes, veza, algarrobas, almortas, garbanzos, yeros...) forman, en sus raíces, unos rhizobium, bacterias, con las que viven en simbiosis: la planta le da cobijo y los rhizobium toman nitrógeno de la atmósfera, tan necesario para la planta (es el principal nutriente), y el resto queda en el suelo.

     Los labradores viejos sabían que las tierras malas, en las que se sembraban las algarrobas, daban más trigo después de éstas. Y, no digamos, "lo que daban" las roturas de alfalfa. Ahora mismo los mejores trigos están en parcelas que tuvieron veza la pasada cosecha.

     Esa fijación añadida a la absorción de CO2, como todas las plantas.

     Ahora bien: el cultivo campeón, el auténtico sumidero de carbono y liberación de oxígeno, es el de la remolacha.

       Fíjense para producir 120.000 kilos por ha. de raíz que, con una riqueza sacárica del 20 %, puede llegar a 24.000 kilos de azúcar, //hidrógeno (H), carbono (C) y oxígeno (O) son sus componentes//, la cantidad de kilos de carbono de la atmósfera que, para unir a los minerales que toma del suelo, ha de absorber.

       En los años de mi infancia el azúcar era un alimento de lujo. Los dos reales de la propina se iban en comprar dos caramelos. Hasta entonces, apenas había cultivo de remolacha azucarera. La mayoría era importada, de caña. Habíamos sufrido aislamiento internacional. Si apenas había pan, azúcar, ni les cuento. Era uno de los artículos racionados que se compraba, carísima, dando en la tienda un cupón de la cartilla de racionamiento. No sé si eran 50 gr. por persona y mes. Los cupones eran intrasferibles. Ya he contado en alguno de mis relatos, como, por estas fechas pasábamos largo rato en los escaparates de las confiterías de Felipe el Rufo, de Cruz Sinforiano y de la señá Severa, "jugando" al tú que te comerías si se rompiera el cristal.

       Fue por aquel entonces cuando se empezó a sembrar remolacha. Cultivo de regadío, muy exigente, lo primero era, en el cacho tierra, en la vega, picar la poza o el pozo. A esa tierra, cuando ya tenía agua, se le denominaba "finca". Se sacaba el agua con "motores", motobombas, de gasólina y eléctricas. Para ello, los de la luz, tendieron una línea de baja tensión sobre postes de madera. Todavía queda alguno por ahí. Como se pueden imaginar aquella motobombas horizontales, eran de 2 CV, las de mayor potencia. La mayor finca, la de D. Tomás, entre la carretera de Tapioles y el río, no pasaría de las dos hectáreas. Aquello daba trabajo a no sé cuánta gente.

     La remolacha se sembraba en surcos, y se regaba por pie. Por tanto, la primera labor, era un perfecto nivelado. Lo hacían con robadoras, tiradas por mulas, y se remataba con palas y azadas, a mano.

     Las semillas de la remolacha son poligermen. De cada una pueden nacer de tres a cinco plantas. Se depositaban en el terreno a chorrillo, con una maquinita monosurco de tracción humana. Un obrero tiraba, hacía de mula, y otro conducía la saembradorita. Luego, por los surcos, se metía el agua.

     La plantitas nacían muy juntas. de Ahí la necesidad del entresaque, a zoleta. Antes, para matar las primeras brozas, se aricaba entre los surcos. Entre las plantas, ya digo, se entresacaba y escabuchaba a mano.

     Otro sistema de implantación del cultivo era plantar con plantón. De lo entresaque en Santa Cristina, traían carros: golpe de zoleta  plantón, de sol a sol.

      El arranque también era manual. Los más fuertes manejaban el gancho de sacar. Detrás las mujeres, una a una, pelaban, limpiaban e iban haciendo montones. De ahí, a purridera, con bolas en las puntas, al carro y/o a los primeros remolques. Luego algunas mulas, las más falsas, se negaban a entrar en la báscula de recepción, instalada en una era de la carretera de Madrid, hacía Benavente.

     Los camiones de entonces, de dos y tres ejes, se cargaban también a purridera. Nos daban, yo cargué alguno, quinientas pesetas,  hacía 1960, a tres cargadores por un tres ejes. Lo malo es cuando había que echarlas por encima de las teleras.

    ¡Pues ya ven ustedes los jornales, los fríos y sudores que llevaba entonces producir azúcar!

     Las fincas solían ser de de siete u ocho cuartas, media ha., a  siete yeras, la que más. La mayoría de los labradores, pequeños y grandes, se metieron a remolacheros. Las producciones, cuando más, podían llegar a 20 Tm./Ha., que valía a sobre mil pts. ¡Cómo no iba a ser caro el azúcar!

     Los que no conocieron aquello han perdido la capacidad de admiración que yo siento cuando veo a un tractor, conducido por GPS, sin tractorista, éste caminando detrás, observando la colocación de las bolitas en el suelo. Comprobando que el ordenador de a bordo no se confunde: 2 cmt. de profundidad, 15 cmt entre bolas, 50 cmt. entre surcos. Lleva doce la sembradora inteligente de precisión. Las trazadas rectilíneas, paralelas, con tanta precisión como pudiera trazarlas un delineante sobre una plana.

     Es el cultivo más tecnificado. Hace muchos años que consiguieron separar cada semilla de la cápsula, y meterla en una bolita. De éstas, calibradas, sembradas las justas, ciento treinta mil por ha., ha de nacer una plantita. Para ello, para la perfecta nascencia, para que ni una se pierda, se ha de regar imitando a la lluvia, si, por marzo abril, cuando se siembra, no llega ésta.

    Para estas producciones actuales hace falta gran cantidad de abono mineral. Primero analizar los suelos, si son ácidos 20 Tm. de cal/Ha.

    Son necesarios pozos, sondeos, donde no hay canal, como aquí, muy profundos, de gran caudal. Con necesarias costosos instalaciones de riegos: pivots o coberturas totales enterradas,

     Ahora se manejan grandes superficies. Los más modestos, como nuestro caso, sobre 9 Has. ¡Claro!: para cultivar 9 Has. cada año, hacen falta, por lo menos 36, pues, para conseguir la ayuda de 521 euros/Ha. es obligación una rotación de cuatro años.

    Debido al bajo precio de la remolacha, sobre 36 euros/Ha. , y sus altísimos costes de producción, se fue abandonando el cultivo. Quedamos desabastecidos de azúcar, a las azucareras, aunque se cerraron más de la mitad, no les llegaba materia prima suficiente. De ahí que se hayan lanzado a promocionar el cultivo.

    Además, ya en la última reforma de la PAC, en este primer año de aplicación, van a pagar por Ha, como pago base, la mitad de lo que pagaban antes por Ha. el resto son pagos acoplados medio ambientales, más cuanto más fijador de nitrógeno sea el cultivo, y sobre todo, cuando más sumidero de carbono lo sea.

    Tengan en cuenta que la remolacha se siembra en marzo-abril; que, cuando todos nuestros inmensos secanos se secan, en esta estepa, salvo el Raso, tan desarbolada, solo quedan verdes los manchones de remolacha. Así en todos los largos solsticiales días de mayo, junio, julio, agosto. Riego y riego, verdor, más verdor; a chupar carbono y más carbono, a liberar oxígeno y más oxígeno.

   Además del valor medioambiental posee este cultivo gran valor económico, generador de empleo. Hay qué ver el dinero que mueve la remolacha: abonos, fitosanitarios, empresas de riegos, transportistas... Diez Has. de siembra cada año, ayudadas de otra pequeña actividad, dan para vivir una familia, si se tiene amortizada la instalación.

   Todas estas razones tan de peso, tan importantes, parece que les importan poco a los del EMPADRÓNATE. A los únicos remolacheros que han retomado el cultivo en el pueblo,  emprendedores que arriesgan en inversiones, en bien propio y de los demás, que viven, y están censados en el pueblo, por persecución al crítico contra la corrupción, molesto por ello para el poderoso, intentamos joderle una instalación legal, por su terreno, que a nadie perjudica, que no hace más que bien.

   ACLARACIÓN: Advierto que en todo lo escrito en este blog, me ampara el derecho a la libertad de expresión, recogido en el Art. 20 de la Constitución Española, respetando el derecho al honor, ya que no encontraran, por mucho que rebusque algún abogado, insulto, ni injurias, ni calumnias. Después de cómo se me calumnió  y difamó, en la reprobación, me ampara el mismo artículo, para en defensa de mi honor, contar la verdad, empleando este medio de mucho menor alcance que La Opinión, ya que en ese, la voz de su amo, no me permiten ese derecho

    Otra cosa es la justa, razonada, documentada, crítica a las actuaciones políticas de cargos públicos, jamás a las personas como tal, hasta evito los nombres propios. Ello es la base de la democracia.

    Me anima ver cómo, incluso en este pueblo (se nota en los gestos a los falsos cumplidos) cada vez son más las personas reflexivas y éticas.

    Y, de todos los modos, toda persona que no esté de acuerdo con mis opiniones o informaciones (si supieran cuánto callo) tiene abiertas estas páginas. El sistema, harto de la bazofia anónima, rechaza los mensajes al blog, pero pueden mandarlos, siempre con nombre a mi emeil: modronoalonso@gmail.com.

     También quien necesite manifestar alguna queja, en materia de urbanismo, por ej., en que los del "empadronate" parecen empeñados en que el pueblo cada vez vaya a menos a base de poner pegas absurdas, a las ordenes de un técnico entorpecedor, (salvo excepciones) tiene esta bitácora a su disposición. Dicho a mí, de palabra, como está ocurriendo, para que servidor dé la cara, para que defienda casos particulares (ya lo hago de forma general), ¡se acabó! Luego cuando me persiguen por mi altruismo, hay casos en que algún presente se esconde o miente. Luego, cuando le toca parar la obra, que no se queje.

 

   

   

1 comentario:

Agapito Modroño Alonso dijo...


Alguien, de palabra, me dijo parecía que en el comentario "A Garrotazos", me inclinaba por Rajoy. Nada más lejos de mi intención, sino la de una crítica a ambos. Por eso lo he borrado.