sábado, 12 de julio de 2014

II REPÚBLICA. EL FRENTE POPULAR.

                             

                                               II REPÚBLICA.- EL FRENTE POPULAR.

            Si el gobierno republicano-izquierdista en el que las masas habían depositado tanta ilusión, no pudo cumplir ni la mitad de la legislatura, ¿cómo iba a hacerlo el de centro-derecha de Lerroux y Gil Robles?.

            Hemos citado los episodios más graves: La Revolución de Asturias, la proclamación por parte de Companys del Estado Catalán, las constantes huelgas,  la crisis económica mundial, los totalitarismos emergentes en Europa, y atractivos para los extremistas de la diestra y la siniestra: nazismo y comunismo,… .

            Doce crisis de gobierno se sucedieron en el bienio Radical-Cedista. En la octava, acosado, desde la izquierda y la derecha más radical, por un asunto de corrupción de miembros de su partido, lo que luego se dio en llamar “Straperlo”, dimite Alejandro Lerroux, le sustituye en la Presidencia del Gobierno, Joaquín Chapaprieta, quien dura en el cargo pocos meses, siendo también sustituido por Manuel Portela Valladares.

            El descontento era general. La mayoría de las fuerzas de izquierda clamaban por la revolución. D. Niceto Alcalá Zamora disuelve las Cortes y  convoca nuevas elecciones generales, en un intento de conseguir reformas por vía democrática.

            Las izquierdas, desde los moderados a los extremistas, se agrupan para concurrir unidos en Candidatura Única, El Frente Popular, a la cita electoral. También las principales derechas concurren unidas en la Coalición Antimarxista. En los dos bloques se visualizan las dos Españas.

            Se celebran las elecciones el 16 de Febrero de 1.936, con la alta participación del 80 % de votantes. Obtiene mayoría, en mi pueblo, como en el resto de España, el Frente Popular con el 52’65 % del total de votos emitidos. En el resto de la provincia de Zamora ganan las derechas.

            La Candidatura zamorana del Frente Popular la formaban cuatro hombres honestos y moderados: Ángel Galarza Gago, recalado, al desintegrarse su P.R.R.S en el PSOE; Antonio Moreno Jover, Registrador de la Propiedad, padre del conocidísimo Abogado, Santiago Moreno, procedente también del mismo partido e integrado en la Acción Republicana de Azaña; Quirino Salvadores Crespo, obrero metalúrgico por el PSOE; y el benaventano Félix Valbuena Altolozabal, por Unión Republicana, Partido fundando por él en su ciudad.

            D. Félix era un prestigioso Médico Oftalmólogo, hijo de acomodada familia de Harineros locales, conservador reformista, católico oficial. De ahí, de su Cristianismo nació su compromiso cívico, de lanzarse al ruedo, (como yo ahora con PODEMOS) pues consideraba "necesarias las justas reformas sociales para evitar la revolución”.

            Vuelve de nuevo D- Manuel Azaña a la Presidencia del Gobierno, en el que están representados todos los partidos de izquierdas, hasta los anarquistas, con un programa reformista, no revolucionario y, desde luego democrático.

            Pero no podía ser: la guerra estaba en los pueblos, en las ciudades. Se vieron desbordados por su izquierda y por su derecha. Así lo manifiesta Gil-Robles en el Congreso, 17-Junio-36, cuando éste acusa de todos los desórdenes desde el 1º de febrero: 160 iglesias destruidas, 269 muertos, 113 huelgas generales, 83 asaltos a periódicos, 146 bombas,….,… .

            En Abril del 36 dimite Alcalá Zamora como Presidente de aquella república en la que había puesto tanto empeño. Le sustituye Azaña,  y pasa a ser Primer Ministro, Augusto Barcia Trelles, sustituido 5 días después, 13 de mayo de 1936, por Santiago Casares Quiroga, quien dimitió el 19 de julio siguiente.

            En julio unos extremistas de derechas asesinan al Sargento de Asalto, Castillo. El día 12 otros Guardias de Asalto sacan de su casa al Parlamentario  de derechas, José Calvo Sotelo, y  lo asesinan en un descampado. La guerra está servida.