lunes, 27 de febrero de 2017

BUSCANDO LA PAZ EN LA JUSTICIA.



                        HISTORIA DE UN COSO TAURINO E IMPLICADOS. (I)
            A pesar del arsenal de pruebas que poseo para destapar un presunto caso de corrupción en el ayuntamiento de Villalpando, puestas en conocimiento de la oposición municipal, victorioso de toda la persecución de que fui objeto, apartado del gobierno, al menos oficialmente, y truncadas sus aspiraciones de convertirse en el amo del pueblo, el promotor de mi persecución, había decidido dar por concluida mi lucha regenerativa de forma directa. Me quedaba, y queda, la satisfacción del deber cumplido y de la labor didáctica en el blog, en el libro "La otra historia de la villa”, y, desde el próximo número, de columnista en “La Mar de Campos”.

            Pero hete aquí, que de forma sorpresiva y gratuita, sale susodicho perseguidor en Facebook con las calumnias e injurias rebatidas, y no contestado, expuestas en anteriores entradas. Eso, y las demás actuaciones del interfecto contra mi familia, me hacen ver la necesidad de destapar el caso para intentar  limpiar este ayuntamiento, aquejado, además de otros defectos actuales.

            Aunque lo hemos contado más veces, ha sido de forma parcial. Por eso permitan que recapitulemos resumiendo la historia.

            Domingo, dieciocho  de Enero de 2015, iniciada la persecución contra mi familia, con la denuncia del entonces arrendatario (ya no en la actualidad) de la parcela de masas comunes, de 57 áreas. de lo que hemos dado abundante noticia, y la posterior discusión a cuenta de ello el día 8 de enero en el ayuntamiento, donde ya se me amenazó con hacerme levantar la tubería soterrada, un albañil de esta villa me informó: “pues la plaza de toros que yo le hice en la dehesa no tenía ni un papel”.

            Aunque le creí, acudí al siguiente día, a primera hora, a informarme del asunto. En efecto: en ese expediente no existía más que la solicitud de “obra menor para la ya famosa “Construcción” (esa es la palabra utilizada en la solicitud) de cercados y corraletas para el manejo del ganado,   la concesión de la licencia y la tasa de haber abonado los 20 euros. 

El miércoles, 21 de enero, solicité por escrito al ayuntamiento se me informase del anterior extremo.

            Fechada en 29 de enero siguiente, recibo una notificación del Ayuntamiento en la que me confirman los anteriores extremos: Que la Junta de Gobierno Local, previo dictamen de la Comisión  I. P. de Urbanismo había concedido la licencia, pues al considerar la tal “obra menor” con la instancia presentada para la tal era suficiente.

            La notificación apela a la legalidad de lo actuado, en base al artículo 1.3.11 de las Normas Urbanísticas Municipales de Villalpando,  en que se recogen  las obras y actuaciones que no necesitan proyecto”.

            Accedo a citadas Normas Urbanísticas. Releo el art. 1.3.11 citado y lo copio. En él existe una relación exhaustiva de todas las posibles actuaciones de obras, veintitrés en total, que deben considerarse como “obra menor”. En ninguna de ellas aparece la “construcción de una plaza de tientas”.

            Pero es que además, dicho artículo ordena que junto a las solicitudes de licencia deberá presentarse: “Memoria descriptiva de las obras a realizar y valoración de las mismasy para las obras en suelo rústico, Plano de Situación y Emplazamiento.

            Igualmente entro en la vigente Ley de Urbanismo  de la Junta de CyL,  5/1999, de 9 de abril,  que en su Art. 99.1.b establece la OBLIGACIÓN de adjuntar MEMORIA Y PLANO DE SITUACIÓN junto con la solicitud de licencia, para que el técnico dictamine, antes de conceder la licencia, si es obra mayor o menor.

            Si es de sentido común. ¿Cómo con la papela, instancia, donde no hay más explicación que “ construcción, de cercados y corraletas”, puede dictaminar el técnico si es obra mayor o menor? Por supuesto, que en su momento, tampoco hubo informe del técnico.

            Bien empapadas las leyes, tan seguro de la presunta (que ya no)  ilegalidad, empiezo a avisar de ello en el blog: -“parad la guerra, que tengo munición”.

            No solo desatienden mis propuestas de “alto el fuego”, sino que siguen disparando, y de qué forma: REPROBACIÓN MUNICIPAL A MI PERSONA,  PUBLICACIÓN EN LA OPINIÓN DEL ACUERDO PLENARIO LLENO DE DESCALIFICACIONES a Agapito Modroño, OFENSIVAS DECLARACIONES DEL ALCALDE (Hemeroteca: 7-feb.- 2015), AMENAZA, que se cumplió, DE PRESENTACIÓN DE DENUNCIAS, todas archivadas,   un poco después el intento de jodernos el riego, inversión total de 60.000 euros, un puesto de trabajo para una familia instalada en el pueblo.

            Ya ven quienes me siguen en el blog, con quienes hablo por el pueblo, con qué buen ánimo vivo. Cuando me enteré del accidente del padre, borré la crítica en el blog al incidente del niño torero donde Ventura, el día del año.

            Pero  que salga en el “feisbuk” como ustedes saben, con la patraña de los anónimos, constata que es necesario cambiar la situación de  “gobierno” del pueblo.

            Contar el “caso” es un aviso.  para los que se quejan, (como dijo Chema, a las puertas del juicio en   Zamora: -“esto es un pique en el otro y tú”)  de que en esa guerra se ven implicados. Como dije el miércoles en el ayuntamiento: el otro señor es el que os ha implicado a todos los de esta casa: a los funcionarios, a la anterior Corporación,  e incluso puede que a ésta si no reaccionan a tiempo.