viernes, 24 de junio de 2011

REPETIDOS ANÓNIMOS.

En estos días han llegado, vía postal, a bastantes casas de Villalpando unos panfletos anónimos, sellados en Toro, bodrio (incluso gramaticalmente) lleno de insidias, difamación, calumnias, chismorreo, insultos, contra Félix, Antonio Boyano y, muy de paso, a alguna persona más, como servidor.

En general se han acogido con desdén, sin darle importancia: son repetitivos, sin sustancia, pataleta de quienes se aprovecharon del poder durante años, y han sido orillados por el pueblo. Ciegos de ofuscación recurren a los dos penosos folios con los que no consiguen sino más desprecio.

Hace unos años, también sellados en Toro y con sobres manuscritos llegaron, muchos más que en esta ocasión, dedicados (llenos de finura y "elogios") a mi persona.

A finales de febrero pasado otro anónimo me infirió, en el foro de Villalpando, graves acusaciones calumniosas, sin venir a cuento, de forma gratuita. Tres días después el Alguacil del Juzgado de Instrucción, remata la función con un libelo de 9 folios en los que proclama todas sus bondades (cinturones negros, amarillos de Karate, Taekondo, Hermano Mayor de una Cofradía, Director de un grupo de teatro ¡cómico?, escritor, poseedor de no sé cuántos cursos de atención al ciudadano, ejemplar funcionario que, cuando, por imperativo legal, ha de joder a alguien, "se la mete con vaselina", conyugado con señora llena de bondades, incluso a "nivel físico) y todos "mis defectos", en un escrito en que me cita 40 veces con una clara intención injuriosa y difamatoria. También se mete con el Ayuntamiento, incluso se atreve a vaticinar que, en las próximas elecciones serían desalojados del cargo con "una gran patada en el culo". Y anuncia lo de "la bomba".

Antonio Boyano también ha sido víctima de gravísimas calumnias en dicho foro.

Lo del alguacil (empleo la vieja palabra sin ninguna connotación peyorativa, me gusta más que los eufemismos de moda, Agente Judicial, en este caso) me afectó. Me hizo sufrir, porque aquel daño era gratuito, sin motivo; jamás yo me había metido con ese señor; porque urgó en lo más íntimo (mis sentimientos en el tanatorio, por ej., o me restregó por la cara la ingratitud de a quien tanto yo he favorecido); porque utilizaba chismorreo del pueblo, por la incitación que hacía a que "me dieran caña", y, sobre todo por la chulería, la jactancia de quien se siente seguro arropado por el corporativismo judicial.

La reacción del pueblo, tanto en Villalpandinos, como en mi blog, como por la calle fue gratificante, balsámica. Esa es la "justicia" que me importa.

No obstante, intenté se hiciera justicia de la otra, con el anónimo/a y el alguacil. A éste le ha salvado, de momento, citado corporativismo, aun advirtiéndole de que ande derechito y madrugue. Después de leer las guasas y caña que le dieron en los foros, no sé como habrá quedado la estulta egolatría de que hizo gala en "sus trancos". Personalmente le di las gracias por su ayuda en la campaña electoral.

Hecho lo cual, tan ocupado en el disfrute de mis días, de mis aficiones y afectos, relajado, alegre (lo soy en condiciones normales, aunque él me llamara "El Cid Cabreador") me había olvidado de los susodichos.

Pero, ¡hete aquí! que, ¡vuelta a los anónimos!, y A LAS COINCIDENCIAS. Dice una frase del alguacil, en el "segundo tranco", "Las tribulaciones del Sr. Modroño", en su crítica al equipo de Gobierno, por afinidad conmigo: "...porque las cosas no son tan perfectas y tan de Alicia en el País de las Maravillas, porque yo le puedo dar un par de referencias concretas que SERÍAN UN BOMBAZO A NIVEL NACIONAL!.

Dice el último párrafo del panfleto anónimo: "ESTOY RECABANDO INFORMACIÓN REAL, Y EN VERANO ESPERO CONTAROS GRAVES COSAS OCURRIDAS ESTA LEGISLATURA, TAMBIÉN SOBRE LAS ELECCIONES,....". ¡Pues ya lo ven!: el Hermano Mayor está junto al panfletero, en el secreto del asunto que no nos deja vivir: ¡BOMBAZO!, ¡GRAVES COSAS OCURRIDAS!.

Es dificil descubrir la autoría de los panfletos postales. Es muy fácil hacerlo en los de internet. Hay relación, connivencias clarísimas entre unos, otros y el Sr. Alguacil. Además de lo indicado en el párrafo anterior, en el foro se jalean mutuamente.

Aunque algunos no hagamos caso, ¡ya está bien!, que están manchando el honor de personas decentes, arropados por las togas. Que Antonio denunció las infamias en internet sin ningún resultado. Que no puede ser esa impunidad.

Me quedan puertas abiertas, vias legales buscando la justicia, llegando, inclusive a las más altas instancias, con las que he contactado. No quiero hundir ni quitarle el garbanzo a nadie. Me bastaría una rectificación del autor conocido, o que, al menos nos revele lo del ¡BOMBAZO!, para ponernos a salvo. Sigo con la mano tendida hacía el del foro. Me callaría la identidad si me la dijeran.

En cuanto a los autores de los últimos anónimos postales, ¡qué más da!. Es el último coletazo. Ni siquiera, nos parece, viven en el pueblo. El único interés sería descubrir esa trama del repetido "¡bombazo!" y "las graves cosas ocurridas".

¡Gracias a los que hayan llegado hasta aquí!.

Suyo para siempre, este que lo es.: A. Modroño.