lunes, 5 de julio de 2010

Publicado en La Voz Benavente de ayer.

LAS HUMILDES ALGARROBAS.

Eran la legumbre de los labradores pobres, la única que producían sus tierras lejanas y malas.

¡Aquellos años, antes de la mecanización, cuando trabajaba en el campo más del 50 % de la población activa española, cuando el 70 % vivíamos en el agro…..!. ¡Ciento y pico labranzas desde las de cuatro pares a pareja de burros, había en mi pueblo….!.

El trigo, candeal, después el Pané-247, ocupaba las amplias besanas. De su venta, al SNT, se conseguían los principales dineros. Mucho, en las “casas grandes”, poco en la de “los rapucheros”, quienes se conformaban, en el peor de los casos, con coger “pa sembrar” y “pa la ración” (trigo para la harina de las hornadas del pan del año).

Se sembraba cebada “pa el gasto de las mulas y el marrano”. Y, en las tierras adecuadas garbanzos, (estos, sobre todo para que fueran “cocheros”, requerían tierras buenas, que no todos poseían, muelas (almortas), excelente pienso para las vacas; titos (guisantes), que le daban tan buen gusto al tocino, y algarrobas, pienso de lujo para las ovejas.

Las legumbres se sembraban a mano a chorrillo sobre el surco que la yunta abría. A la vuelta siguiente el arado las tapaba. Así se iban formando los cerros o moleras. Antes de que nacieran, sobre todo si había llovido, y el terreno había criado corteza o escara, con la rastra se tiraban los cerros. Después, ya bien nacidas, se aricaban.

Se cogían a hoz o repelando. Ello daba trabajo a todos los de la casa, también las muchachas, desde niños, y a cuadrillas de cogedoras. Salíamos de noche, dormidos sobre el carro, dándonos coscorrones contra las teleras, en el trastabardeo del rodar sobre las piedras y baches del camino. Montoncitos, purridera, carro, era, trilla, aventar a bieldo, acribar, barrer renacero, envasar en los costales unos pocos cuartales, fanegas o heminas.

Junto a las mulas se acabaron moleras, cogedoras, garbanzos, muelas, titos y algarrobas. Las legumbres sólo se podían cultivar y, sobre todo, recolectar con el sistema tradicional. Para tractores y cosechadoras sólo valían el trigo y la cebada. Ésta, se fue imponiendo.

Pero, ¡hete aquí!, que el monocultivo de cebada, trigo, debido a los costes de producción, y al valor del producto, se ha vuelto inviable. ¿Qué hacer?. Ahorrar costes, introducir, volver a otros cultivos.

Un asidero seguro es la alfalfa, por la que antes no se cobraban ayudas de la PAC, pero ahora es igual. Simplemente, arrendada a pastores, en las tierras adecuadas, es lo más rentable.

La otra opción, en lugar de barbecho-cereal, o deshoja cebada-cebada, es la alternativa de legumbres, (también el girasol y la colza) una vez hemos mecanizado su cultivo, para grano o forraje, en lugar de barbecho; con siembra directa o mínimo laboreo.

Hace unos años que así venimos haciéndolo. Una legumbre antigua, guisantes, y otra moderna, la veza, se han impuesto. Pero éstas exigen tierras más o menos decentes.

Entonces: ¿qué hacemos en nuestra pobres tierras ligeras de cantos y arena?. Me acordé de las humildes algarrobas. Di vueltas hasta conseguir semilla. Sembramos 10 has. en 2008-09. Año seco. No hizo regla. Cogimos, 7000 kilos, no obstante.

Sementera de 2.009: 22 has. Ocho se perdieron por encharcamiento. Las restantes, a 1.700 kilos/ha, de media (la parcela que menos sufrió por exceso de lluvias a 1.900 kilos ), sin mineral, herbicida ni insecticida. Cien kilos de semilla, cosechadora y punto.

Son una buena solución las humildes algarrobas.