miércoles, 25 de agosto de 2010

EL PRECIO DE LOS CEREALES: ¡MENOS LOBOS!.

En los años de la autarquía, un jornal (cuando lo había), daba para comprar, dos kilos y medio de pan. Nada más.

Fueron los años de la hambruna, cuando nos cerraron las fronteras, y las cosechas fueron escasas. El trigo estaba intervenido. Obligatoriamente había de venderse al S. N del Trigo. Inspectores de la Comisaría de Abastecimientos, los de Abastos, recorrían las eras, en las limpias, para comprobar la cosecha de cada agricultor que, obligatoriamente, había de llevar a las paneras del SN.

Traducido a pesetas (es la moneda que en el campo seguimos manejando), el valor actual de un kilo de cereal, comparado con un jornal, sería una barbaridad: mil pts., o así.

De aquella agricultura rudimentaria, devoradora de brazos, en la que, después de apartar grano para la ración (los kilos que se llevaban a la fábrica de harinas a transformar para la harina del pan del año), y simiente, vendiendo unos pocas cargas de trigo, cebando cerdo, cogiendo dos costales de garbanzos, se iba subsistiendo, hemos pasado a una moderna y competitiva de muy pocos brazos, mucho volante, y coste.

El precio de los cereales no es ya el fijado por el SENPA (antiguo SNT), ni de que aquí el año sea bueno o malo, sino de la ley de la oferta y demanda mundiales.

En la campaña agrícola 2007-08, la cebada llegó a valer a 34 o 36 pts./kilo.

Llegó el cosechón del 2008, a pesar del cual, todavía en el verano, su precio andaba por las 30 pts Rápido comenzó a bajar. En pleno invierno 2009, al revés de lo que antes ocurría, se puso a 19.


En la sementera del 2.008, el fertilizante por las nubes. Su cosecha del 2009, debido a la sequía, en “Tierra de Campos” fue desastrosa. ¡Pues nada!. Durante toda la campaña de 19 a 20 pelas.

Llega este 2.010. La cosecha normal, tirando a baja, por el exceso de lluvias, y la escasez o carencia de abono aportado. Arranca la campaña con precios de debacle. Creo que alguien vendió, desde la cosechadora, camión en tierra, a 18 pts. kilo.

Los que andamos “muy al loro” de esto empezamos a saber que subía: - Que si ya la pagan a 21.
- ¡No fastidies!.

Un amigo de Villamayor me dice: -No sé si sería Maltera, pero el rico la ha vendido a 23.

La subida del precio de los cereales empieza a ser noticia, incluso de cabecera, en los “medios”.

Empiezan las especulaciones: -Que a fulanito le han ofrecido a 32 y no la ha dao”.
Oíamos a Lumbreras, entrábamos en los foros agrícolas. Yo necesitaba saber el precio de verdad, de venta, de partidas concretas.

José-Emilio, un labrador muy informado me lo dice: -Mi primo, después de ofrecerle a 28’50 la semana pasada, y no querer darla, como la tenía en la era, el martes la tuvo que vender a 27’50 (Seguro que con el IVA INCLUIDO). Nadie le daba más.

Fue un buen aviso. El lunes 23 arrancaba la campaña en nuestra Cooperativa. Nos habíamos hecho la ilusión que lo haría a 30 pelas para la cebada, a 35 para el trigo (cada semana fija los precios que paga al agricultor que quiera cobrar en ese momento).

Voy por allí. Nacho me da los precios:

Trigo: 30’90; Cebada 26’90, avena 24’90 , más 10 % de IVA, menos 2% retención IRPF.

Luego, quien quiera vender esta semana, añadiendo al precio, el IVA compensatorio, cobrará la cebada a 29’50 pts kilo.

¡Bueno!. Lo justo para que el cultivo sea rentable, y para que el precio de nuestra Cooperativa, después de la comodidad de llevarlo desde la cosechadora, de la seguridad del cobro, sea superior al de la calle.