domingo, 24 de abril de 2011

QUINTOS DEL 61.

Veo un cartel convocando a una reunión de los "quintos" del 61. Me encuentro con algunos de ellos, es la quinta anterior a la mía, numerosa por cierto, pues en el año 40, acabada la guerra, aumentó la natalidad. Ninguno tenía noticia de la reunión.

Entonces caemos en la cuenta que los convocados son los que nacieron ese año, y que en este cumplen los 50. Por tanto, si cuando entraron en quinta aún no había cambiado la edad, que se adelantó dos años, de ir a la mili, serían "Quintos" del 82. Y si les tocó ya ir a los 19 años, serían "Quintos" del 80.

Lo de "quintos" viene de cuando en el siglo XIX se implantó el servicio militar obligatorio. Entonces al ejercito le bastaba con la quinta parte del reemplazo de cada año. Por sorteo se decidía la quinta aparte de los que habrían de ir al servicio militar, "la mili". Los que pagaban cuota se libraban de ese "servicio".

Los nacidos en el 40 y los de muchos años antes y unos pocos después, iban a la mili el año en que cumplian los 22. Entraban en quinta el año en que cumplían los 21, que es cuando, sobre el mes de marzo, nos llamaban al Ayuntamiento para ser pesados, tallados y hecha revisión médica. Mandaban esos datos a la Caja de Reclutas, en el Gobierno Civil de la provincia.

La fiesta de los quintos se celebraba la Noche Vieja y Nueva, al comenzar el año, en que iban a ser tallados, etc., "entrar en quinta", lo que ocurría cuando todos habían cumplido los 20 años. Se era "quinto", por tanto, del año en que se cumplián los 21. De ahí que Tomás Alejos de Prada y 39 más, encausados en un juicio de faltas por gamberrimos, toque de campanas en que yo también participé, y fui encausado, fueran QUINTOS DE 1961.

Me parece que para estos no es la reunión.