miércoles, 31 de mayo de 2017

"MIGUELÍN" EL DE FORO.


       Sobre las once serían.Regresaba, con el "Panda" hasta arriba, cargado con planta de pimientos. Mi hermano, en la puerta de su casa, charlaba con Hilario. Paré para enseñárselas. Entristecido me dio la noticia: -Se ha muerto Miguelín, el de Foro.

      -¡No fastidies! ¡Güen dié..!  ¡Cuánto lo siento!  

       Comentamos de su enfermedad: la rotura de los tendones del  hombro. Llevaba meses con el brazo en cabestrillo, lleno de dolores. Había, incluso, dejado de salir de casa. Las noticias, por el sobrino que trabaja en el bar Ideal, y de su madre, hermana de Carlota, no eran buenas, en cuanto a su deterioro y sufrimiento. Se le había pasado al otro brazo, pero estaban esperando operación. No pensamos que aquello fuera irreversible.

    Paré de inmediato en el tanatorio.. La cuñada, y a la vez prima, hermana de su mujer Carlota. Me contó el final, con el consuelo de una muerte dulce. Le llevaron, dado su estado, en ambulancia a Zamora, sobre la siete de la tarde. Esa ya no la conducía él. Una embolia cerebral le causo, y mitigó el transito.

    Le lloré allí un ratillo. Leer en la esquela, Miguel Rojo Argüello, el mismo nombre que junto al de otros cuarenta y tres citaba don Benigno cuando pasaba lista en la escuela, me dio mucha pena. Desde entonces éramos amigos. Él era quien, con sus acrobacias, nos divertía en la escuela cuando el maestro nos dejaba solos.

   Él era el jefe de la cuadrilla de los muchachos del Paseo, el Juego de Pelota, la torre de Santiago e, incluso, en alguna correría, la casa de la "Huerta Grande" y los titonales próximos.

   Él fue uno de los autores de la celebre "canción protesta", dedicada a los "Quintos del Sesenta", ¡menuda quintada!, (Nitro, Lenteja, "Peque", Demetrín el de la contribución, Pablo el Olegario, Tomás de los "cabeza de aire", Angelito "Marcos", Luis Astudillo, Argelio, Chepa, Enrique "Mosquito", Leonides, Sime "el herrero", Jesusín "el huevero", Herminio, Angelín "Tostón"..)  a los que "Rufino (el dueño del coche de línea) iba llevando". Fue la penúltima quinta en que se iban incorporando todos al ejercito en un espacio de dos semanas, a primeros de marzo de cada año. A los que marchaban cada día salían el resto a despedirlos al coche de Zamora. Y cantaban. Miguelín se incluyó en una de las estrofas: "El pobre de Miguelín / ahora ya no está contento / y es que lo llevan a África / por culpa el Ayuntamiento".

   Es que resulta que les gastaba bromas a los otros porque él se iba a librar, por hijo de padre sexagenario. (Fue el menor de cinco hermanos), pero no sé qué certificado se traspapeló, y Miguelín a la mili al protectorado de Marruecos.

    Cuando vino de la mili, junto con el malogrado Leonides, levantó la casa de sus padres, que amenazaba ruina, y se marchó a Bilbao, al lado de los hermanos que ya habían emigrado.

    Pertenecemos a la generación de la gran desbandada de los años sesenta. Emigración llena de tristeza. Entonces Vizcaya, Cataluña, Madrid.., estaban mucho más lejos. Por aquel entonces le teníamos mucho apego al pueblo: los juegos desde niños en la plaza, en las eras al fútbol, en el juego de pelota, el río, las lagunas; de mozos el baile, el bar, las novenas, las fiestas...

   Y Miguel fue uno de estos que lo dejó con dolor. Recuerdo conversarlo con él antes de la partida. Aunque su padre tenía una huerta hermosa, sobraban ya verduras en el pueblo.

    Con todos los carnets de conducir se fue a Barcelona de conductor de autobús. Años después tuvo un taxi. Como el pueblo le seguía tirando mucho, volvió con Carlota al pueblo, bastante antes de la edad de jubilación. Aunque no lo necesitaba, para estar más entretenido se empleó de conductor de ambulancias.

    Se reintegró inmediatamente al pueblo participando, por ej., muy activamente en la Semana Santa. Se apuntó a la cofradía del Cristo de la Pasión. Fue el promotor en la adquisición del paso de La Borriquita, la procesión y la cofradía.

    Lo que me entristece es que la vida en el pueblo le ha sabido a poco. Si estaba en plenitud de facultades, pegándose largos paseos por el camino de los Gallegos, sus vinitos a diario...

    Aunque a él ya puede que de nada le sirva quiero dejar aquí el recuerdo de "Miguelín el de Foro". El funeral será mañana, 1º de junio, a las doce y media en San Nicolás, la iglesia a la que él asistía a Misa, tan elegante, todos los domingos.


 

1 comentario:

Angel Infestas dijo...

En mis últimas visitas al pueblo disfruté de su charla recordando algunas aventuras de la escuela, como la de los tinteros que nos hizo limpiar don Benigno... Le extrañaba que me acordara tan bien de su huerta.
Descansa en paz, amigo Miguel. Nunca te faltará mi recuerdo.