miércoles, 31 de diciembre de 2025

OBITUARIO.

 

        Su hijo mayor,  me acaba de dar la noticia: -Ha fallecido mi padre. Tenía 95 años. Esta tarde, a las cinco es el funeral.

    Su padre:  MANOLO GIL CALVO, Manolo el de Isaac. Así le conocíamos en todo el pueblo. Por la amistad que con él mantuve, por la amistad y vecindad de la familia  de su esposa Vicenta Sánchez Carbajo, la del Sr. Silvano "el carretero" y Melitina, con la de mi Sarita Riaño, quiero dedicarle este recuerdo.

    Uno se hace la ilusión de querer atrapar el tiempo ido, tan lejano para los mayores, pero que parece que fue ayer, recordando: el taller de carros del Sr. Silvano, detrás de la Iglesia de San Pedro, la tienda del Sr. Isaac, tan peculiar, en la plaza de las Angustias.

    Estaba en una casa muy antigua de bajo techo y suelo más hondo que la calle. Era de poca fachada, ocupada por la puerta de entrada, con cristales y una ventana escaparate al lado, y mucho fondo. Era armería, ferretería, zapatería, bazar... Por tanto vendía cartuchos de caza, que algunos cazadores profesionales se los pagaban a cambio de palomas, conejos, perdices..., que el Sr. Isaac exportaba. Vendía bicicletas  y todo su repuesto. A los jornaleros que iban a plantar pinos en el Raso, se las daba a plazos. Vendía varas de fresno, tornaderas, bieldos,.. calzado para el campo...

    A Manolo, su padre, lo llevó al Seminario de Valderas. Como era inteligente adquirió buena formación.

    Mis primeros recuerdos de Manolo Gil son los de taxista. Uno de los primeros que hubo en el pueblo. No sé los millones de kilómetros que este hombre habrá recorrido. Siendo concejal, junto a su prima Carmen Allende Gil, alcaldesa, y algún otro concejal, nos llevó a Madrid para entrevistarnos con el Abogado de las Hermanas de la Caridad, don Remigio Lavalle, para concertar la venida de éstas a atender la Residencia de Ancianos, de, entonces, próxima apertura. No le asustaba el tráfico por las grandes ciudades.

    Vicenta y él tuvieron la delegación de una Auto-Escuela. Tuvo, al tiempo, un taller en Ctª Madrid para venta y  arreglo de neumáticos. La vida de este hombre ha sido siempre: trabajo y honradez.

    Como su madre, la señora Emilia Calvo, natural de Cuenca de Campos, en donde había estado de cura don Isaías Gil, hermano del Sr. Isaac, era la bondad hecha persona, quiero contar un hecho muy tierno.

    Nuestra hija Sara-Belén, desde niña tan inteligente y decidida, tenía también, virtud femenina, cierta coquetería. Andaría por los cinco o seis años. Por entonces los niños andaban muy libres por el pueblo. Vio en el escaparate de la tienda del Sr. Isaac unos votos camperos infantiles. Y se le antojaron. Entró en la tienda. La atendió la Srª Emilia.

    -¿Qué quieres rica?

    -Que si me vende esos botos del escaparate.

    -Eres hija de Sarita, ¿verdad?

    -Y de Agapito Modroño.

    -Pues anda. Llévatelos para que te los pruebe tu mamá.

    Volvió Sarita con Belén a pagárselos. La señora Emilia le hizo un descuento importante. Hasta hace poco, muy gastados, han andado por ahí esos votos.

    Son muchos los vínculos afectivos, positivos que podemos encontrar entre las familias del pueblo. Los de las nuestras, Modroños, Riaños, con los Gil Sánchez son importantes. Deseo cuidarlos.





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