lunes, 23 de noviembre de 2015

CONTRA EL FANATISMO Y LA ESTUPIDEZ. (II)


    Además de lo que vemos por fuera, leyendo los testimonios de Ayaam, de "Un burka por amor" y de otros testimonios, sabemos como es la vida, el día a día en esos países donde la religión lo impregna todo.

   Cierto que las diferencias son enormes. En los más integristas, Arabia Saudí, por ej., el Coram es su constitución. El califa, hereditario, es el Jefe del Estado, de las Fuerzas Armadas, Presidente del Gobierno, General de los Ejercitos y Papa. La sharia, ley islámica (lapidación a las adúlteras, cortarle la mano al ladrón, colgar a los homosexuales...) se aplica con rigor.

    En el extremo opuesto está Turquia, por ej., : estado laico, democrático, donde el islamismo es una opción personal.

   Aparte de los cinco pilares del Islam ("La profesión de fe en Alá, el único dios verdadero"; "Las cinco oraciones diarias", "La limosna a los pobres" (lo único razonable); "El ayuno durante el mes del Ramadán"; "El viaje a la Meca una vez en la vida, al menos") existen otros muchos preceptos y normas, dimanantes de los libros sagrados: no comer cerdo, no beber alcohol, el burka, o velo al menos, la aceptación de la poligamia (Mahoma tuvo catorce mujeres, una de nueve años cuando él tenía 54) y, el más contra natura_ la yihad.

    Cierto que ésta, como tantas normas en el Islam, depende de las interpretaciones. Los más moderados dicen que el Profeta se refería a ella comp la lucha por la perfección interior. Lo que sí es cierto es que el mismo Mahoma empezó a practicar esta "guerra santa". Cuando consiguió el poder en su tribu, empezó a luchar contra las demás tríbus  de la península arábiga. Una vez unificadas,unidos todos en torno a unas creencias comunes, recién predicadas y aceptadas, sus sucesores comenzaron la expansión por todo el norte de África, oriente próximo y medio, y la península ibérica. No olvidemos que aquí estuvieron, incluso puede que para bien, pues eran, salvo Almanzor y algún Abderraman,, bastante más civilizados que estos salvajes de ahora, desde el año 711 al 1.492.

    Luego, desde sus orígenes, esa yihad, esa "guerra santa" fue el concepto aglutinante que unió a los musulmanes hasta llegar a formar el gran califato.

     Claro. Lo malo es que nada tenía que ver esa guerra, cara a cara, cuerpo a cuerpo de la edad media (espadas, alfanges, escudos, cimitarras, murallas, castillos) con esto a lo que llaman guerra del terror más absurdo. actual, aunque también los de ahora beban en la misma fuente de fanatismo.

(Continuará  s. D. q.)