miércoles, 19 de noviembre de 2014

DE NOMBRES, DIMINUTIVOS Y APODOS. (IV)



                                          DE NOMBRES, DIMINUTIVOS Y APODOS (IV)

                Continuamos con apodos  ligados a  características físicas de los sujetos, y alguna sujeta (como dirían los de Podemos)-

                Según la tonalidad de la piel, y el pelo contamos con varios “Morenos”: Mariano Gallego, antes del actual mote”, era el “Moreno” de Evarista; “Moreno”, el sombrerero; un “Moreno”, hijo de Segundo “Marcos”...

                A los rubios, o pelirrojos, salvo al malogrado “Rubito”, se les denominaba a todos “Rojos” , o, incluso, “Tostón”. Recordamos al padre de “Rubito”, “el Rojo pintor”; Antonio, “el Rojo, yeguaricero”; Eleuterio Infestas, “el Rojo bayón”… Incluso al sr. Félix Alonso, se le denominaba con la forma leonesa: “el Roiso”.

                Por aquel entonces, a las raras personas con algún kilito de más (para nada estos barrigones de ahora, incluido el mío), como eran excepción se le aplicaba el calificativo. Dos o tres recuerdo: Julio, el "Gordo Cabañas", Isidro, el "Gordo Chocolatero", y Angelita, "la Gorda".

                Entre las mujeres existían varias rojas: “la Roja” del Sr. Narciso, esposa del famoso Ramiro; Luisa “la Roja”, madre de los Garea; “la Roja” esposa del citado Segundo… En cambio no recuerdo de “Morena” alguna. Si de una “Negrita”.

                Los apodos entre las mujeres eran menos frecuentes, salvo cuando lo tenía la familia, en que se feminizaba, como hemos dicho. No obstante también según  sus rasgos faciales nos encontramos con varias “Chatas”:  “la Chata” de la “Tachuelera”, que vivían en la carretera de Madrid; la “Chata” tahonera, en la calle Olleros; “la “Chata”, esposa de Juan Antonio, el del Juzgado…; el “Chato” se daba menos en los hombres, si bien recordamos al “Chato el Meco”, padre del novillero José Luis Lobato, y al “Chato” zapatero, frente a Santa María. Volviendo a las mujeres tmbién, según su peinado esta la señá Margarita, “la Pelos”, madre de los “Hueveros”, y la señá Ugenia, “La Pelitos”, madre de Enedina, si bien éste le venía de herencia.

                Quienes padecían algún defecto físico no se libraban, a no ser que tuvieran otro mote, como “Chirrirri”, del “Tuerto”, “el Manco”, varios “Cojos y alguna Coja”.

                Pasemos a algunos ejemplos de apodos que hicieron desaparecer, ignorar el nombre propio: “Fufú”, se llamaba, creo, Gregorio; fue el menor de una numerosa familia de herreros, por eso a él le tocaba accionar el enorme fuelle de la fragua, de ahí lo de fu fu. Ha sido heredado por sus numerosos hijos, si bien se antepone el nombre de cada uno; “Chapirú”, personaje famoso en la villa, se llamaba Antonio Felipe;  “Chaparro”, procedente de Tapioles, vivía en la calle el Espino, se llamaba, creo, Eliseo; lo han heredado sus hijas y nietas; “Escombros”, se llamaba, creo, Pedro;  el citado “Pimpirri”, “Piribis”; alguno queda actualmente: a ver quién sabe cómo se llama “Farnesio”, por ej., o “Jo”.

                Los oficios suplian, no del todo, de motes: Silvano y Paco, carreteros; Zósimo, el guarnicionero; Domingo, el herrador; el Sr. Paz, el albardero; Emilio, el hojalatero; Ventura, el zapatero; Casimiro, el tachuelero; Matilde, la hornera; Pablo, Pedro y Roberto, sastres; Afiloquia, Nati, Segunda la “Fancha”, Teresa la “Baldomera”, modistas…

                 También los había relacionados con la fauna: "Gatos" y "Gateros"; "Grillos" y "Grilleros"; "Curros" y "Curreros"; "Ranas" y "Ranillos"; el "Burrero"...

                Luego estaban los apodos compuestos: "Pajalarga", “Comemeriendas”, “Cenaaoscuras”, “Pisasedas”, “Caracandil”, “Malanda”,  “Cazarroña”, “Matasargentos”, "Buscaunduro", "Cuatro ojos", "Rompetechos",  y otros más recientes e identificables que omito por no molestar.

                No quiero terminar sin citar el apodo de otras sagas familiares que merecen recuerdo: “los Tarines”, González Boyano; “los Colcos”, Pérez Barrera; “los Rebulle”, Rabanales Pozo; los “Miedo”, incluida la hermana, Agustina “la Mieda”, Argüello; los “Morgate”, López Rodríguez, creo;  los “Puchereros”, aquí nos queda Isidro; los “Hueveros”, Hernández Vázquez; los “Soberano”, Vázquez; los “Tobos”, López Herrero; los “Moriques”, de Prada; los “Cerevatos”, queda Servilia, la pequeña, Martínez Argüello; los “Melitones”, Feliz Burgos; los “Lentejas”, queda Félix González; los “Sinforianos”, confiteros; los “Barriles”, Boyano Alonso, “las Tinajas”, Boyano Núñez…; las “Carrisias”, de Caso Crespo, tantos y tantos que no caben aquí ni, en mi memoria.

                Me faltan los apodos actuales, recientes, de gente joven que, aunque alguno conozco, sobre todo si son heredados de, incluso, bisabuelos, no me atrevo a publicarlos. Si alguno existe que sea gracioso, no ofensivo, podrían mandármelo.

                A nadie he querido molestar, sino recordar a las gentes de mi pueblo.

                

6 comentarios:

Antonio-Isidro de Caso Crespo (carrisio) dijo...


Modroño, Tienes una propiedad de inteligencia y fuerza para el recuerdo importantísimo, (no me extraña que haya “catarsis” en el actual periodismo escrito).

¿Cuánto tienen que aprender los profesores de las universidades para inculcar "estos valores" a los jóvenes columnistas de los periódicos?.

El estudio que estás haciendo Agapito sobre los nombres, diminutivos y apodos de Villalpando, es de una memoria sorprendente.

Lo importante de todos estos artículos es la cabeza que posees, estás haciendo un estudio de adquisición recordatorio para todos nosotros, (sorprendente), ¡¡¡que facilidad y que cabeza para hacer esas conexiones familiares!!!

¿de dónde sacas tantos recuerdos?

SORPRENDENTE Y EXTRAORDINARIO.

Agapito Modroño Alonso dijo...



¡Gracias Antonio-Isidro!

No te creas. Trabajo me ha costado recordar. Bastantes me han quedado en el tintero. Tampoco he querido ser exhaustivo.

Esto de recordar los apodos de la gente del pueblo me lo propuso un día Luis Infestas, el de "Coco", un pariente con quien me encanta conversar cuando viene. Vive en Miranda de Ebro, o en Aranda de Duero, que siempre me lío. Si algún lector o lectora lo conoce me gustaría se lo hicieran llegar.

Gracias de nuevo a ti: Carrisio

Anónimo dijo...

Hola buenas tardes me a echo mucha ilusion encontrar este blog, mi abuelo era modesto boyano y tomasa ainse, mi madre teodora boyano. A la familia de mi abuela les llamaban los kilometricos por que eran muy altos. emigraron a barcelona de echo tengo tios que ya nacieron aqui.

Agapito Modroño Alonso dijo...


¡Pues me alegro de tu ilusión!

Recuerdo a tu abuela Tomasa muy remotamente, Tomasa "la Kilómetra", Tenía otra hermana que pasaba muchas temporadas en el pueblo con una hija casada aquí, con Fernando el herrero. Éste murió joven. Esta prima de tu madre, con sus hijas, volvió a Cataluña.

El resto de la familia "Kilómetro" la componían otros tres varones: ¿Paco? el mayor, era muy alto para aquellos tiempos, y delgado. Vivió y murió en Morales de Campos; Teodosio, a quien mató un guardia civil, y Celestino, que vive en Santander. Aquí queda la viuda de Teodosio y un hijo.

No recuerdo a tu abuelo Modesto Boyano. Este apellido es muy frecuente en Villalpando.

Encantado de darte información.

Recibe mi saludo cordial.

Anónimo dijo...

Muchisimas gracias me a echo mucha ilusion por que mi abuela siempre lo decia en el pueblo nos llamaban los kilometricos y es lo unico que recuerdo. Pero teodosio que era de mi abuela?. mi tio el pequeño se llama teodosio supongo que mi abuela se lo puso por el.

Agapito Modroño Alonso dijo...



Teodosio era hermano de tu abuela. Puedes buscar en este blog, "El Crimen de Villalpando", en el que cuento aquello. La fecha de su muerte fue el 8 de julio de 1974. Luis Ángel, su hijo pequeño, que vive aquí, y es conocido como "Pinocho", tenía 2 años.

No les llamaban "Kilometricos", sino "KILOMETROS".

Saludos.