lunes, 14 de mayo de 2012


       ¡QUÉ POR MAYO ERA POR MAYO, CUANDO HACÍA EL CALOR,..!.

            Salgo al corral cuando el sol remonta por encima del cine. El cielo es  azul “purísima”. Veo que Jesús ya rato  marchó a segar. Las gallinas me cacarean su ración. En el huertecillo las plantitas de tomate y pimiento tienen el frescor de la mañana. En sus alvéolos el cepellón de melón me pide trasplante. Álvaro me manda a la nave, que viene uno de Quintanilla a por la pinza para recoger bolas. En mi oficio de recadero, (se nos acaban las provisiones y he de ir a la compra) perillán, hortelano ya tengo trabajo para la mañana.

            Es una delicia salir al campo. Me pongo a cantar: “una mañana de mayo cogí mi caballo y me fui a pasear,….”. ¡Es tan efímero este verdor castellano-leonés, al tiempo que prometedor!.

            Después de las segunda aguas, los otros cuarenta litros de los días de “Santa Cruz” (¡menos mal que este año cambió la helada por la lluvia!),  llegaron las calores, el campo pegó el espurrión, espigan las cebadas, los trigos se encañonan, florecen vezas y guisantes; las alfalfas ya tienen la corta, más bien media, o menos, en la mayoría de los alfalfares, por culpa de los fríos de abril, y por el coco.

            En casa, se nos junta todo: preparar y sembrar girasoles, echar el herbicida antes de que nazcan, pues  con este tempero y calor, se vienen detrás de la máquina, segar e hilerar alfalfas, recoger bolas y pacas, insecticida a los trigos contra el “tronchaespigas”, que arruina las cosechas; y, como parece que no va a llover (dentro de unos días a los sembrados les vendría de perlar, sobre todo si nos deja secar, empacar y recoger los forrajes), tendremos que poner “el cañón” para regar un cacho trigo de catorce yeras. En estas labores nuestros hijos echan muchas horas. En los días de más apuro los relevo a la hora de comer, para que no pare el tractor. De ahí que tenga un poco abandonado el blog; porque también ando en el melonar. Lo sembrado con pepita y tapado con vasos de plástico, ya me está naciendo. Hoy he comenzado el trasplante de planta en cepellón; he sembrado pepinos, calabacines,…

            Y así andan los labradores y pastores, todos muy ocupados. Entre los pocos que quedan, y el apuro de las faenas, no sé si habrá mañana alguien para llevar a San Isidro, ¡con lo fiestaza que era antes, con hoguera, baile y limonada ya la víspera,…!.

            S. d. q., seguiremos informando.