jueves, 24 de abril de 2014

VOCABULARIO DE VILLALPANDO Y COMARCA RECOGIDO POR LUCIANO LÓPEZ GUTIÉRREZ.


                                                                       E


EMBAJADAS. f. Suele emplearse en plural. Pamplinas, asunto de poquísima importancia. Es un término despectivo. Constátese su empleo en el siguiente texto de Delibes: “Era un animal dócil, de acciones lentas y muy endueñado. Estando con su amo ya podía ir uno con la embajada de que le buscase una perdiz. Ni le miraba”. Ya Terreros recoge la expresión ¡Brava embajada! e indica que sirve para aludir a alguna cosa que es una locura o disparate.


EMBELGADA. f. Conjunto de dos criaturas que nacen en el mismo parto. Véase embelgo.

EMBELGAR. tr. Procurar que las ovejas tengan partos de dos crías, para lo que se procuraba cruzar a las hembras con carneros que fueran fruto de partos de dos corderos.

EMBELGO. m. Gemelo (L y G, Villalpando; DE, Villanueva del Campo; Urdiales, Fuente, y Valbuena en León). Deriva de gemellicus a través de la desaparición de la g inicial y de la vocal postónica, la sonorización de la velar intervocálica, y la adición de una b por ultracorrección debido a su extensión en el ámbito del antiguo leonés, o al influjo de su variante belgo, hasta tal punto que tal vez embelgo sea un derivado regresivo que se ha formado a partir de embelgar, que a su vez derivaría de la citada forma belgo, bastante extendida en ciertas zonas de la Península.

EMBERRACADO: Dícese de los niños presa de una berraquina, llanto y pataleta parqa conseguir algún capricho.

EMBRASINADO. adj. Se aplica a lo que está hecho brasas, muy caliente, al rojo vivo: “Mi tío Paco y Pacucho lo sacaban embrasinado del horno agarrado con unos ganchos” (AM, Crónicas... p. 53). DE aporta la variante de embrasilado.

EMBURRIAR.tr. Empujar. Endosar, dar a alguien un encargo enojoso, venderle una mercancía a la fuerza o en mal estado (L y G).

EMBURRIÓN. m. Empujón (L y G, GB, GR, DE). Deriva de empurriar, ya que el portugués empurrar vale lo mismo que empujar en ocasiones. Véase emburriar.

EMELGA. Se distingue entre emelga hembra, que es el surco que abre el arado, y emelga macho, que es el lomo que se forma con la tierra sacada al abrir los surcos. Abundan las variantes de este vocablo en los dominios del antiguo leonés. Así, José de Lamano da testimonio de embelga para aludir al conjunto de surcos sembrados que el gañán va cubriendo con el arado. Por su parte, Verardo García Rey recoge el mismo término y lo explica así: “Cada una de las partes en que el agricultor divide una tierra para cultivarla. Esta división, hecha provisionalmente con piedras, rastro de paja etc... depende de su habilidad en esparcir las semillas, tratándose de la siembra, a mayor o menor distancia”. Casado Lobato, por otra parte, señala que con este término se alude a un bancal o era de siembra que se riega de una sola vez.

Observación: Palabra totalmente en desuso y prácticamente olvidada al no realizarse en la actualidad esa labor.

EMPAREJADAS. f. Ovejas y sus crías correspondientes. Se emplea, sobre todo, para indicar cuando se vende un lote de ovejas con sus corderos.

EMPEDRADO. Dícese del cielo cuando está cubierto por abundantes y pequeños cúmulos nubosos que semejan un suelo empedrado. Se usa frecuentemente el refrán: “Cielo empedrado, a las veinticuatro horas mojado”.

Observación: El autor, en su libro, recoge este término para referirse a un plato de arroz con patatas. Esta acepción es prácticamente desconocida en Villalpando.

EMPIPARSE. Prnl. Beber agua en exceso. El DRAE lo registra con la acepción de ‘ahitarse’ y señala que es vocablo propio de Chile, Ecuador, Perú y Puerto Rico. Sin embargo, Juliana Panizo también lo recoge con la acepción de ‘beber mucha agua’ y DE con el significado de ‘comer o beber excesivamente’, aunque reconoce que se aplica más al exceso de bebida que al de comida. Parece que el término está formado a partir de pipa ‘tonel que sirve para guardar vino y otros licores’.

ENCALCAR. tr. Apretar, comprimir, reducir a menor volumen. Originariamente este verbo debía de aludir a una acción que se realizaba con los pies, pues el verbo calcar vale lo mismo que apisonar, ya que es un derivado de calx calcis ‘talón’(recuérdese el italiano calcio ‘fútbol’)

ENCALLAR.tr. Dejar a medio cocer una cosa. El estómago, el chofe y las tripas gordas del cerdo se encallaban antes de ser cocidos para embutir los chorizos de callo. Es vocablo bastante extendido por toda la zona. Se emplea la locución “al encallete” cuando algo queda a medio hacer, mal rematado.

ENCERRIL. m. Sitio donde se guardan los toros bravos (L y G). Parece ser un cruce entre encerrar y toril.

ENCETAR. tr. Empezar un producto de consumo cortando el primer pedazo de él. Es verbo que posee cierta solemnidad. Se utilizaba, sobre todo, referido al pan de la hornada, y al jamón. Deriva del latín inceptare, verbo frecuentativo de incipere, y está relacionado con el verbo portugués encetar.  Por su parte, GG recoge encetar el melonar ‘acostarse por primera vez con la novia antes de casarse. “Seguro que ésta encetó el melonar antes de tiempo” (AM, Charlas..., p. 72).

Observación: También se emplea para referirse a las bojas que salen en las manos de quien no está acostumbrado al trabajo, o a llagas por el cuerpo: “Tiene todo el cuerpo encetado”.

ENCUACAR. tr. Convencer a alguien para endosarle, encargarle un cometido de cumplimiento no grato, dar a alguno gato por liebre. Quizás el término está relacionado con el recogido en Salamanca por Llorente Maldonado y Sánchez León encalcar ‘endilgar’.

ENCUENTRO. m. Se da el nombre del encuentro por antonomasia al que tiene lugar entre las imágenes Jesús de Nazareno, La Virgen y san Juan casi al alba del día de Viernes Santo durante el mañanero sermón del predicador. En tal encuentro se produce una incipiente dramatización del momento procesional que se está viviendo, pues el sacerdote se dirige a la imagen de María y le pregunta enfáticamente si reconoce en el Nazareno a su hijo después de haber sido vejado, torturado y coronado de espinas por los hombres. Pues bien, tras las palabras del predicador, la imagen de La Soledad, accionada por un artilugio instalado para tal efecto, asiente bajando la cabeza. Durante algunos años en la década de los ochenta este acto era anunciado por las calles de la villa con un pregón en verso con acompañamiento de cornetas y tambores, donde se decían palabras como las siguientes entresacadas de uno de ellos: “Escuchad, villalpandinos: / ya Cristo va con la cruz, / camino de su agonía. / Esta mañana Jesús / se hace Verbo, se hace Luz, / se hace su Voz profecía, / se hace Cordero Pascual, / se hace de amor enseñanza, / y en el Calvario abrirá / la puerta de la Esperanza. / La Madre al hijo buscando, / Sola está La Soledad, / y en la calle La Amargura / los dos se van a encontrar. / Acude, hermano al encuentro, / alivia con tu presencia / tanto dolor y tormento, / y ante Jesús y María, / suspensa el alma, inmóvil el momento, / hágase, por Voluntad Divina, / perdón la ofensa, amor el odio, / y oración el viento. / Con la bóveda celeste como techo, / hágase, bajo el cielo de Castilla, / que llevemos un altar en cada pecho, / en templo convertida nuestra villa”. De un tiempo a esta parte, la Semana Santa villalpandina está experimentando un auténtico auge, al menos en el aspecto procesional y coreográfico.

ENCHAPAZADO. adj. Se aplica esta expresión  a un terreno inundado de agua. Véase chapazal.

ENFADIQUE. adj. Persona muy propensa a enfadarse o a encolerizarse. Evidentemente, deriva de enfado.

ENFOSARSE. prnl. Se predica este verbo de las reses de ganado caballar y mular que han enfermado por haber comido en exceso. Se creía que se reponían paseándolas por los apriscos o haciendo que se introdujeran en agua hasta la barriga. El DRAE recoge enfosado como equivalente a encebadamiento ‘enfermedad de las caballerías por haber comido mucho y haber bebido después demasiada agua. También se dice de persona que tiene el cuerpo como inflamado.

ENFOSCARSE. prnl. Ocultarse, aislarse en exceso, permanecer continuamente en lugares cerrados y no querer ningún contacto con el exterior (L y G; Lamano). GG, por su parte, señala que en Pajares de la Lampreana se emplea enfoscado con la acepción de ‘agazapado, tapado, sobre todo como consecuencia de encontrarse mal’.

ENFURRUSCARSE. prnl. Enfadarse, encolerizarse (L y G, GL, SS, MU). Probablemente es producto de un cruce entre enfoscarse y enfurruñarse. Sin embargo, Corominas piensa que el cruce se produce entre anfruscarcarse y el propio enfurruñarse (véase s. v. enfrascarse). Para el DRAE es término propio de Álava, Aragón y Chile. Ahora bien, como señalo al principio de mi glosa del vocablo también lo recogen García Lomas, Sánchez Sevilla y Millán Urdiales, que lo define muy explícitamente: “Enfadarse negándose a hablar”.

ENGALUCHAR. tr. Persuadir a alguien mediante halagos y buenas palabras para que haga algo beneficioso para aquel que consigue convencerlo (L y G, GG). En el lenguaje de germanías de los Siglos de Oro engarruchar tenía la acepción de ‘atraer jugadores con engaños’.

ENGUACHINARSE. prnl. Pudrirse las raíces de las plantas por la humedad excesiva (L y G).

Observación: Con esta acepción el término usado es  AGUARICHARSE, referido a las semillas que se pudren y no nacen por exceso de humedad y falta de temperatura, como ha ocurrido este año en las siembras de guisantes.


ENHORABUENA. f. Frutero lleno de dulces que mandaban los padres del novio y de la novia a sus parientes y amigos el día en que sus hijos habían recibido la tercera amonestación: “El domingo de la tercera amonestación era el día de la enhorabuena: los padres y hermanos del novio comían con y en casa de la novia. Ese día, por la mañana, se enviaban dulces de la confitería del señor Cruz, de la señá Severa o de Felipe “El Rufo” a parientes y amigos” (AM, Crónicas…, p. 66). José Luis del Olmo Guadarrama en su libro El ciclo del año para el labrador también alude a esta costumbre en los siguientes términos: “Tres domingos antes de la boda comenzaban las amonestaciones en la iglesia. Cuando tenía lugar la segunda, los novios invitaban a los familiares y amigos a las enhorabuenas (a dos personas de cada casa): el novio invitaba a los hombres en su casa a tomar pastas y vino, y la novia a las mujeres en la suya, ofreciéndoles bolsas de caramelos. Era un día importante para ambos contrayentes por ser el primer contacto oficial entre las familias, una vez anunciada la boda. Los gastos de las enhorabuenas eran pagados por separado, cada casa lo suyo. La boda corría por cuenta del padre del novio en su totalidad” (op. cit., p. 75).

ENJAQUIMAR. tr. Efectuar una tarea con gran celeridad. IS da la acepción de ‘terminar de arreglar algo’. Lamano recoge la variante enjaquimiñar.

ENRATARSE. prnl. Enredarse con ramal, cuerda o rede que esté por el suelo. Obsérvese su empleo en la siguiente cancioncilla de tipo tradicional: “Al pasar el río, madre, / me enraté en una junquera. / Así me hubiera enratado / en una moza soltera”.

ENREDAR. intr. Trastear, jugar, entretenerse: “Los hijos del granjero que andaban enredando entre los cañizos voceaban” (Miguel Delibes, El libro de la caza menor, Barcelona, 1989, p. 52). Iribarren define así el término: “Ocuparse de un trabajo ligero y de poca importancia; hacer algo como por entretenimiento”.

ENSEÑADO. adj. Se emplea como sinónimo de acostumbrado, domado, referido a las caballerías. Compruébese en los siguientes versos de Lope de Vega: “Estás, Casilda, enseñada / a dormir acompañada: / no hay duda, tendrás temor” (Peribáñez y el comendador de Ocaña, edic. Pedraza Jiménez, Madrid, 1987, p. 106). También puede constatarse la mencionada acepción de este vocablo en la siguiente cita de Delibes: “Osea nadie comía merluza aquí más que algún señorito, una colilla a la semana a todo tirar. Pero, como estábamos enseñados a eso ni nos costaba” (Castilla habla, p. 27). Recuérdese, asimismo, el famoso Romance de la dama y el pastor:”Pastor que estás enseñado / a dormir entre retama; / si te casaras conmigo, / durmieras en buena cama”.

ENSUCIAR. intr. Defecar: “Y el conejo, pongo por caso, es muy rutinero, siempre hace el mismo camino, las mismas paradas, y, para ir a ensuciar, nunca cambia de cagarrutero” (Castilla habla, p. 20). El DRAE recoge ensuciarse ‘hacerse las necesidades en la cama o en la ropa’.

ENTENADA. Tiene la acepción, muy común en castellano, aunque bastante arcaizante de marido o mujer del ‘hijastro o la hijastra”’: “¡Ábate la entenada de Trini, que se casó cuando ésta y ya hace un mes que nació la criatura” (AM, Charlas..., p. 72).

ENTERIZO. Objeto de una sola pieza. Por ejemplo la prenda interior que usábamos de niños: el “pelele”, calzoncillo y camiseta en una sola pieza.

ENTORTUMIDO. adj. Se aplica a la persona de movimientos torpes, carentes de agilidad, sin fuerza ni destreza. Tal vez se trate de una derivación expresiva a partir de entumido.

ENTRESIESTA. f. El periodo de tiempo en que se suele dormir la siesta. GG nos suministra una cita de Azorín: “En la entresiesta los chicos iban a correr tras las perdices por los campos recién segados. Al calor sofocante había que añadir los arañazos producidos en las piernas por los cañones de la mies, lo que era, además, una pista delatora”.

ENTRIEGO. m. Se emplea en la locución hacerse entriego de algo o alguien, que se utiliza para expresar que alguien se hace responsable de algo o alguien. Sánchez León registra entriegar ‘entregar’.

ENTUMIDO. adj. Encogido por el frío. En otros contextos se refiere a una persona apocada y carente de vigor. También se aplica este adjetivo a las extremidades que momentáneamente se entorpecen o duermen, como popularmente se dice. Obsérvese el empleo del término por Agapito Modroño al describir un viaje a las ancas de un caballo del torero Andrés Vázquez en una mañana gélida de invierno cuando estaba empezando sus andanzas de maletilla: “Al bajar del caballo estaba entumido. Me puse a corretear por allí observando todo con enorme curiosidad” (Memorias de un torero, p. 39). También usa el vocablo Miguel Delibes: “El razonamiento era obvio: si hay colisión entre mortificación y oración, hay que salvar esta. No puede uno rezar con devoción con los pies entumidos de frío” (Castilla habla, p. 99).

ENVARADO. Adj. Se dice de la  persona enclenque y apocada. También en algunos contextos puede equivaler a friolero. Rato define envarar de la siguiente manera: “Significa también entumirse de frío”.


ENVERNIZO. adj. Dícese del día cubierto y desapacible. La variante envernizo por invernizo ya aparece en el Libro de buen amor: “Preguntóle la dueña: Pues, ¿qué nuevas de aquel? / Diz la vieja: “¿Qué nuevas? ¿qué sé yo qué es dél? / Mesquino y magrillo, non hay más carne en él / que en pollo envernizo después de Sant Miguel”. En este mismo sentido, el propio Nebrija prefería envernizo por invernizo. Es un vocablo bastante frecuente en el ámbito lingüístico del leonés.
      
Observación: En Villalpando y Comarca se utiliza INVERNIZO, por ejemplo, cuando después de una tormenta continúa lloviendo de forma más persistente y suave.

ENVERRONARSE. prnl. El significado de este término está relacionado con “verrón”, cerdo semental. Se dice de animal, o persona, presa de excitación sexual tan fuerte que le hace incapaz de contenerse. No hay quien sujete a un verrón ansioso. También se puede aplicar a una res brava que, sujeta por cuerda, al no poder ejercer su furia puede llegar a morirse

ENVIAR. intr. Llevar en los días de mondongo las primicias del cerdo a los amigos y familiares ( L y G, y JP). Esta acción era encomendada a los niños, que, a cambio del trabajo, solían reunir sus buenas propinas., según se aprecia en las siguientes palabras de Teresa de Santos e Ignacio Sanz sacadas de su libro La matanza del puerco: “Durante la noche del primero de los días abrigábamos la esperanza, felizmente cumplida luego, de meter al bolso unas pesetillas producto de las propinas que amigos y familiares nos largaban cuando les repartíamos el calducho y la morcilla” (op. cit., p. 8). En Villalpando,  lo normal era que se hicieran dos envíos: el primero el mismo día de sacrificar el animal y constaba de chanfaina, unos trozos de hígado y un pedazo de redecilla; y el segundo, hecho unos días después, consistía en algunos coscarones y algún trozo de carne.

ENVISCAR. tr. Azuzar los perros. En sentido figurado, se predica de la persona que incita a alguien contra otro. El término está bastante extendido por el ámbito lingüístico del antiguo leonés. Véase su empleo en esta cancioncilla popular recogida en la comarca leonesa de Los Oteros: “San Antón con su bastón / a San Roque pegó un palo. /  San Roque le enviscó el perro / y agarró el gocho pol rabo”.

ENVOLVER. tr. Mezclar (L y G, MU). En Villalpando, se usa el verbo, especialmente, para referirse a la acción de mezclar dos rebaños de ovejas de distintos dueños. Ya Covarrubias parece usar del vocablo con esta acepción en el comentario a su voz herreñal: “Díjose cuasi ferreñal, a farragine, alcacel de cebada y centeno y avena, envueltos con otras semillas, como la arveja y las demás legumbres”. Véase también el empleo que hace del término Martín-Calero: “Cada mañana se ordeñaban las ovejas y al terminar se envolvían con los corderos hasta después del almuerzo, en que se volvían a apartar hasta la tarde” (op. cit., p. 54).

EQUILICUAL. Igual: “Hoy el pastor no sabe de eso, está más baldío, que yo me recuerdo antaño, en llegando san Pedro, ya andaban los ganados en el monte, y el pastor equilicual, a ver, allí esclavo, hasta octubre, tres meses, ¿qué le parece?” (Castilla habla, p. 88). En otros contextos, se emplea como signo de asentimiento o conformidad y también para expresar la satisfacción por un trabajo bien hecho.

ESBLANQUIÑAO. adj. Blancuzco, descolorido. Suele emplearse con un matiz peyorativo. Deriva, evidentemente, de blanco.

ESBORCILLAO. adj. Se aplica a los objetos, generalmente de porcelana o material similar, que están descascarillados. Puede derivar de desportillado con un cruce con borde. Sánchez León registra esborcellar ‘descuajar y roturar un terreno’. Por su parte, Soledad Díez recoge desborcillar ‘quitar el borde a alguna vasija de loza’ y esborcillao ‘roto, averiado’. A su vez, DE registra desborcellar ‘hacerle a algo uno o varios bollos o hundimientos en su superficie, por ejemplo un golpe en un cacharro de porcelana o cuando se desprende un trozo de enlucido de una pared de tierra, cemento o yeso’, y GG esborcellar  y esmorcillar ‘desconchar una pieza de loza o porcelana’. 

ESBRONARSE. prnl. Desmigajarse (Ly G). En Rebollar se usa esboronarse y en Ancares esboronar. Procede de la voz antigua desboronarse a través de la aféresis de la consonante inicial y la síncopa de la primera o. Téngase en cuenta que la palabra borona alude a un pan hecho con maíz o mijo que se desmigaja con cierta facilidad. Desboronarse dio lugar al actual desmoronarse debido a un proceso de nasalización de la bilabial (b).

ESCABECHAR. tr. Hacer rápidamente alguna cosa, en especial se usa para indicar que se ha limpiado con celeridad a los niños. También se usa con la acepción de ‘ganar a alguien con gran facilidad’.

ESCABRITAR. tr. Quitar a una res de ganado lanar o caprino las vísceras, una vez que previamente ha sido sacrificada. Parece que proviene de descabritar, tal verbo no lo he encontrado en ningún diccionario, pero si tenemos en cuenta la acepción que Covarrubias da de cabrita ‘piel adobada del cabrito’, bien puede tratarse de un vocablo antiguo que tuviera el significado de ‘desollar’. Por su parte, el Diccionario de Autoridades recoge cabrita con la acepción de Covarrubias y añade que es una voz de muy poco uso. También registra cabritilla: “La piel de cualquier animal pequeño, como cabrito, cordero etc., la cual se adoba, adereza y da de color; y porque regularmente se hacen de las pieles de los cabritos, de ahí tomó el nombre de cabritilla”. Sánchez León, por su parte, registra escabritado ‘cordero lechal que se vende degollado y con piel’ y escabritar ‘quitar las crías lechales para venderlas’.

ESCABUCHAR. tr. Escardar, quitar las malas hierbas de los terrenos labrados. El término está relacionado con escabuche, azada pequeña que sirve especialmente para la citada operación. El DRAE recoge el vocablo con la acepción de ‘escardar’, y señala que es propio de Palencia y La Rioja. Sin embargo, Älvarez Tejedor lo documenta en Villamayor de Campos, pueblo situado a 6 kilómetros de Villalpando, y MU en Villacidayo.

ESCACHAR. tr. Romper, hacer pedazos alguna cosa. Frecuentementes se emplea en forma pronominal. José Lamano recoge el término cachar y dice que se utiliza para la operación de hacer pedazos una cosa, y MU el propio escacharse  ‘hacerse pedazos un objeto’, y dice  que el vocablo también se usa en Asturias.

ESCALDUCIADA. adj. Se dice de la comida excesivamente caldosa y sin sustancia. Tiene siempre un matiz despectivo. Lamano recoge el vocablo escalduciar como equivalente a dejar muy caldosa una comida.

ESCANDA. f. Astilla diminuta que se clava en la carne. Puede estar relacionado con scandula ‘tablilla, palo’. En el habla de Cuenca existe el término  escádana como sinónimo de astilla. Por su parte, González Ferrero cita vocablos que pueden estar relacionados con escanda y que se usan en las dos Castillas y León: cando ‘palo seco’, escandana ‘astilla’, esganda ‘astilla’ (Aliste). Francisco del Rosal en su provechoso diccionario, a su vez, recoge escandia ‘especie de trigo de Asturias’. Y Covarrubias en su voz escaña señala que es una especie de trigo y que en Nebrija aparece la variante escandia. Por último, indicaré que el DRAE recoge escanda y escandia con la acepción de ‘especie de grano muy blanco’.

ESCARCIANTE. adj. Se dice de la persona que se distingue por su carácter autoritario, malos modos o proceder violento. Su femenino es escarcianta. Este vocablo puede estar relacionado con la palabra escarceos, que son las vueltas impetuosas que da el caballo por su fogosidad o porque el jinete los provoca, aunque también puede ser una deformación de escanciante, que según GR hace referencia a la persona que en el juego de cartas, bolos o en la taberna va por el vino y lo sirve.

ESCOGER. tr. Se aplica este vocablo para aludir a la acción de limpiar de piedrecillas, tierra y otras impurezas las legumbres antes de cocinarlas (L y G, MU)

ESCOGOLLARSE. prnl. Bañarse las gallinas o pollos en la arena y quitarse las plumas que consideran oportunas con el pico. SD recoge escogollar ‘despiojarse las gallinas’, ‘devorar a su presa el ave de rapiña’, ‘romper a mano las vainas de las legumbres, ‘escoger, tomar lo mejor entre varios objetos’; escogolladero ‘montón de plumas y desperdicioss que deja el ave de presa de su víctima’ y cogollo ‘trozos de espiga que quedan en el grano después de limpio’.

ESCOLANTE. Estudiante aficionado a hacer novillos (L y G, GF). Sin embargo, para Vergara Martín tiene la acepción de ‘muchacho que está aprendiendo las primeras letras’, por lo que parece que el significado primero puede ser consecuencia de la ironía. Para DE tiene la acepción de ‘niño que asiste a la escuela’.

ESCUPIÑA. f. Saliva. Se usa mucho en la expresión tirar una escupiña que vale lo mismo que tirar un salivazo: "En la pizarra de cada uno, pequeño rectángulo de este material, enmarcado en unos listoncitos de madera, hacíamos las cuentas; después de corregidas las borrábamos, mojando la superficie con saliva, escupiña, secándola luego con un trapo, con la mano y de esta al pantalón o con la manga del jersey” (AM, Crónicas..., p. 16).

ESCURRAJA. f. Resto, sobra. Suele usarse en plural. Obsérvese su utilización en los siguientes versos de Diego de Torres de Villarroel: “¿Quién termina aquí, exclamé, / la sopa dominicana, /  el franciscano mondongo / y jerónima escurraja?”. IS recoge la variante escurriajas.

ESCURRIPANDA. f. Se emplea casi siempre en la expresión dar o  darse una escurripanda, que se usa como equivalente a dar una escapada, dar una vuelta. Parece una variante de escurribanda definida así por el Diccionario de Autoridades: “Lo mismo que escapatoria. Es voz jocosa y vulgar, de que se usa para dar a entender que uno se fue huyendo y escurriendo de que no le cogiesen”. Se ha formado, por lo tanto, a partir de escurrirse ‘librarse y escapar a toda diligencia’, según el diccionario citado. AE pone el término en boca de un modesto pastor y a la vez labrador de Tierra de Campos: “¿Duerme el pastor en el campo? Hombre claro, así debe ser. Pero a veces hacen sus escurribandas” (op. cit., p. 92).

ESFANDANGADO. adj. Destrozado, agotado. Puede estar relacionado con el vocablo portugués esfandangado, que vale lo mismo que mal vestido, desaseado. En Extremadura también se usa este término en idéntico sentido. Tal vez esté relacionado con el término esfarrangarse recogido por IS. Por su parte, Miguélez recoge asfandangar ‘romper, deshacer’ y GG da a este mismo vocablo la acepción de ‘hacerse daño’.

ESFARDAR. tr. Matar, asesinar. También robar y ganar a alguien en el juego hasta dejarlo sin blanca.

ESFARRUCHAR. tr. Desplumar a alguien en el juego (L y G). GL recoge arruchar y enruchar ‘despojar a uno de todo el dinero o efectos que ha expuesto en el juego’, así como la expresion dejar a ruchi ‘ganar a una persona lo que tenía antes de jugar’, y rucha arqueta para guardar documentos’, que parece el sustantivo primitivo de donde derivan todos los términos anteriores. En esta misma linea SD registra la locucion a ruchis ’sin pizca de una cosa’, y arruche ‘dejar en el juego sin dinero o cosas de valor a alguien’. En esta misma línea, GG da cuenta de la existencia en Pajares de la Lampreana del término enruchar ‘dejar a alguien sin blanca en el juego’.

ESGARRADA. f. Fechoría.

ESGATUÑAR. tr. Limpiar de gatuñas las tierras o viñas. Se explica a partir de desgatuñar por una aféresis de la d inicial. A su vez, desgatuñar procede de gatuña ‘planta papilonácea abundante en los sembrados’.

ESGALLA. Aparece en la expresión comer a esgalla, que se predica de las personas que comen abundantemente (L y G, DE). También la expresión “a esgalla” se utiliza con el significado de abundancia de cualquier cosa.
                       
ESGUARNIAR. tr. Desvencijar, estropear. Se utiliza en la expresión estar esguarniado para aludir a que alguien se encuentra agotado o muy mal físicamente.

ESLAVAZADO. Este adjetivo se aplica al terreno por el que ha corrido o filtrado mucha agua y a la comida poco apetecible por estar poco condimentada o por tener un exceso de caldo poco sustancioso. Proviene de deslavazado.

ESMANADO. adj. Inútil, torpe.

ESMIAJARSE. prnl. Desmigajarse. En último término procede del latín exmicare .


ESPALMADO. adj. Llano. Es evidente que el término está relacionado con palma, parte interior de la mano, pues esta palabra se emplea como segundo término de comparación para ponderar la lisura de cualquier superficie.

ESPAPARSE. prnl. Desmenuzarse cualquier alimento por estar excesivamente cocido. Muy probablemente este verbo está relacionado con el vocablo papas, explicado así por Covarrubias: “Son las sopitas blandas que se dan a los niños; pienso haberse dicho de papo, porque la carne del papo es muy blanda en el tacto o porque se las meten hasta el papillo; y de allí se dijo papar, que es comer cosas blandas sin mascar”. Llorente Maldonado recoge el término espapotarse ‘ablandarse mucho cualquier cosa, principalmente las legumbres por medio de la cocción”.

ESPARAJISMO. m. Acción de gesticular en exceso, desmedidamente. También se emplea el vocablo esparajismero, para referirse a la persona que gesticula de una manera desaforada. Sin duda estos términos estan relacionados con parajismo y parajismero, recogidos por Alonso Garote en su famoso libro con idéntca acepción. Todas estas palabras parecen derivar de paroxismo. Covarrubias en su valioso diccionario recoge el sustantivo parasismo y lo glosa de la siguiente manera: “Los accidentes del que está mortal, cuando se traspone, los llamamos vulgarmente parasismos”. Por su parte, parajismos también aparece en La esfinge maragata: “Ramona rezongó a somormujo: ¡Cuántos parajismos!”. El DRAE señala que es vocablo propio de Albacete y León y apunta que su origen es incierto. Sin embargo, García Lomas deja constancia de su utilización también en las montañas de Santander.

ESPATARRACARSE. prnl. Abrir exageradamente las piernas. Permanecer parado en un sitio de una manera obstinada, sin dar la más ligera impresión de tener la intención de moverse.

ESPELUCHAR. tr. Ganar con meridiana claridad. Está relacionada con despeluchar. También lo registran IS y GL ‘despojar a uno de todo el dinero o efectos que ha expuesto en el juego’.

ESPEPITEAR. tr. Hablar mucho y con gran expresividad. Deriva de pepita ‘tumorcillo que sale a las gallinas en la lengua e impide que puedan cacarear’. En el castellano coloquial actual existe la voz despepitarse, la cual está emparentada con el término comentado.

ESPEREJILAR. tr. Divulgar algo de una manera indiscreta (L y G, IS).


ESPINDARGA. f. Persona muy alta y delgada. Deriva de espingarda como consecuencia de una metátesis entre la g y la d. La palabra espingarda alude a una escopeta muy alargada, de ahí que metafóricamente también puede referirse a una persona delgada y de gran altura. Suele tener un matiz despectivo.

ESPIGADERO. m. Época en que las ovejas pueden entrar en los rastrojos.

ESPINO. m. Pincho de los cardos.

ESPINZARSE. prnl. Tener una gran habilidad para realizar alguna tarea.

ESPITAR. tr. Quitar por primera vez la espita de cuba o carral para probar el primer vino. También abrir un pequeño agujero en la barriga de oveja implada con objeto de que elimine los gases excesivos. Véase pitera.

ESPURRIÓN. m. Se emplea en la expresión dar un espurrión que equivale a dar un estirón, crecer de manera aparatosa. Evidentemente el término se aplica a los adolescentes (L y G, GG). Véase espurrirse.

ESPURRIRSE. prnl. Desperezarse. Deriva del latín exporrigere ‘extender, alargar’. Francisco del Rosal lo señala con buen tino: “De exporrigere latino, que asimismo es extender o alargar”.

ESTANTAL. m. Estante. También se utiliza para referirse al descansillo de la escalera.

ESTURAR. tr. Quemarse la ropa superficial o ligeramente. Con frecuencia se utiliza la forma reflexiva esturarse. Vicente García de Diego relaciona el término con el latín extorrere ‘requemar’.


EXTREMAR. tr. Destetar a los corderos y separarlos de sus madres. A partir del siglo XIII tanto en castellano como en gallego y portugués es relativamente frecuente este vocablo con la acepción de ‘separar’. El DRAE recoge el término como arcaico y propio de ganaderos, y señala que en León se usa como pronominal con la acepción de ‘separarse los que viven juntos para establecerse cada uno de por sí’. Sin embargo, en Babia y Laciana, según Guzmán Álvarez, se usa, especialmente, con el significado de ‘separar  la manteca cocida de los fieces, o la grasa del caldo’.