viernes, 26 de noviembre de 2010

UN EJEMPLO A NO SEGUIR.

UN EJEMPLO A NO SEGUIR.

A propósito de una cena, invitados por Avelino Martínez, con motivo de la inauguración de su merendero, a la que asistieron, entre otras bastantes personas, el Alcalde actual, y la anterior, hay un comentario, en el foro VILLALPANDINOS, de una persona admiradora de la “ex”, hasta en el aspecto físico: (“Te encontré muy guapa. Sigue así”), quien dice: “……cambiar o mejorar comportamientos. Un ejemplo Carmen Allende. Creo personalmente se “la” (ojo al laísmo) debe un poco más de consideración”.

Es un comentario, junto a otro, lleno de “buenismo”. ¡Qué bien!: cenamos juntos, todos hermanos. Y a quienes hacen algunas reflexiones críticas, tres o cuatro, apuntando hechos, los tachan de rencorosos. Dicen que hay que perdonar. Como uno apunta, para ello, primero habría que pedir perdón.

Yo no necesito que nadie me pida perdón, ni yo pedirlo. Si no es esa la cuestión, de si rencor o no rencor. Cualquier que me vea alegre como vivo, realizado, ocupado en mil quehaceres, notará que no he actuado, ni actúo por rencor, sino por justicia. Y así, no me puedo callar ante el modelo de comportamiento que propone la “admiradora”, para mejorar la vida local, cuando es justamente lo contrario. UN EJEMPLO A NO SEGUIR.

La situación vivida en el pueblo la pasada semana, ¿qué es, sino fruto de su herencia?. La ahora denostada Paquita, ¿qué es sino un cachorro, de pura raza, amamantado a sus pechos?. A la que acompañaron en el juicio de denuncia falsa, con “testiga” falsa, contra un inocente, Carmen y su séquito.

Es un ejemplo, tan a no seguir, como el de quien, desde el primer momento, se propuso vivir de la política sin reparar en medios: el enredo, la intriga, la mentira, la amenaza. Y, ¡bueno!: si todavía hubiera llevado una vida de cierta moderación, ¡pero no!: todo nuevo, incluida la casa.

Habilidades sociales posee. Es afable y encantadora cuando lo necesita. Reparte con la misma facilidad sonrisas y coces. Pasa, para conseguir sus fines, por encima de lo más sagrado. No repara en medios.

Favorecida por las circunstancias, se fue instalando, extendiendo sus tentáculos a todas las instituciones. Incluso en la justicia tenía terminales.

Acabó, incluso produciendo daño físico a alguno, con sus adversarios, con los éticos, (Nicolás. Luciano, Felipe, Pilar Casado) a otros compró. Ella y sus concejales no dudaban en utilizar la indirecta chocarrera, cuando no el insulto directo, la guasa o la difamación en los plenos. En los bares, en el campo, en las calles, el intento o la agresión directa al disidente.

Yo era “ese: -“¿qué hablabais anoche en el bar, tanto con ese?. Pues ten cuidao que le puedo cerrar el bar a tu hijo". Y para decirle eso, llamó al padre el Ayuntamiento.

A una empleada de la Residencia, en tono amenazante: “Tu cuñao ayer (en la calle Zarandona) parlaba mucho con “ese”….

A un “residente”, en el fortín, se entiende, traigo de Zamora. Había ido de consulta. Hace años. Hombre que aún se vale perfectamente. Al llegar al puente de la autovía: -“Si no te parece mal me paras aquí. Ya sabes. Sé que tú tienes razón, pero yo dependo de ella. Y si ven que me has traído……".

Y todo el mundo, o casi, “acojonao”, sobre todo si pensaba hacer alguna obra. ¡Qué le pusiera una querella criminal a mi inocente hijo, por desobediencia, ante tanta traba cuando construía la nave, mientras facilitaba todo el papeleo a la de los amigos,……!.

Un fin de semana, siendo Secretario del CEIP “La Inmaculada”, solucioné la avería de la calefacción. Me puso una denuncia ante el Director Provincial de Educación por “intento de sabotaje”.

¿Y cuándo certificó, última hazaña, que Cecilio estaba en un pleno, como cohartada, cuando éste negaba que me agredió, y su Abogado, que Segundo, padecía demencia…….?

Muy bonito, el “buenismo”, el buen rollito. Pero si servidor no actúa, ahora estaría la Residencia en sus manos, por citar la última actuación concreta.

Por eso creo lo ejemplar es ser justo, luchar por la justicia. Honradez, es la mejor herencia, en el orden de valores, que podemos transmitir a las nuevas generaciones, así no se generarán rencores.

Pasada página está, pero aprendiendo del pasado. Igual que reprobamos el “franquismo”, por ej., debemos reprobar “el carmencismo”.