Les ruego pinchen en el triángulo de reproducción, pongan las imágenes en pantalla completa y verán qué maravilla.
Las gentes de ahora, en esta era de las grandes máquinas y adelantos han perdido la capacidad de asombro. No así los de antes, quienes conocimos y practicamos el "escantado" a mano, por ej.
Fue un gran adelanto cuando ya se podían ir echando las piedras a mano a la pala de un tractor y a un remolque basculante. Así se despedregó casi todo Valdeconejo, para cultivar espárragos (aquella quimera de la Hortofrutícula Industrial S.A., HISA); así, los otros Cepeda Allende, de jóvenes, durante un invierno entero, o dos, quitaron los cantos de 90 Has., en el "Pozo del Guarda", entre el camino de Valladolid y el de los Gallegos. Aquellas piedras, una parva alargada de cientos de metros, desaparecieron; en algo fueron empleadas. Las de Valdeconejo allí siguen.
Unos años antes, algunos amos de "viesas" en el Raso, por miserable jornal, contrataban a cuadrillas de muchachos. El amo en el burro, y ellos andando. Antes del plástico, los cesteros tejían fuertes pequeñas talegas de mimbre, a las que iban echando los cantos (a veces se llenaban con una piedra), echadas al hombro con ayuda, las sacaban a la lindera, o a la viesa de al lado si estaba perdida. Al montón lo llamábamos "pedrón". Algunos quedan entre los pinos.
Por eso cuando el día antes de llover, vi de lejos la polvareda y el movimiento, me fui hasta allí. Y subí el tractor que ven en el video. Como lo ven, para que se lo voy a describir. Sí darles algunos datos:
Término de Cotanes, antiguos majuelos Una de las tres o cuatro parcelas de regadío de los Hnos Mazariegos Domínguez. Ésta de 24 Has. ¡Si su abuelo Segundo "Marcos", un labrantín buena persona, levantara la cabeza...!
Esa parcela estuvo de remolacha. No es de las que tenían mucha piedra, pero mejor ninguna. Le pegaron dos pases con grada de rejas golondrina. Así salen las piedras a la superficie. Lo demás ya lo ven. Por seco. ¡Qué manera de apañar los cantos! La tolva se llenaba como de "aquí a ahí". En no más de cuatro minutos. Y ya estaba la pala telescópica, una Manitou grande, al culo para recibir los pedruscos vertidos por la "cesta". A toda pastilla la "Manitou, a descargar en el remolque o al montón, fuera de la parcela. Vuelta a la tolva. Así horas y horas, comiendo en el tractor.
Pienso que a esos miles de toneladas de piedra se les debería dar alguna utilidad. Cuando la autovía montaron un molino. El árido resultante sirvió de firme.
Estos "Moís", los de Juanito: Ángel Luis, "Chuchi" y Moisés son figuras, ejemplares. Viven felices porque el trabajo les realiza. Es para ellos lo más divertido. Como para niños manejar "juguetitos".
Desde abajo están consiguiendo una empresa agropecuaria puntera. Son excelentes profesionales, sin hacer bobadas de "meterse a lo tonto". Consiguen muy buenas cosechas. Realizan muchos trabajos para terceros.
Espero que quienes se asomen por aquí disfruten del video como a mí me ocurre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario