Ayer, Andrés Fernández, hijo de una de las personas más respetadas y respetuosas del pueblo, D. Manolo "el del banco", enviaba un mensaje a la "entrada", "Un Monjita Menos". Pueden verlo, junto a mi respuesta en "comentarios" a esa entrada.
Me animaba a que escribiera más en esta bitácora, que los "desterrados" del pueblo lo agradecen.
Ocurre que, a veces, "las cosas" del pueblo son tan penosas que prefiero callarlas.
Ayer ocurrió algo que necesito contar, como desahogo por el asco que me produce constatar la cantidad de odio que son capaces de guardar, de mantener, de reconcentrar algunos individuos.
El 25 de agosto, un guardia civil adscrito a esta comandancia, en la Plazuela de "Las Angustias", ¡fíjense!, no en la Autovía, delante de Caja España, me infló a multas. De otra tacada igual, casi en el corral de mi casa, me quedo sin carné. Tengo la esperanza que, por lo desproporcionadas y otras irregularidades, me sea aceptado el Pliego de Descargos.
No contento con las tres multas, y una que hubo de romper, además me pone una denuncia judicial por, según él, "altercado del orden público". Yo lo único que hacia era intentar persuadirlos con razones para que no me denunciaran o, al menos, no con esa severidad. Que la ley también les ordena perseguir a los ladrones y rateros, y en eso son menos escrupulosos.
¡Bien!: Ayer se celebró el juicio.
Yo esperaba tranquilo conversando de la siembra con mis dos testigos, cuando veo subir al último de mis anteriores agresores, el alcalde-cocinero; al poco renqueante (no empleo el adjetivo de forma despectiva, sino identificativa) a otro de los condenados por el mismo motivo.
Ambos, en sus juicios, utilizaron testigos y pruebas falsas, que no les sirvieron. Al verlos aparecer, me temí lo peor: -"Estos vienen de testigos falsos". ¡"Pero cómo la Guardia Civil va a utilizar testigos falsos...". Ambos, en sus caras, de por sí ya de mala leche, traslucian el odio que los recome. Su presencia me puso enfermo. Me temí una jugarreta. Por el móvil pedí auxilio a mi familia, al poco, iniciado el juicio, se presentó Felix, fue un alivio.
El que dos, tan significados, hubieran ido de testigos falsos, hubiera sido mucho cante, pero estoy tan escamado, que el susto me lo tragué: ¡IBAN DE ESPECTADORES!, se conoce que a disfrutar al verme sentado en el primer banco, junto a los guardias.
No creo disfrutaran mucho. el juicio salió bien, los testigos demostraron no hubo altercado del orden público, ni insultos ni agravios por mi parte a los guardias. El Juez admitió a prueba documentación por mí presentada probatoria de posible irregularidad.
Incluso, su presencia pudo ser una ayuda. Lo señalé en mi declaración: "la presencia de estos señores es muy significativa", "a nadie, servidor, había dicho ni el día ni la hora del juicio; que iba a celebrarse sólo lo sabían las personas de mi familia", "¿por quién, o dónde, se habían esos espectadores enterado?. ¿en el "Abeto Azul?". Me da igual. La información había partido de los denunciantes.Ahí está la prueba concluyente de las presuntas connivencias entre ese guardia y los peperos del pueblo.
No me preocupa el "estar fichado por la guardia civil", ¡Dios quiera que no!. Me desagrada la certeza de ese odio tan atroz que no cesa, viviendo en el mismo pueblo, y del que están siempre que pueden dando muestra con continuas provocaciones. Paso y rehuyo ocasiones, la bicha interior no me corroe. Pero, ¿para qué van a la iglesia?. Incluso por su bien, ¿no serían capaces de olvidarme?.
viernes, 24 de octubre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
UNA MONJITA MENOS. UNA MONJITA MENOS.
UNA MONJITA MENOS.
Hace un poco, sobre las ocho y media, absorbido por la radio, como todas las mañanas, las alegres campanas de “Las Monjas” repicaban triste. Me lo supuse enseguida: ha muerto la Echevarría.
Fui a la Iglesia. Allí estaba, diminuta, pulcramente vestida, de “cuerpo presente”.
Podría saber su edad. ¿En cuánto sobrepasa los 80?. Toda la vida la he conocido en el convento. Sus padres debieron llegar aquí por el año 20. Era contable de la fábrica de harinas, posiblemente desde su origen. No los conocí.
Ésta, durante muchos años, fue Superiora de la Comunidad. En alguna ocasión viajó conmigo a Valladolid y a Zamora. Era inteligente y culta. Estaba al tanto de lo que ocurría en el mundo. Muy amena en su conversación. ¡Un encanto!.
Entró joven en el Convento. Cuando era helador, cuando las reglas rígidas, diría yo sin querer ofender, casi inhumanas. Ahí ha pasado al menos 60 años de su vida. Y, siempre se le veía alegre, serena.
Durante su época se han realizado las grandes obras de restauración de los edificios. Hasta los años 60 aquello se caía a cachos. La última, de muchos millones, la renovación de los tejados.
María Echevarría, Sor Pilar en el convento, ha sido un ejemplo de coherencia personal. Me consuela pensar que ha vivido con la felicidad de los ascetas. ¡Dios mío!. ¡Un rayito de esperanza!.
Hace un poco, sobre las ocho y media, absorbido por la radio, como todas las mañanas, las alegres campanas de “Las Monjas” repicaban triste. Me lo supuse enseguida: ha muerto la Echevarría.
Fui a la Iglesia. Allí estaba, diminuta, pulcramente vestida, de “cuerpo presente”.
Podría saber su edad. ¿En cuánto sobrepasa los 80?. Toda la vida la he conocido en el convento. Sus padres debieron llegar aquí por el año 20. Era contable de la fábrica de harinas, posiblemente desde su origen. No los conocí.
Ésta, durante muchos años, fue Superiora de la Comunidad. En alguna ocasión viajó conmigo a Valladolid y a Zamora. Era inteligente y culta. Estaba al tanto de lo que ocurría en el mundo. Muy amena en su conversación. ¡Un encanto!.
Entró joven en el Convento. Cuando era helador, cuando las reglas rígidas, diría yo sin querer ofender, casi inhumanas. Ahí ha pasado al menos 60 años de su vida. Y, siempre se le veía alegre, serena.
Durante su época se han realizado las grandes obras de restauración de los edificios. Hasta los años 60 aquello se caía a cachos. La última, de muchos millones, la renovación de los tejados.
María Echevarría, Sor Pilar en el convento, ha sido un ejemplo de coherencia personal. Me consuela pensar que ha vivido con la felicidad de los ascetas. ¡Dios mío!. ¡Un rayito de esperanza!.
martes, 30 de septiembre de 2008
O NO SEMBRAR.
¡O NO SEMBRAR!.
La sementera está encima y, por “estos campos de la estepa castellana”, el acojone es total: la cebada a 25’50, el “mineral” más corriente un N-P-K, 10-20-10, a 102 pts..
Ponte a echar cuentas. De este diez-veinte-diez has de echar, al menos, 350 kilos ha.. Añade otros 150 de Nitrato en cobertera, herbicida, cosechadora, labores, ¡y si has hecho barbecho ni te cuento!........ No se molesten: se lo resumo: lo que valen DOS MIL SETECIENTOS KILOS DE CEBADA.
Luego, ¡que no llueva, que han venido dos años muy lluviosos en otoño-primavera, y lo mismo este toca seco!. ¿Qué hacer?. Creo lo primero no tirar ni un tito del mineral tradicional. Por si en algo puedo ayudar, les cuento el plan de nuestra explotación familiar.
Lo primero: esperar a que llueva. No tenemos barbecho, salvo una parcela que tiene el ecológico, o sea: está sin arar. El resto donde vamos a sembrar cereal, son rastrojos de girasol, aún no cosechado. Las leguminosas grano, veza , guisantes y algarrobas, irán sobre el rastrojo de cereal.
Practicamos la siembra directa con alternancia de cultivo. Sólo aramos, con chisel bien profundo, para el girasol Podríamos empezar a sembrar ¡ya!, por seco, cambiando un juego de rejitas cada jornada. ¡Dios nos libre!, ¡qué locura!. ¿Para que al llover, con el cereal o las legumbres, naciera toda la broza del mundo....?.
¡No!: ¡que llueva y se purgue el terreno!. Cuando esté bien purgado, el herbicida total; si así ocurriere, sobre todo en las legumbres, nos vamos a ahorrar el herbicida selectivo, y, con el tempero adecuado, que garantice la nascencia, ¡a sembrar!. ¡Anda que con la Solá del socio de 6 metros de corte y tolva para semilla de 4000 kilos, vamos a tarde buena cosa...!.
En los cereales hay que tirar abono, sino es mejor no sembrar, pero no necesariamente en sementera. Quien es agricultor ya conoce las opciones. Por ej., los de liberación lenta aplicados en el ahijado, dan buen resultado.
Otra opción, cuando se ha dejado la paja picada en el rastrojo, mejor cuantos más años, con el aporte correspondiente, sobre todo de potasio, y menos de fósforo, es utilizar urea con el cereal ya nacido, en enero, por ej.,. Con 100 kilos urea ha. en terreno pobre, hemos obtenido 4.000 kilos de trigo, sobre rastrojo de girasol.
Este año vamos a utilizar un abono, no sé si micro o macrogranulado, incorporado con la semilla, al mismo tiempo de la siembra. Ya nos han traído la tolva para instalar en la sembradora. Puede ser un 18-46-0, con el fósforo soluble en su totalidad. Nos recomiendan 40 kilos ha.. El precio por idem sensiblemente inferior, aunque alto, asequible
Alguien me dirá: -¡y si tarda en llover!, ¡que muchas veces se han hecho sementeras por seco!. ¡Ya lo sé!, los que tienen barbecho tradicional empezarán ya a levantar polvo cuando salga este art.. ¡Allá ellos!, ¡que sigan arriesgando!, si les parece poco el coste de riebla con vertedera, bina con cultivador, otro pase de rastra, el rulo, etc.....!. ¡Si hasta que no llueva nada va a nacer!.
Nosotros, tranquilos, ¡anda que hasta mayo, girasoles, no hay tiempo de sembrar!. Las legumbres grano es mediados noviembre el buen momento, incluso enero los guisantes. Y si se retrasa el agua y se hace tarde para sembrar cebada, trigo o avena: ¡pues no sembramos!. Si con forestar, tirar purines o estiércol, segar alfalfa, estamos entretenidos,...¡Además para trabajar sembrando con un coste de 2.700 kilos de cebada, es mejor estar parado!. “Para ser puta y no ganar nada......”.
¡Qué no nos asusta dejar de sembrar cereal un año; puede que así lo de la PAC nos quede limpio sin tener que detraer para la perdida del cultivo!. ¡y qué bien si todos lo hiciéramos...!: ¡ni un tito de abono, ni un grano de cebada!. A lo mejor alguien aprendía la lección.
La sementera está encima y, por “estos campos de la estepa castellana”, el acojone es total: la cebada a 25’50, el “mineral” más corriente un N-P-K, 10-20-10, a 102 pts..
Ponte a echar cuentas. De este diez-veinte-diez has de echar, al menos, 350 kilos ha.. Añade otros 150 de Nitrato en cobertera, herbicida, cosechadora, labores, ¡y si has hecho barbecho ni te cuento!........ No se molesten: se lo resumo: lo que valen DOS MIL SETECIENTOS KILOS DE CEBADA.
Luego, ¡que no llueva, que han venido dos años muy lluviosos en otoño-primavera, y lo mismo este toca seco!. ¿Qué hacer?. Creo lo primero no tirar ni un tito del mineral tradicional. Por si en algo puedo ayudar, les cuento el plan de nuestra explotación familiar.
Lo primero: esperar a que llueva. No tenemos barbecho, salvo una parcela que tiene el ecológico, o sea: está sin arar. El resto donde vamos a sembrar cereal, son rastrojos de girasol, aún no cosechado. Las leguminosas grano, veza , guisantes y algarrobas, irán sobre el rastrojo de cereal.
Practicamos la siembra directa con alternancia de cultivo. Sólo aramos, con chisel bien profundo, para el girasol Podríamos empezar a sembrar ¡ya!, por seco, cambiando un juego de rejitas cada jornada. ¡Dios nos libre!, ¡qué locura!. ¿Para que al llover, con el cereal o las legumbres, naciera toda la broza del mundo....?.
¡No!: ¡que llueva y se purgue el terreno!. Cuando esté bien purgado, el herbicida total; si así ocurriere, sobre todo en las legumbres, nos vamos a ahorrar el herbicida selectivo, y, con el tempero adecuado, que garantice la nascencia, ¡a sembrar!. ¡Anda que con la Solá del socio de 6 metros de corte y tolva para semilla de 4000 kilos, vamos a tarde buena cosa...!.
En los cereales hay que tirar abono, sino es mejor no sembrar, pero no necesariamente en sementera. Quien es agricultor ya conoce las opciones. Por ej., los de liberación lenta aplicados en el ahijado, dan buen resultado.
Otra opción, cuando se ha dejado la paja picada en el rastrojo, mejor cuantos más años, con el aporte correspondiente, sobre todo de potasio, y menos de fósforo, es utilizar urea con el cereal ya nacido, en enero, por ej.,. Con 100 kilos urea ha. en terreno pobre, hemos obtenido 4.000 kilos de trigo, sobre rastrojo de girasol.
Este año vamos a utilizar un abono, no sé si micro o macrogranulado, incorporado con la semilla, al mismo tiempo de la siembra. Ya nos han traído la tolva para instalar en la sembradora. Puede ser un 18-46-0, con el fósforo soluble en su totalidad. Nos recomiendan 40 kilos ha.. El precio por idem sensiblemente inferior, aunque alto, asequible
Alguien me dirá: -¡y si tarda en llover!, ¡que muchas veces se han hecho sementeras por seco!. ¡Ya lo sé!, los que tienen barbecho tradicional empezarán ya a levantar polvo cuando salga este art.. ¡Allá ellos!, ¡que sigan arriesgando!, si les parece poco el coste de riebla con vertedera, bina con cultivador, otro pase de rastra, el rulo, etc.....!. ¡Si hasta que no llueva nada va a nacer!.
Nosotros, tranquilos, ¡anda que hasta mayo, girasoles, no hay tiempo de sembrar!. Las legumbres grano es mediados noviembre el buen momento, incluso enero los guisantes. Y si se retrasa el agua y se hace tarde para sembrar cebada, trigo o avena: ¡pues no sembramos!. Si con forestar, tirar purines o estiércol, segar alfalfa, estamos entretenidos,...¡Además para trabajar sembrando con un coste de 2.700 kilos de cebada, es mejor estar parado!. “Para ser puta y no ganar nada......”.
¡Qué no nos asusta dejar de sembrar cereal un año; puede que así lo de la PAC nos quede limpio sin tener que detraer para la perdida del cultivo!. ¡y qué bien si todos lo hiciéramos...!: ¡ni un tito de abono, ni un grano de cebada!. A lo mejor alguien aprendía la lección.
martes, 23 de septiembre de 2008
¡QUÉ COSAS!: ¡LA PURA PREDICANDO CASTIDAD!.
Publicado en La Voz de Benavente, 20 septiembre 2008.
No conocí personalmente a esta popular meretriz de mis años mozos, sino por referencias. Regentaba una de las “casas” de “la muralla” en el barrio de La Lana. Aunque íbamos con frecuencia a la capital a competiciones deportivas con la OJE, ¿cómo, siendo de la villa “Mariana”, manchar nuestros orígenes visitando esos lugares?.
En una ocasión estuvimos muchachos de toda la provincia, acampados, en tiendas de campaña, tres días, en el antiguo Pantoja. Los de Benavente, por la noche, capitaneados por quién, ya por entonces, en su perilla, aspecto ascético y aptitudes pictóricas, demostraba indicios de bohemia, saltaron la tapia .
Pues, en aquellos tiempos, si alguien hubiera visto a “La Pura”, ( a quién otro del pueblo, medio tonto, trataba de usted, y le decía, al dirigirse a ella: - “señá puta, ¿cuánto cobra”?) apoyá en el quicio de la mancebía”, ensalzando la doncellez de “María Goretti”, hubiera sentido la misma perplejidad que servidor esta mañana, escuchando la radio.
Iba al melonar en la furgoneta. Sintonicé una emisora provincial, la única que se oía. Un comentarista idem, con voz meliflua y quejumbrosa se quejaba de la soledad en que quedan los pueblos al llegar el mes de septiembre.
Desgranaba una serie de manidas obviedades: “que no quedan niños”, “que las antiguas escuelas se han convertido en el teleclub de jubilados”, “que los políticos sólo los visitan en campaña electoral o para presidir procesiones y banquetes el día de la fiesta”.”que los cerealistas, jubilados y terratenientes, recogida la cosecha en cuatro días, han regresado a la capital”, “que volverán otros cuatro en la sementera y otro para solicitar la PAC”, todo lo cual le causaba mucha tristeza.
Medio reconocí su voz. Me lo confirmó la locutora al leer el nombre del susodicho comentarista. Mi primera reacción fue: ¡Será geta!
Es de pueblo de la comarca. A trompicones obtuvo una licenciatura, que le sirvió para enchufarse en la capital. Podría muy bien vivir en el pueblo labrando las tierras de la familia. Poseen un regular patrimonio, que han ido aumentando a base de “cazar primas”, de lo que es experto: las del lino que nunca segaron, del girasol, sin coger una pipa, de forestaciones, sin plantar un pino.,...
“No quedan niños” en los pueblos, pero los suyos irán a un colegio privado de la capital.
“Que los políticos.....”. Y él fue político cunero, aunque de ese momio, al no conseguir ser Diputado Provincial, poco chupó. Ahora, cuando le han “dao la patada”, se mete con los políticos.
Contribuye al despoblamiento rural, a que no se fijen algunas familias jóvenes en los pueblos para no dejarlos morir del todo, la nefasta política agraria de la UE. Si sus ayudas, las de la famosa PAC, fueran, en exclusiva, para los que siembran, ordeñan y viven en los pueblos, si se acabara con lo del trapicheo de la compra-venta de los “Derechos de Pago Único”,¡otro gallo nos cantara!.
Igual lo de forestación de tierras agrícolas: se lo mandan hacer a una empresa, que no deja ni un salario en el pueblo, y ellos a poner el cazo de las primas compensatorias. Como el negocio es rentable, han comprado de esas pobres tierras lejanas, triplicando el precio de mercado.
Y, a base de ese dinero que debiera ser para los campesinos, viven con holganza en la capital. ¡Y se duelen de la despoblación rural!.
Vivimos tiempos de hipocresía e incoherencias: ecologistas, consumistas; socialistas, especuladores; ruralistas, urbanitas.
No sé si por admirar a Larra, a Quevedo, a Unamuno,... o porque me parieron así, ciertas actitudes, del “no es lo mismo predicar que dar trigo”, me revuelven el estómago. ¡Menos mal a la “Sal de Frutas Heno” de “La Voz”!.
No conocí personalmente a esta popular meretriz de mis años mozos, sino por referencias. Regentaba una de las “casas” de “la muralla” en el barrio de La Lana. Aunque íbamos con frecuencia a la capital a competiciones deportivas con la OJE, ¿cómo, siendo de la villa “Mariana”, manchar nuestros orígenes visitando esos lugares?.
En una ocasión estuvimos muchachos de toda la provincia, acampados, en tiendas de campaña, tres días, en el antiguo Pantoja. Los de Benavente, por la noche, capitaneados por quién, ya por entonces, en su perilla, aspecto ascético y aptitudes pictóricas, demostraba indicios de bohemia, saltaron la tapia .
Pues, en aquellos tiempos, si alguien hubiera visto a “La Pura”, ( a quién otro del pueblo, medio tonto, trataba de usted, y le decía, al dirigirse a ella: - “señá puta, ¿cuánto cobra”?) apoyá en el quicio de la mancebía”, ensalzando la doncellez de “María Goretti”, hubiera sentido la misma perplejidad que servidor esta mañana, escuchando la radio.
Iba al melonar en la furgoneta. Sintonicé una emisora provincial, la única que se oía. Un comentarista idem, con voz meliflua y quejumbrosa se quejaba de la soledad en que quedan los pueblos al llegar el mes de septiembre.
Desgranaba una serie de manidas obviedades: “que no quedan niños”, “que las antiguas escuelas se han convertido en el teleclub de jubilados”, “que los políticos sólo los visitan en campaña electoral o para presidir procesiones y banquetes el día de la fiesta”.”que los cerealistas, jubilados y terratenientes, recogida la cosecha en cuatro días, han regresado a la capital”, “que volverán otros cuatro en la sementera y otro para solicitar la PAC”, todo lo cual le causaba mucha tristeza.
Medio reconocí su voz. Me lo confirmó la locutora al leer el nombre del susodicho comentarista. Mi primera reacción fue: ¡Será geta!
Es de pueblo de la comarca. A trompicones obtuvo una licenciatura, que le sirvió para enchufarse en la capital. Podría muy bien vivir en el pueblo labrando las tierras de la familia. Poseen un regular patrimonio, que han ido aumentando a base de “cazar primas”, de lo que es experto: las del lino que nunca segaron, del girasol, sin coger una pipa, de forestaciones, sin plantar un pino.,...
“No quedan niños” en los pueblos, pero los suyos irán a un colegio privado de la capital.
“Que los políticos.....”. Y él fue político cunero, aunque de ese momio, al no conseguir ser Diputado Provincial, poco chupó. Ahora, cuando le han “dao la patada”, se mete con los políticos.
Contribuye al despoblamiento rural, a que no se fijen algunas familias jóvenes en los pueblos para no dejarlos morir del todo, la nefasta política agraria de la UE. Si sus ayudas, las de la famosa PAC, fueran, en exclusiva, para los que siembran, ordeñan y viven en los pueblos, si se acabara con lo del trapicheo de la compra-venta de los “Derechos de Pago Único”,¡otro gallo nos cantara!.
Igual lo de forestación de tierras agrícolas: se lo mandan hacer a una empresa, que no deja ni un salario en el pueblo, y ellos a poner el cazo de las primas compensatorias. Como el negocio es rentable, han comprado de esas pobres tierras lejanas, triplicando el precio de mercado.
Y, a base de ese dinero que debiera ser para los campesinos, viven con holganza en la capital. ¡Y se duelen de la despoblación rural!.
Vivimos tiempos de hipocresía e incoherencias: ecologistas, consumistas; socialistas, especuladores; ruralistas, urbanitas.
No sé si por admirar a Larra, a Quevedo, a Unamuno,... o porque me parieron así, ciertas actitudes, del “no es lo mismo predicar que dar trigo”, me revuelven el estómago. ¡Menos mal a la “Sal de Frutas Heno” de “La Voz”!.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Publicado en La Voz de Benavente, sábado 13 de septiembre.
EL HABLA DE ANTES.
“En cuanti que me peta”, saco a colación los dichos de antes. Sé que llevo las de perder, que preciosidades como orear, yera, renacero, riebla, holgantío, están siendo barridas por “cuad”, “spa”, “e-mail”, spot, blog, megas, pero al menos los entrañables vocablos quedarán en mis relatos, y en compendios de los estudiosos, como el realizado por el filólogo Luciano López Gutierrez, “Vocabulario de la Tierra de Campos Zamorana”, doscientas y pico voces, autorizadas por servidor en tanto por ciento muy elevado.
Además es que muchas veces no encuentro la forma mejor de expresarme para nombrar o adjetivar a personas y situaciones.
Por ejemplo: Una de mis hijas (la otra tiene un jato que come de todo) y nuera gastan muchas contemplaciones en dar de comer a sus hijos: no les gusta esto, no les gusta lo otro. ¡Años cuarenta y primeros cincuenta les daba, y ya verían!. (¡qué delicia un rebojico huntado con el cacho de tocino, sobrante de la comida, que nos daba la abuela!). Con aquello tan presente a veces me cabreo y les digo: -"¡andanda!, ¡deja de cloquear tanto el crío, que mucha hambre no tendrá!". Procede de la actitud de la clueca, con sus polluelos, si bien éstos, cuando les llama, no desprecian la lombriz que les ofrece.
¡Sustantivos que nombraban tantos utensilios desaparecidos, ("aparvador, bieldo, tornadera, sisa, carral, pipa, pejos, trillo, collera, retranca, tentemezo, escriño, troje, barril, trébede",.....) adjetivos llenos de matices, ("entortumido, descontrabillao, abentón, abrebocas, alabanero, cereño, cochero, danzante") verbos que indicaban tantas faenas......!("atropar, acarrear, abantarse, acerandar , enratarse, esfardar, esturarse"); interjecciones propias de cada pueblo: los de Villalpando empleamos mucho el "¡arrea!", los de Cerecinos, ¡"madre, madre"!, los de Toro, ¡!to!, creo que en Benavente nació lo “de p. madre”, algo mucho más moderno.
Otras interjecciones eran de suma utilidad en el trato con el ganado: los conocidos ¡"arre! y ¡so"!. Los burros obedecían mucho mejor la segunda orden. El chasquido c2h,ch,ch" para animarles a caminar más prisa. La orden al perro para que se marche; ¡"chito"!, al gato, "¡sape!", a las gallinas "¡os!". Para llamar al perro, "¡toba, toba ca!, al esquivo gato había que decirle; ¡mis, mis, mis!, muy suave, y a las gallinas, "¡tes, tes, tes!" o "¡pita, pita pita!", haciendo sonar el grano en la lata.
En las costumbres y relaciones de pareja, que tanto han cambiado, antes las situaciones estaban muy claras: cuando un muchacho pretendía a una moza, se decía:-" fulanito anda detrás de fulana". Cuando ya le hacía caso, se decía: "fulanito habla con fulana". Como si no había boda no había coyunda, el mocerío se casaba joven. Entonces "fulanito y fulanita estaban casados". Durante la republica hubo matrimonios civiles, incluso, los más atrevidos, vivían juntos sin casorio, en reivindicación de su izquierdismo, y para escándalo y provocación de la puritana derecha. En ese caso se decía que "fulanito y menganita estaban amontonados".
Entonces los estados civiles del hombre y mujer eran escasos: " solteros, casados, viudos, cura, monja", y ¡se acabó!.
Ahora además de aquellos, salvo curas, frailes y monjas, que ya, por desgracia, casi no quedan, hay "casados por la iglesia", "por lo civil", "separados", "divorciados"," juntados", "vueltos a separar", "vueltos a juntar", "compañeros", "mi pareja",.etc..... Me pierdo: cuando un conocido me presenta a su parienta, no me atrevo a preguntar porque no sé si es su mujer, su novia, su compañera, su pareja, la que fue su mujer, la que vive con su hijo, con su hermano,...... y al revés, respectivamente.
¡Bueno!, que me espera mi mujer, la de to la vida, "pa ir a encetar al melonar". Luego me ha dicho que mate un pollo que anda un poco "mantudo", antes de que se ponga más "entortumido".
“En cuanti que me peta”, saco a colación los dichos de antes. Sé que llevo las de perder, que preciosidades como orear, yera, renacero, riebla, holgantío, están siendo barridas por “cuad”, “spa”, “e-mail”, spot, blog, megas, pero al menos los entrañables vocablos quedarán en mis relatos, y en compendios de los estudiosos, como el realizado por el filólogo Luciano López Gutierrez, “Vocabulario de la Tierra de Campos Zamorana”, doscientas y pico voces, autorizadas por servidor en tanto por ciento muy elevado.
Además es que muchas veces no encuentro la forma mejor de expresarme para nombrar o adjetivar a personas y situaciones.
Por ejemplo: Una de mis hijas (la otra tiene un jato que come de todo) y nuera gastan muchas contemplaciones en dar de comer a sus hijos: no les gusta esto, no les gusta lo otro. ¡Años cuarenta y primeros cincuenta les daba, y ya verían!. (¡qué delicia un rebojico huntado con el cacho de tocino, sobrante de la comida, que nos daba la abuela!). Con aquello tan presente a veces me cabreo y les digo: -"¡andanda!, ¡deja de cloquear tanto el crío, que mucha hambre no tendrá!". Procede de la actitud de la clueca, con sus polluelos, si bien éstos, cuando les llama, no desprecian la lombriz que les ofrece.
¡Sustantivos que nombraban tantos utensilios desaparecidos, ("aparvador, bieldo, tornadera, sisa, carral, pipa, pejos, trillo, collera, retranca, tentemezo, escriño, troje, barril, trébede",.....) adjetivos llenos de matices, ("entortumido, descontrabillao, abentón, abrebocas, alabanero, cereño, cochero, danzante") verbos que indicaban tantas faenas......!("atropar, acarrear, abantarse, acerandar , enratarse, esfardar, esturarse"); interjecciones propias de cada pueblo: los de Villalpando empleamos mucho el "¡arrea!", los de Cerecinos, ¡"madre, madre"!, los de Toro, ¡!to!, creo que en Benavente nació lo “de p. madre”, algo mucho más moderno.
Otras interjecciones eran de suma utilidad en el trato con el ganado: los conocidos ¡"arre! y ¡so"!. Los burros obedecían mucho mejor la segunda orden. El chasquido c2h,ch,ch" para animarles a caminar más prisa. La orden al perro para que se marche; ¡"chito"!, al gato, "¡sape!", a las gallinas "¡os!". Para llamar al perro, "¡toba, toba ca!, al esquivo gato había que decirle; ¡mis, mis, mis!, muy suave, y a las gallinas, "¡tes, tes, tes!" o "¡pita, pita pita!", haciendo sonar el grano en la lata.
En las costumbres y relaciones de pareja, que tanto han cambiado, antes las situaciones estaban muy claras: cuando un muchacho pretendía a una moza, se decía:-" fulanito anda detrás de fulana". Cuando ya le hacía caso, se decía: "fulanito habla con fulana". Como si no había boda no había coyunda, el mocerío se casaba joven. Entonces "fulanito y fulanita estaban casados". Durante la republica hubo matrimonios civiles, incluso, los más atrevidos, vivían juntos sin casorio, en reivindicación de su izquierdismo, y para escándalo y provocación de la puritana derecha. En ese caso se decía que "fulanito y menganita estaban amontonados".
Entonces los estados civiles del hombre y mujer eran escasos: " solteros, casados, viudos, cura, monja", y ¡se acabó!.
Ahora además de aquellos, salvo curas, frailes y monjas, que ya, por desgracia, casi no quedan, hay "casados por la iglesia", "por lo civil", "separados", "divorciados"," juntados", "vueltos a separar", "vueltos a juntar", "compañeros", "mi pareja",.etc..... Me pierdo: cuando un conocido me presenta a su parienta, no me atrevo a preguntar porque no sé si es su mujer, su novia, su compañera, su pareja, la que fue su mujer, la que vive con su hijo, con su hermano,...... y al revés, respectivamente.
¡Bueno!, que me espera mi mujer, la de to la vida, "pa ir a encetar al melonar". Luego me ha dicho que mate un pollo que anda un poco "mantudo", antes de que se ponga más "entortumido".
sábado, 6 de septiembre de 2008
Publicado hoy 6 sep.2008 en VOZ BENAVENTE.
GAMBERROS A TODA PASTILLA.
El pasado fin de semana ha habido en mi pueblo una concentración motera. Las impresionantes máquinas, y sus rugidos comenzaron a llegar el viernes al atardecer al polideportivo de la villa, lugar del asentamiento. Entre los actos programados habría, el sábado por la tarde, una reunión de todas las motos en la plaza mayor.
Serían poco más de las diez de la noche del viernes. Un grupo de familiares y amigos disfrutábamos, sentados en una terraza, de la paz de dicha plaza, casi desierta: alguna mesa más ocupada, y algunos niños que correteaban por allí. Es peatonal, de momento, y no entran coches.
De pronto, cinco enormes y ruidosas motos irrumpieron. Uno de ellos, paró a dos metros de nuestra mesa. El tubo de escape libre, sin silenciador. Se puso a pegar tales acelerones que sus bramidos de acero dañaban nuestros tímpanos. Le hicimos un gesto con la mano, y aumentó la potencia al límite. Con la máquina suspendida sobre las patas de apoyo, él, el monstruo, de pie, embragó el motor, freno la rueda delantera, para que le rueda de atrás friccionara sobre el pavimento, (parece que a esa machada le llaman quemar rueda). Entre el humo de motor ahogado que soltaba el escape, y el que la cubierta desprendía, se formó una asquerosa humareda que nos envolvía. Nos echó de allí. Al vernos levantar paró riéndose de su hazaña. No tenía casco, por eso vimos su pelo blanco, el de un macarra cincuentón. A pesar de mis años le increpé su “valentía”, y me enfrenté a la cuadrilla de gamberros, más jóvenes que le coreaban.
Nos marchamos mientras nos insultaban. Justamente indignado recurrí a la Guardia Civil. Me indicaron que tomara la matrícula, para lo que volví a la plaza. Al día siguiente pusimos la correspondiente denuncia ante tráfico.
Con nosotros la cosa terminó ahí. ¡Menos mal nuestra calle es silenciosa por poco transitada...!. Pobres los de las calles céntricas, y más los pocos vecinos de la del Olivo, la de la “movida”. Es estrecha, como casi todas las del pueblo. En esta no sólo fue que no pudieran pegar ojo, es que no podían respirar dentro de sus casas, que se llenaron de humo. Una señora hubo de recibir asistencia sanitaria.
Allí, no todos los moteros, sino un grupo pequeño de los doscientos acampados, se dedicaron, durante toda la noche a beber y a sus exhibiciones: trompos, caballitos, frenadas, quemar y quemar ruedas. Allí están las marcas en el asfalto ennegrecido.
Más o menos ocurrió en la calle Zarandona, junto a la discoteca.
La Guardia Civil intervino, pero estaba desbordada. Bastantes particulares han puesto denuncias, también los guardias por ese escándalo nocturno, y por elevadas tasas de alcoholemia.
Sin que me entusiasme, (no comparto ese dispendio, ni ese contaminar la atmósfera) no estoy en contra de la fiesta motera. Era bonito el ambiente de la plaza repleta de motos el sábado por la tarde. Aquello estaba lleno. No había opción a los derrapes, la mayoría demostraba civilización. Maquinonas enormes, llenas de níqueles y brillos se deslizaban despacio, suaves, silenciosas. Parece ser que todos los demás actos resultaron bien.
Mi crítica es contra esos asociales, (no todos los moteros, ni mucho menos) especimen abundante en nuestros días, alimentados por la impunidad de unas leyes y una justicia tan lasas. Son seres de baja estofa, llenos de carencias culturales, morales, cívicas.
Frustrados y resentidos se enfundan el mono, las botas, el casco, cabalgando moto vieja, o nueva, pero ruidosa se creen los reyes del “mambo”. Por el tubo de escape intentan soltar toda la mala baba que llevan dentro, o, con sus “exhibiciones”, demostrar “su poderío”. Y, si molestan y joden, ¡mucho mejor!.
¡Pobres!. Por mucha mala baba que suelten, les queda más dentro. Desprovistos de sus cueros y metales son inmundicia. Y si, además, les llega de Tráfico una buena receta, les hará un bien, a ver si aprenden.
COMENTARIO A CUENTA DEL PEQUEÑO INCIDENTE NARRADO.
Anoche, en el bar de Pedro, me disponía a leer el periódico. Llegó Julio, uno de los organizadores de la Concentración. Sonriente, me preguntó por el incidente. Se lo conté tal cual, y me ofreció todo el apoyo del motoclub, por la valentía de enfrentarme a unos gamberros, una minoría, en el total de los más de cuatrocientos asistentes. Estaban muy en desacuerdo con la que organizaron toda la noche del viernes al sábado.
Luego llegó el Presidente del motoclub, e igual. Me contaron quiénes habían sido los gamberros, que ellos tuvieron algún enfrentamiento, que él fregó "las quemadas de la plaza", a base de gasolina y legía; que ya le habían propuesto al alcalde poner vallas, en el próximo año, para evitar el acceso de los vándalos a las zonas conflictivas, etc.
Que el grupo al que yo me enfrenté, de Salamanca, habían colgado en su "foro" que vendrían a "quemar el pueblo", etc. También hablamos que una pena estos incidentes, ¡con lo que bien que resulto la concentración...!.
La conversación en la barra, en la que participaba también otro amigo, fue de lo más cordial y agradable. Así es mi relación con la inmensa mayoría del pueblo y comarca. Hay mañanas en las que salgo a gestiones, y me lío un montón con unos y otros. Y "vinos" que duran hasta las tres y media, o incluso cuatro, cuando no está mi esposa.
Pero el hecho de ocupar un lugar de cierta visibilidad en "el campanario" del pueblo, hace que "algún cuervo revolotee a mi alrededor".
Anoche me topé con uno de estos "cuervos", en desagradable sorpresa. Es un individuo cuarenton, mal encarado. Pertenece a una familia numerosa de gente muy honrada y trabajadora, a la que me une gran amistad. Así como con el más laborioso de sus hermanos converso a menudo de su negocio, etc., con éste nunca había hablado. Ni siquiera sé muy bien su nombre.
De antes, notaba le costaba trabajo decirme "adios". No sé el porqué, ni de la animosidad que anoche demostró contra mí.
Ya salía para casa, cuando, al pasar junto a su grupo, me preguntó "qué (tercera vez que me lo preguntaban en media hora, por lo que supongo ha corrido por ahí, no sé si en el cerrado foro, la tergiversación correspondiente) me había pasado con los de las motos", "que, servidor, había llamado a la Guardia Civil, me habían acompañado a la plaza y les habían hecho fregar las huellas",.......¡¡¡,!!!!, y otras mentiras por el estilo. Intenté contarle la verdad de lo sucedido. ¡Pero no!. Él ya tenía una versión en la que insistía para zaherirme, pasando ya después a mayores acusaciones.
No quise entrar en su dinámica, le respondí de forma civilizada, y lo dejé.
Perdonen mis lectores si les canso con algo tan personal. Es la forma de desahogarme, de criticar actitudes lesivas que ya veo responden, a la frustración que da la incultura, al resentimiento, de, por el puesto de trabajo ocupado, sentirse inferior, en personas que no asumen que todo trabajo es digno.
Ciertos individuos no respetan la jerarquía moral. Esa que debería dar la edad, el nivel cultural, la dignidad. Y más en los pueblos, donde todos vamos a los mismos bares y lugares. Yo corro ese riesgo, (pequeño por tan buena relación como mantengo con "casi" todo el mundo) de que algún patanillo, quiera hacerse "el chulito", intentando menospreciarme. Eso fue lo ocurrido anoche. Abusan de mi bondad y de mi accesibilidad. ¡Si al menos leyeran y aprendieran....!
El pasado fin de semana ha habido en mi pueblo una concentración motera. Las impresionantes máquinas, y sus rugidos comenzaron a llegar el viernes al atardecer al polideportivo de la villa, lugar del asentamiento. Entre los actos programados habría, el sábado por la tarde, una reunión de todas las motos en la plaza mayor.
Serían poco más de las diez de la noche del viernes. Un grupo de familiares y amigos disfrutábamos, sentados en una terraza, de la paz de dicha plaza, casi desierta: alguna mesa más ocupada, y algunos niños que correteaban por allí. Es peatonal, de momento, y no entran coches.
De pronto, cinco enormes y ruidosas motos irrumpieron. Uno de ellos, paró a dos metros de nuestra mesa. El tubo de escape libre, sin silenciador. Se puso a pegar tales acelerones que sus bramidos de acero dañaban nuestros tímpanos. Le hicimos un gesto con la mano, y aumentó la potencia al límite. Con la máquina suspendida sobre las patas de apoyo, él, el monstruo, de pie, embragó el motor, freno la rueda delantera, para que le rueda de atrás friccionara sobre el pavimento, (parece que a esa machada le llaman quemar rueda). Entre el humo de motor ahogado que soltaba el escape, y el que la cubierta desprendía, se formó una asquerosa humareda que nos envolvía. Nos echó de allí. Al vernos levantar paró riéndose de su hazaña. No tenía casco, por eso vimos su pelo blanco, el de un macarra cincuentón. A pesar de mis años le increpé su “valentía”, y me enfrenté a la cuadrilla de gamberros, más jóvenes que le coreaban.
Nos marchamos mientras nos insultaban. Justamente indignado recurrí a la Guardia Civil. Me indicaron que tomara la matrícula, para lo que volví a la plaza. Al día siguiente pusimos la correspondiente denuncia ante tráfico.
Con nosotros la cosa terminó ahí. ¡Menos mal nuestra calle es silenciosa por poco transitada...!. Pobres los de las calles céntricas, y más los pocos vecinos de la del Olivo, la de la “movida”. Es estrecha, como casi todas las del pueblo. En esta no sólo fue que no pudieran pegar ojo, es que no podían respirar dentro de sus casas, que se llenaron de humo. Una señora hubo de recibir asistencia sanitaria.
Allí, no todos los moteros, sino un grupo pequeño de los doscientos acampados, se dedicaron, durante toda la noche a beber y a sus exhibiciones: trompos, caballitos, frenadas, quemar y quemar ruedas. Allí están las marcas en el asfalto ennegrecido.
Más o menos ocurrió en la calle Zarandona, junto a la discoteca.
La Guardia Civil intervino, pero estaba desbordada. Bastantes particulares han puesto denuncias, también los guardias por ese escándalo nocturno, y por elevadas tasas de alcoholemia.
Sin que me entusiasme, (no comparto ese dispendio, ni ese contaminar la atmósfera) no estoy en contra de la fiesta motera. Era bonito el ambiente de la plaza repleta de motos el sábado por la tarde. Aquello estaba lleno. No había opción a los derrapes, la mayoría demostraba civilización. Maquinonas enormes, llenas de níqueles y brillos se deslizaban despacio, suaves, silenciosas. Parece ser que todos los demás actos resultaron bien.
Mi crítica es contra esos asociales, (no todos los moteros, ni mucho menos) especimen abundante en nuestros días, alimentados por la impunidad de unas leyes y una justicia tan lasas. Son seres de baja estofa, llenos de carencias culturales, morales, cívicas.
Frustrados y resentidos se enfundan el mono, las botas, el casco, cabalgando moto vieja, o nueva, pero ruidosa se creen los reyes del “mambo”. Por el tubo de escape intentan soltar toda la mala baba que llevan dentro, o, con sus “exhibiciones”, demostrar “su poderío”. Y, si molestan y joden, ¡mucho mejor!.
¡Pobres!. Por mucha mala baba que suelten, les queda más dentro. Desprovistos de sus cueros y metales son inmundicia. Y si, además, les llega de Tráfico una buena receta, les hará un bien, a ver si aprenden.
COMENTARIO A CUENTA DEL PEQUEÑO INCIDENTE NARRADO.
Anoche, en el bar de Pedro, me disponía a leer el periódico. Llegó Julio, uno de los organizadores de la Concentración. Sonriente, me preguntó por el incidente. Se lo conté tal cual, y me ofreció todo el apoyo del motoclub, por la valentía de enfrentarme a unos gamberros, una minoría, en el total de los más de cuatrocientos asistentes. Estaban muy en desacuerdo con la que organizaron toda la noche del viernes al sábado.
Luego llegó el Presidente del motoclub, e igual. Me contaron quiénes habían sido los gamberros, que ellos tuvieron algún enfrentamiento, que él fregó "las quemadas de la plaza", a base de gasolina y legía; que ya le habían propuesto al alcalde poner vallas, en el próximo año, para evitar el acceso de los vándalos a las zonas conflictivas, etc.
Que el grupo al que yo me enfrenté, de Salamanca, habían colgado en su "foro" que vendrían a "quemar el pueblo", etc. También hablamos que una pena estos incidentes, ¡con lo que bien que resulto la concentración...!.
La conversación en la barra, en la que participaba también otro amigo, fue de lo más cordial y agradable. Así es mi relación con la inmensa mayoría del pueblo y comarca. Hay mañanas en las que salgo a gestiones, y me lío un montón con unos y otros. Y "vinos" que duran hasta las tres y media, o incluso cuatro, cuando no está mi esposa.
Pero el hecho de ocupar un lugar de cierta visibilidad en "el campanario" del pueblo, hace que "algún cuervo revolotee a mi alrededor".
Anoche me topé con uno de estos "cuervos", en desagradable sorpresa. Es un individuo cuarenton, mal encarado. Pertenece a una familia numerosa de gente muy honrada y trabajadora, a la que me une gran amistad. Así como con el más laborioso de sus hermanos converso a menudo de su negocio, etc., con éste nunca había hablado. Ni siquiera sé muy bien su nombre.
De antes, notaba le costaba trabajo decirme "adios". No sé el porqué, ni de la animosidad que anoche demostró contra mí.
Ya salía para casa, cuando, al pasar junto a su grupo, me preguntó "qué (tercera vez que me lo preguntaban en media hora, por lo que supongo ha corrido por ahí, no sé si en el cerrado foro, la tergiversación correspondiente) me había pasado con los de las motos", "que, servidor, había llamado a la Guardia Civil, me habían acompañado a la plaza y les habían hecho fregar las huellas",.......¡¡¡,!!!!, y otras mentiras por el estilo. Intenté contarle la verdad de lo sucedido. ¡Pero no!. Él ya tenía una versión en la que insistía para zaherirme, pasando ya después a mayores acusaciones.
No quise entrar en su dinámica, le respondí de forma civilizada, y lo dejé.
Perdonen mis lectores si les canso con algo tan personal. Es la forma de desahogarme, de criticar actitudes lesivas que ya veo responden, a la frustración que da la incultura, al resentimiento, de, por el puesto de trabajo ocupado, sentirse inferior, en personas que no asumen que todo trabajo es digno.
Ciertos individuos no respetan la jerarquía moral. Esa que debería dar la edad, el nivel cultural, la dignidad. Y más en los pueblos, donde todos vamos a los mismos bares y lugares. Yo corro ese riesgo, (pequeño por tan buena relación como mantengo con "casi" todo el mundo) de que algún patanillo, quiera hacerse "el chulito", intentando menospreciarme. Eso fue lo ocurrido anoche. Abusan de mi bondad y de mi accesibilidad. ¡Si al menos leyeran y aprendieran....!
jueves, 21 de agosto de 2008
ACLARACIÓN.
REPRESALIADOS DE VILLALPANDO EN LA GUERRA CIVIL.
En información aparecida en la Opinión "El Correo de Zamora", (20/08/2008) sobre el homenaje que los familiares les pretenden hacer, aparece la información de que fueron 27, al menos, los fusilados en este término municipal.
¡Pues bien!: ese dato es el que quiero matizar y concretar.
El total de personas de izquierdas fusiladas en Villalpando fue de 28.
De ellas 23, después de ser detenidas y pasar, hasta varios meses en la cárcel de Zamora, unas con juicio y otras sin él, fueron fusiladas en las tapias del Cementerio de la capital. Veintiún hombres y dos mujeres.
Dos más, los hermanos Aurelio y Gabriel Lobato Quevedo, “Mecos”, fueron apresados por gente del pueblo, junto al cementerio, y pistoleados por los mismos, en el término municipal de Villardefrades, a 21 kilómetros de Villalpando.
Igual ocurrió a otro más, Teodoro Boyano Sinde, el mayor de los tres hermanos Garibaldes represaliados. A éste también lo detuvieron gente del pueblo. Estaba haciendo el verano en Roales de Campos. Allá lo fueron a buscar. Lo asesinaron en el término de Villanueva del Campo. Allí están sus restos.
La lista de los asesinados se completa con otros dos que cumplían condena en la cárcel de Burgos: Ángel Fernández y Claudio González, a instancias también de paisanos que se trasladaron a dicha cárcel, fueron fusilados en la misma. Total 28.
Completamos la lista de las víctimas de izquierdas en la guerra con los hermanos Quintín y Timoteo Gil Calvo, “Manojos”.
Al primero le pillo la sublevación trabajando en Asturias. Combatió en el ejercito republicano. Parece que no murió en la guerra, pero no se supo más de él, a pesar de que la esposa lo esperaba en el pueblo.
Timoteo, que era el pequeño, nacido en 1917, estaba en Madrid, huyendo del hambre y la esclavitud del pueblo, cuando estalló la guerra. Murió combatiendo en el ejercito de la república. Aunque en un principio se creyó en el frente de Madrid, según mi última información, oral, cayó en la batalla de Teruel.
Por último, Celestino Fernández Andrés, (hermano de Ranillo) se suicidó en la cárcel, al acabar la guerra. Pasó primero por la cárcel de Zamora. Gracias a un canje quedó libre y, aunque tenía 31 años, se alistó en el ejercito popular. Hecho prisionero de nuevo, al acabar la guerra, se arrojó al vacío desde el alto muro de no se sabe qué cárcel.
A pesar de ser tan cruenta la represión, lo pudo ser aún mayor sin la salvadora intervención de D. Marcelino González Cifuentes, villalpandino procurador de los Tribunales en Zamora, D. José Labrador Luna, también Procurador en Villalpando; el Notario D. Eloy Gómez Silió, los labradores Pablo Riaño, Vicente Allende, Manolo Núñez, y el harinero Peláez que, al menos, a uno salvó. Y vive, 98 años. De él tengo el testimonio.
A quien desea conocer más detalles, le remito al libro "Víctimas de la Guerra Civil en Villalpando". Se encuentra en las librerías de la localidad.
En información aparecida en la Opinión "El Correo de Zamora", (20/08/2008) sobre el homenaje que los familiares les pretenden hacer, aparece la información de que fueron 27, al menos, los fusilados en este término municipal.
¡Pues bien!: ese dato es el que quiero matizar y concretar.
El total de personas de izquierdas fusiladas en Villalpando fue de 28.
De ellas 23, después de ser detenidas y pasar, hasta varios meses en la cárcel de Zamora, unas con juicio y otras sin él, fueron fusiladas en las tapias del Cementerio de la capital. Veintiún hombres y dos mujeres.
Dos más, los hermanos Aurelio y Gabriel Lobato Quevedo, “Mecos”, fueron apresados por gente del pueblo, junto al cementerio, y pistoleados por los mismos, en el término municipal de Villardefrades, a 21 kilómetros de Villalpando.
Igual ocurrió a otro más, Teodoro Boyano Sinde, el mayor de los tres hermanos Garibaldes represaliados. A éste también lo detuvieron gente del pueblo. Estaba haciendo el verano en Roales de Campos. Allá lo fueron a buscar. Lo asesinaron en el término de Villanueva del Campo. Allí están sus restos.
La lista de los asesinados se completa con otros dos que cumplían condena en la cárcel de Burgos: Ángel Fernández y Claudio González, a instancias también de paisanos que se trasladaron a dicha cárcel, fueron fusilados en la misma. Total 28.
Completamos la lista de las víctimas de izquierdas en la guerra con los hermanos Quintín y Timoteo Gil Calvo, “Manojos”.
Al primero le pillo la sublevación trabajando en Asturias. Combatió en el ejercito republicano. Parece que no murió en la guerra, pero no se supo más de él, a pesar de que la esposa lo esperaba en el pueblo.
Timoteo, que era el pequeño, nacido en 1917, estaba en Madrid, huyendo del hambre y la esclavitud del pueblo, cuando estalló la guerra. Murió combatiendo en el ejercito de la república. Aunque en un principio se creyó en el frente de Madrid, según mi última información, oral, cayó en la batalla de Teruel.
Por último, Celestino Fernández Andrés, (hermano de Ranillo) se suicidó en la cárcel, al acabar la guerra. Pasó primero por la cárcel de Zamora. Gracias a un canje quedó libre y, aunque tenía 31 años, se alistó en el ejercito popular. Hecho prisionero de nuevo, al acabar la guerra, se arrojó al vacío desde el alto muro de no se sabe qué cárcel.
A pesar de ser tan cruenta la represión, lo pudo ser aún mayor sin la salvadora intervención de D. Marcelino González Cifuentes, villalpandino procurador de los Tribunales en Zamora, D. José Labrador Luna, también Procurador en Villalpando; el Notario D. Eloy Gómez Silió, los labradores Pablo Riaño, Vicente Allende, Manolo Núñez, y el harinero Peláez que, al menos, a uno salvó. Y vive, 98 años. De él tengo el testimonio.
A quien desea conocer más detalles, le remito al libro "Víctimas de la Guerra Civil en Villalpando". Se encuentra en las librerías de la localidad.
sábado, 16 de agosto de 2008
BANDO.
Hoy les voy a contar algo muy subjetivo. Como, por eso, no sé si les va a interesar, seré breve.
Es la satisfacción íntima que me ha producido leer el encabezamiento de "los bandos", por motivo de los festejos taurinos, pegados en las esquinas. Me ocurrió ya el año pasado. Entonces ni tenía blog, ni me lo acababa de creer. Éste ya lo he disfrutado con toda la serenidad del mundo:
DON FELIX GONZÁLEZ ÁRES, ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE VILLALPANDO, HAGO SABER:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Han omitido lo del "muy noble e ilustre", precisamente ahora, cuando quienes gobiernan, poseen toda la nobleza del mundo. Nobleza, honradez, libertad, democracia que los hace ilustres. Sin la inculta fanfarria de los de antes.
Felix González Áres, Felixín el de "Lenteja": el niño que marchó a los frailes porque sus padres, como a tantos otros, entre los que me incluyo, no tenían para pagarle estudios,. el muchacho al que otro crío fastidió un ojo de una pedrada, y no le guarda rencor, el "listero" de Entrecanales que colocaba a todos los del pueblo, el Jefe de todas las compras en la nuclear de Valdecaballeros que no se aprovechó ni de una comisión, el emigrante retornado que nunca perdió el careo del pueblo, él, para la antigua "mandamás", ¡Payaso de circo!, y otras lindezas que soportaba con estoicismo.
Recuerdo con qué tristeza, el día después de San Roque, o de las Navidades, se metían, con los dos niños en el "cuatro cuatro" de segunda mano, tapados con una manta en enero, pues aquel cacharrro no tenía calefacción, camino de las, entonces negras por el humo, Vascongadas. Cuando nació Cristina ya tenían un "850".
Recuerdo tantas cosas: ¡cuando un día de primavera, del 65, debía ser domingo, mi padre me encontró en la plaza, yo vivía con unos tíos, y me dijo feliz: -¡tu hermana ha tenido un niño!. ¡Cuánta ilusión nos hacia a mis padres y a mí, el regreso por las vacaciones para ver al niño, hacerle carantoñas, caricias. . . . .. Era precioso. Como era "vasco" yo pensaba podía ser pelotari o levantador de piedras. ¡Qué decepción!: ha salido escritor.
Ya les decía que esto iba a ser muy subjetivo, y familiar. No tienen por qué compartir mis emociones. Basta con qué disfruten, los de fuera y los de dentro con un alcalde humilde, cercano, cordial, repartidor de juego, buen gestor. Creo el más querido que nunca ha tenido este pueblo.
Es la satisfacción íntima que me ha producido leer el encabezamiento de "los bandos", por motivo de los festejos taurinos, pegados en las esquinas. Me ocurrió ya el año pasado. Entonces ni tenía blog, ni me lo acababa de creer. Éste ya lo he disfrutado con toda la serenidad del mundo:
DON FELIX GONZÁLEZ ÁRES, ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE VILLALPANDO, HAGO SABER:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Han omitido lo del "muy noble e ilustre", precisamente ahora, cuando quienes gobiernan, poseen toda la nobleza del mundo. Nobleza, honradez, libertad, democracia que los hace ilustres. Sin la inculta fanfarria de los de antes.
Felix González Áres, Felixín el de "Lenteja": el niño que marchó a los frailes porque sus padres, como a tantos otros, entre los que me incluyo, no tenían para pagarle estudios,. el muchacho al que otro crío fastidió un ojo de una pedrada, y no le guarda rencor, el "listero" de Entrecanales que colocaba a todos los del pueblo, el Jefe de todas las compras en la nuclear de Valdecaballeros que no se aprovechó ni de una comisión, el emigrante retornado que nunca perdió el careo del pueblo, él, para la antigua "mandamás", ¡Payaso de circo!, y otras lindezas que soportaba con estoicismo.
Recuerdo con qué tristeza, el día después de San Roque, o de las Navidades, se metían, con los dos niños en el "cuatro cuatro" de segunda mano, tapados con una manta en enero, pues aquel cacharrro no tenía calefacción, camino de las, entonces negras por el humo, Vascongadas. Cuando nació Cristina ya tenían un "850".
Recuerdo tantas cosas: ¡cuando un día de primavera, del 65, debía ser domingo, mi padre me encontró en la plaza, yo vivía con unos tíos, y me dijo feliz: -¡tu hermana ha tenido un niño!. ¡Cuánta ilusión nos hacia a mis padres y a mí, el regreso por las vacaciones para ver al niño, hacerle carantoñas, caricias. . . . .. Era precioso. Como era "vasco" yo pensaba podía ser pelotari o levantador de piedras. ¡Qué decepción!: ha salido escritor.
Ya les decía que esto iba a ser muy subjetivo, y familiar. No tienen por qué compartir mis emociones. Basta con qué disfruten, los de fuera y los de dentro con un alcalde humilde, cercano, cordial, repartidor de juego, buen gestor. Creo el más querido que nunca ha tenido este pueblo.
lunes, 4 de agosto de 2008
EL CASTILLO DE LOS CONDESTABLES.
En el blog, "Historias de Varo", he leído su interesante trabajo sobre el "Cubo Artillero" del Castillo de los Condestables.
De pasada alude a la ocupación de la villa por el ejercito comunero, el 2 de diciembre de 1521. Este es el hecho histórico mejor documentado y más sobresaliente en la historia de nuestro pueblo.
Saquemos a escena al controvertido D. Pedro Girón, hijo del Conde Urueña. Éste fue el noble de más alcurnia que militó en las filas comuneras.
Se sumó al bando rebelde más que por ideas, para defender intereses personales. Llevaba años litigando por el Condado de Medina-Sidonia, ante Fernando el Católico, su "hermoso" yerno y el Cardenal Cisneros. Infructuosa su pretensión, espero la llegada del nieto, y ¡nada!. Por despecho se sumó a la lucha comunera. Consiguió ser nombrado capitan general de los ejercitos en Valladolid en el otoño de 1920.
Junto al Obispo de Zamora, Antonio de Acuña, hijo de otro Obispo de Zamora, reunió un, para la época, numeroso ejercito de más de 9000 infantes.
El Consejo de la Junta Realista estaba acantonado en Rioseco, comandado por el Condestable de Castilla y señor de Villalpando, D. Iñigo de Velasco, y el Alimirante Don Fradique Enriquez. Junto a ellos lo más florido de la nobleza realista.
El ejercito comunero había instalado su cuartel general en Villabrágima, y fijado destacamentos en Tordehumos y Villagarcía. Tenían sitiados a los realistas.
Para sorpresa de todos, levanta los campamentos y se traslada con todo su ejercito a Villalpando, con pretexto de los fríos del invierno, y de ser esta plaza bien abastecida de aposento y vituallas.
¡Qué más quisieron los realistas!. Se dirigen y toman Tordesillas, incluida la reina Juana, sin que los de Girón acudan a su defensa.
Después de esto los lideres comuneros destituyen a Girón acusándole de traición, siendo vuelto a elegir el toledano Don Juan de Padilla (recomiendo la lectura del libro "La Comunera", María de Pachecho, esposa del anterior).
Al poco el Girón empieza a hacer méritos para obtener el perdón real, combatiendo en el ejercito de Carlos I contra los franceses que habían invadido Navarra. Tardó dos años en llegarle el perdón tras muchas súplicas y merecimientos. Consiguió al fin, por su valor militar, sus atributos para la guerra, justas y torneos, ser hombre de mucha confianza del I de España y V de Alemania.
Yendo "al consonante": ¿Villalpando fue comuneroo no?. Aquí suscribo la afirmación de D. Luis Calvo. ¡Pues claro!. Si no, poseyendo milicias propias, mandadas por el regidor García de Arce, el alcaide de la fortaleza Diego de Valbuena y los alcaides Hernando de Villalpando y Marbán, ¡¿cómo no hubieran presentado resistencia al ejercito comunero?, sino que lo recibieron de muy buen grado.
En cuanto al castillo. Me cabe la duda, en contra de lo afirmado por D. Luis y por Varo, que fuera incendiado por los comuneros. ¿Por qué comuneros?. ¿Por los de Villalpando, antes de llegar los de Girón?. No tiene sentido, estando de acuerdo con la llegada, para utilizarlo como alojamiento y como defensa. Los de D. Pedro al abandonarlo, ¿para qué lo iban a incendiar, si el señor, D. Iñigo de Velasco, era tío del Girón, y entre los dos hurdieron la traición?.
Amigo Varo: Tú que tienes las neuronas más frescas podrías investigar el devenir de ese castillo, después de la reconstrucción, o remodelación, o ampliación de 1527, de la que hablas, creo bebiendo en la misma fuente, Calvo Lozano.
Para mí existen interrogantes sobre los que tengo curiosidad. ¿Por qué una buena construcción del siglo XVI, no llegó a nuestros días?. Alguien lo demolió. ¿Por qué?. Si sobre el cubo te has hinchado a dar datos artilleros. ¡Venga! estrújate el coco y cuéntanos la historia del "Palacio de los Condestables".
De pasada alude a la ocupación de la villa por el ejercito comunero, el 2 de diciembre de 1521. Este es el hecho histórico mejor documentado y más sobresaliente en la historia de nuestro pueblo.
Saquemos a escena al controvertido D. Pedro Girón, hijo del Conde Urueña. Éste fue el noble de más alcurnia que militó en las filas comuneras.
Se sumó al bando rebelde más que por ideas, para defender intereses personales. Llevaba años litigando por el Condado de Medina-Sidonia, ante Fernando el Católico, su "hermoso" yerno y el Cardenal Cisneros. Infructuosa su pretensión, espero la llegada del nieto, y ¡nada!. Por despecho se sumó a la lucha comunera. Consiguió ser nombrado capitan general de los ejercitos en Valladolid en el otoño de 1920.
Junto al Obispo de Zamora, Antonio de Acuña, hijo de otro Obispo de Zamora, reunió un, para la época, numeroso ejercito de más de 9000 infantes.
El Consejo de la Junta Realista estaba acantonado en Rioseco, comandado por el Condestable de Castilla y señor de Villalpando, D. Iñigo de Velasco, y el Alimirante Don Fradique Enriquez. Junto a ellos lo más florido de la nobleza realista.
El ejercito comunero había instalado su cuartel general en Villabrágima, y fijado destacamentos en Tordehumos y Villagarcía. Tenían sitiados a los realistas.
Para sorpresa de todos, levanta los campamentos y se traslada con todo su ejercito a Villalpando, con pretexto de los fríos del invierno, y de ser esta plaza bien abastecida de aposento y vituallas.
¡Qué más quisieron los realistas!. Se dirigen y toman Tordesillas, incluida la reina Juana, sin que los de Girón acudan a su defensa.
Después de esto los lideres comuneros destituyen a Girón acusándole de traición, siendo vuelto a elegir el toledano Don Juan de Padilla (recomiendo la lectura del libro "La Comunera", María de Pachecho, esposa del anterior).
Al poco el Girón empieza a hacer méritos para obtener el perdón real, combatiendo en el ejercito de Carlos I contra los franceses que habían invadido Navarra. Tardó dos años en llegarle el perdón tras muchas súplicas y merecimientos. Consiguió al fin, por su valor militar, sus atributos para la guerra, justas y torneos, ser hombre de mucha confianza del I de España y V de Alemania.
Yendo "al consonante": ¿Villalpando fue comuneroo no?. Aquí suscribo la afirmación de D. Luis Calvo. ¡Pues claro!. Si no, poseyendo milicias propias, mandadas por el regidor García de Arce, el alcaide de la fortaleza Diego de Valbuena y los alcaides Hernando de Villalpando y Marbán, ¡¿cómo no hubieran presentado resistencia al ejercito comunero?, sino que lo recibieron de muy buen grado.
En cuanto al castillo. Me cabe la duda, en contra de lo afirmado por D. Luis y por Varo, que fuera incendiado por los comuneros. ¿Por qué comuneros?. ¿Por los de Villalpando, antes de llegar los de Girón?. No tiene sentido, estando de acuerdo con la llegada, para utilizarlo como alojamiento y como defensa. Los de D. Pedro al abandonarlo, ¿para qué lo iban a incendiar, si el señor, D. Iñigo de Velasco, era tío del Girón, y entre los dos hurdieron la traición?.
Amigo Varo: Tú que tienes las neuronas más frescas podrías investigar el devenir de ese castillo, después de la reconstrucción, o remodelación, o ampliación de 1527, de la que hablas, creo bebiendo en la misma fuente, Calvo Lozano.
Para mí existen interrogantes sobre los que tengo curiosidad. ¿Por qué una buena construcción del siglo XVI, no llegó a nuestros días?. Alguien lo demolió. ¿Por qué?. Si sobre el cubo te has hinchado a dar datos artilleros. ¡Venga! estrújate el coco y cuéntanos la historia del "Palacio de los Condestables".
jueves, 24 de julio de 2008
A TEQUE RETEQUE.
Disculpen los visitantes de esta particular revista electrónica (no me da la gana decir blog. Estoy harto de tanto anglicismo)mi temporal absentismo. La culpa es del melonar. Me empeño en dos cosas difíciles: conseguir sandías y melones con estas primaveras tan frías, y lo frioleras que son las curcubitáceas. (¡vaya pegote de cultura botánica!), la segunda: que sean ecológicos. ¡la madre que los parió a los abrojos y agenijos!. Gracias a las ayudas he podido con ellos. Y no del todo. Trabajo me ha costado. Llegaba a casa "desgabanao", sin ganas de escribir.
Cuando en el programa de fiestas lean mi remembranza, "Aquellos San Roques", encontrarán un montón de localismos. Siempre los he utilizado en mis relatos costumbristas, pero ahora padezco un nuevo sarampión de las palabras y dichos locales: estoy releyendo el libro sobre el vocabulario villalpandino de Luciano López Gutiérrez, el hijo de "Luci, el Tobo", trabajo filológico de categoría. Se lo recomiendo, aunque sólo sea para leer las definiciones, para que no les dé verguenza decir, ¡arrea!, renacero, llágano, meguero, lambrucio, esguarniao, etc. etc. Les aseguro que es dificil encontar sustantivos, interjecciones, adjetivos, verbos,... tan definitorios.
¿De qué otra forma voy a decir que Álvaro está en la nave "arremangando" la cebada con la pala?, ¿o que un pollo está "mantudo" y "entortumido"?, ¿o que la rastra "aparva" por culpa de las "garamatas"?. ¡Doscientas treinta palabras!. ¡Tela!. Debemos utilizarlas y no dejarlas morir.
Me estoy yendo por las ramas sin ir "al consonante" del título. ¿Qué a teque reteque?. Las instalaciones de la Cooperativa cerealista Agrinza.
¡Qué añazo!. No habíamos conocidos una cosa igual. El tiempo ha venido tan a derecho, lluvias a principio de otoño suficientes para una loca sementera, luego otro poco a mediados de noviembre para que se naciera todo, invierno escaso de precipitaciones (en contra de la garrulería, ¡cómo debe de ser!. Recuerden que sobre esto he escrito), ¡y la primavera!: marzo frío ventoso, endemoniao, como es su obligación, ¡pero abril y mayo.........., "que son las llaves del año", y junio sin calores para rematar,..... . A esto se unen las nuevas técnicas y variedades de cebada, sobre todo, y trigo. El resultado: que nunca he disfrutado tanto yendo en la cosechadora, no viendo el suelo, viendo como tragaba mieses "a gorgollón", como se llenaba la tolva cada poco. ¡qué gozada!.
A principio de campaña, en el foro Villalpandinos, apareció una difamación contra la Cooperativa, intentando hacer daño. Pues, ¡menos mal!: el año pasado recibieron 18 millones de kilos. Ahora ya van por los 30. Tienen todo lleno a "teque reteque", hasta la nave del abono. Como en las naves y botes no cabe más, están echando montones de cebada, trigo, avena, centeno en el exterior, en la playa, sobre al alfalto, incluso sobre tierra. De ahí están cargando camiones para el "primo de Zumosol", Cobadú, la Cooperativa hermana, o mejor, tía rica.
Es de justicia elogiar el funcionamiento de Agrinza: ¡qué capacidad de recepción!. Entran camiones y remolques como idem, desde las cosechadoras, y apenas ha habido colas. ¡y qué eficiencia la de los tres trabajadores...! con jornadas de 8 de la mañana a 9 de la tarde. Tomás, Pasca y Nacho son "figuras".
Para otro año con la subida del abono y el gasóleo, ¡Dios dirá!. Ahora disfrutemos todos de que nuestra comarca cerealista ha dicho este año, -"allá voy". ¡Con lo necesarios que son los granos en el mundo....!
Cuando en el programa de fiestas lean mi remembranza, "Aquellos San Roques", encontrarán un montón de localismos. Siempre los he utilizado en mis relatos costumbristas, pero ahora padezco un nuevo sarampión de las palabras y dichos locales: estoy releyendo el libro sobre el vocabulario villalpandino de Luciano López Gutiérrez, el hijo de "Luci, el Tobo", trabajo filológico de categoría. Se lo recomiendo, aunque sólo sea para leer las definiciones, para que no les dé verguenza decir, ¡arrea!, renacero, llágano, meguero, lambrucio, esguarniao, etc. etc. Les aseguro que es dificil encontar sustantivos, interjecciones, adjetivos, verbos,... tan definitorios.
¿De qué otra forma voy a decir que Álvaro está en la nave "arremangando" la cebada con la pala?, ¿o que un pollo está "mantudo" y "entortumido"?, ¿o que la rastra "aparva" por culpa de las "garamatas"?. ¡Doscientas treinta palabras!. ¡Tela!. Debemos utilizarlas y no dejarlas morir.
Me estoy yendo por las ramas sin ir "al consonante" del título. ¿Qué a teque reteque?. Las instalaciones de la Cooperativa cerealista Agrinza.
¡Qué añazo!. No habíamos conocidos una cosa igual. El tiempo ha venido tan a derecho, lluvias a principio de otoño suficientes para una loca sementera, luego otro poco a mediados de noviembre para que se naciera todo, invierno escaso de precipitaciones (en contra de la garrulería, ¡cómo debe de ser!. Recuerden que sobre esto he escrito), ¡y la primavera!: marzo frío ventoso, endemoniao, como es su obligación, ¡pero abril y mayo.........., "que son las llaves del año", y junio sin calores para rematar,..... . A esto se unen las nuevas técnicas y variedades de cebada, sobre todo, y trigo. El resultado: que nunca he disfrutado tanto yendo en la cosechadora, no viendo el suelo, viendo como tragaba mieses "a gorgollón", como se llenaba la tolva cada poco. ¡qué gozada!.
A principio de campaña, en el foro Villalpandinos, apareció una difamación contra la Cooperativa, intentando hacer daño. Pues, ¡menos mal!: el año pasado recibieron 18 millones de kilos. Ahora ya van por los 30. Tienen todo lleno a "teque reteque", hasta la nave del abono. Como en las naves y botes no cabe más, están echando montones de cebada, trigo, avena, centeno en el exterior, en la playa, sobre al alfalto, incluso sobre tierra. De ahí están cargando camiones para el "primo de Zumosol", Cobadú, la Cooperativa hermana, o mejor, tía rica.
Es de justicia elogiar el funcionamiento de Agrinza: ¡qué capacidad de recepción!. Entran camiones y remolques como idem, desde las cosechadoras, y apenas ha habido colas. ¡y qué eficiencia la de los tres trabajadores...! con jornadas de 8 de la mañana a 9 de la tarde. Tomás, Pasca y Nacho son "figuras".
Para otro año con la subida del abono y el gasóleo, ¡Dios dirá!. Ahora disfrutemos todos de que nuestra comarca cerealista ha dicho este año, -"allá voy". ¡Con lo necesarios que son los granos en el mundo....!
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