sábado, 18 de abril de 2026

LA CURIA. (II) Cuento.

 

    

        En Tierra de Campos recibía este nombre el temido conjunto de personas que impartían justicia, y las de su alrededor: juez, secretario, oficiales, alguacil o alguaciles; abogados procuradores,..,cuando actuaban, de forma conjunta, fuera del Juzgado, bien para levantar cadáveres fallecidos de forma violenta, bien para efectuar un embargo o repartir bienes entre herederos disconformes.

    Ahora, esto de la Curia, con todos los respetos, quiero verlo con humor. Por eso les narro un episodio que me contó un miembro, Procurador, de aquella Curia. que, conociendo al personaje protagonista, me hizo reír mucho.

    Ocurrió en una parcela, como de dos hectáreas, entre las Zambranas y el "prao". Al propietario, a quien se la habían embargado, por no poder pagar su transformación de secano a regadío, tenía en ella dos galgos y un pastor alemán, los cuales custodiaban el pozo, motor, pequeño almacén... La lindera con el camino de Villalobos estaba protegida por un seto de árboles y trozo de alambrada. Ejecutado el embargo no había forma de desalojar de la misma al embargado.

    Falleció el contumaz ex propietario, pero su brava hija menor, dueña de las llaves, siguió manteniendo su "numantina" resistencia. Echaba de vez en cuando, alguna gallina muerta a los canes,  y no había quien la desalojara.

    El nuevo dueño recurrió a la Guardia Civil, pero éstos ya no actúan directamente sino es a través del Juzgado: atestado, procedimiento judicial, meses, juicio con abogado de oficio por pobre la "okupa". Sentencia de desalojo, pero la tía demostró ovarios, y ni daba las llaves, ni de allí sacaba a los perros: -"..e vengan -i tiene -ojones".

    Y fue la Curia, incluido quien me lo contó. ¡Qué risa! De Berlanga. No "pudo" la dueña del perro sujetar al "pastor alemán". Se fue a por la Curia. Momento de gloria para el agente judicial. Su preparación física en las artes de defensa personal, cinturón negro de "kárate", le sirvió para enfrentarse a la comprometida situación.

    Enrolló una toga, pérdida en la huía, en el brazo izquierdo, con la derecha agarró una estaca y le hizo frente al pastor alemán. lo que dio tiempo a que la Curia huyera despavorida a refugiarse en los coches, el último el Agente Judicial dicho, y largarse hacia la Lomba. Mientras el "pastor" los seguía sin parar de ladrar... Los ahuyentó.

    Los galgos muerticos de hambre anduvieron vagando por el campo, por los puentes de la autovía, en busca de conejos, hasta que los del Seprona los recogieron.

    No sé qué fue del pastor alemán de tan valeroso comportamiento. Parece ser que, asustado pues al poco apareció por allí la Guardia Civil, marchó al exilio. La ex dueña, carente de guardián entregó las llaves de caseta, motor y cerca, a los civiles. El nuevo dueño empezó a regar, más o menos como ven en la siguiente foto sacada hoy por la mañana. 

    



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