lunes, 23 de junio de 2008

NOTICIARIO VILLALPANDINO.

Rematadas, ¡por fin!, las obras de la plaza, ésta ha vuelto a ser el corazón de la vida en el pueblo, aunque, también como siempre, otras actividades se han realizado fuera de ella.

-OVICAMPOS: la Fería exposición de ganado ovino. Se llenaron los compartimentos instalados en el mercado con lo mejor de la ganadería comarcal: ovejas productoras, cancinas, machos, tanto carneros como cancines, de las cuatro razas por aquí criadas, que son, por orden de importancia:

HAWASSI: Denominada también judía, por ser este su origen. Se caracterizan por tener, a ambos lados del rabo grandes bolsas de sebo, que les cuelgan. Originaria del desierto, en esas bolsas acumulan un reservorio de grasa del que poder tirar en epoca de escasez de alimentos. Es raza de gran porte. Los carneros poseen grandes y retorcidos cuernos. Son de color blanco amarronado. Bien alimentada produce mucha leche.

ASSAF: Descendiente de la anterior, ha perdido las bolsas de sebo. Son de color completamente blanco. Es la raza más productora de leche, y que mejor se adapta al ordeño mecánico, si bien es muy señorita. Le gusta más la estabulación, bien comida y bien bebida que salir a pastar al campo.

CHURRA: Son ovejitas de menor porte y las más bonitas. Su lana lacia y colguda. De color blanco, el morro, las ojeras, la punta de las orejas y las patas, son de color negro. Es oveja muy rústica, adaptada al pastoreo. No produce tanta leche como las anteriores, pero es de mucha mayor calidad, y la más eficiente en la transformación alimento-leche.
Además el cordero lechal churro es la élite de las carnes. Nada que ver con los grasientos judios.
En la carnicería más grande del pueblo es el único que sacrifican y venden.

CASTELLANA. Es la oveja autóctona. Puede ser blanca o negra y de parecidas características a la churra, si bien puede que menor productora de leche. Es la más indicada en explotaciones orientadas a la producción de corderos en exclusividad, sin ordeñar.

Además de ovejas, a la entrada del recinto, nos sorprendió una muestra de caballos "Poney", en especial uno, propiedad de Paula Gallego, nieta de Marcial, tan pequeñito que no es mayor que un perro mastín.

Una cuadrilla de esquiladores, montañeses de León, compuesta también por polacos, ofreció una demostración de esquileo mecánico, con un lote de ovejas propiedad de Esteban Martínez. No necesitan atarlas. Rapan a cada una en 70, 80 segundos. Las maquinillas, hidraulicas, son parecidas a las utilizadas por los barberos de antes para cortarnos el pelo a los muchachos a "rapaterrón", si bien mucho mayores y sin fuerza motriz manual. ¡Si los esquiladores de antes a tijera, levantaran la cabeza....!.

Al mediodía se sirvió un guiso de lechazo, que algunos ganaderos regalan. Muy bien cocinado por Alejos de la Puente, "Palomo", hubo suficientes platos gratis, incluso de asadurilla, para quien al reparto nos acercamos.

Bonita mañana de convivencia entre labradores, pastores y gente de los pueblos en general. ¡Lástima que la leche y los lechazos valgan tan poco..!. Y el queso y la carne tan caros. La lana no paga el esquileo. Aun así, la mayoría de las explotaciones de ovino, las más eficientes y dimensionadas, las que poseen pastos y no deudas, las familiares tradicionales, adaptadas al pastoreo, están aguantando la crísis. La oveja seguirá siendo la base de la economía productiva de "Tierrra de Campos".

Mañana, s. D. q., continuaremos relatando más cosas de la fería de la "ex-madera".