Hará como algo más de cien años algunos mozos del pueblo sacaron un cantar: " San Roque está incomodado / con todo el ayuntamiento / porque le quieren quitar / las fiestas de correcuernos. / Candidín ( ( el alcalde), no quiere vacas / porque se pierden dos días / y los mozos no trabajan / y hay que darles la comida/.
Así eran de elementales aquellos sanroques que duraron hasta nuestra juventud: dos días pelados, 15 y 16, en plenas faenas de recolección. Diez o doce vaconas correpueblos alquiladas, vigas y trillos para cerrar la plaza; tablados para niños y mujeres y dos garitas con postes de la luz, de madera; baile y cine al acabar la capea. Y, se acabó.
Ahora San Roque está contentísimo con el actual ayuntamiento.: cuatro días de toros a todas las horas. En esa foto, aun sin cabestros, habrá veintipico reses.
Es justo elogiar al "ayuntamiento" por toda la organización, por el "ganado", bravo y de mucho juego, por toda la estructuras de doble vallado desde San Francisco, San Andrés, calle Real, Angustias, Plaza Mayor, Solana; la arena, los operarios municipales abriendo y cerrando calles puntualmente, la medalla para Fernando, el de "Ofi", el servicio extra de limpieza de calles y recogida de basura, en unos días en que, al menos, se triplica la población. Ya no digamos los medios sanitarios: dos ambulancias, otro enorme contenedor medicalizado; pasquines de prohibido aparcar por paso de ambulancias... Ni que estuviéramos en GAZA. Qué aquí se acabaron las cogidas.
El encierro "mixto" del 18, salió casi perfecto. Llegué con la bici hasta el kilómetro 3 de la ZA-L-2325, lugar de cruce. Venía un novillo negro muy adelantado a la manada. Vuelta al pueblo con aire de espalda. Al poco de llegar al parque de "Los Toreros", antigua laguna Redonda, irrumpió la manada, los cinco cabestros y dos novillos que, azuzada por los jinetes, entró corriendo por bajo el cordón franciscano. En cuarenta minutos, no creo más, hicieron el recorrido, salvo el toro negro descarriado, que también entró por su pie, aunque remoloneando, volviéndose con ganas de pelea.
Por la puerta de la Farmacia anduvo un buen rato, sin tener en cuenta que en estos días vende profilácticos de garantía y, para quien no, la píldora del día después. Como el día 15 las reses tardaron tres horas, el 18, tan adelantado el horario, pocos vieron la estética subida por el arco de San Andrés, por donde entró Pedro Girón.
Quizá sea por mis años, comparto con la mayoría la misma opinión: "Estoy cansao de estar de pie pa no ver nada". La gente va saliendo de la plaza con cierto aburrimiento.
La tarde de los Toros de la Juventud, estaban petados los soportales. Hubo valientes, vistosos quiebros y recortes. No sé si llegaría a veinte minutos cada toro. ¡Vaya moda lo del cajón! ¡Sí hombre!: tiene emoción esos de tirar de la compuerta y que salga el torazo. Previamente bonita la entrada en la plaza tirado por mulillas con cascabeles, la traca que anuncia la suelta..., pero salen asfixiados del cajón. Creo ayer oí que se había muerto, al poco, en el toril. La brevedad de los dos de "cajón" fue suplida por otros novillos de refresco llegados desde la Solana.
El resto de reses llegan a la plaza, frescas desde los cómodos toriles con comida y agua, corriendo, embistiendo si alguien las llama. Unos novillos bravos y preciosos, vaquillas listas y vivarachas. Todos decimos lo mismo: ahora que hay toros, arena, espectadores, no hay toreros. Ya se va retirando el muchacho de Marcelino, sus sobrinos ya son de categoría para plaza de toros, si bien eran de los pocos que andaban recortando. Se pasaban minutos y minutos sin que nadie le dijera algo al novillo. Pero si mozos y mozas de ahora están saturados de otras "emociones".
Es justo destacar a un muchacho de Villavicencio de los Caballeros, Roberto Vidal, descendiente de Villárdiga por el apellido, que actúa en festejos, y le pegó en la plaza, donde "Jeromín" al torazo del cajón unos quiebros, aguantando y al milímetro.
Una sugerencia: viene en el programa que el día 17, sesión vermut, un concurso de disfraces. Como también vienen soltando vaquillas a esa hora, cada vez son menos los disfraces. Pues por variar de tantas horas de cuernos creo esa sesión "taurina" debería suprimirse para darle más realce a lo de los disfraces, incluso con un desfile y presentación, que es más divertido.
De la movida nocturna, encamado, poco puedo opinar. Ese es otro San Roque. El de las peñas. De algo me entero, por mis hijos y nietos (los "Ilegales" de la peña a medias) en las tardías comidas.
Un dato curioso: no fue en la familia Modroño Riaño el record, con sus humildes 17, de huéspedes y comensales, sino en la familia Miranda Riaño: ¡TREINTA Y CUATRO! Mamás, papás, juventud en flor, adolescentes, niños... Aunque, ¡sabe Dios! si no les ganará los Toranzo. Pero vamos a fichar a una Juárez Toranzo para el clan Riaño.
Soy el último abuelo de los primos Riaño. Me consuela, por ej., que Carmina del Castillo, la menor de los "Tolla", que andará por la década de los "cuatre vingts" de muy buen ver, es bisabuela reciente. Y no es la única "bisa" que andaba por la fiesta.
P.D.- Llevo años sufriendo por el pobre olivo del "pebetero". Pensé que la última rama que le queda con alguna hoja, de este año no saldría. Es un ejemplo de resistencia.. Ese árbol, por tantos años como lleva sufriendo, se merece seguir vivo.
Tan amante de los árboles, algo me entristece que individuos de la estupidez humana no compartan ese amor. Se merece ese arbolito tan resistente, además de que lo rieguen, que en el próximo San Roque le instalen una protección alrededor. Entre tanto hierro, ¡qué más dan unos pocos kilos más! Daríamos un ejemplo de amor a la naturaleza.
¡Ah!, ya sé habrá antes municipales. Vuela el tiempo. Todo indica, y así lo deseo, siga de alcalde el muchacho de Emiliano de3 la Puente.
