lunes, 4 de agosto de 2008

EL CASTILLO DE LOS CONDESTABLES.

En el blog, "Historias de Varo", he leído su interesante trabajo sobre el "Cubo Artillero" del Castillo de los Condestables.
De pasada alude a la ocupación de la villa por el ejercito comunero, el 2 de diciembre de 1521. Este es el hecho histórico mejor documentado y más sobresaliente en la historia de nuestro pueblo.
Saquemos a escena al controvertido D. Pedro Girón, hijo del Conde Urueña. Éste fue el noble de más alcurnia que militó en las filas comuneras.
Se sumó al bando rebelde más que por ideas, para defender intereses personales. Llevaba años litigando por el Condado de Medina-Sidonia, ante Fernando el Católico, su "hermoso" yerno y el Cardenal Cisneros. Infructuosa su pretensión, espero la llegada del nieto, y ¡nada!. Por despecho se sumó a la lucha comunera. Consiguió ser nombrado capitan general de los ejercitos en Valladolid en el otoño de 1920.
Junto al Obispo de Zamora, Antonio de Acuña, hijo de otro Obispo de Zamora, reunió un, para la época, numeroso ejercito de más de 9000 infantes.
El Consejo de la Junta Realista estaba acantonado en Rioseco, comandado por el Condestable de Castilla y señor de Villalpando, D. Iñigo de Velasco, y el Alimirante Don Fradique Enriquez. Junto a ellos lo más florido de la nobleza realista.
El ejercito comunero había instalado su cuartel general en Villabrágima, y fijado destacamentos en Tordehumos y Villagarcía. Tenían sitiados a los realistas.
Para sorpresa de todos, levanta los campamentos y se traslada con todo su ejercito a Villalpando, con pretexto de los fríos del invierno, y de ser esta plaza bien abastecida de aposento y vituallas.
¡Qué más quisieron los realistas!. Se dirigen y toman Tordesillas, incluida la reina Juana, sin que los de Girón acudan a su defensa.
Después de esto los lideres comuneros destituyen a Girón acusándole de traición, siendo vuelto a elegir el toledano Don Juan de Padilla (recomiendo la lectura del libro "La Comunera", María de Pachecho, esposa del anterior).
Al poco el Girón empieza a hacer méritos para obtener el perdón real, combatiendo en el ejercito de Carlos I contra los franceses que habían invadido Navarra. Tardó dos años en llegarle el perdón tras muchas súplicas y merecimientos. Consiguió al fin, por su valor militar, sus atributos para la guerra, justas y torneos, ser hombre de mucha confianza del I de España y V de Alemania.
Yendo "al consonante": ¿Villalpando fue comuneroo no?. Aquí suscribo la afirmación de D. Luis Calvo. ¡Pues claro!. Si no, poseyendo milicias propias, mandadas por el regidor García de Arce, el alcaide de la fortaleza Diego de Valbuena y los alcaides Hernando de Villalpando y Marbán, ¡¿cómo no hubieran presentado resistencia al ejercito comunero?, sino que lo recibieron de muy buen grado.
En cuanto al castillo. Me cabe la duda, en contra de lo afirmado por D. Luis y por Varo, que fuera incendiado por los comuneros. ¿Por qué comuneros?. ¿Por los de Villalpando, antes de llegar los de Girón?. No tiene sentido, estando de acuerdo con la llegada, para utilizarlo como alojamiento y como defensa. Los de D. Pedro al abandonarlo, ¿para qué lo iban a incendiar, si el señor, D. Iñigo de Velasco, era tío del Girón, y entre los dos hurdieron la traición?.
Amigo Varo: Tú que tienes las neuronas más frescas podrías investigar el devenir de ese castillo, después de la reconstrucción, o remodelación, o ampliación de 1527, de la que hablas, creo bebiendo en la misma fuente, Calvo Lozano.
Para mí existen interrogantes sobre los que tengo curiosidad. ¿Por qué una buena construcción del siglo XVI, no llegó a nuestros días?. Alguien lo demolió. ¿Por qué?. Si sobre el cubo te has hinchado a dar datos artilleros. ¡Venga! estrújate el coco y cuéntanos la historia del "Palacio de los Condestables".

2 comentarios:

Varo dijo...

Enhorabuena por tu artículo. Me ha gustado, sinceramente.
Tendremos tiempo para investigar la historia de este castillo. Para el invierno, que todo está más tranquilo.
Un saludo, Agapito.
Varo.

Agapito dijo...

Al releer mi anterior artículo, compruebo un error. No fue ocupado por el ejercito comunero al mando de D. Pedro Girón el 2 de diciembre de 1521, sino de 1520. Lógicamente: la batalla de Villalar, se libró el 23 de abril de 1521. Huelga el comentario.