LA TERCERA ESPAÑA
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A. Modroño Alonso
LA TERCERA ESPAÑA
EL RAPERO Y SERVIDOR.
Pues sí:
desde el año 1977, hasta el 1982, más o menos, tuve intensa relación comercial
con una empresa catalana, Aproalfa S.A., cuyo promotor, jefe y principal
accionista, fue don Andrés Rivadulla Buira.
¿Y?: pues que el Pablo “Hasel”, es Pablo
Rivadulla, nieto paterno del citado don Andrés.
Les cuento.
Años “setenta” en Villalpando había muchas parcelas sembradas de alfalfa,
cierto que en secano, salvo las de Julio Pinto, “Miluchi”. Se vendía toda
gracias a la salida que yo le daba para ganaderos de “Uteco” de Orense, “Coren”
actualmente, y de Asturias. También para ganaderos, vacas y ovejas, del pueblo
y de la zona. Encargado de la báscula un guardia civil jubilado, iba anotando
todas las pesadas. En el año de 1973, se pesaron casi cuatro millones de kilos
de alfalfa.
De toda la
vida el problema de los forrajes es que llueva entre la siega y el empaque, en
cuyo caso pierden mucha calidad o pueden, incluso, estropearse.
Desde los
años “sesenta” funcionaba una deshidratadora en Benavente. Para ella, la
alfalfa se segaba con un “lagarto” quien, según la iba segando, la iba
escupiendo, triturada, a un remolque, arrastrado por tractor, que circulaba al
lado y paralelo, al del “lagarto”. Así, recién segada, echando agua, era
transportada a la factoría. En ella, a base de quemar gasóleo e insuflarle aire
caliente, le quitaban el agua, la “deshidrataban”. El producto obtenido, de
gran calidad, era harina de alfalfa, en polvo o en pellets, indispensable para
añadir proteína a los piensos compuestos.
En octubre
de 1973, tras la guerra del “Yon Kipur”, como represalia a la invasión israelí,
los países árabes multiplicaron el precio del petróleo, por ello la enorme
subida de los carburantes y la consiguiente crisis económica mundial. El
gasóleo se puso tan caro que hizo inviables a las deshidratadoras. Éstas
empezaron a comprarla empacada y la molían.
Sobre
1971-72 llegó al pueblo, con su esposa y una niña de meses, un joven agente de
Extensión Agraria, Luis García Cortés. Lleno de inquietud, de ímpetu, de afán
de hacer cosas, cuando todavía los pueblos estaban vivos, empezó a convocar a
la gente para emprender acciones. Este hombre quien, por supuesto, vivió y
murió, joven, en el pueblo no tenía horario de trabajo. No sé los miles de
horas que echaría en reuniones, por las noches, o por las mañanas en sábados o
domingos, con labradores y ganaderos. Obra suya fue la Cooperativa Cerealista y
la de Ovino.
Cuando
andábamos con la idea de formar una cooperativa para construir una
deshidratadora de alfalfa, tuvo noticia de Aproalfa. Una fábrica en Suchs,
Lérida donde, en lugar de deshidratarla metían la alfalfa, picada y muy
prensada, (en el prensado le sacaban jugo y algo de agua) en sacos cuadrados de
plástico; un anticipo de las bolas de ahora. A ese producto le llamaban
Rumialfa.
Luis
consiguió contactar con esos catalanes cuando, todavía, no habían rematado la
fábrica de Suchs, y aquí que se presentaron: el jefe, don Andrés Rivadulla
Buira y el segundo, un tal Roma. En el bar del cine nos reunimos con veinte o
treinta agricultores que seguían interesados. Yo pagué la consumición. Después
de muchas reuniones y contactos, nos dimos cuenta de lo inviable del proyecto.
Tiempo después, con capital palentino, montaron la factoria en Becerril de Campos,
cuya vida ha estado llena de tumbos.
Aquella
consumición fue rentable: el primer camión de Rumialfa que salió de la
factoría, vino a Villalpando. Un tráiler, veintipico toneladas que, saco a
saco, pasaron por mis costillas, descargadas en el corral de “La jabonera”,
contra la tapia de Peterete. No estaba aún construida la casa de mi hermana. Mi
padre sintió mucho no poder ayudarme.
La rumialfa
empezó a venderse aquel invierno como churros en verbena. Aquel primer camión
lo fui repartiendo, a fines de semana, con el tractor por los cabañales.
Después ya venían los camiones directos; a la vaquería de Bolaños, a la de
Fernando Burón, por ej. A veces se repartía un camión para varios ganaderos. Si
era día de escuela, iba Sari a repartir y cobrar. Me facturaban a un mes.
Cuando llegaba la letra, ya tenía, de sobra, las perras.
Don Andrés
Rivadulla, el abuelo del rapero, en el trato personal era un hombre encantador.
Mi relación con ellos fue cordial, pero había que tener mucho cuidado con las
perras. En una ocasión me giraron dos letras por la misma factura, importe de
un camión. La devolví dos veces y me enfadé con ellos.
Llegaron a
tener tal confianza en mí, después de varias visitas, y camiones vendidos, que me giraban letras “de
peloteo”, por importe de un millón de pts. El día antes de su vencimiento yo
tenía ya un talón nominal firmado por ese importe que ingresaba en mi cuenta en la que,
al día siguiente, cargaban la letra. Pude haberme quedado con el importe del
talón y devolver la letra, puesto que ni estaba firmada ni se correspondía con
factura alguna.
Don Andrés,
en alguna conversación sobre dineros, apelaba al honor militar. Ahora he sabido
que, en 1944 a los 24 años, como Teniente destacó en la lucha contra los maquis
que, desde Francia, invadieron el valle de Arán. Ya se había fogueado en la
guerra, quinta del biberón, como Alférez Provisional.
Pues vaya
joya de nieto que le ha salido.
A la mañana siguiente de las elecciones catalanas escribí lo siguiente:
Rápido
sobre las elecciones catalanas:
·
Buen resumen de la situación, pero sigue
siendo una desgracia.
Final del
formulario
Agapito Modroño Alonso Respondido ayer y hoy.
Amigo José Luis: Dice un refrán: "No hay bien que de mal no venga". Las últimas cantadas de Bárcenas y el resultado en las catalanas, pueden y deben ser el punto de inflexión a partir del cual el PP se renueve y regenere por completo. Lo de abandonar la sede de Génova, por estar siendo investigada la financiación irregular de las obras de la misma, es un buen detalle. Un fuerte aldabonazo. Una ruptura total con el pasado. Ahora sólo le falta al PP limpiar toda la costra que le queda de atrás, para comenzar nueva andadura.
En los primeros años de la democracia quienes empezamos a participar en política, no de forma profesional, sino al margen del trabajo de cada quien, lo hacíamos para defender nuestras ideas, de forma completamente altruista. Según si se tenía cargo o no, le dedicábamos más o menos tiempo, completamente gratis. A mí siempre me costó dinero: viajes a congresos provinciales, regionales, a uno nacional... No me cabía en la cabeza lo de cobrar por ser concejal o alcalde de un pueblo; que eso pudiera ser una forma de vida.
Y los líderes provinciales tampoco cobraban: el primer presidente y fundador de AP en Zamora, un veterinario, don Santiago Santos Borbujo, unos años antes, en 1966, había sido el promotor el fundador de GAZA. Tampoco cobraban del partido los líderes de UCD, Luis Rodríguez San León, Modesto Alonso Pelayo...; ni los del PSOE, Demetrio Madrid, Domingo Mañanes, Manolo Riesco fallecido en accidente de tráfico, etc. Y los de IU, desde Molina a Guarido, esos poniendo dinero de su bolso.
Cuando la actividad política se fue profesionalizando y, además de los sueldos comenzaron los chupes, ¡se jodió el invento! Ahí comenzó la corrupción.
Ahora lo bueno sería volver a los orígenes, fomentando la participación, sobre todo de jóvenes, o no tanto, de forma altruista. Por ahí debería empezar el PP. Debería también contar con la ayuda, en esta sociedad de longevos en forma, de los seniors honrados (como en el Senado Romano) que no han dejado de ir acumulando sabiduría.
Y otra cosa que veo necesaria: la fusión de PP y C,s. Tras su triunfo en las catalanas de 2.017, y su buen resultado en las generales de 2.019?, cuando sacó más de 50 escaños, pensamos que Ciudadanos podría fagocitar al PP. Ya vemos que no. Ahora, repartido el espectro de derechas en tres grupos como no se unan los dos más centrados, se los come VOX.
A partir de las elecciones de 1979, cuando UCD obtuvo 168 escaños y AP =CD, 10, viendo la pujanza del PSOE, empecé a pensar que deberá unirse todo el centro derecha. No fue así: UCD se desintegró y emergió la AP o PP de Fraga, si bien con 100 Diputados, más o menos, frente a los 200 y pico de PSOE. Travesía del desierto, refundación, Aznar, corrupción en el PSOE y el PP gana, por fin, las elecciones en 1996. A ver si ahora a los dos más liberales centristas les va a ocurrir como a la UCD, en favor de AP, entonces, y ahora en favor de VOX?
o
1
§
·
Ya los tenemos en Francia a finales de 1929. Menos Alejandro, que tiene 10 años, se ponen todos a trabajar en talleres, en fábricas.
En 1934, posiblemente con ahorros suficientes para comprar un piso en Madrid, regresan todos a la capital de España, imbuidos los jóvenes de las utópicas ideas anarquistas, así que llegan se afilian a las juventudes libertarias de la CNT. Cuando los militares y las derechas se sublevan contra el gobierno de la república, (que no, en un primer momento, contra la república) Joaquín, Julián y Fermín, corren a por un arma para enrolarse en las Milicias Populares para oponerse a "los fascistas".
Otro de los hermanos, Bernardino, al poco de llegar de Francia, se había instalado en Benavente, posiblemente por matrimonio con benaventana. Aunque nacido en 1910, posiblemente por haberle declarado prófugo el Gobierno Militar de Zamora en 1932, año en que debió incorporarse a la mili, no fue movilizado para la guerra, que pasó en dicho Benavente donde tuvo panadería y sastrería. Falleció de cáncer en los años "sesenta" en el Hospital de Madrid, donde trabajaba Concha "La Tocinera". Dado que la familia no tenía dinero para el traslado del cadáver en coche fúnebre, hasta Benavente, lo trajeron vestido, sentado entre los otros dos hermanos en el asiento de atrás de un taxi.
Al hermano pequeño, Alejandro, que tenía 17 años, al salir del Instituto, junto con otros chavales, los milicianos los hicieron subir a camión, les dieron un fusil y los llevaron al Guadarrama a parar a los Falangistas que llegaban de estas provincias. De Alejandro no volvió a saber la familia. Sus hermanos anarquistas fueron a pedirles cuentas a los comunistas que los habían "secuestrado".
De Fermín, transcribo la biografía que me manda su hijo Mariano:
Fermín García Allende.
Segovia – 14 – 3 – 1942
Mi querido hermano Fermín
ante todo deseo que al ser esta en tus manos te encuentres bien y tanto moral
como materialmente.
Ya hace tiempo que te quería
dar recuerdos y un fuerte abrazo a Beltrán
En vista de que pasa el
tiempo y no mejoro, no tengo más remedio
que decírtelo. Me encuentro mal, me han tenido que trasladar al Hospital
Provincial para ver si me pueden operar de un ganglio que me ha salido en la
ingle.
. El paisano Valeriano Echevarría (que es Oficial de
este Establecimiento) se porta muy bien y me atiende lo que puede. ¿Y tu que
tal estas? escríbenos y cuéntanos más cosas.
Y para ti un fuertísimo
abrazo de tu hermano.
Hospital de la Misericordia – Sala San Frutos- Segovia)
Mil abrazos tu hermano
Joaquín
(Firma, Joaquín)
(
Segovia 24 – 2 – 1942.
Mi querido hermano Fermín
recibi con mucha alegría tu carta la que no he contestado antes por saber la
solución que me daban los médicos con relación a mis dolencias.
últimamente tengo unos
dolores de espanto y por necesidad imperiosa me ponen morfina, por lo mal,
puedo por lo menos descansar por la noche. No te extrañe que sea poco extenso y
mal escrito, pues me cuesta sostenerme de la cabeza y todo después de unos
meses que llevo en cama.
A madre y hermanos no les he
dicho mas que estoy en el Hospital para que no tengan cuidado porque no es
nada.
si un día tengo la dicha de
poderos dar un abrazo, me parecerá mentira y más con mi estado que no me dan
solución alguna más que morfina.
Si alguna vez te escribiese y
yo no hiciese más que firmar la carta, no te asustes porque ya te digo que los
dolores me impiden hacer nada. Ya veo que has intentado tu traslado aquí, yo de
ello me alegraría mucho por estar juntos, pero si yo pudiera hacer que me
trasladasen a un Hospital de Madrid me daría la vida porque aquí veo que
paulatinamente la pierdo.
Nada más, recuerdos a Beltrán
y un abrazo y tu vuelve un beso y un abrazo de tu hermano.
(Firma) Joaquín
S.O.S. SANIDAD PÚBLICA.
Como, tratando de atraer la
atención de los lectores, algo difícil a cualquier columnista, huyo de
obviedades, omito el exordio de que la salud es el bien más preciado, etc. etc.
Ahora, como la mejor forma de
explicar, en cuanto a la sanidad, la superada situación que viví de niño, les
copio el siguiente poema de Gabriel y Galán:
Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos esos,
no le dé a usté ansia
no le dé a usté mieo...
Si venís antiayel a afligila
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!
¡Embargal, embargal los avíos,
que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está gediendo!
Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro...
¡Jerramientas, que no quedi una!
¿Ya pa qué las quiero?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni ese cacho e liendro...
¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto
si alguno de ésos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
cuatro mesis vivo
y una nochi muerto!
¡Señol jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
porque aquí lo jinco
delanti usté mesmo!
Lleváisoslo todu,
todu, menus eso,
que esas mantas tienin
suol de su cuerpo...
¡y me güelin, me güelin a ella
ca ves que las güelo!...
¿Verdad
que es estremecedor? ¿Ustedes saben lo que era no tener dinero para ir a la
botica? Y no les cuento para ir a una
clínica privada… A los once años superé la fiebre tifoidea, “tifus”, gracias a
que mi padre pidió dinero prestado, que devolvió, para comprar la penicilina
(unos sellos, cápsulas de mal tragar), recién llegada a la farmacia del pueblo.
Y si ahora sigo vivo, y con las mismas ganas de justicia y paz que siempre, es gracias a
este gozoso sistema de salud que disfrutamos, al que estoy dispuesto a defender
a garrotazos de raciocinio, a dar la cara por el mismo.
Pero
ocurre que si ya antes del bicho, al
transatlántico de la sanidad le rebajaron el combustible, pues ya ven ahora,
empieza a zozobrar: hospitales al borde del colapso, recintos deportivos y
feriales convertidos en enfermerías…, y lo peor: los sanitarios, agotados,
empiezan a rendirse.
Y, a
causa de la pandemia mi señora lleva casi un año en lista de espera por un
problema de columna, el mismo tiempo esperando la llamen para comenzar
rehabilitación. Y un amigo recién jubilado, para poder mear (¡perdón!:
micionar), sin poder esperar a los siete meses que le daban en urología, hubo de
ir a un Hospital privado, de pago, a que le rebanaran la “prosta”.
Y empiezan a faltar médicos en los consultorios rurales, Y pediatras, y,
y, y…
Mi hija
mayor, farmacéutica, también hasta que se fue, oftalmóloga, la pequeña, tres
sobrinas (ginecóloga, internista, “112”) trabajan en la sanidad pública. He
hablado del problema con un sindicalista, Cantuche. Todos coinciden: a la
sanidad pública hay que insuflarle más dinero, para que, entre otras medidas,
pueda formar y contratar a más médicos.
También para pagar mejor a los que tiene, y no tengan necesidad de pasar
consulta por las tardes en la privada; horas a mayores que, dedicadas a la pública, paliarían mucho el problema de
escasez de especialistas. Junto con ello el decreto de incompatibilidades.
¿De
dónde sacar el dinero? Hay dos filones:
a).- Tijeretazo, con cizalla, a la montaña de cargos
políticos y a sus sueldos. Salvo excepciones, en la política se han metido a chupar los
medradores y mediocres. Encima, para vivir más, se vacunan. Lo de
Villavicencio, al lado de lo de Murcia, una minucia.
b).- Que la sanidad privada deje de recibir ni un euro del
Estado. Me parece muy bien la Clínica
del Opus en Pamplona, el Grupo Recoletas, el hospital de la Milagrosa en
Madrid, la Virgen de Regla en León… Prestan un servicio a cambio de dinero. No
estoy en contra. Sí, en cambio, a que en ellas trabajen médicos que se han
formado, MIR, con dineros públicos. Que la privada forme a sus propios médicos.
Los
principales clientes de la sanidad privada, de las compañías aseguradoras,
Adeslas, Sanitas, Asisa, Maphre…,son las mutualidades: de funcionarios, MUFACE;
de militares, ISFAS y de la justicia MUGEJU. Éstas no se autofinancian con las
cuotas de los mutualistas, sino que reciben dinero del Estado. Por esa vía,
indirecta, llegan recursos estatales a la sanidad privada. Del convenio del
SACYL con empresa privada para el mastodonte de hospital de Burgos, mejor no
hablar.
¡Pues
eso!: A ver si esto llega adonde ha de llegar, o, al menos, que la gente se
entere.