viernes, 24 de abril de 2009

............ ¡Y DESPUÉS!: MUCHO PÉSAME SEÑOR.

Pido a mis lectores perdonen la inmodestia de hablar de mí mismo. Saben que me gusta predicar valores, y como dice un refrán “que no es lo mismo que dar trigo”, les puedo asegurar soy tierra, al menos, medianamente fértil.
Convencido de que la ética, la honradez, la sinceridad, la verdad son virtudes imprescindibles en la convivencia humana, aun yendo contracorriente, intento practicarlas en mis relaciones con los demás, sobre todo cuando por el medio hay dinero. Siempre busco lo justo.
Pero no me he limitado a ser caritativo en ciertos tratos con otros más humildes, en precaria situación económica, o simples ayudas, sino que he luchado contra la deshonestidad política, poniendo esfuerzo, sinsabores y dinero, a cambio, nada más, de la paz interior por ser fiel a mis principios.
Esta manera de ser, en parte, venía impresa en mis genes, y se vio reforzada por la educación religiosa de mi infancia, juventud, madurez. La ética universal es coincidente con los valores del Evangelio Cristiano. Mi practica religiosa era sincera, e impulsaba mis actuaciones, incluida la de sentirme, sino hermano del todo, al menos próximo al resto de los asistentes a Misa, aun consciente de lo que había de rutinario y falso en tantos.
En mi pelea en pos de la justicia, de la libertad en un lugar donde permanecía intacta la alianza trono-altar, el poder que daba la connivencia entre las fuerzas vivas, se prestaba a todo tipo de delaciones, de traiciones, de cobardías, por parte de los vasallos, hacia mi persona.
Se me podía insultar, difamar, agredir que, o no encontraría testigos, o los habría falsos en mi contra.
Cuidado que Jesús de Nazaret fue taxativo y duro contra la mentira, y más contra el falso testimonio. ¡Pues bien!: en dos ocasiones se utilizaron en mi contra “testigos falsos”, que mintieron en juicio descaradamente, uno de ellos ni siquiera estaba en el lugar de los hechos, y además persona a la que servidor había hecho grandísimo favor. En otra más, fue un certificado de presencia en una reunión, a la que el interfecto no había asistido, para que sirviera de coartada a un alcalde agresor, que negaba la agresión.
¿Saben quienes utilizaron esos “falsos testimonios”?. (El 7º: NO DIRAS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRAS). Personas de Misa, de procesiones, de cofradías, de los que suben a leer al altar, de los que organizan con el Cura los paripés histórico-floclórico-religiosos, incluso que son catequistas.
Obvio es decir que he dejado de participar en esas “asambleas”, ollas tan llenas de garbanzos negros. Porque esas practicas hipócritas para nada influyen en la moral de bastantes participantes, en sus actuaciones en el día a día.
Creen que con ir a Misa, ya cumplen con Dios y pueden, con avaricia, amasar dinero defraudando a Hacienda, ocultando ingresos, de pisos, por ej., alquilados sin contrato, cobrando en metálico; difamar de forma anónima en foros de internet o por correo postal; insultar con gestos, desde un camioneto, por ej.. En los tratos, ¡ni te cuento!.. Ahí está permitido todo,..... .
Mi desacuerdo con un hecho concreto, ha motivado este artículo: un practicante quien valiéndose de una mentira, que el otro incauto se creyó, le ha timado unos cuantos millones. De pesetas. ¡Menos mal!.
Es en estos casos, cuando la gente del común, no menos honrada, en bastantes casos que los practicantes (de todo hay en uno y otro lado), dicen... : ¡Y después mucho pésame señor!.
............ ¡Y DESPUÉS!: MUCHO PÉSAME SEÑOR.

Pido a mis lectores perdonen la inmodestia de hablar de mí mismo. Saben que me gusta predicar valores, y como dice un refrán “que no es lo mismo que dar trigo”, les puedo asegurar soy tierra, al menos, medianamente fértil.
Convencido de que la ética, la honradez, la sinceridad, la verdad son virtudes imprescindibles en la convivencia humana, aun yendo contracorriente, intento practicarlas en mis relaciones con los demás, sobre todo cuando por el medio hay dinero. Siempre busco lo justo.
Pero no me he limitado a ser caritativo en ciertos tratos con otros más humildes, en precaria situación económica, o simples ayudas, sino que he luchado contra la deshonestidad política, poniendo esfuerzo, sinsabores y dinero, a cambio, nada más, de la paz interior por ser fiel a mis principios.
Esta manera de ser, en parte, venía impresa en mis genes, y se vio reforzada por la educación religiosa de mi infancia, juventud, madurez. La ética universal es coincidente con los valores del Evangelio Cristiano. Mi practica religiosa era sincera, e impulsaba mis actuaciones, incluida la de sentirme, sino hermano del todo, al menos próximo al resto de los asistentes a Misa, aun consciente de lo que había de rutinario y falso en tantos.
En mi pelea en pos de la justicia, de la libertad en un lugar donde permanecía intacta la alianza trono-altar, el poder que daba la connivencia entre las fuerzas vivas, se prestaba a todo tipo de delaciones, de traiciones, de cobardías, por parte de los vasallos, hacia mi persona.
Se me podía insultar, difamar, agredir que, o no encontraría testigos, o los habría falsos en mi contra.
Cuidado que Jesús de Nazaret fue taxativo y duro contra la mentira, y más contra el falso testimonio. ¡Pues bien!: en dos ocasiones se utilizaron en mi contra “testigos falsos”, que mintieron en juicio descaradamente, uno de ellos ni siquiera estaba en el lugar de los hechos, y además persona a la que servidor había hecho grandísimo favor. En otra más, fue un certificado de presencia en una reunión, a la que el interfecto no había asistido, para que sirviera de coartada a un alcalde agresor, que negaba la agresión.
¿Saben quienes utilizaron esos “falsos testimonios”?. (El 7º: NO DIRAS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRAS). Personas de Misa, de procesiones, de cofradías, de los que suben a leer al altar, de los que organizan con el Cura los paripés histórico-floclórico-religiosos, incluso que son catequistas.
Obvio es decir que he dejado de participar en esas “asambleas”, ollas tan llenas de garbanzos negros. Porque esas practicas hipócritas para nada influyen en la moral de bastantes participantes, en sus actuaciones en el día a día.
Creen que con ir a Misa, ya cumplen con Dios y pueden, con avaricia, amasar dinero defraudando a Hacienda, ocultando ingresos, de pisos, por ej., alquilados sin contrato, cobrando en metálico; difamar de forma anónima en foros de internet o por correo postal; insultar con gestos, desde un camioneto, por ej.. En los tratos, ¡ni te cuento!.. Ahí está permitido todo,..... .
Mi desacuerdo con un hecho concreto, ha motivado este artículo: un practicante quien valiéndose de una mentira, que el otro incauto se creyó, le ha timado unos cuantos millones. De pesetas. ¡Menos mal!.
Es en estos casos, cuando la gente del común, no menos honrada, en bastantes casos que los practicantes (de todo hay en uno y otro lado), dicen... : ¡Y después mucho pésame señor!.

miércoles, 15 de abril de 2009

PINCELADAS NOSTÁLGICAS.

Pasado el Domingo de Ramos, cuando supe que el pregón lo había pronunciado Ángel Infestas Gil, me llevé disgusto por no haberlo escuchado.



Supe que había copias. Ayer me entregó una, otro amigo de la infancia, otro de los niños adelantados de la escuela, Miguel Rojo, "Paíno", otro emigrante que no pierde el careo del pueblo, otro con el que da gusto conversar.



Lo he leído con avidez, releído saboreándolo. Es como suponía, sencillo, culto, hondo, evocador, coincidiendo en el recuerdo de las mismas vivencias infantiles. Aunque no lo parezca, lo que algo me acompleja, somos quintos.



A Angelito el "Panadero", su padre Chencho, tenía panadería en la Plaza de San Andrés, en una casa de planta baja, en el solar que hoy ocupa la nueva casa de Luciano, "El Tobo", le recuerdo de la infancia.



Pertenecía a una pandilla, los de "La Puerta Villa", que imponía "su ley" entre la chiquillería: el susodicho, Paco "El Churro, a quien no he vuelto a ver desde que emigró; sí a algún hermano y sobrinos que han venido conmigo, en el remolque, a los encierros; Melecio Mansilla, "Mele", con quien sigo manteniendo gran amistad, al igual que con el cuarto; "Teico", de la familia de "Los Culines", visitantes asiduos del pueblo, con casa en el mismo.



Después, cuando marchó a los frailes, en una redada gorda que hicieron los Franciscanos después de unas misiones, sólo venía, un mes, de vacaciones en el verano. De aquella época de adolescentes y jóvenes recuerdo compartir inquietudes sociales, religiosas, culturales. De todos los que pasaron por "El Pardo", de aquella "cerandada", quedaron "tres garbanzos gordos": Félix "Nitro", Angelito, y José Mari Garea.



Hoy, "Angelito el Panadero", forma parte de la intelectualidad villalpandina, junto a José Álvarez Junco, "Pepito el del Registrador; Fernando Alfayate, "Nandi"; José Mari Concejo; Andrés, "el del banco",.......... . Hay muchos más. Pido perdón a los omitidos. A estos veteranos se van a sumar, mi sobrino Félix, y Fernando Cartón.



Al final, para que comprueben coincidencias, voy a transcribir algunos párrafos del pregón de Ángel Infestas Gil, nieto del señor, "Rojo el Bayón" y "El Brigidón".



..."entre asombrados, distraídos y resignados, asistíamos a ceremonias que se nos hacían interminables, pero que intuíamos muy importantes por la seriedad y la emoción contenida que observábamos en los mayores.

Esto sucedía con los oficios de tinieblas, que tenían lugar el miércoles al atardecer: también eran en latín, y consistían en el rezo de una serie de salmos y de otros pasajes de la Biblia. Pero añadían un componente particular que los hacia especialmente atractivos para los niños...

Durante su celebración, con todas las luces del templo apagadas, destacaba el tenebrario, un candelabro en forma de triángulo con quince velas, que ocupaba un lugar relevante en el altar mayor.

A medida que se iba rezando cada salmo, se apagaban una tras otra todas las velas, menos la última, que, encendida, se ocultaba tras el altar, mientras se recitaba un salmo de difuntos, el Miserere. Terminado éste, en la más absoluta oscuridad, los participantes en los oficios de tinieblas, debían producir un ruido que recordara el terremoto que acompañó a la muerete de nuestro Señor, según el evangelista San Mateo: "la tierra tembló y las rocas se hendieron....". A pesar de la seriedad sagrada era el momento esperado por la chiquillería para unirnos a la celebración, colaborando en la reproducción del terremoto con matracas y carracas y.... con los bancos de la iglesia, por un tiempo indefinido, que siempre nos parecía demasiado corto, hasta que Don Cayo, ayudado por un cíngulo, se encargaba de restaurar el silencio y el respeto al lugar sagrado.

Bastante niños éramos cuando aquello de Don Cayo. Éste falleció en el mes de julio del año de 1954. Aquel año ya no usó el cíngulo, ni posiblemente el anterior. "Carapela" ya no nos dejó entrar en la iglesia. Nos sacudió con su varita. Yo sentado en una ventana del Síndicato, me tiré de golpe, caí sobre otro niño y me rompí el tabique nasal. Sangraba como un marrano.
Con los anteriores datos puedo aportar que nuestros recuerdos datan del 52, y para atrás, cuando teníamos 11 años, y menos.

jueves, 9 de abril de 2009

“¡PERDÓN A TU PUEBLO SEÑOR,.....!”

Perdón a tu pueblo, perdónale Señor. ¡ No estés eternamente enojado...!. ¡No estés eternamente enojado, / perdónale Señor....!”.
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“¡Mira ingrato pecador/, mira a tu amante Jesús, /clavado por ti en la Cruz!....
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“Amante Jesús mío,/ ¡oh cuánto te ofendí!./ Perdona mi extravío, / y ten piedad de mí...!”.
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¡Sálvame Virgen María, óyeme te imploro con fe..........!.
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¡Qué distintas aquellas Semanas Santas!. Venían precedidas de la larga Cuaresma en que se cerraba el baile. Y,¡menos mal que no el cine!. En las que si no tenías bula habrías de observar la abstinencia los cuarenta días, y ayunar los viernes. Con bula la abstinencia quedaba para sólo los viernes, y el ayuno para el Santo.
Oscurecido, en esos viernes, se llenaba la iglesia de San Pedro para rezar y cantar el Vía crucis, y el Miserere.
Durante los nueve días anteriores al de Pasión, hasta arriba la Iglesia de San Nicolás. ¡Menuda expectación, oír cantar los solos, acompañados por el armonio, de los versos a La Dolorosa....!: -¿Quién esa mujer que angustiada, vacilante y llorosa camina,.........?.
El Domingo, se bendecían los Ramos en San Nicolás, e íbamos en procesión hasta San Pedro. Allí se oficiaba la larga Misa. A los muchachos, en el coro, les costaba trabajo a los maestros “meternos en cintura” para no pelearnos con las ramitas. Primer sermón, prueba de fuego para el predicador de ese año. Por la tarde el “de las paces”. Siempre incumplido. ¡Pues no hay odiadores en el poblacho!.
El Martes, acabada la jornada de trabajo, el sermón de “Las Lágrimas” de, y en San Pedro: -¡si Pedro negó tres veces,/ mil veces yo te negué,...../.
En la tarde del miércoles, el Oficio de Tinieblas en San Nicolás: La iglesia a oscuras, sólo iluminada por unos hachones en el altar, las imágenes tapadas con telas moradas o negras, y los Curas cantando latinajos. Cada no sé cuantos cantos apagaban un hachón. Los muchachos aburridos, esperando el ansiado apagado del último, momento en que haríamos sonar las matracas y las carracas. Algunos años aquello se desmadraba, pues empezábamos a golpear con los bancos al suelo. Era entonces cuando, D. Cayo, desalojaba la iglesia “a cingulazos”.
Por la noche, la primera procesión, la del “Silencio”. Como únicas imágenes “La Dolorosa”, y el Cristo de la Pasión, acompañado de sus cofrades: túnicas blancas y guantes, capuchón rojo, hachón en una mano y cruz en la otra.
El Jueves por la mañana, después de la solemne Eucaristía se recorrían los monumentos, expuesto el Santísimo en las cinco iglesias, por entonces, del pueblo. Procesión por la noche del Nazareno y su cofradía de la Vera Cruz.
En la amanecida del Viernes el muñidor de ésta recorría el pueblo blandiendo su campana, llamando a la gente a la procesión del “Encuentro”.
Por la noche la gran procesión, en que se sacaban “todos los Santos”: El Señor Atado a la Columna, pequeña talla portada por niños, previo pago al nieto del Sacristán, “El Ecce Homo”, “alias Ceomo”, convertido en adjetivo para, por similitud, designar a los muy feos; “La Oración en el Huerto”, San Juan, “La Soledad”, a quien siempre portaba “Chapirú”, vestido de gala, y a quien sólo alumbraba “La Pelitos”; después ya los “Santos grandes: La Dolorosa, El Nazareno, el Cristo de la Pasión y la Urna, a la que dicen “la Urnia”, custodiada por la Guardia Civil de gala.
La única imagen portada en pequeña carroza, era la del Cristo y las Marías. La costaleaban ocho jornaleros, que, como iban dentro y no se les veía, cobraban jornal.
Las demás imágenes iban sobre andas de “cuatro brazos”. Había que ser mozo muy fornido para cargar con La Dolorosa, y más, el sumun, con Jesús, y más cuando, debajo de la túnica, le pusieron una batería para las luces.
Era una de las noticias de la semana Santa. ¿Quién lleva este año a Jesús?. Se subastaban las andas. Se juntaban grupos de cuatro mozos parejos, quien más pujara lo llevaba. Lo de llevar a Jesús revalorizaba socialmente a los portadores.
¡Qué encanto, en un pueblo tan poblado como mal alumbrado, tenían aquellas procesiones...!: dos monaguillos, cada uno por un acera, portaban los ciriales, otro en el medio la Cruz. Detrás de los ciriales, en sendas filas, los niños, las niñas, (vigilados por los Maestros), luego las mujeres, al final los hombres; las imágenes por el centro, los cofrades, también en filas, por debajo de la acera; detrás de La Dolorosa, del Nazareno y del Cristo grandes grupos de mujeres, de jóvenes a viejas, alumbrando, alguna mujerica con el mismo farol de la cuadra, alguna otra, que “se hubiera ofrecido”, descalza,....; al final, presidiendo, las autoridades... .
Eran procesiones escuetas y hondas, sin cornetas, ni flores, con las únicas luces de las macilentas bombillas en las esquinas, los faroles y la luna llena, con el sonido ronco, espaciado del tambor del pregonero y la esquila de “Cementerio”, y los cantos de todo el vecindario: -¡Perdón a tu pueblo señor!, ¡perdón a tu pueblo!, ¡perdónalo señor.....!.

domingo, 5 de abril de 2009

LUISA SÁNCHEZ FERNÁNDEZ. Descanse en paz.

Sus últimos años los ha vivido placidamente en la Residencia. Cuando entró ninguno de sus hijos vivía en el pueblo, y ella no quiso salir a la ciudad. Allí la vi hará como dos meses. Sonriente como siempre.

Jamás vi enfadada ni triste a esta mujer. No sé si se enfadaría cuando su hijo Jose-Mari nos indujo a la cuadrilla de amigos, a chamuscar y comer el marranico que había tirado su abuelo Vicente.

Enviudó muy joven. Su esposo Nemesio Garea, cobrador del "coche de línea", la dejó con cuatro hijos, el citado Jose Mari, (de pequeño trasto como él solo, lo que le valió que el señor Narciso, "El Carnicero" le impusiera el apodo de: ¡Oh hacha!), Luis, Pedro y Elena. Ésta niña pequeña. El mayor, cuando murió su padre, andaría por los 17 años. Lo he podido ver en la lápida. Confiando en mi memoria, sería hacia 1958.

Luis y Pedro, con sus esposas, han regresado al pueblo. Luis Garea vive entregado a su tarea, libremente asumida, de concejal de urbanismo. Está siempre disponible para cualquier vecino. Siempre presto ayudar. En alguna ocasión he recurrido a él para alguna acción altruista con inmigrantes, "in extremis". La gestión de Luis, aun a costa de buena mojada en la capital, convaleciente de la superada enfermedad, solucionó el problema.

Luisa, "la Garea", una de tantas abnegadas madres de la posguerra, afable, bondadosa, de estar su espíritu en algún sitio, será gozando del premio merecido.

sábado, 28 de marzo de 2009

LO QUE PASA POR EL PUEBLO.

-Empieza a preocuparnos la sequía. Después de dos primaveras muy lluviosas, nos tememos que ésta lo va a ser seca. Ya hace falta el agua. Acabo de oír a D. Alejandro López Tolosa, y "no da agua por aquí para toda la semana". Hoy ha amenecido nuboso, ¡pero con el aire del Norte!: ¡tararí!. Jamás aquí llueve, si acaso cuatro gotas, o un poco de "veneno", cuando los frentes nubosos penetran por el Cantábrico. De eso se encarga la barrera de las montañas. ¡Ojalá me equivoque!.

OBRAS: siguen a buen ritmo: la del sellado del vertedero, la del área de descanso para el transporte pesado, en el terreno comprendido entre el Camino Herrado, el de Agrinza, la Autovía y la carretera de Zamora, detrás de la casa de Jesús Burgos, "el del butano".
La plaza sigue sin amueblar, y sin dejar entrar coches a diario, ¡vaya bobada", parece un desierto.
Están construyendo en "las viejas escuelas", un club social para jubilados.
Quiero aclarar que la obra tan necesaria del arreglo del "Camino Villalobos", ha sido financiada por la actual Corporación. Cierto que la presupuesteó la anterior, y recibió el dinero para la misma, pero se lo gastó en tapar otros agujeros. Ese dinero no lo han visto los actuales mandatarios, por lo que han tenido que esforzarse para pagar esa obra.
A este propósito anuncio con son innumerables las facturas, algunas gordas, impagos del anterior mandato, a los que está teniendo que hacer frente el actual Ayuntamiento. Cualquier rato me dará Antonio la relación con nombres y cifras, y la publicaré.

Existe el proyecto de construir un gran hotel en el ángulo comprendido entre la carretera de Zamora y la Autovía, pasado el puente a la derecha.

CENTRALES ELÉCTRICAS TERMOSOLARES: Información reciente.
Creí que el proyecto había entrado en vía muerta, pero no. Algo vivo parece sigue, si bien limitándose a una sola, de las dos proyectadas: la del Prado y los lastros.

Inconvenientes: la Consejería de Industria de la Junta, con sus dilaciones burocráticas. Y,y,y...., algunos propietarios de terrenos que no los arriendan.
Por parte de los promotores y del Ayuntamiento se está estudiando la posibilidad de "buscar", para el caso de la familia propietaria de la mayor extensión, otros terrenos que darles a cambio, de similares características.

Y esto es todo, de momento. Las demás cosas que ocurren no son publicables.

domingo, 22 de marzo de 2009

CONOZCAN A MARISA.

María Isabel Benayas Calindo Premio al Docente 2008








María Isabel Benayas con su clase de 6º de primaria del colegio "Juan XXIII". Foto Javier de la Fuente.
«He obtenido, con mis alumnos y alumnas, un total de 104 premios, quince de ellos nacionales, que representan la recompensa al trabajo bien hecho»
ANA MARÍA CAVERO. Su fructífera trayectoria profesional le ha merecido a Marisa Benayas el Premio al Docente 2008 concedido por la Fundación Milenio, la Unión Regional de Cajas Rurales de Castilla y León y la Junta de Castilla y León. - ¿Cómo nace su vocación por la enseñanza?- Ha sido siempre innata. Probablemente la admiración que sentía hacia mi maestra, Elisa Mercedes Fiz, fue un factor determinante. El hecho de tener contacto con los niños y poder formarlos me encanta. Es verdad que los medios cambian y los elementos varían pero los niños irradian la misma ilusión siempre. - ¿Mirando hacia atrás como recuerda sus años de estudiante?- Los niños del mundo rural lo teníamos muy difícil para acceder a los estudios pero yo coincidí con una maestra ejemplar, dedicada totalmente al mundo de la educación con métodos muy innovadores , y ella condicionó que yo obtuviese una beca del Principio de Igualdad de Oportunidades. Con 10 años vine a Zamora interna al colegio Corazón de Jesús y luego hice el bachillerato en el Instituto Claudio Moyano. - ¿Qué vivencias destaca de su paso por la Escuela de Magisterio?- Recuerdo mi permanencia en la Escuela de Magisterio como algo vivido con una ilusión enorme. Fui totalmente feliz porque sabía que iba a ser maestra y tenía la posibilidad de hacer realidad el primer gran sueño de mi vida.- ¿Con tan sólo 20 años se enfrenta a su primer destino?- Primero estuve un par de meses en el colegio Miguel de Unamuno, en la localidad salmantina de Peñaranda y posteriormente me destinaron a la escuela de Cional en la comarca de La Carballeda donde coincidí con un compañero del cual aprendí muchísimo, Marcial Avedillo, una persona valiosísima. Recuerdo que hacíamos muchas actividades al aire libre, incluso fuera del horario escolar, y también obras de teatro. Teníamos muchas ganas pero también es cierto que había más tiempo.- ¿Y mayores carencias?- Sí, por ejemplo no teníamos la cantidad de libros que tenemos ahora pero la ilusión de todos suplía con creces la carencia de medios. Recuerdo que mi compañero, con madera de álamos que cortaba con los niños, hizo el potro para las clases de Educación Física o las porterías de fútbol, porque no había ninguna dotación de material. - ¿De los distintos centros en los que ha trabajado en cuál se ha sentido más a gusto?- Donde tal vez me he sentido más identificada, porque daba Ciencias Sociales, una asignatura que siempre me ha encantado, es en el colegio comarcal Gabriel y Galán, de Villanueva del Campo. Ahí trabajé 14 años y es una época que recuerdo con mucho cariño porque además coincidí con magníficos profesionales como Santiago Martín , Agapito Madroño y Miguel Vicente con los que hicimos un equipo de trabajo excepcional. Y eso que trabajábamos con chicos de 14 años, con clases de 38 alumnos, pero estuvimos encantados. - ¿Su labor docente no ha pasado desapercibida pues ha recibido muchos premios?- He obtenido, junto con mis alumnos y alumnas tanto del Gabriel y Galán como del Juan XXIII, varios premios Hasta final del curso 2007-2008 han sido un total de 104 premios, quince de ellos con carácter nacional. Algunos nos han supuesto una importante dotación económica, otros la posibilidad de realizar extraordinarios viajes pero todos han sido un refuerzo para el aprendizaje, un incremento de la motivación, una superación o simplemente un gozo con el trabajo bien realizado.- ¿De todos ellos cuál destacaría?- Es difícil pero recuerdo con particular emoción lo felices que nos sentimos, mis alumnos de 7º del Gabriel y Galán y yo, cuando conseguimos el Premio Nacional "Alimentos de España" en 1992. Fuimos a Madrid a recogerlo de manos de Pedro Solbes, quien en aquel entonces era ministro de Agricultura, y todo el colegio estaba muy pendiente del acontecimiento. Además, con la dotación económica de un millón de pesetas pudimos visitar la Expo Sevilla. Mis alumnos también han ganado cuatro veces el premio FIES "¿Qué es un Rey para tí?" lo que nos ha dado la oportunidad de ir a la Zarzuela y conocer al Monarca. Y, en los últimos cursos, con mis alumnos del Juan XXIII, en siete ocasiones hemos conseguido el Premio Ejército. Observar las caras de mis alumnos en aquellos momentos de gozo es una de las más deliciosas recompensas. - ¿Qué diferencia a la escuela de antaño con la de hoy?- En positivo destacaría la mejora evidente de los medios. Hoy hay mucho material, las bibliotecas están muy bien dotadas y ni qué decir del uso de las nuevas tecnologías. Pero además hay más apoyo para los alumnos con necesidades especiales. Sin embargo, la ilusión y el apoyo de la sociedad hacia el maestro ya no es el mismo, y antes el ambiente era más idóneo. La disciplina se ha relajado y quizás lo que hace falta es una mayor exigencia. - ¿La figura del maestro está desvalorizada?- Creo que sí, o por lo menos no reconocida en su justo equilibrio. Actualmente hacemos más hincapié en asuntos de disciplina, de orden, que antes ya venían dados. El buen ambiente ya estaba hecho antes de entrar en clase, había ganas por parte de los alumnos y de sus familias, mucho interés y respeto por el maestro. Sin embargo, yo sigo entrando a clase siempre con la ilusión del primer día.

jueves, 19 de marzo de 2009

Para leer después del siguiente.

PERSEGUIDOS.

Así es como se sienten los agricultores y ganaderos por parte de la Guardia Civil.
No sabemos si por orden de la superioridad, en este caso sería la Subdelegación del Gobierno, o por iniciativa propia, la Guardia Civil de Tráfico sale de las Autovías, de las Carreteras Nacionales, e incluso de las Autonómicas, en las que su presencia es tan necesaria, y se mete “a cazar presas fáciles” en carreterillas provinciales, poco más que caminos agrícolas, como la que va de mi pueblo a Quintanilla del Monte, donde muere, por ej.
A veces vienen en coches camuflados, cual cazador a “la espera”.
Hoy todos los tractores circulan con su documentación en regla: permiso de circulación, póliza y recibo de seguro, ...., con lo que queda cubierto el riesgo en caso de accidente. Ahora bien: con toda la exigente normativa (inventos para estar ocupados de tanto burócrata ocioso), y las características de los aperos y trabajos agrícolas, es casi imposible ir en regla, qué no tengan algo por donde agarrarte.
Conscientes de ese peligro evitamos las carreteras, pero, necesariamente, para ir a la Cooperativa, a repostar, de casa o de la nave a las tierras, se ha de cruzar el tramo de una vieja nacional, convertida en vía urbana desde que está la autovía, y por tanto con poco tráfico. Allí, en ese punto neurálgico, cazan a tractoristas cual a ingenuos pichones en el bebedero.
Unas veces porque en la cabina va un acompañante, aun en asiento correspondiente, otras porque el remolque no lleva luces o intermitencias, o porque a causa del polvo, o del barro, no se ven los números de la matrícula, o porque el apero es más ancho que el tractor, o por no llevar tapado con lona el estiércol.
¡Fíjense qué peligro suponen para la seguridad vial esas chinchorradas!. ¿Cuántos accidentes de tráfico hay entre tractoristas?. (Los hay a veces en el campo por descuidos, y porque las máquinas agrícolas suponen riesgo).
Si tuvieran poco agricultores y ganaderos, los que quedan en los pueblos, los más jóvenes que son los que más trabajan, y los más necesitados, con los irrisorios precios de los productos agro-pecuarios, les ha caído ahora esta maldición.
Si uno está empezando su actividad agraria, ha comprado las modernas máquinas más necesarias, trabaja para terceros, no para ni de día ni de noche, ¡pues a lo peor!, puesto que todas las máquinas no se pueden comprar, se arregla con el viejo remolque. De éstos hay muchos, de cuando no exigían documentación. Te pillan los civiles en la carreterilla de tu pueblo, y multa de DOS MIL EUROS. ¡Por favor!. ¿No es excesivo?. ¡Lo que valen 17.000 kilos de cebada...!. Una cosecha de las grandes de antes.
Resulta indignante pensar que esa actuación esté más motivada por la recaudación que por la seguridad.
Elogiamos las acertadas medidas que están conduciendo a evitar accidentes, pero todavía en carreteras y autovías las infracciones al código son continuas, sobre todo en lo referente a los límites de velocidad. ¿Quién cumple el de 90 por hora en las carreteras autonómicas?. ¿Cuántos en las autovías no exceden de los 120?. Pero, ¡cómo llevan los detectores de radares!, es difícil pillarlos. ¿Puede eso motive la disminución de la recaudación a pájaros que vuelan tan alto?. ¿Puede esa ser la causa de buscar presas fáciles en otros cazaderos?.
Conozco un caso de a quien han chinchado con multa gorda por lo del estiércol sin tapar, que no ha mucho le habían robado un montón de aspersores del riego. Y a estos agentes de la autoridad, ¡ni les rechistes!, aunque tengas el cabreo más monumental, que, encima te pueden llevar al “Juzgao”.
¿No podrían dedicarse a combatir más las infracciones que suponen riesgo de vidas?. ¿A perseguir delincuentes?.

CESAR LUMBRERAS EN VILLALPANDO.

¡Pues lleno el salón, y hubo gente de pie, vinieron labradores y jubilados de los pueblos de la Comarca. También la Junta Directiva de la Cooperativa TEO con su presidente, y amigo, Lázaro Zarza!. A mí me saludó como si nos conociéramos de toda la vida.

Primero expuso la situación del mercado de los cereales. Explicó los motivos del alza de finales del 2006 a marzo de hace un año, cuando llegó a la cúspide. Desde entonces comenzó el descenso, de 38 pts, a 20 que vale ahora la cebada.

No se atrevió a hacer una predicción de lo que puede pasar: son muchos los factores, el principal, las cosechas mundiales, que influyen en estos precios globalizados.

Su segundo bloque lo dedico a las reforma del Chequeo Médico de la Pac, sobre el que unas páginas atrás ya escribí. Coincidimos en que, cuando acabe este periodo, en 2013, seguirán existiendo algún tipo de ayudas, pues es necesario sostener a la agricultura que sin ellas no se mantiene.

Después hubo coloquio, con abundantes y oportunas preguntas. Hubo una pregunta, o queja, sobre las multas de la G.C. de Tráfico, a los agricultores, que no era el lugar de exponer, el señor Lumbreras, como diciendo: -"¡a mí que me dice!, trasladó la respuesta al Alcalde, quien dio cumplida aclaración, invitando a todos a exponérselo a la Subdelagada del Goberino que visitará Villalpando.

Efectivamente estamos asustados por esta situación. Desde el pasado lunes tengo escrito el artículo para La Voz, que va de ésto. Lo cuelgo ahora adelantándome dos días a su publicación.

lunes, 16 de marzo de 2009

PREGUNTA.

Se trata de un problema familiar, por eso voy a lanzar una pregunta al viento, para ver si algún internauta tiene la respuesta.

El problema es un gallo.

Resulta que mi padre y sus hermanos, de jóvenes, cuando vinieron de la guerra, con mis abuelos, a su vieja casa y corral, donde tenían la aguardientería, añadieron un solar contiguo grande, y otra casa lindera, vieja, en cuyo corral, su dueño anterior había tenido “Parada de Sementales Asnales”. Todo aquello, por ser el único que quedó en el pueblo de aguardientero, recaló en mi poder: casa, cubiertos donde estaba la alquitara, cuadras, pajares, cabañal, pocilga, gallineros, la tenada.....

En el corral: el montón de orujo destilado, el muladar, el montón de los “tizos” de encina, gallinas escarbando y “reciclando”, palomas, gorriones, tordos al orujo, que yo cazaba con pajarera. O sea: todo muy de pueblo, muy rural.

Pero con mis hijos ya mozos llegó la modernidad: el adobe y el tapial lo han ido sustituyendo por el ladrillo. Allí en el medio donde estaba la cuadra del señor David “El Burrero”, y el corral de su “parada” de sementales garañones, que yo después utilizaba de gallinero, han plantado una casa “pija”. Intentan que todo sea patio, jardín, césped, pijería. Me resisto fiel a mis raíces rurales. Me quedan dos reductos: un cacho huerto, nueve gallinas y un gallo.

Para esta cuadrilla, desaparecidos los viejos gallineros nuestra hija mayor, ha mandado, desarmado un gallinero tailandés, como una casita de madera, precioso, una vez ensamblado por mi hijo Jesús. En él, al lado de la casa nueva donde habita este hijo con su mujer y dos niños, reina el sultán con su harén.

Es rojo, altivo, hermoso; con una cresta y unos corales que parece echan sangre, en las patas dos espolones hirientes, las plumas de la cola irisáceas, y una capacidad copulativa de verdadera envidia: no estrellamos huevo que no tenga su correspondiente galladura.

¿Cuál es el problema?. Pues que al ser tan protector, tan altanero y feliz, canta a todas las horas del día y de la noche. De cuatro a cinco de la mañana es su momento álgido. ¡Además!, en el exterior de la casa hay unas bombillas que se encienden ante la proximidad de mamífero de cierto tamaño.

Otro de mis hijos ha traído un perrazo mastín, manso y noblote. Cuando hace la ronda, se acerca a las bombillas, se encienden, el gallo con la luz se anima, ¡la leche!. Un constante quiquiriqueo.

¡Y despierta al niño de ocho meses!. Y el niño a los padres. Y están hartos del gallo. Y no lo quieren matar por ser tan bonito, tan decorativo, y porque les da pena.

Y esta es la cuestión: ¿SABE ALGUIEN CÓMO HACER PARA SILENCIAR A GALLO TAN CANORO?.

Agradecería mucho una solución.

Un saludo a todos.