sábado, 4 de febrero de 2017

UNA CARTA DE ÁNGEL INFESTAS.


     Me la manda como  segundo comentario a la entrada en que di la noticia del fallecimiento de Ángel Boyano. Dado su interés la publico como nueva entrada.

   


Angel Infestas ainfestas@gmail.com

19:27 (hace 12 minutos)


para 
   Amigo Agapito.
   Esta mañana me dio por leer los comentarios en tu blog y me encontré con uno tuyo que respondía a mi pésame por Ángel "Barril". Intenté contestar directamente, pero me lié y perdí lo que te había escrito; así que vuelvo a mi manera o manía de siempre y, primero, lo escribo en word y, luego, lo pego después de releerlo y corregirlo.
   Es verdad que la memoria empieza a jugarme alguna mala pasada. Lo acepto como parte de la cosecha de los años que vamos teniendo, pero que duren, aunque sea así, con alguna laguna (ahora que ya no podemos contemplar nuestra Redonda). Tienes razón. Fue Eloy quien me invitó allá por los años setenta a dar una charla en Getafe sobre la familia en la sociedad actual.    Aunque le conocía y las relaciones con su familia siempre fueron buenas, como vecinos, nunca le había tratado muy directamente; pasamos una buena tarde.  Si le vieras por ahí, te agradecería que me disculparas.
   Como puedes suponer, me alegra que la novela esté gustando a mis paisanos. Ni lo pensé ni lo imaginé cuando la escribía. Me puse a ello como desahogo de tantas clases y compromisos académicos y como una necesidad de profundizar en una etapa poco estudiada en la historia de nuestra tierra. Y sin darme cuenta, se fueron colando en el relato  recuerdos, vivencias y sentimientos de mi vida en el pueblo.También me ayudó el libro y las sugerencias de Angel Vaca, amigo. paisano y colega.
   A veces, pienso que, ahora que muchos ya conocen las andanzas de nuestro templario podría ser interesante tener un coloquio o algo por el estilo, donde explicar pasajes o aclarar dudas. Pero, si nos animamos, habrá que dejarlo para más adelante, cuando no corra peligro mi tendón de Aquiles y haga mejor tiempo.
   Le puedes decir a Julita Allende que la “laguna” al final del Reguero yo la entiendo más bien como una charca temporal y me la sugirió el chapazal que formaban las tormentas entre el pilón del caño de San Pedro, la cava y la huerta de los Foro. Si te fijas, allí era muy difícil de mantener una muralla terrera; más aún en la época de la novela, cuando el nivel freático de las aguas subterráneas era más alto que el actual… ¿No estaba por allí vuestra fábrica de aguardiente?
Me hubiera gustado saludar a Sara. Le agradezco sus palabras, que me animan a seguir dedicándome a estudiar las cosas de nuestro pueblo.
Y por esta tarde ya está bien.  Hasta la próxima.
Un abrazo
Ángel

   Respuesta:

     Amigo Ángel: Espero que alguien le haga llegar a Eloy "Barril", ésta y las anteriores misivas. A pesar de haber sido siempre un chico listo, se niega a disfrutar, o padecer, con este invento.

    Te insisto en cómo me sorprendió que, a pesar de haber marchado tan niño del pueblo, recuerdes, no solo calles y lugares del casco urbano, sino caminos, pagos, parajes, despoblados, aldeas y pueblos próximos. Sin duda lo de César Vaca es una ayuda. Solo que por eso me embuché los legajos que transcribe.

     Sí, sí: está claro que la muralla terrera se cortaba en ese lugar. Puede que el tramo hasta la iglesia de Santiago, fuera de piedra, y así continuara hasta la calle de la Fuente. Queda el vestigio donde "el Juego de Pelota" y resto de la Ronda de Santiago.

     La fábrica de aguardientes que por allí había, no era la nuestra, de los Modroño, sino la de Peliblanco, después utilizada por su yerno, Indalecio Boyano, "Peterete", esposo de Palmira Martínez, padres de Jesús, Conchita y Juanita.

     Lo del coloquio no hay que echarlo en "saco roto". Habremos de encargárselo a Diego el bibliotecario.

     Un abrazo.

     Agapito.

     

3 comentarios:

Juan Prieto dijo...

Buenas tardes Agapito:

Mi nombre es Juan Prieto Modroño y probablemente seremos familia, ya que mi abuelo nació y creció en Villalpando hasta que marchó a vivir a Oviedo. Su nombre era Eugenio Modroño González. Me gustaría que me pusiese al tanto de cuánta familia tengo por allí y si hay algún evento que os reúna para poder asistir.

Un abrazo y muchas gracias.

Agapito Modroño Alonso dijo...


Tu abuelo Eugenio era primo carnal de mi padre. Antes de marchar a la Argentina vino a despedirse del pueblo. Le regaló una túnica a Jesús Nazareno. Cuando yo era niño, y joven tu abuela Oliva, tu tío Genín, Charo, Menchu, pasaban temporadas en esta casa que era la de mi abuelo Gregorio Modroño, hermano del padre de Eugenio, tu abuelo.

Tengo fotos de Charo, de Menchu, eran preciosas, de Oliva, (tu abuela). Posiblemente tú seas hijo de la pequeña, con la que menos contacto tuvimos. Creo se llamaba, o llama, Isabel. Le llamaban "Sabelín" o algo así.



El apellido Modroño procede de Castronuño, precioso pueblo de la provincia de Valladolid. Aquí llegaron los bisabuelos míos a finales del siglo XIX, como aguardienteros. Traían ya varios niños: Tu bisabuelo Eugenio, Gregorio (mi abuelo), María, Manuel,.. el resto, tuvieron unos cuantos más, nacieron ya aquí, en Villalpando.

Todos los hermanos de mi abuelo Gregorio, se desperdigaron por el mundo. A Oviedo fueron Eugenio y otro que creo se llamaba Tirso; María a la Argentina, Manuel a Zamora, Teófilo a Torres del Carrizal, Candelas, no tuvo hijos, recorrió medio mundo. Volvió al final de sus años al pueblo. Aquí está enterrada. Yo me hice cargo.

Todos estos aguardienteros tuvieron familias numerosas. El apellido se ha multiplicado. Aquí en Villalpando sólo quedamos Pablo, mi hermano, dos de mis hijos, y yo. Mi hija mayor vive en Oviedo. Se llama Gracia Modroño Riaño. Con ella ha contactado ya algún pariente.

También vive aquí Lola Herrero, esposa de Antonio Modroño, otro de los primos de tu abuelo. Tiene 98 años. Ella te podría dar buena cuenta de todo. Yo también conozco toda la historia de tu abuelo Eugenio.

En mi libro "Aquellos pueblos" aparece una foto de tu tía Charo.

Recibe mi saludo más cordial.

Agapito Modroño Alonso dijo...


El otro día, ya no encuentro dónde, escribí la relación, que acordaba, de los quintos del "sesenta y dos". Además de los descritos, omití los siguientes, y alguno más quedará por ahí: Juan de Prada, "Juanito el de la tienda"; hoy he charlado con él en la idem; José Luis Gallego, "Huesieto", emigró a Santander y no ha vuelto; Luquitas Cepeda Allende, vivían en Valencia de don Juan; Vitaliano Alonso Bariego, sobrino del fallecido Ángel Bariego.

Repito los escritos, que es bueno ejercitar la memoria. Los fallecidos por los apodos, que es más corto: Melón, Carnaval, Jesús "Torrezno". Mingui "el herrador": los que viven en Villalpando, además de Juanito: Severiano y su primo Marino Infestas, José Mari el de Tina y servidor. Fuera: los cuatro de la puerta villa, Angelito "el panadero", Paco "el Churro", Mele y Teico; de la clase alta: "Monchi" Concejo, Manolo Cossio y Fernando el del banco; en Valladolid, mi primo Manolo Cimas Alonso, otro al que llamábamos Daniel "Matabichos"; en Madrid, José Mari Garea. Si a alguno no he nombrado, que levante la mano.