domingo, 28 de septiembre de 2014

VOCABULARIO DE VILLALPANDO Y COMARCA RECOGIDO POR EL PROFESOR LUCIANO LÓPEZ GUTIÉRREZ.



O


OBRIGADA. f. Sitio resguardado de los vientos: “Hacia los Santos llegaba el tiempo de las cartas. En los cafés nos daban, o vendían por unas perrillas, las barajas en desuso de puro sobadas. Cada muchacho disponíamos de un buen taco de cartas de barajas heterogéneas. A esto jugábamos en las obrigadas y los días que no hiciera aire fuerte” (AM, Charlas..., p. 104). Es una deformación de abrigada.

OCA. f. Planta acuática de un color verde intenso. Se utiliza como segundo término de comparación cuando se quiere enfatizar lo verde que es algo: “Tenía unos plátanos verdes como ocas”.

OFICIO. m. Ocupación, acción. Se suele emplear el vocablo con esta acepción en la frase hecha primer oficio: “Su primer oficio era poner la lumbre” (AM, Crónicas..., p. 83). Sin embargo, en la época clásica se empleaba en otros contextos con esta acepción: “El amor entre los casados bien puede ser que le empiece la hermosura, pero quien le prosigue es la condición, los hijos y los buenos oficios” (Zabaleta, op. cit., p. 115).

OLEA. f. Oblea.

OLLERO. Se empleaba esta denominación para aludir a las personas encargadas de llevar la comida a los que estaban trabajando en el campo.

OREJA. f. Dulce casero característico de Carnaval. GG recoge la siguiente acepción de orejones ‘dulce hecho con pasta muy fina y frito en la sartén’.

OREJONES. m. Paperas. Sin duda reciben esta denominación debido a la inflamación que causa esta enfermedad detrás de las orejas.

ORETA. f. Querencia, proclividad (L y G). RG registra la variante oleta, la cual puede darnos la clave del origen del término comentado, pues puede derivar de oler por confusión de líquidas. DE también recoge oleta ‘estar pendiente de algo o de alguien’.

ORTUÑA. f. Dícese de la oveja que es apartada de la cría para ser destinada al ordeño.




































P


PAGO. Pagado. Evidentemente es un participio arcaico del verbo pagar.

PAJARCITOS. m. Canción que se solía cantar en los banquetes de las bodas en honor de los recién casados.

PAJARERA. f. Ballestas pequeñas destinadas a atrapar sobre todo a los gorriones: “Por unas pocas monedas de bronce compraban los cepos de alambre que llamamos pajareras. Un trocito de pan servía de cebo al infortunado gorrión y, más de cuatro veces, nuestros dedos sufrían las consecuencias, mientras se le preparaba la trampa” (AE, op. cit., p. 394). También emplea el término AM: “No eran tan abundantes los gorriones y estorninos. Estos eran pieza de caza para los muchachos con tiradores y pajareras” (Crónicas,..., p. 94).

PAJARERO. Forma parte de la expresión a culo pajarero, que es equivalente a con el trasero al aire. Miguel Delibes emplea la locución en su novela Diario de un jubilado: “La Faustina y yo andábamos enredando en la cama cuando sentí que hurgaban en el picaporte. Me volví tal como estaba, o sea a culo pajarero” (p. 130). GL
PAJEARSE. Prnl. Se trata de un verbo defectivo, que solamente se emplea en la tercera persona del singular. Se usa en frases como ir a ver qué se pajea, las cuales son equivalentes a ir a ver qué se cuece, ir a ver qué ambiente hay (L y G).

PAJERA. f. Cuchitril que había en las cuadras para almacenar la paja que necesita el ganado para un día. En este habitáculo solía dormir el mozo que pasaba la noche con los animales para cuidarlos.

PALETÓN. m. Pequeña pala de hierro que se usaba para echar el carbón a la lumbre o para extraer del hogar la ceniza, por ejemplo: “Allí al lado en la fragua del tío Madrid, se oía el tintinear del martillo sobre el yunque, seguramente confeccionaba un paletón para la ceniza o unos clavos para las albercas” (Merino Bravo, op. cit., p. 216).

PALOMINA. f. Excremento de las palomas. Planta silvestre con flores de color morado.

PALLÍ. Aparece en la frase hecha pallí, pacá, pirlí, pitón, que se emplea para dar a entender que alguien es muy proclive a ir de un lado para otro sin sentido ni propósito alguno.

PAN. m. Se emplea en plural para referirse a los campos sembrados de trigo. También al grano. Obsérvese la acepción de la palabra en este documento de 1464 : “La cual dicha renta de las dichas tierras e viña vos facemos por toda la vida de vos, el dicho Alfonso González, e por cuantía de ocho cargas de pan, meitad trigo e meitad cebada” (Ángel Vaca Lorenzo, Documentación medieval del Archivo Parroquial de Villalpando (Zamora), Salamanca, 1988, p. 247).

PANADERA. f. Zurra. Se trata de una acepción muy difundida por toda Castilla y León.
PAN DE ANGELICO. m. Se emplea esta locución para referirse a los recortes que sobran al elaborar las sagradas formas. Es muy apreciado por los niños como golosina.

PANIJA. f. La cebada molida.

PANTALÓN. Se usa en la expresión tirar de pantalón, que equivale a defecar (L y G, GF y SL).

PAPAR. tr. Cotillear, atisbar, mirar por la ventana sin que te observen los del exterior (L y G, GC, DE). También se utiliza papón, y sobre todo el femenino papona, para aludir a las personas aficionadas a esta actividad.

PAPERA. Se utiliza en la frase hecha rebañar la papera, expresión que se aplica a las personas que son las últimas en abandonar las tertulias, festejos y otros jolgorios. FD registra el término papera e indica que designa un puchero pequeño destinado a la papa o sopa de los niños de teta. El vocablo, por lo tanto, está relacionado con papa. Existe la variante arrebañar la papera: “Ninguna muchacha quería ser la última, ninguna quería arrebañar la papera (AM, Crónicas..., p. 24).

PAPURRINA. f. Comida hecha puré. Siempre se emplea con un matiz despectivo. Parece derivar de la voz infantil papa. DE recoge la acepción de ‘barro muy batido’.

PARDAL. m. Gorrión macho. Probablemente deriva del griego pardalos ‘ave’. El vocablo de gran antigüedad se usa en Aragón, Murcia y en el dominio lingüístico del leonés y zonas de influencia.

PARIR. tr. Se predicaba de los carros que iban perdiendo parte de la carga por haber sido colocada mal por el componedor (L y G, AT, DE). Era motivo de rechifla general.

PARLADA. f. Charla, conversación informal.

PARLADOR. adj. Dicharachero, lenguaraz, persona poco discreta y proclive a desvelar secretos.

PARPAJA. f. Insectos diminutos que provocan plagas y atacan las espigas impidiendo que granen. Obsérvese su uso en el siguiente texto de Miguel Delibes: “La cosecha que se anuncia es buena, levemente afectada en extensiones pequeñas por la piedra y la parpaja” (El último coto, Madrid, 1992, p.76). DE es mucho más minucioso aclarando este término: “Chinche volador de color rojizo que ataca trigos y cebadas. Absorbe el gluten y el almidón y deja el grano con escaso valor nutritivo”.

PARVA. f. Montón de cereales, legumbres o paja que se forma en las eras al ir acumulando las trillas. Obsérvese lo comentado por Covarrubias a propósito del vocablo: “La mies que tiene el labrador en la era trillada y recogida en un montón, antes de ablentarla y apartar la paja del grano. También se emplea en la locución, “Echar la parva” ¨tomar un trago de aguardiente o de ponche por las mañanas con un cacho de pan.

PARVÓN. m. Forma parte de la lexía compleja parvón de la paja, que se usa para referirse al montón que se forma con la paja cuando esta ha sido separada del grano (L y G, AT, DE).


PATAMULO. m. Queso cilíndrico y blando hecho con cincho. RG registra pata de mulo: “Queso blando, recién hecho y tradicional en Palencia. Se llama también quesilla y muchos dicen también queso de Burgos”.

PATARRÍN. Se aplica a la persona de baja estatura y de mal genio (L y G). Ha podido formarse tomando como base pitarra ‘legaña’. DE recoge patarro ‘pequeño. Así se llama cariñosamente a los niños’.

PEANA. f. Parte inferior del tronco del árbol con las raíces arrancadas de cuajo. Deriva de pes, pedis ‘pie’, pues probablemente la palabra empezó aludiendo a la parte del tronco que servía de base.

PEDO DE LOBO. m. Especie de seta esférica. Al aplastarla, cuando está seca, suelta un polvillo asqueroso- La locución aparece en el famoso proceso que se realizó a las legendarias brujas de Zugarramundi : “Buscan y sacan cantidad de sapos y culebras, lagartos y lagartijas, limacos, caracoles y pedos de lobo, que son unas bolillas redondas que nacen por los campos a manera de turmas, que apretándolos echan de sí un humo de mucha cantidad de polvos pardos”.

PEDRESA. Raza de gallinas rojizas, con manchas de distinto color que simulan empedrado- Gordaliza.

PEGO. m. Urraca. El DRAE registra pega, forma también muy utilizada por esta zona: “Los sonidos de nuestra infancia eran (...) el gorjeo de los gorriones, el silbido del tordo, el trinar de las alondras, el graznido de las pegas” (AM, Charlas..., p. 61).
PEINE. Sinvergüenza, persona poco de fiar. Suele aparecer en frases exclamativas: ¡Vaya un peine!

PEJOS. m. Suele emplearse en plural. Tacos de madera. El conocimiento de este vocablo lo debo a una amable carta del entrañable escritor costumbrista, tan citado en estas páginas, Agapito Modroño: “En la palanca de segundo género que constituyen la viga del lagar y sus elementos, el extremo de esta, donde está el punto de apoyo, se desplaza entre dos raíles incrustados en la pared del fondo. Cuando al ser exprimido el pie, descendiendo el punto de resistencia, es necesario descender el punto de apoyo, para ello se van introduciendo unos tacos de madera, sobre el extremo de la viga y entre los raíles que hacen de tope entre ellos y la parte superior de la pared donde está el punto de apoyo. Estos tacos son los pejos”.

PELUJO. m. Parte superior cilíndrica de la vara de las espadañas, de forma parecida a un puro. Es donde están las semillas, recubiertas de pelusillo que, al sacarse, las difunden por todas las partes.

PEPONA. f. Moza rolliza de cara ancha. Estamos ante una acepción trasladada a partir de la original que señala el DRAE ‘muñeca grande de cartón’.

PERANTANO. Se emplea como correlato de términos como fulano, mengano y zutano (L y G; MB, en León). Se trata, por lo tanto, de uno de esos vocablos que se usan para referirse a una persona indeterminada. Parece ser fruto de un cruce entre perengano y perantón.

PERANTÓN. m. Se utiliza en la expresión, “Llevar al perantón”, para referirse a cuando se transporta a un niño subido sobre los hombros. También de la persona muy inclinada a no permanecer mucho tiempo en su propia casa, y a realizar continuas visitas o salidas (zascandil, pingo).

PERDIDO. m. Terreno baldío, sin cultivar: “Rayano a Fuentesaúco, el pueblo de los garbanzos, el término está mimado como un jardín. El esfuerzo llega al último rincón, no se ven perdidos aquí” (Castilla habla, p. 182).

PERENDENGUE. Pendiente, algo que cuelga de la oreja.

PERILLÁN. m. Era el obrero, generalmente muchacho, niño o adolescente que en las casas de labranza actuaba de recadero: “A los mozos de año de toda la vida en su casa, cuando ya no valían, si no se habían muerto, los entretenía de perillanes para que no les faltara la comida” (AM, Víctimas de la Guerra Civil en Villalpando, p. 173). Se trata de un nombre propio, Pedro Illán (Julián), que se ha convertido en nombre común. El DRAE para este vocablo solo registra la acepción de ‘pícaro, astuto’, la más corriente en el castellano actual.


PERRIGALGO. m. Se aplica el vocablo al perro que es fruto de un cruce entre un galgo y un perro de otra raza. EL vocablo no aparece en el DRAE, pero lo he encontrado en un texto de Quiñones de Benavente perteneciente a su entremés Las alforjas. “Yo soy un moro en cuclillas / que el diablo me hace cosquillas / cuando me quita que coma / el perrigalgo Mahoma / pernil de las garrobillas” (Teatro breve de los Siglos de Oro, edición de Catalina Buezo, Madrid, 1992, p. 103).

PERRA. Aparece en la locución a trágala perra, que se usa para aludir a que se hace algo deprisa, atropelladamente.

PERROS. m. Solamente se usa en plural. Dolores musculares resultantes de haber realizado mucho ejercicio físico (L y G, DE): “Se regresaba al mediodía con perros en los riñones y espinos en las manos” (AM, Crónicas..., p. 42).

PERUCO. m. Pera pequeña (L y G, RG, DE). Véase el empleo del vocablo en este texto de Merino Bravo: “El amarrao no se incineraba jamás al final de un banquete de faisán trufado y langosta, sino, comúnmente, detrás de unn bocadillo de agujas en escabeche en la cantina de Selmo, después de echar la parva en la taberna de Bomba o a continuación de una coritada de titos o de perucos, cogidos, naturalmente sin la autorización del amo” (op. cit., p. 32). También usa el término AM: “La plaza mayor era un hervidero. Venían los toresanos con las guindas garrafales, los primeros perucos...” (Crónicas..., p. 27).

PESADA. Aparece en la locución ser de aceite pesada, que se aplica a las personas que son de suma tranquilidad.

PICARSE. prnl. Enviciarse: “La traje y se escapó al pajar de la casa de una señora, porque se había picado a ir allí” (Justo Peña y Antonio Zavala, op. cit., t. II, p. 144).

PICHETA. f. Pitorro del botijo.

PIE. m. Cilindro que se forma con los racimos ya pisados para que sean exprimidos por la viga del lagar. GF recoge pie de pisa ‘uvas que se disponen para ser prensadas de una vez’.

PIENSO. m. Piedra cilíndrica de peso superior a mil kilos. Suspendida del huso y la palanca del extremo de la viga que sobresale del lagar aumenta la fuerza prensora ejercida sobre el pie por el brazo de potencia de la viga.

PIM-PAM. Mediante la repetición de esta expresión se alude al movimiento o actividad que alguien realiza con resolución y sin aspavientos: “En la vida de Dios ha ido en parejas la avutarda, ¡nunca! Eso sí, en el mes de abril, los machos empiezan a liarse, porque les pica el celo, y un buen día, el más valiente, se coge pim-pam, pim-pam, y, a la chiticalla, se busca un sitio apropiado” (Castilla habla, p. 45).

PICONADA. f. Tierra que tiene forma triangular. JP recoge pico ‘parcela labrantía con forma triangular’.

PINA. Cuña grande hierro utilizada para, a golpe de macho, rajar los troncos, serrados previamente Aparece en la expresión meter pina, que se usa para aludir a la acción de acicatear, picar, incitar a alguien para que realice algo.

PINGANILLO. m. Carámbanos que cuelgan de los tejados (L y G; Lamano, en Salamanca). El DRAE recoge el vocablo como propio de la provincia de León, pero está mucho más extendido.

PINGAR. tr. Mojar el pan en una salsa, o en ciertos alimentos sólidos como el huevo frito o el tocino. También se utiliza pingue como sinónimo de salsa (L y G). Se trata de variantes de pringue y pringar. Voz que se sigue utilizando en la actualidad.

PINO. Aparece en la locución al cojo pino, que se utiliza como equivalente a a la pata coja: “Y a los que jugaban las niñas: el limbo, la semana, el avión, desplazando un tejo, a cojo pino, sobre cuadros marcados en el suelo” (AM, Charlas..., p. 107).

PINOTE. Aparece en la locución estar de pinote, que alude a que alguien está parado en un sitio, de pie, sin hacer nada y a disgusto. GG recoge la locución dar pinotes ‘andar de acá para allá sin mucho fundamento’.

PINTA. f. Cantidad pequeña de vino que se echa en el vaso para su consumición. SL recoge pinta ‘trago, sorbo de una bebida alcohólica’.

PINTAR. intr. Sentarle bien o mal una cosa a alguien. Puede referirse también a la cosecha o cualquier negocio. -¿Qué tal pinta el año? El DRAE recoge el vocablo como propio de Asturias, León y Soria.

PINTIAR. intr. Llover con poquísima intensidad. IS recoge la variante pintinear y LB pintonear.


PÍO. Se aplica al caballo o res vacuna cuya piel tiene manchas de color blanco (L y G, GR, JP, MU). Corominas cree que se trata de una derivación del francés pie ‘urraca’, vocablo que se empleaba metafóricamente para aludir al caballo de capa oscura remendada con manchas blancas. Para el DRAE y para DE este término solo puede aplicarse a caballos, mulas y asnos.

PIPA. f. Tonel o carral de doce cántaros. Se utilizaba para trasportar la madre desprovista, abierta, de uno de sus témpanos.


PISPAJO. Dícese, en broma, del pene de los niños

PISPOLETA. adj. Mujer vivaracha.

PITA. Voz que repetida sirve para llamar a las gallinas: “-pita, pita, pita; tes, tes, tes”
PITARRO. m. Chorizo pequeño que se hace en los mondongos especialmente destinado al consumo de los niños. El DRAE señala que es un término propio de la provincia de León, pero está mucho más extendido.

PITERA. f. Agujero diminuto (L y G, IS, DE, GG): “Pero, ¿no tendrá alguna pitera? Espere, buen hombre, que hay que echar un poco de agua para ver si se repasa” (AE, p. 198).

PITISÚ. m. Pastel alargado y relleno de crema (L y G). El vocablo también se emplea en Valladolid y en la provincia de Salamanca, según constata SL. GG recoge la variante petisú ‘dulce alargado parecido a los buñuelos de viento relleno de crema pastelera y adornado con merengue’. Puede derivar de petit.

PITO. m. Pájaro carpintero. Deriva de picus. Covarrubias que ya recoge pito hace una glosa bastante curiosa de las costumbres de esta ave: “Esta avecica va con las uñas y el pico subiendo por los árboles, y en lo alto dellos con el pico hace una concavidad, adonde pone sus huevos y saca sus pollos. Cuentan que esta ave busca cierta yerba, con la cual se abre cualquiera cerradura de hierro y la hace saltar, y para hacer esta experiencia suelen los pastores cerrarles y atacarles el nido, para que trayéndola la puedan conocer”.

PIZPIERNO. m. El pie del cerdo ya curado para comer. Corominas explica la palabra como una alteración fonética de pospierna ‘muslo de las caballerías’. Metafóricamente también se emplea el vocablo para referirse a unos pies muy sucios. El DRAE registra el término como cracterístico de la provincia de León. Por su parte, JP recoge pispierno ‘hueso del jamón’.

PLATILLO. m. Tapón de las botellas de cerveza, refrescos... Se usaban en varios juegos infantiles: “La llegada a meta con platillos con nombres de ciclistas” (AM, Charlas..., p. 107). También se empleaban como tope en la cuerda de las peonas.

PLATO. Aparecía en la locución hacer plato, que aludía a la acción de compartir un mismo plato un chico y una chica en un banquete de boda, con las consiguientes connotaciones que ello conllevaba: “Ya en las bodas que asistí de niño había desaparecido la costumbre de hacer plato. Quizá debido a la escasez de vajilla se habían de sentar juntos un chico y una chica para comer del mismo plato” (AM, Crónicas..., p. 69).

POLCA. f. Pendiente cirulare (L y G). JP da la siguiente acepción: ‘pendiente formado por dos aros unidos’.

POCILLO. m. Recipiente pequeño que sirve para tomar café, chocolate o infusiones. Para GL es una especie de jícara donde se toma generalmente chocolate.

PORRADA. f. Multitud, montón, a porrillo (L y G, GL).

PORTALADA. f. Terreno próximo a la puerta y que el ama de casa solía barrer. Obsérvese su empleo por Pedro Álvarez Gómez: “Se le alegraba la pajarilla con alegría anacreóntica ante la comida, degustada entre moscas sobre el poyo de las portaladas” (op., cit, p. 19).
POSTURA. f. Cantidad de comida que se consume de una vez. VM da la siguiente acepción: “Cantidad determinada de alimento que se da a ciertas horas al ganado, principalmente el vacuno”. Por su parte, IS y GG también definen el término con la acepción de ‘ración de pienso’.

POTA. f. Vasija de porcelana de forma abombada y provista de asas que sirve, por ejemplo, para calentar o hervir agua, cocer alimentos o almacenar productos de la matanza ( L y G, IS, MU).

POTE. m. Vasija de hierro con tres patas, asas y aro, donde solía estar casi permanentemente con agua caliente: “Compañero del perenne puchero era el pote de hierro, en el que casi siempre había unos cazos de agua para cualquier emergencia"”(AM, Crónicas..., p. 85).

POVINO. m. Grueso tronco de madera de encina sobre el que se asienta la cuba.

POZAL. m. Vasija de madera con forma de tronco de cono que sirve para recibir el vino de la cuba en la operación del envase. L y G, RG): “Usaban pozales para el manejo del vino, que gurdaban en toneles, cubas y carrales, con duelas de roble y zunchos de hierro” (Martín Calero, op. cit, p. 36)

POZALETA. f. Recipiente, relativamente hondo, que sirve para lavar la ropa. Es más estrecha por el fondo y va ensanchándose poco a poco hacia arriba. Suele ser de latón. Deriva de pozal.

PRENDEDOR. m. Pinza que se utiliza para tender la ropa. El DRAE recoge el téermino con una acepción mucho más general: ‘cualquier instrumento que sirve para prender’.

PRESENCIA. f. Presentación, aspecto.

PRIMAVERA ALTA. f. Período de tiempo comprendido entre san Antonio y san Juan.

PRIMAVERA BAJA. f. Período de tiempo comprendido entre san Blas y san Marcos.

PRIMO. m. Vocativo que emplean especialmente los jóvenes para dirigirse a las personas de su confianza. Es equivalente, por tanto, a vocablos modernos como tronco o colega. Recuérdese que en Autoridades se indica que esta palabra servía para denominar a los Grandes de España, porque era el título con el que los trataba el rey. Los gitanos también emplean este vocativo.

PROVÉN. m. Sistema utilizado para reponer fallos en una viña nueva, pero ya implantada. Consistía en dejar un sarmiento largo sin podar, el más próximo de la cepa madre al hueco de la cepa fallida. Al año siguiente, en el invierno, se introducía en una gavia, tapándolo y dejando emergente su extremo en el hueco citado. Esas yemas descubiertas echaban ramas y las yemas tapadas echaban raíces. Al siguiente año, cuando ya tenía vigor, se cortaba para separarlo de la cepa madre.

PÚA. f. Trozo de vide que se inserta en el patrón para el injerto. Dichos rimados, generalmente ritualizados, desenvueltos, obscenos, irreverentes, ultrajantes, ofensivos, con estructura de diálogo y de marcado carácter disparatado e irracional, que se intercambiaban en las vendimias: “Se abrían las puertas traseras y los carros tomaban los caminos, llenos de cestos, apilados en la trasera del carro, de talegas, de vendimiadoras: bromas, frases picantes y de doble sentido, cantares, púas entre unos y otros carros” (AM, Charlas..., p. 133). Véase la trascripción de una de estas púas que me ha enviado el escritor costumbrista, tantas veces citado, Agapito Modroño Alonso: “-Aquí tenemos un mandril. / -¿Pa qué? / -Pa joder a esos que van ahí. / -¿Con qué? / -con la viga de un lagar. / -¿Dónde los bautizaron? / -En la pila los marranos. / -¿Cuál fue el agua bendita? / Meaos, meaos. / -¿Quién fue el cura? / -Vicente Cogorza. / -¿Qué nombre les pusieron? / -Vezaos, vezaos”.


PULIDERO. Aparece en la expresión no hacer un pulidero, que se utiliza para indicar que se trabaja poquísimo o nada (L y G, DE). Es un rudimentario instrumento que sirve para remover las brasas del horno.. Probablemente está relacionado con purrir, derivado de porrigere.

PUNTO. Se emplea dentro de la locución azúcar en punto, que sirve para aludir a que algo está listo y dispuesto, perfectamente preparado. También se empleaba en la expresión: -“Coche de punto”- Coche de alquiler con conductor, lo que después se llamó taxi.

PUPURRINA. f. Barro suelto. DE recoge la variante papurrina.

PURINES. m. Orines y heces del ganado. Es un abono excelente: “Hay que buscar las formas más baratas de aportación de nutrientes, incorporar todos los restos de cosecha posible, estiércoles, purines” (AM, Crónicas..., p. 120). AE da una definición mucho más rigurosa: “Las aguas de lluvia van a parar al hoyo del corral, donde empapan esa mezcla compleja del abono y los purines, materia líquida que suelta el estiércol, rica en poder fertilizante, que se filtra por el suelo permeable, o es arrastrada por las aguas en una especie de lavado que se produce cuando las lluvias son abundantes” (op. cit., p. 97).

PURRIDERA. f. Especie de gigantesco tenedor con mango de madera empleado en varias faenas agrícolas. En otros lugares próximos se le llama horca: “El purridor con una purridera de mango largo, de las de acarrear, iba pinchando los haces que en el carro recibía el componedor” (AM, Crónicas..., p. 43). Julio Caro Baroja, al tratar sobre una fiesta carnavalesca celebrada en el pueblo zamorano de Montamarta, cita las siguientes palabras de un informe que le había enviado el escritor Pedro Álvarez Gómez, natural de Villalba de la Lampreana, pueblo próximo a Villalpando: “Es la fiesta del lugar. Los mozos nombran de entre ellos a uno que es el que manda en el pueblo. Se disfraza de diablo y asiste a la misa mayor, situándose en el centro del crucero de la iglesia; a su diestra y siniestra se colocan obladas que é1 pincha y levanta en alto con una purridera en el momento de la elevación de la hostia. La purridera es un apero de labranza con cinco o más dientes de hierro y mango de madera que sirve para amontonar estiércol, cargar los carros...”.
PURRIDOR. m. Labrador encargado de pinchar los haces de las morenas mediante la purridera y entregárselos a otro labrador que estaba subido en le carro y se ocupaba de colocarlos convenientemente. Véase purridera.

PURRIR. tr. Acercar las gavillas al labrador que va subido al carro por medio de la purridera. Véase esta última voz.

PUSLA. f. Residuos muy triturados de la paja, cosco y argaña de los cereales.. También se emplea en la zona palentina de Tierra de Campos, como se puede observar en la siguiente cita de Alonso Emperador: “El viento fue arreciando y, entrando en colisión con el parvazo, separaba el dorado grano de las semillas, de la paja, de la pusla y de la tierra”.