sábado, 19 de noviembre de 2011

RESPUESTA A LA CARTA DE D. ANTONIO CAMACHO.

Villalpando (Zamora) 19 de Noviembre de 2.011.

Sr. Don Antonio Camacho Vizcaíno. Candidato al Congreso por Zamora.

MADRID.

Estimado amigo: Perdone la confianza en el saludo. Su apretón de manos en Toro, la cordialidad demostrada en el breve diálogo, en su carta, consiguen que, obviando las discrepancias, le considere como tal.

Agradezco su misiva, por lo que tienen de desigual su posición personal, política y la mía. ¡Lástima! que no le llegara cuando la publicaron en La Opinión, escondida en un rincón, hace más de quince días, para que usted hubiera tenido ocasión de replicar en ese, u otro, medio y servidor de contrarreplicar de la misma forma pública.

Yendo, como decimos por aquí, “al consonante”, tres son los motivos de discrepancia: Sagasta, Bildu (Amaiur) y las etiquetas.

SAGASTA.

Si no cité a D. Práxedes Mateo, conociendo sus “conseguimientos” en el fomento de las obras públicas en la provincia, fue porque no pertenecía al PSOE, ni siquiera le, o se, autodenominaba de izquierdas. Éstas, incipientes en aquel entonces, eran los socialistas y más los anarquistas.

Lo que más me sorprende es que busque usted su modelo en la época de “La Restauración borbónica”, cuando mediante aquellas elecciones amañadas, se turnaban en el poder el conservador D. Antonio Canovas del Castillo y el LIBERAL D. Práxedes Mateo Sagasta; que se refiera usted a aquella España rural, (75% de la población) atrasada, desinformada, analfabeta (2/3 partes) pobre.

Me crié con una abuela a quien el “conseguidor”, el cacique local, libró de la mili en la guerra de Cuba, a su hermano, a cambio de la mejor y casi única, tierra del padre.

Todavía conocí a los señoritos, descendientes de los caciques enriquecidos por las desamortizaciones decimonónicas, Mendizabal y otras, los que daban la “papela” para que votaran a liberales o conservadores, según tocara y hubieran acordado D. Antonio y D. Práxedes, con la aquiescencia del rey, a jornaleros, arrendatarios, menestrales, a todos, pues dependían de ellos.

Me parece excesivo que califique usted de “progresista” (hablaremos de las etiquetas), a D. Práxedes cuando no evitaba los aranceles que impedían la entrada de trigo americano, mucho más barato, para así favorecer a la oligarquía cerealista (la de los caciques), aunque ello supusiera hambre para los pobres; cuando hacían lo mismo con los tejidos para así favorecer a la oligarquía industrial catalana, aunque las gentes se vistieran con harapos.

Me parece excesivo tal tratamiento cuando ni tocaron los grandes latifundios, cuando impidieron la “Reforma Agraria”, tan demandada, ya por entonces, por las masas de jornaleros.

Mire usted: en mi pueblo ese viejo caciquismo, con otros medios, se restauró con la democracia, en 1979. Llegó en las municipales del 2003 a tal poder, que su partido, el de Pablo Iglesias, no encontró gente en la villa para formar una candidatura para enfrentarse a la del PP . Fue servidor, quien en desigual (aquello si que fue pelea), removió conciencias, obtuvo ayudas y conseguimos, presentar Candidatura por Adeiza. Un fraude electoral con ancianos de la residencia municipal, propició otros cuatro años más de régimen. Veintiocho en total. En el 2007 (ya colaboró el PSOE), conseguimos devolver la libertad, el progreso y la democracia al pueblo.

Cierto paralelismo sí encuentro entre la restauración, a partir de1875 y la época actual: otra vez el bipartidismo, más de acuerdo en el provecho propio de lo que parece, de ahí que no cambien la ley electoral que les favorece. Ahora ya no son el Ministerio del Interior, Gobiernos Civiles, caciques comarcales, locales la correa de transmisión. Ahora lo son los medios de comunicación que ustedes, y los “hotros” dominan. Simplemente en esta provincia, compare usted los espacios a ustedes (PPSOE) dedicados y a nosotros (UPyD-IU).

BILDU, AMAIUR. CESE DE LA VIOLENCIA TERRORISTA.

Es temerario su juicio en cuanto a que no me alegre del cese de la violencia terrorista. Le juro que he sufrido por tanto terror. También he de felicitar a su Ministerio por la labor contra esa lacra.

Estamos seguros la mayoría, unos aceptándolo y otros no, de que ha habido concesiones diga el “arco parlamentario lo que quiera”.

Ha sido una concesión la legalización de Bildu.

¡Oh qué casualidad que denegada por el Supremo, sean los Magistrados “progresistas” del Constitucional quienes dictaminen procedente la legalización!, con la diferencia de un voto, arrastrándose “las togas por el barro”, Conde Pumpido "dixit". Con esa falta de separación de poderes, con esa justicia dependiente es con lo que estaré siempre en desacuerdo.

¡Mire!: tanta repulsa me producen los terroristas como sus simpatizantes, todo el mundo aberzale, los que comparten la totalitaria idea de un arcaico nacionalismo intentado imponer por el terror, los de la “Euskadi Socialista Independiente”. No hay idea política que merezca una vida humana. Son repudiables los individuos que aceptan la violencia, la muerte de inocentes, en aras de su fanatismo. Y esos están en las instituciones. Deberían examinar su conciencia para ver si no es por culpa de ustedes.

LAS ETIQUETAS.

¡Cómo su uso emborrona la calidad y calidez de su carta!: no cito a Sagasta, porque era “progresista”; soy de “derechas” por mi desacuerdo con el chaqueteo del “Consti” y los proetarras gobernando.

A D. Giner de los Ríos, Julian Besteiro, Indalecio Prieto, (a Largo Caballero, “El Lenin Español”, mejor no citarlo) Luis Araquistáin; a Sánchez Albornoz, Marcelino Domingo, a mi abuelo, les daría vergüenza comprobar como sus sucesores practican de forma obscena el intento de descalificación del discrepante utilizando las manidas etiquetas, los caducos estereotipos, los sobados latiguillos: “¡qué viene la derecha y os quita las pensiones!”, nosotros, “los progresistas”, ¡los éticos!, ¡nosotros, los "pobres" (Miguel Ríos, por ej.) y "proges" de la ceja, la benefactora izquierda!.

En estos tiempos, son tan obsoletos esos argumentos, esa pobreza intelectual, que a aquella intelectualidad de izquierdas, con la que me identifico, les daría vergüenza utilizarlos, aunque les valga para los mítines con los más adeptos; no así con la mayoría de la población, harta de tanto intento de recuperación, con fines partidistas, de los viejos fantasmas.

Por último, le felicito de antemano pues pienso conseguirá el escaño, por eso por ser del PSOE. Le agradezco su “pateo”, su interés por la provincia. Le pido no decaiga una vez sea Diputado. Le ofrezco mi colaboración puntual en los datos e ideas que necesite. Y le pido perdón si en algo le he ofendido.

Reciba mi saludo cordial.




Firmado: Agapito Modroño Alonso. VILLALPANDO.