miércoles, 11 de mayo de 2016

CRÓNICA DE ACTUALIDAD.


   Lo primero, ¡quién lo iba a decir estando en mayo!, que estamos de agua hasta por encima del moño. En lo que va de año agrícola, desde septiembre, creo que van cerca de 600 mm. Seiscientos litros por metro cuadrado.

   Menos mal que en diciembre, con anormales altas temperaturas, hubo un respiro de lluvia. Pero en enero ya se lió a jarrear. Aflojó en febrero. Marzo se porto como le corresponde: seco, áspero y ventoso. ¡Menos mal! Se podría haber cumplido el refrán, porque abril fue muy lluvioso, ciento cuarenta litros, pero mayo está siendo, no lo suficientemente florido, y no hermoso. Las flores necesitan sol. Aunque todo está muy verde, el gris, el tiempo desapacible, lo desluce. En aquellos pocos días soleados disfruté de las inmensas sabanas amarillas de las colzas en flor. En el Monte de las Pajas hay una de 34 has espectacular. La mejor que he visto. En ellas liban y polinizan millones de abejas que están trayendo unos amigos apicultores murcianos.

    Por todas las partes, hay una explosión de vegetación inusual. Los campos prometen cosechón. El problema es poder recolectar los forrajes, sembrar los girasoles, incluso maíces y remolacha, en zonas próximas. Se ha hecho lo que se ha podido entre las últimas borrascas de abril, ante víspera de San Marcos último día que llovió, y el jueves siete de mayo, por la tarde, las siguientes. Hubieron de pasar cuatro o cinco días para poder entrar en las tierras más ligeras. Total se ha podido funcionar siete u ocho días, y no en todas las tierras. Aunque haya modernos medios y los tractoristas hayan aprovechado a tope, falta mucho girasol de sembrar.

   Viendo las colzas, los trigos y el viñedo del Monte de las Pajas, del Raso y aledaños, por ej., doce has de trigo detrás de "Los Campos,· de "Los Castañonicos", en adil por "mala", no sé cuántos años, o nuestra remolacha y girasoles de "Los Amorosos" en el C. de Valladolid, no sé cuando los tradicionalistas y ecológistas van a cambiar los conceptos sobre el terreno de lo bueno y lo malo. Ahora existe mucha menor diferencia entre "Las Cuestas" y "Tremesao", gracias a las enmiendas calizas para superar la acidez de los suelos, los abonos minerales y los herbicidas. Si bien éstos deben usarse cuando haya necesidad y con las mayores precauciones.

   Hay noticias o cotilleos habituales por el pueblo que, por afectar a personas, evito trasladar al blog. Por ese motivo me callo algunos decesos, dado que, aunque sienta pena por la persona difunta y familia, en un caso, y cierta indignación por el hombre que no se merecía sacarlo de casa, no sé si dar la noticia pueda molestar.

   Me congratulo de leer en "Feisbuk" la justa crítica de las dos concejalas socialistas a la actuación municipal. Comparto ese desacuerdo con meter debajo del cajón las proposiciones que presentan, de hacer oídos sordos a lo que es un clamor popular, como lo de la sanidad (veremos cuando llegue el verano) y la plaza.

   Viendo como el pueblo languidece, como se ha vuelto al enchufismo y tráfico de influencias en las colocaciones, como hay en la Corporación tres mujeres (dos en el PSOE y una en el PP) muy válidas, no sé si el relevo en la alcaldía no sería conveniente.

   Que "la gran superficie villalpandina", excesivo collar para perro tan flaco, va abrirse de nuevo. Hace días mi amigo Julio, echaba cuentas de la caja que podía hacer, de los beneficios, y de los gastos. Le daba pérdidas.

     ¡Bueno!: se han creado seis o siete puestos de trabajo, no tantos como cuando el AlSA, aunque sí de forma parecida la adjudicación, nos quedaremos con lo positivo.