sábado, 18 de enero de 2014

PARTE DE LAS NIÑAS DE LA ESCUELA DE LAS HERMANAS

Quién reconozca a alguna de esas alumnas, o se reconozca, puede enviar un mensaje diciendo su ubicación.

Nota: para tener una vista más ampliada de la foto hacer click sobre la misma, y los que sepan de informática y de impresora en color, pueden conseguir una visión más nítida.

La foto original es propiedad de Mª Carmen Riaño.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Agapito, viendo esto me inspira más que todas las noticias de los periódicos. Te lo mando por correo electrónico, no me permite el blog colgarlo
La foto se las trae, ¡¡¡cuántos recuerdos han venido a mí memoria!!! por más que la miro y la remiro solo recuerdo a Sor Pilar por la dentadura tan prominente, no reconozco a ninguna niña, pero si recuerdo mi infancia como aquella etapa en la que los días estaban envueltos de alegría, gozo, humanidad y alegría, donde no había lugar para las penas, los castigos, ni las prisas, porque el tiempo parecía que transcurría muy despacio.
Viendo la foto el tiempo me ha retrocedido a la niñez, he sentido añoranza, al recordar aquellos años de escuela, con el cabás, aquellos de cuadernos caligráficos y de las cuatro reglas de Rubio, aquellos teatros que preparaban las monjitas, aquellos recortes de pájaros con cartulinas de diferentes colores, los bailes de domingo (siempre vigilados por las monjitas, para no arrimarse mucho a la chica), reconozco que una de las etapas más felices de mi vida ha sido la de mi infancia, porque no existían responsabilidades, ni preocupaciones, ni agobios, ni prisas, el tiempo parecía ir inmensamente más despacio que ahora.

Esa etapa de mi niñez fue muy cariñosa, cálida, rodeada del afecto y resguardo por mis padres y hermanas, aquella calle Silera poblada de vecinas sentadas en las puertas de sus casas charlando de sus cosas, la radio (Matilde, Perico y Periqúin) que se escuchaba desde la calle, las puertas de las casas siempre esta abiertas sin ningún peligro.

Todos nosotros de niños pasábamos mucho tiempo en la calle jugando con la pandilla de amigos, a juegos imaginarios, inventados, o los que en aquellos tiempos se jugaban, como al escondite, al corre corre, ladrón y policía, a la dola, a la comba, a las canicas, a las tabas, a la gallinita ciega, al pañuelos, ¿a quién te ha picado?, a la gallinita ciega, al corro de las patatas, etc…
¡¡¡ O Dios como ha pasado el tiempo!!!.
Podría estar escribiendo de esto, hasta agosto, (San Roque 2014) pero mi nostalgia me hace caer lágrimas en el recuerdo, viendo que se ha llevado mi pasado, observando este tipo de fotos y escribiendo sobre la infancia, me ha hecho revivir el presente.

Antonio-Isidro de Caso.

Gracias amigo.


Agapito Modroño Alonso dijo...


A mí, ¿y a quién no?, las fotos de "antes", aunque ese antes sea hace nada, cuando el ser querido ya no está, también me producen esas emociones que tú narras.

Cuando tu madre vivía en casa y pasaba a visitarla o a llevarle melones, siempre me fijaba mucho en todas las fotos que tenía colgadas en la salita.

Estos días, rebuscando fotos, (ahora hay cajones llenos) para el libro, no veas que sentimientos más encontrados.

Ya verás en "Aquellos pueblos" (no gustaba al editor lo de "Escarbando el borrajo") la de la escuela de villa, año 46, calculo. Cuarenta y dos niños con D. Benigno, casi todos identificados, entre ellos tu cuñado Leonides, Félix "nitro", etc. No tiene desperdicio.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

es precios el comentario de Isidrín (carrisio) que alegregría tiene siempre, todos que le conocemos.